La clase «Kírov», con designación soviética Proyecto 1144 «Orlan» (, águila marina), es una clase de crucero de batalla de misiles guiados y de propulsión nuclear de la Armada Soviética y la Armada de Rusia. Son en activo los buques de combate de superficie más grandes y pesados del mundo, descontando otro tipo de buques como portaaviones o de asalto anfibio. Entre los buques de guerra modernos, son superados en tamaño solo por los grandes portaaviones, tienen un tamaño similar a un acorazado de la Segunda Guerra Mundial. La clasificación soviética oficial del tipo de barco es «crucero de misiles guiados de propulsión nuclear pesada» (). A menudo se denominan los barcos como cruceros de batalla, debido a su tamaño, desplazamiento, armamento y apariencia general.

En total, hay cuatro cruceros de esta clase para la Armada de los cuales tres están inoperativos por diferentes razones. El más moderno y actualmente en activo es el crucero Piotr Velikiy (Pedro El Grande). Es el buque insignia de la Flota del Norte. El Almirante Najímov está siendo modernizado con un armamento más moderno y potente.

La aparición de la clase Kírov jugó un papel clave en la puesta en servicio y modernización de los acorazados clase Iowa de la Segunda Guerra Mundial por parte de la Armada de los Estados Unidos en la década de los ochenta.

El diseño del casco de la clase Kírov fue utilizado para el buque soviético de propulsión nuclear de mando y comunicaciones .

Historia

La clase Kirov o Proyecto 1144 nace en la guerra fría como parte de la rivalidad naval entre EE. UU. y la URSS. La crisis de Cuba había validado los argumentos de quien defendían que si la URSS aspiraba a ser una potencia no debía descuidaese el poder naval. Aunque había voluntad política y recursos para construir esa armada, el poder construirla era menos sencillo que ordenarlo. Todos los programas de construcción naval de la era industrial rusa se enfrentaban a mediados de la década de 1960 a una total falta de ideas y nunca se habían fijado políticas para lograr asignaciones técnicas eficientes que condujeran a resultados adecuados. Esto explica que el Proyecto Orlan pasara por una evolución que empezó con destructores de 8.000 toneladas al crucero de combate final. El proceso de diseño fue una mezcla de guerras de políticos, empresas y almirantes, con diferentes partes interesadas teniendo diferentes ideas de lo que se necesitaba y combatiendo a las otras partes. Todo bastante típico de lo que pasó con muchos buques rusos.

Fruto de esta reconstrucción y expansión la Oficina de Diseño del Norte recibió a mediados de la década de 1960 de diseñar un gran buque antisubmarino de 8.000 toneladas. El progreso del diseño fue lento debido a la complejidad. Además las necesidades y las ambiciones de la flota soviética crecieron rápidamente. Esto llevó a que los diseñadores eligieran finalmente la propulsión nuclear y además optarán por equipar su propuesta de crucero con prácticamente todos los sistemas de armas posibles, incluyendo tanto los disponibles como los aún por desarrollar.

Naturalmente surgieron sobradas dudas sobre la posibilidad de integrar todas esas armas en una sola plataforma. Como resultado y siguiendo la filosofía del diseño naval soviético lo primero fue romper el encargo en dos diseños separados. El Proyecto 1144 Orlan se enfocó en un diseño especializado en guerra antisubmarina y el Proyecto 1165 Fugas en un diseño de guerra de superficie (ataque a grupos de combate de la OTAN). Sin embargo las cosas no eran tan fáciles en la URSS y alguien decidió que los dos diseños se fusionaron nuevamente en uno. Si inicialmente los buques de la nueva clase se pensaba debían cazar a los submarinos enemigos y proteger las agrupaciones navales soviéticas de los ataques ahora se imponían los que defendían que los avances de las tecnologías de misiles allanaban el camino para afrontar un diseño más audaz y tener un buque de guerra capaz de atacar cualquier blanco marítimo, fuera submarino o de superficie, y a la vez defenderse de los aviones de la OTAN. Así en 1972 el diseño había cambiado y evolucionado hasta proponer un crucero misilístico nuclear de 24.100 toneladas. Sobre el papel era un diseño increíble, pero la realidad mostraría que no era del todo así. Cómo armamento se contaría con un completo arsenal de armas antibuque, antisubmarinas y antiaéreas.

- El principal arma de ataque era el misil antibuque P-700 Granit, con 20 lanzadores. Este misil se creó para enfrentar los grupos de ataque de portaaviones, con una autonomía que permitía el lanzamiento en el mismo límite del alcance de la aviación embarcada, aproximadamente 500 km. - En guerra antisubmarina el sistema Metel lanzaba torpedos mediante cohetes a distancias de hasta hasta 90 km. - La defensa aérea se encargó a la versión naval del sistemande misiles S-300F.

Además de esos sistemas se contaba todavía con más armamento Dos contenedores de ocho tubos sistema Klinok de corto alcance para defensa antiaérea.

– Dos sistemas de guerra antisubmarina Vodopad RPK-6. – Dos sistemas de defensa antiaérea Klinok de corto alcance. – Un sistema de misiles y torpedos para guerra antisubmarina RPK-6M Vodopad. – Un sistema Kashtan de defensa antiaérea que combinaba misiles y artillería. - Torres de artillería dobles AK-130. - Además transportaban tres helicópteros antisubmarinos, con capacidad de transportar torpedos, misiles, minas y bombas. - Equipos sonar de baja frecuencia de profundidad variable en popa y un sonar de baja frecuencia en la proa.

La mayor parte de los sistemas de armas estaban situados por delante de la enorme superestructura. La popa se utilizaba para la maquinaria y un hangar de helicópteros de bajo-cubierta, con acceso a la cubierta de vuelo mediante ascensor (peculiaridad de los buques soviéticos). Hasta cinco helicópteros Ka-27 se podían alojar en el hangar en caso de necesidad. Eran buques capaces de alcanzar una velocidad de 31 nudos, con una tripulación es de 665 personas. Sin embargo el diseño arrastraba un problema fundamental. En la primavera de 1973 se aprobó el proyecto, pero solo el sistema antisubmarino Metel existía de entre los tres sistemas principales. El P-700 Granit comenzó sus pruebas en 1975 y entró en servicio en 1983. El S-300 terrestre entró en servicio en 1980, pero su variante naval entró en servicio en 1984. Esto supuso que el Proyecto P1144 no alcanzó sus capacidades de combate previstas originalmente hasta una década después del inicio de su construcción.

Los años de retraso pasaron factura. Mientras se luchaba por incorporar al servicio los nuevos cruceros en EEUU se trabajaba en un nuevo concepto. El sistema AEGIS y la clase Ticonderoga de cruceros entraron en servicio casi a la vez. Además se introdujeron los pozos verticales de lanzamiento, que podrían emplear misiles de cualquier tipo. Las mismas capacidades buscadas por el proyecto P1144 estaban aquí y ahora en el caso de la US Navy. Los cruceros de la clase Ticonderoga contaban con 122 celdas de lanzamiento VLS contando con un desplazamiento de 9.800 toneladas, 2,5 veces menos que los Kirov.

Esto supuso que la clase Kirov estaba conceptualmente obsoleta, ofreciendo menor poder de fuego que los cruceros americanos. Aunque el proyecto sufrió modificaciones a partir de la variante 1144.1, esto supuso que cada buque difería en armamento y sistemas. Además ninguno poseía la capacidad de los cruceros Ticonderoga de poder realizar ataques de precisión de largo alcance contra objetivos terrestres.

Sin embargo la construcción de los cruceros clase Kirov creó preocupación en los despachos del Pentágono acerca del poder de fuego y capacidades que se atribuían a estos buques. Esa preocupación obligó a realizar una profunda remodelación a los acorazados de la clase Iowa, buques de la Segunda Guerra Mundial ya dados de baja, para así competir en tamaño y prestaciones con los soviéticos. No estaba claro como pretendía usar la US Navy esos acorazados en caso de guerra con el Pacto de Varsovia, algunos almirantes americanos proponían que encabezaran grupos de combate de superficie que operarán los más cerca posible de las bases navales soviéticas. Arropados por una escolta de cruceros, fragatas y destructores y seguidos por detrás por los grupos de combate de portaviones enfrentarían a la flota soviética, atrayendo su fuego y fijándola para ser destruida por portaviones y submarinos.

Hay que hacer notar que la flota soviética contaba también en los mismos años con los submarinos SSGN clase Oscar, armados también con misiles P-700 y una plataforma de lanzamiento mucho más viable en una guerra que los Kirov. En teoría, los clase Kirov eran asesinos de portaaviones, sin embargo al apostar por submarinos SSGN al mismo tiempo y con la misma misión parece que en realidad nadie en el mando de la Flota Soviética realmente creyera que fueran capaces de enfrentarse con éxito a los grupos aeronavales de la US Navy. Parece que solo la US Navy lo creyó, o aparentó creerlo. De hecho la eficiencia en combate importaba poco ya que el objetivo último de la alta dirección política soviética era tener un gran buque de superficie para hacer alarde frente a occidente. Un SSGN no les daba este buque, pero si daba a los almirantes el buque que necesitaban para atacar a la US Navy. De todos modos duplicaba las plataformas existentes y hubieran distraído la atención de los SSGN. Donde era imbatible la clase Kirov era en la capacidad de defensa aérea, con varias capas de defensa y gran número de misiles antiaéreos.

En cierto modo el reconocimiento implícito de todo lo anterior es la construcción entre 1983 y 1989 de los dos cruceros clase Slava, una versión más pequeña y económica de los Kirov. Eran buques diseñados principalmente como buques de ataque a buques de superficie y de propulsión convencional y menor desplazamiento.

Su gran tamaño y desplazamiento hizo de ellos los buques de combate más grandes del mundo, similares o más grande que buques anfibios y porta aeronaves contemporáneos. Su diseño dejaba además amplio espacio para albergar un equipo de mando, de control y comunicaciones (C3), por lo que podrían ser buques insignias de la flota. Una de sus misiones previstas era actuar como escolta del grupo de combate de los portaaviones que eran proyectados para la armada soviética.

De los cuatro buques construidos en época soviética solo uno queda en activo en 2026. El alto coste del mantenimiento y modernización obligó a retirar los otros tres. Con la disolución de la Unión Soviética, los dos primeros barcos fueron dados de baja y prácticamente abandonados a su suerte en sus fondeaderos, lo que hizo que su reactivación fuera financieramente inviable. Se aspitaba a que las naves restantes se modernizaran con sensores, electrónica y armamento de última generación. La realidad financiera supuso que solo uno de ellos pasará por el proceso. Incluso esto podría no llegar a buen puerto puesto que Rusia no ha incorporado nuevos destructores o cruceros a su Armada, optando en su lugar por fragatas y corbetas.

En 2010 las fragatas Proyecto 22350 incorporaron celdas de lanzamiento universales UKSK 3S14 , capaces de disparar misiles Kalibr y Oniks. La Marina rusa contaba por fin con una capacidad equivalente a los VLS mk.41. En 2013 los rusos comenzaron trabajos de modernización en el crucero Kalinin, rebautizado como Almirante Nakhimov, para equiparlo con lanzadores UKSK 3S14. La apuesta rusa es equipar al Almirante Nakhimov con nuevos sensores, electrónica y una versión naval del sistema de defensa aérea S-400, con 96 celdas dedicadas a sus misiles superficie-aire. Además, llevará una versión naval del sistema de defensa aérea S-350. Las 20 celdas de misiles P-700 Granit serán reemplazadas por 80 celdas de lanzamiento para misiles P-800, Kalibr y Zicron'.

Unidades construidas