Matalascañas es un núcleo urbano costero y una playa situada en el litoral Atlántico, perteneciente al término municipal de Almonte, en la provincia de Huelva, al suroeste de la comunidad autónoma de Andalucía, en España. Es conocida también como Torre de la Higuera, debido a las ruinas de la torre almenara que se encuentran en la orilla desde el y que es bien de interés cultural. Forma parte, junto a la playa del Oro, Cuesta Maneli, El Inglesito y las playas vírgenes de Doñana, de la costa de Almonte, que abarca más de 50 kilómetros desde las ruinas de la Torre del Oro al río Guadalquivir, siendo la playa más larga de España.Los censados oficialmente rondan los 2.350 habitantes.

Fundada en 1972, su población sufre una gran variación entre invierno y verano, por ser principalmente zona de turismo estival, siendo la playa más cercana a Sevilla (64 km), unos 99 km por carretera (70 minutos). Recibe aproximadamente 150 mil veraneantes anuales. La urbanización consta de dos iglesias, un centro de salud abierto todo el año y puestos de socorro durante la temporada alta, cuatro farmacias, autobús urbano y apeadero de autobuses interurbanos con conexiones a Almonte, Huelva, Mazagón, Palos de la Frontera y Sevilla. En verano, las conexiones aumentan a municipios cercanos del Condado de Huelva, como La Palma del Condado, Rociana del Condado, Paterna del Campo-Villalba del Alcor y Escacena del Campo. Matalascañas ha recibido bandera azul anualmente hasta 2019. La dificultad de cumplir con los estándares para dichos galardones reside en el interés por preservar las características naturales de dicha playa, limítrofe con el parque nacional de Doñana.

Etimología Aunque se desconoce el origen exacto del nombre, probablemente Matalascañas provenga de una contracción de «mata de las cañas». Una «mata» es una porción de terreno poblado de árboles de una misma especie, mientras que «caña» hace referencia a los tallos erectos y alargados de ciertas plantas, como los juncos, que se utilizan como fibras naturales en cordelería. Esto es porque en algunas dunas y corrales de las zonas costeras de Doñana se pueden encontrar lagunas o marismas temporales en las cuales crecen junqueras, es decir, matas de juncos (principalmente, Juncus acutus, J. maritimus, J. effusus, J. conglomeratus y Scirpus holoschoenus). Por lo tanto, probablemente Matalascañas fue anteriormente un «lugar poblado de juncos».

Cabe mencionar que en la Costa de la luz existen otras playas cuyo nombre local hace referencia a las matas allí presentes, como es el caso de la playa de la Mata Negra, en Punta Umbría o la playa de la Mata del Difunto, también en Almonte.

Historia El litoral atlántico en el que hoy se ubica la urbanización de Matalascañas fue adquirido el por el Concejo de Almonte. Fue en 1335, tras los conflictos con Niebla, cuando el término municipal adquirió las dimensiones actuales.Se iniciaron entonces las actividades agrícolas, pesqueras y ganaderas por parte de la población local.Desde el existían enclaves pesqueros desde la Torre del Río de Oro hasta la Torre de la Higuera y desde 1884 hay noticias de la instalación de “casetas de salud” en estas playas.

En 1924, el arqueólogo alemán Adolf Schulten se acercó al área donde más tarde existiría Matalascañas para buscar ruinas de la cultura tartéssica y de la mítica Atlántida (concretamente en el cerro del Trigo y la punta Malandar). Aunque su expedición fracasó, encontró varios yacimientos romanos y una factoría de salazón del , que evidenciaba la actividad pesquera en la zona desde esa época.La primera mención a una futura urbanización en las actas del ayuntamiento se produjo el 27 de junio de 1929, cuando se nombra a un representante de alcaldía para organizar lo que llamaron un balneario de Matalascañas.

Durante la época franquista se plantó el eucalipto para impulsar la industria maderera, y actualmente es una especie invasora de la zona. Además, se desecaron varias marismas y se modificó el curso de ríos. En 1940, el marqués de Bonanza vendió las tierras del coto de Doñana a don Salvador Noguera Pérez y al marqués del Mérito. En 1962, la sociedad mercantil Coto de Doñana, S.A., compuesta por Noguera, el marqués de Mérito y don González-Gordon, vendieron 700 hectáreas de Doñana (una franja de costa de 7 km) a la sociedad HIRTA S.A., a cargo de don René Gordon. La historia de Doñana y Matalascañas está ligada a la familia González-Gordon, tradicionalmente dedicada a las bodegas vinícolas de Jerez. Cabe destacar a Mauricio González-Gordon Díez, que defendió la conservación natural de Doñana y donó tierras al Gobierno para la creación del parque nacional (1969).

No fue hasta mediados del cuando se empezaron a instalar chozas de pescadores, chiringuitos y diversos establecimientos que, para mediados de los años 60, apenas suponían un tramo de un kilómetro de orilla alrededor de las ruinas de la torre almenara. Se trataba de pequeñas construcciones efímeras hechas de enea, típicas de Doñana, para pasar el verano.En 1965 finalizaron las obras de la A-483, que en el futuro se convertiría en una subdivisión de la A-49 para conectar Almonte con Huelva y Sevilla capital. En 1966 se presentó el Plan de Ordenación para comenzar a urbanizar la costa, declarada Centro de Interés Turístico Nacional en 1968.

Es a principios de los años 70 cuando se empieza a construir sobre la duna, siendo “El Delfín”, una de las primeras edificaciones dedicadas a viviendas de lujo, con inversión privada de la inmobiliaria Costa de la Luz o la empresa Playas del Coto de Doñana S.A., entre otras. Se instaló igualmente la parroquia de San Francisco de Asís, con planta semicircular. Poco después se construyó el edificio de “La Prensa”, a escasos metros. En 1971 se instala el hotel El Flamenco, hoy en día Flamero. Las primeras inversiones privadas en Matalascañas superaron los 1.500 millones de pesetas (el equivalente a unos 9 millones de euros actuales), algo insólito en la época. Se instalaron igualmente las primeras líneas telefónicas entre el núcleo principal de Almonte y la nueva urbanización costera, pasando por El Rocío, a la vez que se aceleraba la construcción de la futura autovía para conectar con Sevilla. Para el verano de 1971, Matalascañas contaba ya con una proyección turística a nivel nacional, con festivales de música, concursos de fotografía, literatura y belleza y competiciones náuticas y pesqueras que atrajeron incluso a la realeza española y europea, incluidos los entonces príncipes Juan Carlos y Sofía.Desde 1969 Doñana era ya la mayor reserva ecológica de Europa y Almonte atraía también turismo internacional y servía de escena de rodaje para Hollywood En 1972 se celebra la llamada Primera Gran Feria, que estuvo abierta del 14 al 18 de julio, con gran afluencia de familias acomodadas de Huelva y Sevilla y que incluía un parque de atracciones.Para el verano de 1973, más de 180.000 turistas visitaban Matalascañas, muchos de ellos de elevado poder adquisitivo, como demuestran los vuelos chárter o los coches de caballo que utilizaban para desplazarse.Ese mismo año se conectó la urbanización a la red telefónica automática nacionaly se crea el Club de Pesca, más tarde Club Náutico y de Pesca de Matalascañas. En 1974 se grabó en Matalascañas la película El viento y el león, debido a su árido paisaje de dunas. Este hecho motivó a que se grabasen en la zona otras tantas: Mi bello legionario (1977), Los Obsexos (1989), Montoyas y Tarantos (1989) y escenas de la serie Curro Jiménez (1976-1978). Desde 1980, Matalascañas se presenta en la Feria Internacional de Turismo de Madrid (FITUR) bajo el nombre «Matalascañas-Almonte».

En 1988 se aprueba el Plan Director Territorial de Coordinación de Doñana,en el que participan los representantes del gobierno local, regional y nacional para delimitar las jurisdicciones de la distintas zonas que afectan al parque, entre ellas la urbanización costera. En el año 1990 comienzan las obras del Gran Hotel El Coto, que actualmente supone el final de la urbanización y el comienzo de las playas vírgenes del parque nacional y en 1993 Matalascañas recibe su primera bandera azul, que va a ir renovando anualmente en las siguientes décadas.

En 1998 comenzaron las obras del primer campo de golf ecológico y sostenible de Europa, con 18 hoyos y 290.000m² e inaugurado en 2000.En 2002 se inaugura el parque Dunar, un área de 130 hectáreas en el litoral, al oeste del núcleo urbano y el parque nacional, con una inversión de 20 millones de euros y la finalidad de mantener de forma sostenible un área que, aunque desde 1989 formaba parte del parque natural, estaba degradada e inaccesible para uso y disfrute público. Esta zona incluye el Museo del Mundo Marino, un centro de investigación y diversas pasarelas que desembocan en el Balcón del Atlántico, con el faro y con conexión hacia el oeste con el club náutico y el chiringuito Bananas.

En 2021 se encontró un yacimiento en la playa con las pisadas de neandertales cazadores-recolectores más antiguas del mundo (106 000 años), que habitaban en la zona de Doñana. miniaturadeimagen|izquierda|Marismas en Doñana. A pesar de estar frente al mar, el extenso territorio de Doñana está poco transformado y poblado por el ser humano, debido en parte a su inaccesibilidad. Por ello, es una de las áreas naturales litorales más valiosas del continente europeo.

En la actualidad, Matalascañas sigue siendo un destino turístico de referencia regional con una población permanente de unas 3.000 personas que asciende hasta prácticamente igualar la población de Huelva capital en los meses de verano,unos 150 mil habitantes. Cuenta con casi un centenar de establecimientos de hostelería (de los cuales 23 son chiringuitos a pie de playa) y alrededor de una decena de hoteles, 7 puestos de socorrismo y vigilancia, 9 módulos de aseo, conexiones de taxi, tren turístico, autobús urbano e interurbano con horario diurno y nocturno. Posee certificaciones de bandera azul, Q de calidad turística.y SICTED.

Ubicación Física Urbanización miniaturadeimagen|Sector K. La urbanización de Matalascañas comprende un área rectangular a lo largo de 4 kilómetros en una zona intermedia de la costa de Almonte, a mitad de camino entre las ruinas de la Torre del Oro y el río Guadalquivir. Se adentra 1 kilómetro hacia el interior y está separada del parque nacional de Doñana por la carretera norte, que recorre la urbanización en su totalidad. Cronológicamente, el núcleo se fue extendiendo de oeste a este, comenzando con la zona centro y terminando con las viviendas anexas al Gran Hotel El Coto, que limita con el parque nacional.

Dicha carretera norte se encuentra paralela a la urbanización en línea recta y consta de 8 accesos principales a los diferentes sectores. Estos accesos tienen rotondas con un monumento representativo, siendo de oeste a este: los Ciervos (rotonda principal que da inicio a la carretera norte en la 3.ª salida), el planeta Tierra, los Dólmenes (dedicada a Trigueros), el Barco (dedicada a Isla Cristina), los Delfines, las Ventanas (dedicada a los pueblos blancos), la Torre (dedicada a Niebla) y el Aljibe (dedicada al Condado). La calle peatonal que recorre desde la rotonda principal hasta las ruinas de la Torre de la Higuera, bordeando el oeste del núcleo es la avenida de las Adelfas.

Administrativamente, el núcleo está organizado en 27 sectores, 20 de ellos nombrados alfabéticamente de oeste a este de la 'A' a la 'T' (exceptuando la Ñ), correspondiendo cada letra a un término relacionado con la naturaleza autóctona. 6 de ellos (K, O, P, Q, R, S) integran la popular zona conocida como “Caño Guerrero”. En el extremo este se encuentran otros siete sectores de más reciente construcción que se nombran de la 'a' a la 'g'. Dichos sectores son los siguientes: