La Federación de Estudiantes Secundarios de Santiago (FESES) fue una organización estudiantil chilena que duró entre 1948 y 1973, y que abarcaba a estudiantes secundarios de liceos humanistas de la antigua provincia de Santiago. Tras su reconstitución, en 1986, lo fue de la Región Metropolitana.

Historia Las primeras formas de organización de estudiantes secundarios ya se registran para 1919, junto al desarrollo alcanzado por entonces por la FECH. La "Federación Chica", como se llamó, participó contra de la Guerra de don Ladislao y contra el incendio de la Fech en 1920. Sin embargo, no logró mayor continuidad en los años siguientes.

La Federación de Estudiantes Secundarios de Santiago surgió en 1948, cuando se realizó la primera convención de "Gobiernos Estudiantiles" de Santiago. Estos habían surgido en los años 30, tomando como modelo la forma de organización estudiantil de los liceos experimentales. Lentamente se fueron agregando otras formas de organización, sobre todo a partir de 1949, cuando el gobierno reguló el funcionamiento de los Centros de Alumnos. Hasta 1973, no incluyó a los estudiantes de liceos industriales, técnicos ni comerciales, quienes constituyeron otras organizaciones, como la Federación de Estudiantes Industriales, Técnicos y Especiales (FEITECh) y la Federación de Estudiantes de Comerciales (FECOCh).

Durante su primera década de vida, la FESES demandó al Estado beneficios económicos, como la rebaja en la tarifa de la locomoción, otorgamiento de becas, creación de una universidad técnica y cambios en el curriculum escolar. En 1949 se hizo notar su presencia con ocasión de la "Revolución de la Chaucha".

En los años 50 y sobre todo en los 60 la FESES comenzó a radicalizar su posición, organizando huelgas y movilizaciones callejeras. Casi todas las juventudes políticas tenían presencia en la FESES, siendo importante la representación falangista (luego demócrata-cristiana), socialista, radical y comunista.

El 1º y 2 de abril de 1957 los estudiantes secundarios reeditaron su bautismo de fuego perdiendo a Manuel Vásquez Ferreira, uno de sus dirigentes en el enfrentamiento contra carabineros en el alzamiento popular recordado como la "Batalla de Santiago". En el cerro Santa Lucía los carabineros golpearon seriamente a los secundarios Angel Hoces y Gustavo Torres, para acallar sus encendidos discursos para lograr la liberación de Elmo Catalán detenido en el allanamiento de la imprenta Horizonte.

A partir de 1957, Patricio Schilling joven dirigente de la Juventud Radical logró imponer como presidente a su correligionario Manuel Acuña. Al mismo tiempo operaban activamente Juan Enrique Miquel de la Juventud Democratacristiana, impulsando a Juan Barrales, y Angel Hoces, presidente del Instituto Nacional que al año siguiente llegó a presidir primero la FESES, luego la Federación de Estudiantes Secundarios de Chile (FESECH) y finalmente la Federación Juvenil Socialista (FJS).

La arremetida de la BESS (Brigada de Estudiantes Secundarios Socialista de la FJS) fue impetuosa con la presencia de oradores convincentes y entusiastas que, además, tenían grandes dotes organizativas. Dantón Chelén, del Liceo 6; Félix Castro del Liceo de Aplicación; Eugenio Navarrete del Dario Salas; Jorge Nimpch, Arturo Sáez del Liceo 7 de Nuñoa, Ana Maria Germain del Liceo 7 de Providencia y varios otros jóvenes socialistas eran escuchados con admiración por sus compañeros de la FECH. Incluso senadores y diputados concurrían al viejo caserón de la FECH en la Alameda esquina de San Isidro para escuchar las ponencias de los jóvenes secundarios y adquirir información sobre las luchas estudiantiles. Hicieron historia los discursos de los socialistas Angel Hoces en relación a las subvenciones, el de Jenny Avalos del Liceo 4 de Niñas sobre el petróleo y el de Danton Chelén del Liceo 7 sobre el derecho a la cultura.

Por su parte las Juventudes Comunistas (JJCC) transformaron en un semillero de dirigentes a la Federación de los Secundarios. Dirigentes como Ademar González, Manuel Rosales, José Riquelme y Catalina Barrera lograron consolidar la unidad con los socialistas y ejercer gran influencia entre los secundarios.

Grandes movilizaciones alrededor de la nacionalización de las riquezas básicas, la democratización de la enseñanza y el control de las subvenciones, fueron las banderas estudiantiles de finales de la década.

En 1960 la izquierda tomó definitivamente la conducción de la FESES. En su interior participaba una cuarentena de liceos, los que eran muy activos en los numerosos paros convocados por razones económicas y políticas. El sistema de representación era indirecta, enviando cada liceo delegados a una convención que elegía la directiva.

División y primeras elecciones directas (1969-1971) thumb|Distribución de miembros de la directiva de la Feses tras la elección de 1971: Como fruto de las frecuentes pugnas políticas al interior de la izquierda, en 1969 la FESES se dividió, surgiendo dos grupos: uno liderado por los socialistas, encabezados por Rigo Quezada, y otro por los comunistas, liderados por Patricio Paniagua. Para salir de la crisis y tras el triunfo de Salvador Allende como presidente de la República, ambas FESES convocaron a la primera elección universal y directa. En dicha elección se presentaron cinco listas:

Una integrada por la Unidad Popular (PS, PCCh, MAPU e IC), encabezada por Álvaro Alarcón (PCCh). Una integrada por el Partido Demócrata Cristiano (PDC), liderada por Guillermo Yunge. Una integrada por el Frente de Estudiantes Revolucionarios (FER, vinculada al MIR) y la Juventud Radical Revolucionaria (JRR), liderada por Milton Lee. Una integrada por radicales más moderados (integrados en el Movimiento Radical Independiente, que posteriormente se convertiría en el PIR) y socialdemócratas, liderada por Luis Alberto Kuno. Una integrada por el Partido Nacional (PN) y la Democracia Radical (DR), encabezada por Carlos Perelló.

Los resultados de la elección realizada el 6 de octubre de 1971 fueron los siguientes:

ListaVotos%DelegadosA. UP13 28738,6 %4B. PDC15 05043,7 %10C. FER-JRR30888,9 %1D. JRI-SD1800,5 %E. PN-DR28268,2 %Válidos34 43195,1 %Blancos2000,5 %Nulos15814,4 %Total36 212100,0 %15

Triunfó la lista del Partido Demócrata Cristiano, liderada por Guillermo Yunge. Yunge otorgó a esta Federación una orientación de enfrentamiento a la Unidad Popular, con movilizaciones en las calles y tomas de liceos, transformándose en una pieza clave de la primera etapa de la ofensiva desestabilizadora. En este panorama, los estudiantes de izquierda pusieron en marcha una táctica de contención de los opositores y de cerrar filas con el Gobierno.

Elecciones internas de 1972 y división thumb|Distribución de miembros de la directiva de la Feses tras la elección de 1972: El 15 de noviembre de 1972 hubo elecciones en la FESES, donde se enfrentaron cinco listas: Unidad Popular, representada por los socialistas Camilo Escalona y Lain Aymans Escobar. Partido Demócrata Cristiano, continuista en su enfrentamiento con el gobierno de la UP, liderada por el ahora abogado Miguel Salazar. Partido Nacional, opositora de derecha al gobierno de la UP, liderada por Andrés Allamand e integrada por Francisco Vidal. Frente de Estudiantes Revolucionarios (vinculado al MIR), liderada por Luis Valenzuela Leiva, actualmente detenido desaparecido. Espartaco, un movimiento de ultraizquierda.

Los resultados, de acuerdo al Tribunal Calificador de Elecciones dispuesto para dicha ocasión, fueron los siguientes: ListaVotos%DelegadosPDC22 95640,7 %9UP19 10933,9 %4PN-DR11 21319,9 %2FER29335,2 %Espartaco1550,3 %Válidos56 36697,4 %Blancos2000,3 %Nulos13142,3 %Total57 880100,0 %15

El triunfo fue reclamado tanto por la Democracia Cristiana como por la Unidad Popular, conflicto que culminó con la escisión en dos FESES distintas: una liderada por Camilo Escalona apoyando al gobierno de izquierda, y otra opositora liderada por el democristiano Miguel Salazar.

La fracción opositora retomó el camino del enfrentamiento con el gobierno, el que llegó a su mayor nivel de masividad en 1973, a propósito del rechazo al proyecto de Escuela Nacional Unificada (ENU). La batalla contra este proyecto de reforma educacional, a la larga, fue una pieza clave en la creación de condiciones sociales para el golpe de Estado. Andrés Allamand, en aquel entonces dirigente estudiantil y posteriormente fundador de Renovación Nacional, recogió parte de esas experiencias en un libro publicado en 1974 con el título No virar izquierda.

Después del golpe de Estado de 1973 la organización secundaria fue proscrita. Los estudiantes secundarios no volverían a articularse nuevamente sino hasta comenzada la década de 1980.

Movimiento estudiantil bajo la dictadura

En mayo de 1986 comenzó un proceso de movilización de los estudiantes secundarios en rechazo a una medida clave que entonces resolvió imponer la dictadura: completar el proceso de municipalización de los liceos públicos, que se había iniciado en 1981 como uno de los pilares básicos de su proyecto de “modernización” del sistema de educación. Los establecimientos afectados eran los “emblemáticos”. Al mismo tiempo, se privatizó a los liceos técnico–profesionales.

Fue una movilización de enorme envergadura, la que logró involucrar al conjunto de los estudiantes secundarios, más allá del “activo democrático”, y que les dio visibilidad en la confrontación con la dictadura. Se paralizaron las clases por casi dos meses, con los liceos en toma y marchas por las calles de Santiago. Estas acciones fueron respaldadas por los padres y apoderados, y el Magisterio agrupado en la Asociación Gremial de Educadores de Chile (AGECH) y el recién democratizado Colegio de Profesores.

Hubo centenares de estudiantes arrestados, golpeados y vejados, e incluso una víctima fatal: la adolescente Guadalupe Chamorro Leiva, cuyo caso fue recogido por la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación.

El ministro de Educación, Sergio Gaete, se reunió con la dirigencia estudiantil, aunque para notificarlos de los detalles de la medida y precisar que su opinión no sería tomada en consideración. A partir de esta premisa y ocupando la represión como la herramienta principal, el régimen apostó a una táctica de desgaste que terminó resultando exitosa: la movilización se agotó en julio, coincidiendo con el inicio de las vacaciones de invierno. La municipalización se impuso.

En curiosa sincronía histórica, ese paro estudiantil comenzó exactamente 20 años antes del inicio de la movilización de los estudiantes secundarios realizada en 2006, conocida como "revolución pingüina".

El paro contra la municipalización fue la movilización de mayor envergadura realizada por el Comité Pro FESES, constituido en abril de 1985.

El Comité Pro–FESES se formó a partir de la convergencia de tres organizaciones, a partir de las cuales se había rearticulado el movimiento estudiantil secundario desde 1983: la Coordinadora de Organizaciones de Enseñanza Media (COEM), en torno a la cual se agrupaba la izquierda (las Juventudes Comunistas, la Izquierda Cristiana, la Juventud Rebelde Miguel Enríquez del MIR y la Juventud Socialista-Almeyda); la Asociación de Estudiantes Cristianos (ASEC), formada por la Juventud Demócrata Cristiana; y la Asociación Democrática de Estudiantes (ADE), creada por la Juventud Socialdemócrata con el propósito de incorporarse al proceso de unidad de los estudiantes secundarios.

Por otro lado, el COEM fue el producto de un complejo proceso de convergencia de diferentes agrupamientos estudiantiles que se constituyeron entre 1983 y 1984, y que luego adquirieron carácter zonal: el Frente Unitaria y Democrático de Enseñanza Media (FUDEM), que se circunscribe a la zona centro; la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), en la zona oriente; el Movimiento de Estudiantes Democráticos (MED), en la zona norte; y la Organización Democrática de Estudiantes Secundarios (ODES), en la zona sur.