La batalla del Ager Falernus (217 a. C.) tuvo lugar durante la segunda guerra púnica entre Cartago y la República romana. Tras su victoria en el lago Trasimeno, el ejército de Aníbal marchó hacia el sur y llegó hasta Campania. Los cartagineses se trasladaron hasta el Ager Falernus, un fértil valle de río rodeado de montañas.
Quinto Fabio Máximo, que había sido elegido dictador y comandante de las fuerzas romanas tras la desastrosa derrota anterior, esquivó a Aníbal y siguió la estrategia de luchar solo bajo condiciones favorables (lo que se denominaría estrategia fabiana). Ocupó todos los vados del río y los pasos de montaña, encerrando a los cartagineses en el interior. Por su parte, y después de haber agotado todo el grano, ganado y suministros del territorio, Aníbal demostró unas brillantes tácticas militares para provocar a los romanos para que dejasen libre uno de los pasos de montaña.
A pesar de las protestas de sus oficiales, Fabio, que estaba cerca de uno de los pasos con sus fuerzas principales, se opuso a atacar al ejército cartaginés de frente y prefirió esperar a desgastarlos dentro del valle sin comida ni agua. Sin embargo, el ejército cartaginés logró escapar sin daños.
Situación estratégica
La derrota de las tropas romanas en la batalla del Lago Trasimeno había eliminado al ejército consular romano que bloqueaba el paso directo de Aníbal hacia Roma. El otro ejército consular, al mando de Cneo Servilio Gémino, se encontraba al otro lado de los montes Apeninos, cerca de Arminium. Esta fuerza había perdido la mayor parte de sus tropas de reconocimiento cuando su caballería, compuesta de 4000 hombres, fue destruida en una emboscada por el comandante cartaginés Maharbal, inmediatamente después de la batalla del Trasimeno.
Movimientos de Aníbal en el centro de Italia
El motivo por el cual Aníbal no marchó hacia Roma se desconoce, al igual de qué habría pasado si lo hubiera hecho inmediatamente tras la batalla del Lago Trasimeno.Liddle Hart, B. H. Strategy, p. 26. id = ISBN 0-452-01017-3. En cualquier caso, el ejército cartaginés marchó hacia Umbría, a través de Perugia. Si bien Tito Livio comenta que hubo un asedio fallido sobre Spoletum, una colonia latina,Tito Livio 22.9.1-3. Polibio no lo menciona, y es probable que sólo se tratase de algunos hostigadores separados del ejército principal.Lazenby, John Francis, Hannibal's War, p. 66. id = ISBN 0-8061-3004-0. Aníbal, mientras asolaba la región, marchó a través del Piceno hacia la costa del Adriático, alcanzando Herita 10 días después de haber partido del lago Trasimeno. En ese lugar Aníbal dio descanso a su ejército, que por entonces sufría de escorbuto, y reequipó a sus tropas libias y africanas con los equipamientos capturados a los romanos, para luego reentrenarlas. Por otra parte, utilizando el vino de baja graduación como medicamento, fue capaz de curar los caballos de su ejército.Cottrell, Leonard, Hannibal Enemy of Rome, p. 118. id = ISBN 0-306-80498-0.
Preludio
Preparaciones romanas
El Senado y el Pueblo de Roma, al darse cuenta de la gravedad de la situación, decidieron elegir a un dictador que dirigiese al ejército romano. Por otro lado, y al haber muerto uno de los dos cónsules anuales, estando el otro fuera de Roma con su ejército, el dictador fue elegido en lugar de nominado. Quinto Fabio Máximo, miembro de la gens Fabia, cónsul en 233 a. C. y 228 a. C. y censor en 230 a. C. fue elegido como dictador. Por otro lado, normalmente el propio dictador elegía a su magister equitum (jefe de caballería), pero en su caso Fabio recibió la nominación de Marco Minucio Rufo, un plebeyo, en un gesto inusual.Goldsworthy, Adrian, The Fall of Carthage, p. 191. id = ISBN 0-304-36642-0.
Fabio comenzó a trabajar en la restauración de la moral del pueblo romano, así como de las defensas de la ciudad. Las murallas fueron reparadas y Minucio fue encargado de reclutar dos legiones romanas y dos aliadas, así como unidades de caballería auxiliar. Las ciudades latinas sin murallas recibieron órdenes de ser abandonadas, y sus habitantes se desplazaron a ciudades con protección. Además, algunos puentes fueron tirados abajo para dificultar el cruce a los cartagineses.
Fabio se tomó un cuidado muy meticuloso en la observación de todos los procedimientos religiosos vinculados a los asuntos de estado, así como de todos los procedimientos civiles, con la finalidad de incrementar la moral de la ciudad, tras haber culpado a la derrota anterior precisamente de la inobservancia de estas cuestiones.
Una vez quedó claro que Aníbal no marchaba contra Roma, Fabio ordenó al ejército de Servilio que avanzase al Lacio, y él mismo abandonó Roma para tomar el control. Luego se unió al recién reclutado ejército de Minucio y marchó a lo largo de la vía Apia hacia Apulia.
Adopción de la estrategia fabiana
Aníbal, mientras tanto, marchó en dirección sur. Su ejército, descansado, con la salud recuperada y reentrenado y reequipado, fue dejando un rastro de desolación a lo largo de la Italia central a medida que asediaban la zona para tomar el grano, el ganado, las provisiones y suministros que necesitaban durante su marcha. Aníbal siguió la planicie costera y luego se dirigió al oeste. Ya cerca de Arpi, el ejército Romano a las órdenes de Fabio tomó contacto con el ejército cartaginés y acampó en Aecae, a seis millas del campamento enemigo.Lazenby, John Francis, Hannibal's War, p. 68. id = ISBN 0-8061-3004-0 Aníbal sacó a su ejército y ofreció batalla, pero Fabio permaneció en su campamento.
Durante los siguientes meses Fabio utilizó la táctica que sería conocida más adelante como estrategia fabiana, y que le supondría ganar el sobrenombre de El Retrasador o el Contemporizador. Daba igual qué tipo de provocación emplease Aníbal, el ejército romano siempre se negaba a entrar en enfrentamiento abierto, vigilaba a los cartagineses desde la distancia y maniobraba para controlar el terreno elevado y eliminar con ello cualquier ventaja que la caballería cartaginesa pudiera tener. Por su parte, los destacamentos de aprovisionamiento romanos siempre salían cubiertos por columnas de infantería y caballería. Con ello, los destacamentos de aprovisionamiento cartagineses se encontraban en desventaja y eran atacados siempre que ello fuera posible.
Con esta estrategia, Fabio dejó la iniciativa en la contienda a Aníbal: aunque no fue capaz de detenerle en el saqueo y destrucción de propiedades romanas, consiguió que su ejército ganase experiencia de combate y permaneciese intacto. Además, la amenaza de la intervención del ejército de Fabio permitió que sus aliados latinos no tuviesen tentaciones de pasarse al enemigo.
Los cartagineses en Ager Falernus
Aníbal marchó al oeste, hacia el Samnio, y luego se desplazó a Benevento, asolando los territorios por los que pasaba. Fabio siguió cautelosamente a Aníbal, manteniendo a sus tropas en terreno elevado frente al enemigo. Desde Benevento, que cerró sus puertas al ejército cartaginés, Aníbal se dirigió al norte, a capturar una ciudad cuyo nombre pudiera ser VenosiaPolibio 3.90.8. o Telesia.Tito Livio 22.13.1. Desde ahí, Aníbal atacó en dirección sudoeste a través de Allifae, Callifae, cruzando el río Volturno hacia Cales y luego hacia la llanura cerca de Casilinum.G.P Baker, Hannibal, p. 114. id = ISBN 0-8154-1005-0. Aníbal dio rienda suelta a sus soldados en esas tierras tan ricas, y a lo largo del verano recogió un rico botín de ganado, grano, suministros y prisioneros.
Aníbal entró en la trampa bien porque sus guías confundieron Canusium con Casilinum, o bien porque los prisioneros de Campania sugirieron que Capua pudiera cambiar de bando si los cartagineses llegaban a esa región, cosa que no llegó a ocurrir.
Fabio atrapa a Aníbal
Ager Falernus se extendía al sur del Lacio y al norte de Capua. Fabio reforzó Casilinum y Cales al sur de Ager Falernus. Minucio tomó una posición al norte de la planicie para poder vigilar tanto la vía Latina como la vía Apia, y Taenum también fue reforzado con una guarnición. El ejército principal romano acampó cerca del monte Másico, al norte de la llanura que se encontraba al oeste de la posición de Minucio, y preparado para salir en defensa de su posición.
Se envió un destacamento de 4000 hombres para vigilar los puertos de montaña del monte Calícula hacia el este de la llanura cercana a Alifae, uno de los posibles pasos a través de los que Aníbal podría haber entrado en la llanura (la ubicación exacta se desconoce y sigue siendo debatida). Con ello, los romanos lograron encerrar a los cartagineses en la llanura, atrapándoles.
Aunque había ocho posibles rutas para salir del Ager Falernus, cinco de ellas quedaban bloqueadas por encontrarse todos los puentes del río Volturno en manos romanas. Por ello, había tres posibilidades de escape para Aníbal.Bagnall, Nigel, The Punic Wars, p. 186. ISBN 0-312-34214-4 Parecía que Aníbal solo podía atacar la posición romana directamente para escapar, y que la única cuestión que quedaba en el aire era si elegiría esa peligrosa maniobra antes o después de haberse quedado sin suministros.
La batalla
Situación inicial 300px|thumb|right|El aspecto actual del área donde la batalla habría tenido lugar, con el Monte Másico en el fondo.
Fabio, mientras tanto, había vuelto a Roma para hacerse cargo de una serie de deberes religiosos. Además de esa excusa formal, Fabio necesitaba visitar la ciudad para poder defender su estrategia militar, puesto que los daños que Aníbal estaba causando en las propiedades romanas empezaba a hacer mella en los terratenientes de la aristocracia.
Aníbal, una vez que hubo completado su misión de saqueo, decidió dejar la llanura, eligiendo no pasar el invierno ahí. Los romanos, guiados por Fabio, seguían negándose a atacar a pesar de las provocaciones que les enviaran. Aníbal, por su parte, no deseaba sufrir muchas bajas en un enfrentamiento frontal contra los campamentos fortificados romanos ubicados en las zonas más altas. Por lo tanto, el ejército cartaginés se desplazó al este, a través del paso cerca del monte Calícula, por el cual habían entrado a la llanura. Fabio anticipó el movimiento y bloqueó el paso con 4000 hombres, acampando cerca con el ejército principal.Lazenby, John Francis, Hannibal's War, p. 70. id = ISBN 0-8061-3004-0. Minucio se unió al ejército con su contingente.
Aníbal, por su parte, se preparó cuidadosamente para romper la trampa en la que estaba metido. El día antes de la batalla hizo comer a sus hombres una buena cena y les hizo irse a dormir temprano mientras que dejaban encendidas las hogueras de los campamentos. Se seleccionaron 2000 bueyes de entre el ganado capturado, junto con 2000 no combatientes que guiaran al ganado y 2000 soldados de infantería que guardasen al grupo. En los cuernos de los bueyes se ataron maderos secos y ramas en forma de antorchas. Un oficial llamado Asdrúbal, que se encontraba al cargo de los suministros del ejército (el mismo que dirigiría a la caballería pesada en Cannas), supervisó toda la operación.
Bajo el campamento de Fabio en el este, y al noroeste del paso, a los pies del monte Calícula, había una elevación. Los lanceros cartagineses debían capturar ese risco y mantenerlo.
Por otra parte, Apiano (Historia de Roma 7.3.14) cuenta que Aníbal ejecutó a 5000 prisioneros para que no provocasen problemas antes de la partida, si bien el incidente no lo menciona ni Polibio ni Tito Livio.
Enfrentamiento