La Casa Terradas,Ayuntamiento de Barcelona conocida popularmente como Casa de les Punxes —Casa de los Pinchos, en catalán— es un edificio diseñado por el arquitecto modernista Josep Puig i Cadafalch. Se encuentra situada en la avenida Diagonal de la ciudad de Barcelona (España).
Introducción Diseñada por el arquitecto modernista Josep Puig i Cadafalch, la Casa Terradas está situada entre las calles de Rosellón, Bruc y la avenida Diagonal, en el Ensanche de Barcelona.
En 1905, Bartomeu Terradas Brutau encargó a Josep Puig i Cadafalch el diseño de una casa para cada una de sus tres hijas, Àngela, Josefa y Rosa. El resultado fue un edificio que recordaba a los antiguos castillos medievales, con elementos de diferentes corrientes arquitectónicas y diversas innovaciones técnicas, con seis torres puntiagudas (coronadas por agujas de forma cónica), uno de sus rasgos distintivos y el que le dio el nombre popular de Casa de les Punxes.
Este espectacular edificio es uno de los más emblemáticos de Barcelona, a la vez que es clave para entender el movimiento del modernismo catalán. En 1975 fue declarado monumento histórico nacional, y actualmente es de propiedad privada, con espacio para diferentes oficinas.
El interior de uno de los edificios fue rehabilitado en 2016. El proyecto estuvo a cargo del arquitecto Jaume Falguera. Posteriormente albergó un museo entre 2016 y 2020 que estuvo abierto al público para difundir la obra y la figura de su arquitecto. Este patrimonio siempre ha sido un punto de interés turístico gracias a su fachada y a que se encuentra ubicado entre otros focos turísticos de la ciudad, como la Pedrera o la Sagrada Familia.
En julio de 2021, la empresa Cloudworks inauguró un espacio de coworking y eventos llamado Casa Les Punxes, ocupando 1.500m² del edificio, incluyendo la totalidad de la terraza dedicada a eventos y reuniones.
Historia La familia Terradas Brutau Bartomeu Terradas i Mont, nacido en Figueras en 1846 y fallecido en Barcelona el 17 de diciembre de 1901, fue un reconocido industrial textil casado con la sabadellense Àngela Brutau, hija de Bonaventura Brutau Estop, uno de los primeros empresarios textiles catalanes, con quien tuvo cuatro hijos: Rosa, Bartomeu, Josefa y Àngela.
Bartomeu Terradas i Mont, a pesar de dejar al hijo como heredero, no olvidó el bienestar de las mujeres de la familia y dejó una pequeña fortuna monetaria que se repartió entre las tres hijas y su esposa. Gracias a una parte de esta herencia se financió la construcción de un edificio para las tres hermanas; unas obras gestionadas por el hermano, quien encargó el proyecto a un amigo suyo, el arquitecto Puig i Cadafalch con el que coincidía en ideas tan actuales como dar una visión centroeuropea a las tres casas que, en conjunto, forman la Casa Terradas.
A finales de 1903, Josep Puig i Cadafalch se encontró con el encargo de diseñar una casa para cada una de las hermanas Terradas Brutau en el terreno situado entre las calles de Rosellón, avenida Diagonal y Bruc. Se trataba de un solar atípico, de forma irregular, fruto del reciente urbanizado Ensanche de Barcelona. izquierda|miniaturadeimagen|Casa Terradas antaño El arquitecto realizó un interesante proyecto de aires medievales, en el que consigue unificar a la perfección los tres edificios de pisos que, aparentemente, parecen una sola casa, un solo bloque constructivo.
La casa debía construirse en un solar triangular, lo que no impidió a Puig i Cadafalch respetar los chaflanes de las calles diseñados por el mismo Cerdà. Aun así, no dudó en romper con las normas establecidas por el clasicismo imperante en ese momento y diseñó un gran edificio inspirado en el castillo de Neuschwanstein, en Baviera (Alemania), con seis esquinas, que coinciden con las intersecciones de las tres calles, y con la fachada principal de la casa en la esquina de la calle de Rosellón con la avenida Diagonal.
El edificio La casa se construyó en 1905 por encargo de las hermanas Terrades que querían unificar tres inmuebles de su propiedad. Puig i Cadafalch proyectó un edificio de aspecto medieval, con elementos que recuerdan a la arquitectura gótica europea. thumb|200px|left|Plafón de Sant Jordi. Una de las características de este edificio son sus seis torres, coronadas por sendas agujas de forma cónica, lo que le dio el nombre popular de casa de les punxes (en idioma catalán, punxes significa pinchos).
Para la construcción de la fachada se utilizó el ladrillo. En ella pueden verse algunos plafones decorativos; uno de ellos, en el que aparece San Jorge, tiene escrita la siguiente leyenda: Sant Patró de Catalunya, torneu-nos la llibertat ("Santo Patrón de Cataluña, devuélvenos la libertad"). La decoración en piedra con dibujos florales de tribunas y balcones es plenamente modernista. El tejado es a doble vertiente. miniaturadeimagen|Casa de les Punxes actual En 1976 fue declarada Monumento Histórico Nacional. En 1980 se realizó una reforma completa del edificio. De propiedad privada, el interior de la casa podía ser visitado en el museo homónimo que albergaba hasta 2020.
Descripción Fachada miniaturadeimagen|Fachada de la Casa Terradas
Decoración y ornamentación de la casa Terradas La voluntad del arquitecto era que estructuralmente pareciera un único conjunto arquitectónico, pero incluyó también rasgos característicos de cada una de las propietarias, hecho que indicaba a quien pertenecía cada casa.
Por ejemplo, en la fachada de la esquina de la calle de Rosselló con la avenida Diagonal, la que pertenece al número 420 de la Diagonal, hay un interesante panel escultórico —obra de Enric Monserdà i Vidal— en el que se representa un ángel, figura que alude claramente a la propietaria de este edificio, la hermana Àngela Terradas. El dibujo preparatorio realizado por Monserdà se encuentra en el archivo de la Real Academia Catalana de Bellas Artes de Sant Jordi de Barcelona. En la filacteria que despliega el ángel, leemos en letras góticas: «Esta obra fue terminada en MCMV».
Otros detalles decorativos que nos remiten a esta propiedad, los encontramos en los anagramas que, distribuidos como si fueran una cenefa, rodean la base de la torre principal de la casa. En el anagrama se repiten las letras ATB, en referencia a Àngela Terradas Brutau. miniaturadeimagen|Decoración floral En esta casa, aunque la decoración floral es un elemento recurrente, destaca la elección del trébol tanto en algunos de los relieves de piedra que decoran la fachada como en los dibujos de las vidrieras emplomadas de los balcones. En el número 418 de la avenida Diagonal, hay un panel cerámico —obra también de Monserdà— en el que se representan, a la vez, un reloj de sol y un calendario. A los números romanos se añaden las representaciones de los cuatro signos del zodíaco asociados a las cuatro estaciones del año:
Capricornio (invierno), con unos cuernos que simbolizan la caza; Aries (primavera), rodeado de flores; Libra (otoño), con las uvas, y Cáncer (verano), dentro del agua. En una filacteria en la parte superior del reloj está escrito: «Numquam te crastina fallet hora», una frase extraída del «Libro I» de Las Geórgicas, de Virgilio, que significa, 'nunca serás fallido por la hora incierta del día siguiente'.
Esta finca era la de Josefa Terradas, de quien podemos encontrar referencias en los pináculos decorativos de piedra artificial, en los que se representa la vara florida de san José, con una inscripción en piedra con letras góticas.
La finca de Josefa iba de la Diagonal a la calle de Rosellón, en cuya fachada posterior podemos encontrar otro panel cerámico dibujado por el mismo Monserdà, donde se representa a san Jorge matando al dragón y puede leerse: «Santo Patrón de Cataluña devolvednos la libertad».
Justo en el marco de este panel, en una situación estratégica por el significado que la figura de san Jorge podía representar, encontramos esculpida una cara que nos resulta familiar. La figura masculina, con gafas redondas, importantes entradas en el pelo y labios carnosos, representa al gran autor del proyecto, el arquitecto Josep Puig i Cadafalch. izquierda|miniaturadeimagen|Ornamento hierro En las fachadas de la avenida Diagonal con Bruc y la de la calle Bruc, encontramos dos paneles cerámicos más. En uno se representa un jarrón lleno de rosas, con las iniciales RTB, y en el otro, la figura de una chica rodeada de rosas. Esta finca era la de la hermana Rosa Terradas Brutau. El simbolismo de la Casa Terradas En todos los elementos simbólicos de la Casa Terradas encontramos otras representaciones, tanto en las esculturas como en el trabajo de forja o de vidrio, en las que podemos llevar a cabo una lectura simbólica, ya sea religiosa o mitológica. A lo largo de las diversas fachadas que componen la casa, están representadas figuras masculinas, algunas, con cuernos; otras, con fisonomías más particulares. También, elementos varios, como nudos marineros. Los elementos vegetales son los más recurrentes: frutas, como manzanas o granadas, así como margaritas, rosas o tréboles.
Utilización innovadora de las estructuras de hierro Puig i Cadafalch decidió romper con la tradición constructiva que dominaba hasta ese momento. Optó por eliminar en la planta baja los tradicionales muros de carga y los sustituyó por pilares de fundición y jácenas metálicas, lo que permitió dotar de una sensación diáfana al espacio de la planta baja (unos locales destinados al alquiler comercial) y de una distribución totalmente libre, desvinculada del fuerte condicionante que suponen los muros de carga.
La Casa Terradas después de los Terradas Brutau Dado que las tres propietarias de la casa Terradas murieron sin dejar descendencia, el edificio pasó a manos de su hermano y único heredero, Bartomeu Terradas Brutau.
En 1975, el edificio fue declarado monumento histórico nacional y, en 1976, bien cultural de interés nacional.
En 1991, cuando La Caixa entra como accionista de Colonial, el edificio pasa a formar parte de la cartera de la inmobiliaria y con un proyecto de restauración integral del edificio, tanto interior como exterior. Con los años siguieron estos trabajos, hasta una restauración integral a cargo de los arquitectos Francesc Xavier Asarta y Albert Pla, obras que se prolongaron hasta 2003. Las obras que se realizaron durante 2004 fueron reconocidas por el Urban Land Institute Europe Excellence Award como una de las cinco mejores intervenciones en patrimonio europeo.
Actualmente, la casa es de propiedad privada y puede visitarse desde 2016.
Los artesanos de la Casa Terradas miniaturadeimagen|Vidrieras interior
Enrique Monserdà (1850-1926)
La intervención de Enric Monserdà i Vidal en la Casa Terradas de Barcelona fue muy importante. Podemos decir que, junto con Puig i Cadafalch, Monserdà fue el gran ideólogo de la casa. Justo terminada la construcción de la primera de las tres casas, la de la esquina de la avenida Diagonal con Rosellón, Monserdà instaló su estudio-taller en una de las puntas redondas de la Casa Terradas.
Así, pues, son diseños suyos los elementos decorativos de piedra artificial que llenan la fachada, los paneles cerámicos de san Jorge, del ángel y de las rosas, y el diseño de las vidrieras y los elementos de hierro artificial. También fue Monserdà el diseñador de gran parte del mobiliario para los pisos de la familia Terradas, así como del oratorio neogótico de la casa, con su hermoso retablo.
Alfons Juyol i Bach (Barcelona 1860-1917) izquierda|miniaturadeimagen|Detalle artesanal piedra miniaturadeimagen|Vidriera detalle interior Alfons Juyol i Bach fue un escultor catalán especialista en la decoración de elementos arquitectónicos. Estudió en la Llotja, donde fue distinguido con un premio en dibujo. Cuando terminó su formación y junto con su hermano Josep, a finales de abril de 1900 abrió un taller de cortar piedra y escultura en la calle de Muntaner, 31, de Barcelona, llamado Hermanos Juyol que en poco tiempo adquiriría un merecido prestigio.