Osmán I (Söğüt, 1258 —Bursa, 1326) (; Osmán es una deformación del árabe: عُثمَان `uθmān, `Uthman; en turco: gazi, 'triunfador, combatiente de la fe') fue el líder de la tribu Kayi y el fundador de la dinastía otomana, que más tarde, estableció y gobernó el Imperio Otomano, que existió hasta poco después de la Primera Guerra Mundial.

Era hijo de Ertuğrul y le sucedió en 1281 como rey suborbinado del Imperio selyúcida. Osmán aprovechó la debilidad de los imperios selyúcida y bizantino para establecer y fortalecer su emirato.

El puente Osman Gazi —inaugurado en 2016 y que cruza el golfo de İzmit y es el 4.º puente colgante más largo del mundo (en abril de 2018)— honra su memoria.

Biografía Debido a la escasez de fuentes históricas que datan de su vida, ha sobrevivido muy poca información objetiva sobre Osmán. Los otomanos no registraron su historia hasta el , más de 100 años después de su muerte, por esto es que a los historiadores les resulta muy difícil diferenciar entre realidad y mito de las muchas historias que se cuentan sobre él.

Por otro lado, a los historiadores europeos no les interesó la historia de estos pueblos hasta un siglo después de este periodo, cuando los otomanos comenzaron a representar una amenaza para el mantenimiento del poder europeo.

El historiador otomano Kemalpaşazâde menciona que Osmán era el hijo menor de Ertoğrül, nacido alrededor de 1254 y fue criado en las formas tradicionales nómadas turcas; aprendió lucha, esgrima, equitación, tiro con arco y flecha y cetrería desde una edad temprana y rápidamente superó a sus hermanos en el dominio de estas habilidades. Se le enseñaron los principios del Islam, específicamente del sufismo, lo que se reflejó en su personalidad y estilo de vida.

En cuanto a sus antepasados, la narración más popular y clásica es que Osmán es el nieto de Süleyman Şah, quien murió ahogado mientras cruzaba el río Éufrates a caballo pero hay algunos historiadores que no están de acuerdo con esta versión.

Antecedentes históricos right|thumb|Tumba de Ertuğrul en Söğüt. La mayoría de las fuentes coinciden en que los turcos otomanos pertenecían al clan Kayı Turcos Oghuz, que, según las tradiciones otomanas, huyeron de su tierra natal en Asia Central, durante los primeros años del , debido a las invasiones mongolas. El clan se estableció en Anatolia, en una región perteneciente al sultanato selyúcida de Rûm. Otras fuentes afirman que el clan Kayı se trasladó a Anatolia dos siglos antes de la fecha anteriormente mencionada, junto a los selyúcidas, cuando salieron de Transoxiana hacia el Gran Jorasán alrededor del año 1040 d.C. para residir cerca de la ciudad de Merv. Luego, el clan Kayı se trasladó hacia Anatolia Oriental después de 1071 CE, donde se desplazó junto a otros clanes turcos. Más tarde, se involucró en el ejército del sultán Kayqubad I y luchó contra el Imperio jorezmita, los mongoles y el Imperio Bizantino, que asaltaban las tierras selyúcidas. Según varias fuentes, los guerreros Kayı eran conocidos por ocupar las primeras filas en las batallas, y sus habilidades de lucha y su valentía fueron uno de los principales factores por los que los selyúcidas salieron victoriosos en muchas batallas. Este hecho impulsó al sultán Kayqubad a nombrar a Ertuğrul, el emir del clan, como Moqaddam (lugarteniente), y a recompensar a los Kayı algunas tierras fértiles cerca de Ankara, donde se establecieron y permanecieron al servicio del sultán durante varios años.

Más tarde, a Ertuğrul se le concedió el dominio de la ciudad de Söğüt en el noroeste de Anatolia, en la frontera bizantina. También obtuvo el título de Uç beyliği o Uç bey (literalmente: señor de la marcha). La concesión de este título estaba en consonancia con las tradiciones del sultanato selyúcida, que consiste en recompensar con el título de señor de la marcha a cualquier jefe de clan que ascendiese al poder y al que se unieran varios clanes menores. Sin embargo, Ertuğrul tenía ambiciones políticas de largo alcance. Buscaba expandirse más allá de las tierras que le habían sido recompensadas. Así, empezó a asaltar las posesiones bizantinas en nombre del sultán, conquistando con éxito varias ciudades y aldeas, y expandiendo lentamente su dominio durante la mitad del siglo que pasó como gobernador selyúcida. En el año 680 / 1281 d.C., Ertuğrul murió con casi 90 años de edad.

Origen del Imperio Otomano Su padre Ertoğrül llevó a su tribu (Kayi) del Asia Central hasta Anatolia, huyendo de la persecución de los mongoles. Con el auspicio de los selyúcidas de Rüm fundó un pueblo conocido como Söğüt, en el área noroccidental de la antigua Frigia. El lugar resultó ser muy favorable, pues en Occidente, el decadente Imperio bizantino experimentaba graves problemas políticos, mientras que las fuerzas musulmanas en Oriente se fragmentaban ante la agresión de los mongoles: en 1258 Bagdad fue saqueada por Hulagu, primer Il-Jan mongol de Irán.

Poco se sabe con certeza de las primeras actividades de Osmán, salvo que controlaba la región alrededor de la ciudad de Söğüt y que desde allí lanzó incursiones contra el vecino imperio bizantino. El primer evento datable de la vida de Osmán es la Batalla de Bafea en 1301 o 1302, en la que derrotó a una fuerza bizantina enviada para asesinarlo.

Osman siguió la estrategia de aumentar sus territorios a expensas de los bizantinos mientras evitaba el conflicto con sus vecinos turcos más poderosos. Sus primeros avances fueron a través de los pasos que conducen desde las áreas del norte de Frigia a las llanuras más fértiles de Bitinia.

Ascenso al liderazgo En 1281, Osmán fue declarado Bey de la ciudad de Söğüt tras la muerte de su padre. Sin embargo, uno de los principales rivales de Osmán y que quería convertirse en el líder de la tribu fue su tío Dündar Bey, quien podría haber conspirado para matar a su sobrino o rebelarse contra él cuando Osmán decidió atacar una pequeña isla griega. Dündar Bey vio la ambición de Osmán como una amenaza que podría poner en peligro a todo el clan y Osmán finalmente, según algunas fuentes, acabó matando a su tío por traición y desobediencia aunque algunos historiadores no están de acuerdo con este hecho.

Importancia de la ubicación de la Tribu Kayi Políticamente, Osmán mostró grandes habilidades formando y aplicando nuevos sistemas administrativos en su beylicato. Durante su reinado, los otomanos dieron grandes pasos hacia la transición del sistema de tribus nómadas a establecerse en asentamientos permanentes, lo que les ayudó a consolidar su posición y convertirse en una gran potencia.

Además, la ubicación del beylicato en el noroeste de Anatolia, junto a la cristiandad, impuso una política militar a los otomanos, lo que les proporcionó mejores posibilidades de crecimiento y expansión.

El beylicato de Osman también estaba relativamente lejos tanto de las invasiones mongolas como de la influencia de los poderosos beys turcomanos en el sur y suroeste de Anatolia. Esto, junto a su proximidad a la Ruta de la Seda que unía las tierras bizantinas en el oeste con las áreas controladas por los mongoles en el este, le dio características estratégicas y económicas destacadas. Además, el beylik osmánico era la única base islámica sufí frente a las regiones bizantinas aún no conquistadas, lo que lo convirtió en un refugio para muchos granjeros, guerreros y derviches turcomanos que huían de la persecución de los mongoles y bizantinos.

El sueño de Osmán Osmán tenía una relación muy cercana con un líder religioso sunita local llamado Sheikh Edebali. Surgió una historia entre los escritores otomanos posteriores para explicar la relación entre ambos, en la que Osmán tuvo un sueño premonitorio sobre sus conquistas y su legado. Las crónicas hablan de que Osmán vio que una luna salía del pecho de Edebali y se hundía en el pecho de Osmán. Entonces, un árbol brotó de su ombligo y su sombra rodeó el mundo, de donde brotaban arroyos al pie de las montañas. Algunas personas bebían de esa agua, otras regaban jardines y otras hicieron brotar más fuentes. Al contarle el sueño a Edebali, este le dijo que era un mensaje de Dios.

El sueño se convirtió en un mito fundacional importante para el imperio y también pudo haber servido como una forma de pacto: así como Dios prometió proporcionar soberanía a Osmán y sus descendientes, también estaba implícito que era el deber de Osmán proporcionar prosperidad a sus súbditos.

Relaciones políticas al comienzo del reinado de Osmán El historiador Cemal Kafadar establece que al principio de su reinado, Osmán mostró ingenio político al establecer relaciones con sus vecinos. Destaca que las alianzas de Osmán trascendieron las líneas tribales, étnicas y religiosas y puede haber seguido su instinto y los requisitos de sus aspiraciones políticas. Fue más inteligente y creativo que sus vecinos turcomanos al combinar las tradiciones turca, islámica y bizantina.

Además, Osmán colaboró con los Tekfurs bizantinos de las ciudades y pueblos vecinos a pesar de que eran enemigos. Forjó un acuerdo, por lo que su tribu, cada vez que se movían por las áreas de pastoreo en el verano, dejaban sus pertenencias en la fortaleza bizantina de Bilecik y, a su regreso, le daban a su gobernador una muestra de agradecimiento en forma de queso y mantequilla, hecho de leche de oveja conservado en pieles de animales, o una buena alfombra hecha de lana. Este acuerdo refleja la convivencia entre pastores, agricultores y habitantes urbanos, durante el reinado de Osmán. La amistad de Osmán con el gobernador bizantino Köse Mihal fue la culminación de esta convivencia entre musulmanes y bizantinos. Sin embargo, sus relaciones con los mongoles fue hostil debido a que generalmente los turcos despreciaban a los mongoles.

Osmán I se alió con los clanes turcomanos recién llegados a Anatolia, quienes se convirtieron en el corazón palpitante de las provincias fronterizas selyúcidas en total, y del beylicato osmánico en particular debido a su fuerte espíritu militarizado. Osmán también atrajo a muchos turcomanos de la región de Paflagonia para que se unieran a sus fuerzas. Estos turcomanos eran buenos guerreros y fueron instruidos al sufismo por varios jeques y deviches.

En cuanto a la jerarquía gobernante, Osmán I estuvo subordinado al emir chobanid en Kastamonu, seguido por el sultán selyúcida a través del bey germiyanida en Kütahya, quien a su vez estaba subordinado al Ilkhan mongol de Persia en Tabriz. Durante este período, los sultanes selyúcidas habían perdido su poder sobre sus emires locales, y el Ilkhan mongol ejerció su autoridad en Anatolia a través de sus generales (bagatur y noyan) designados, donde solicitó que todos los gobernadores locales, incluido Osmán, le enviaran soldados cuando lo solicitase.

Expansión del Emirato de Osmán I Hasta finales del , las conquistas de Osmán I incluyen las áreas de Bilecik, Yenişehir, que se convirtió en la capital otomana, İnegöl y Yarhisar y los castillos bizantinos en estas áreas.

En 1302, después de la Batalla de Bafea, Osmán comenzó a establecer sus fuerzas más cerca de las áreas controladas por los bizantinos. Alarmados por la creciente influencia de Osmán, los bizantinos huyeron gradualmente del campo de Anatolia. El liderazgo bizantino intentó contener la expansión otomana, pero sus esfuerzos fueron mal organizados e ineficaces. Mientras tanto, Osmán pasó el resto de su reinado expandiendo su control en dos direcciones, al norte a lo largo del curso del río Sakarya y al suroeste hacia el Mar de Mármara, logrando sus objetivos en 1308.

La última campaña de Osmán I fue contra la ciudad de Bursa, conquista que resultó extremadamente vital para los otomanos, aunque Osmán no participó físicamente en la batalla.

Conquista de Karacahisar