Juana II de Navarra, también conocida a veces como Juana de Francia, (Conflans, Francia, 28 de enero de 1311-ibid., 6 de octubre de 1349) fue reina titular de Navarra entre 1328 y 1349 y condesa consorte de Evreux. Era hija de Luis I de Navarra, X de Francia y Margarita de Borgoña. En Francia no había reinado hasta entonces ninguna mujer. Sus derechos reales sobre el trono de Francia nunca fueron reconocidos por sus tíos a diferencia de lo ocurrido en Navarra donde fue coronada, junto a su marido Felipe III de Navarra, el 5 de marzo de 1329.
miniaturadeimagen|442x442px|Armas de los monarcas de Navarra (1328-1425)
Primeros años de vida (1311-1328) Juana nació en el castillo de Conflans, Francia, el 28 de enero de 1311, hija del rey Luis I de Navarra y X de Francia, llamado el Hutín, y de su primera esposa, Margarita de Borgoña, que pocos años después de nacer Juana se vería implicada en el escándalo de la Torre de Nesle que serviría como argumento político usado con Juana al sembrar dudas sobre si era hija legítima de Luis.
Cuando nació Juana, su padre ya había heredado, tras la muerte de su abuela Juana I de Navarra (1305), en cuyo honor llevaba su nombre, el título y trono de Navarra. Pero también del condado de Champaña y Bría, al ser Juana I la última condesa y legar el derecho a Luis. Luis viajó una única vez a Navarra, en 1307, para ser coronado como Luis I de Navarra en la catedral de Pamplona y recibir el juramento de las buenas villas del reino y las Cortes.
En Francia aún reinaba su abuelo, Felipe IV que, a comienzos de 1314, hizo encarcelar a sus tres nueras a Margarita y Blanca por adulterio, así como a Juana por encubridora aunque finalmente será absuelta. Las detenciones se produjeron como consecuencia de la denuncia de su hija Isabel, reina consorte de Inglaterra, según un cronista, porque habrían sido sorprendidas cometiendo adulterio con dos jóvenes caballeros, Felipe y Gualterio de Aunay (conocido como escándalo de la torre de Nesle). También a comienzos de ese año, acabó con la Orden del Temple y condenó a la hoguera a su último gran maestre, Jacques de Molay (1314). Pocos meses después falleció también el rey francés (29 de noviembre).
Su madre, encarcelada desde el escándalo, falleció al año siguiente (abril de 1315). A la muerte de su madre, su padre se volvió a casar, con Clemencia de Hungría, que estaba encinta cuando falleció su padre (5 de junio de 1316). En noviembre nació su medio hermano Juan I, llamado el Póstumo, aunque falleció a los pocos días (15-20 de noviembre).
Juana, huérfana de padre y madre, bajo la tutela de su tío, el duque Eudes IV de Borgoña, había sido apartada de la sucesión de todos los dominios de su padre (ambos reinos, incluidos) en favor de su tío Felipe V de Francia, que asumió ambas coronas. La situación provocada por su edad (tenía cinco años), y las dudas sembradas para entonces sobre su legitimidad, debido al adulterio cometido por su madre, actuaron en su contra a finales de 1316. El ascenso al trono de Felipe V fue ratificado en los Estados Generales de París de febrero de 1317.
En 1316-17 Juana, aún desposeída de las coronas, seguía siendo un personaje notable dentro de la corte francesa. Ella mismo, a menudo y posteriormente, recordará esta alta condición real en las intitulaciones documentales: «Fija del muyt alto e poderoso princep de clara memoria don Loys, por la gratia de Dios rey de Francia e de Navarra, e hermana de don Johan que fue rey de Francia e de Navarra e fijo del dito rey don Loys». Por esta razón su tutor buscó candidatos adecuados, a la mayor brevedad, para fortalecer su posición. Fue comprometida, y casada, con Felipe de Evreux, primo hermano de su padre e hijo del conde Luis de Evreux. Tenían respectivamente 7 y 17 años. Felipe heredó en 1319 el condado de Evreux.
Dada su edad, Juana, antes de la boda pero con los compromisos matrimoniales ya firmados, fue puesta inicialmente bajo la tutela de su bisabuela, María de Brabante que era, al mismo tiempo, abuela de su marido Luis. Poco después sería el conde Luis de Evreux quien asumió esta tutela. Tras obtener la dispensa papal dados los lazos familiares de la pareja así como la edad de la novia, se formalizaron los esponsales el 18 de junio de 1318. Sin embargo, sería necesario esperar hasta la edad núbil (1324) para consumar el matrimonio. La importancia de este matrimonio como garantía de estabilidad dinástica para los nuevos monarcas era muy alta ya que «la práctica totalidad de la alta nobleza francesa se había abstenido inicialmente de aprobar la coronación del rey» por lo que una boda de Juana con otro «miembro de esta aristocracia podía darle alas reivindicativas en futuros tiempos de dificultad para la Corona.»
El conde falleció al año siguiente (1319) pasando automáticamente los novios a titularse condes de Evreux. Aunque su tío Eudes había renunciado en su nombre a los condados de Champaña y Bría, esta renuncia, dada la calidad de tales dominios, será durante mucho tiempo después, objeto de disputa y querella tanto de Juana como de su futuro hijo Carlos II.
Cuando muere en 1322 Felipe V de Francia y II de Navarra, le sucede otro hermano, tío también de Juana, coronado como Carlos I de Navarra y IV de Francia. La muerte de Carlos el 1 de febrero de 1328 volvía a poner en cuestión las sucesiones en las coronas de Francia y de Navarra. La tercera mujer de Carlos, Juana de Evreux, cuñada de Juana, estaba encinta. Cuando dio a luz el 1 de abril otra niña se sumaba a la lista de candidatos aunque relegada de los primeros puestos. izquierda|miniaturadeimagen|320x320px|Evolución del mapa de Navarra hacia mediados del . La Merindad de Olite no se había creado aún. Fitero no se incorpora definitivamente a Navarra hasta 1373.
Ascenso al trono de Navarra (1328) En Navarra la situación fue aprovechada para desligarse de la Corona francesa. En marzo de 1328 caballeros y representantes de las villas acordaron en Puente la Reina no actuar por separado en la sucesión del reino. Además destituyeron al gobernador del rey Carlos I, Pedro Ramón de Rabastens y nombraron dos regentes: Juan Corbarán de Lehet y Juan Martínez de Medrano; y acordaron llamar a Juana, hija de Luis X, y a su marido Felipe de Évreux para ser reconocidos y jurados como reyes de Navarra. El reconocimiento como regente a Felipe se condición por parte de las Cortes de Navarra al compromiso adquirido por Felipe de cederlo a su primogénito al cumplir los 21 años.Juan Martínez de Medrano ‘el Mayor’”, en Gran Enciclopedia Navarra, vol. VII, Pamplona, Caja de Ahorros de Navarra, 1990, pág. 310
Por otro lado el Gran Consejo de Saint-Germain-en-Laye presidido por Felipe VI de Francia, ya coronado rey, acordó reconocer los derechos de Juana y Felipe al trono navarro. En Navarra, ante esto, los regentes convocaron las Cortes para el 1 de mayo en las que se abordó el reconocimiento como reyes tanto a Juana como Felipe, y se les emplazaba a presentarse en el reino para ser coronación y juramento. En julio la pareja llegó a un acuerdo con Felipe VI por el cual les reconocía como reyes de Navarra a cambio de su renuncia definitiva al trono de Francia, además de los condados de Champaña y Brie, recibiendo a cambio los de Angulema, Mortain y Longueville. Finalmente, en febrero de 1329 entraron en Navarra, tomaron jurisdicción del reino y juraron en Pamplona el 5 de marzo, convirtiéndose así en Juana II y Felipe III.
Características del reinado Juana y Felipe, con numerosas posesiones en Francia, abandonaron Navarra a los tres meses de ser jurados como reyes, y Felipe, llamado el Noble, sólo regresó en 1343 para ponerse al frente de las tropas navarras que debían participar en la cruzada contra Algeciras en la que perdió la vida. Su gobierno, ejercido desde Francia, a través de lugartenientes franceses como Enrique de Sully, botellero de Francia,El título de botellero hace referencia al responsable y encargado de las bodegas reales de Francia. «Anno Domini Mº CCCº XXXCº el noble e poderoso senior don Henric, senior de Sulli, botteyllero de Francia e gobernador de Nauarra, qui era en Tudela e començaua la guerra, embió por el dicho Miguel Ortiz que fuese ayllá a Tudela. Et partió el dicho Miguel Ortiz de Pamplona XVIIº dia de octubre anno que supra e fue a Tudela.» Véase en y o como Felipe de Melún, canciller de Navarray arcediano de Reims, junto al señor de Archiac, Aymar, destacó por: el Amejoramiento del Fuero General Navarro (1330), añadiendo treinta y cuatro capítulos con preceptos legales para corregir las disposiciones, intentando consolidar el poder real frente a la nobleza. Para esta reforma el rey escuchó el consejo de las principales dignidades civiles y religiosas del reino de Navarra, y las mejoras fueron aprobadas en las Cortes de Larrasoaña. Con la misma finalidad, favorecieron a la burguesía urbana, incluyendo a sus delegados en las Cortes. Procuraron diversas mejoras administrativas, actualizando los registros y haciendo más eficiente la fiscalidad. Creación de algunos órganos de gobierno, como el Consejo Real que colaboró con el rey en tareas legislativas y judiciales, la Cort o tribunal superior de justicia. thumb|Sello de la reina Juana conservado en la Biblioteca Nacional de París.|401x401px Sociedad de la época En esta época comienza a tomar fuerza la burguesía, lo que hace poderosos a los concejos, pero a la vez los pone contra los forasteros, incluyendo en este grupo a judíos, moriscos, etc. Es una sociedad abierta a Francia, tanto por los años unidos bajo la misma corona como por el Camino de Santiago, que entra en España por la frontera navarra. Se reforma entre los años 1339 y 1344 la Colegiata de Santa María de Roncesvalles, primer edificio puramente gótico de la península, que había sido consagrada en el año 1219. En 1349 la Peste negra que recorre Europa, afecta especialmente a las juderías navarras causando infinidad de víctimas. La delincuencia en Navarra, entre 1328-1349, era severamente castigada por la justicia. En esos 20 años, y para una población de 53.000 habitantes en el año 1350, se contabilizaron 1636 delitos, de los que aproximadamente el 50 % eran violentos, como homicidios o agresiones, y con una particularidad: el destacado peso del robo.noticias De este reinado data el primer testimonio sobre el juego de pelota, correspondiente a la construcción de un tablado en el claustro de los dominicos de Pamplona para que el rey pudiera ver el juego “a la palma”.
Persecución a los judíos Comenzó tras la muerte de Carlos I, antes de la llegada de los reyes desde París. Fue un reflejo de las persecuciones existentes en Francia, conocidas como pastorelos. A pesar de los esfuerzos del entonces gobernador de Navarra Pedro Ramón de Rabastens (1326-1328), y de los merinos de Tudela y Estella por mejorar la protección de las juderías (marzo-febrero de 1328), pronto se vieron desbordados por los acontecimientos. Numerosos concejos ante la crisis de autoridad reinante también se lanzaron al saqueo de aljmas y juderías.
Ante los rumores, las aljamas se prepararon para defenderse: Estella, Tudela, Pamplona y Sangüesa reforzaron la guarnición, pero estas precauciones no evitaron el estallido de la revuelta, espoleada por Fray Pedro de Ollogoyen, y a partir del uno de marzo de 1328 los judíos de Artajona, Ribaforada, Buñuel, Cortes... denunciaron la persecución que algunos estaban sufriendo. En Estella, Viana, Villafranca, Puente la Reina, Funes y San Adrián numerosos judíos fueron asesinados, huyendo otros muchos a Aragón dónde les protegió el rey Alfonso IV.
El gobernador trató de contener la revuelta y los propios regentes acudieron con mesnaderos y otros hombres de armas en defensa de los judíos tudelanos, que estaban siendo masacrados.