derecha|250px|miniatura|Anuncio de una exposición con carteles de apoyo a la República española en el Museo del Hermitage de San Petersburgo. alt=Niños y maestros de la Casa 9, Leningrado 1938|miniaturadeimagen|Niños y maestros de la Casa 9, Leningrado hacia 1938. Los tres mil "niños" acogidos en la URSS se distribuyeron en más de diez Casas o internados, principalmente en Rusia y Ucrania, aunque posteriormente se abrieron nuevas residencias. En Leningrado había cuatro Casas, dos en la ciudad y dos en Pushkin, en la periferia. Se denomina niños de Rusia a los 2895 niños y niñas enviados al exilio durante la guerra civil española desde la zona republicana a la Unión Soviética, entre los años 1937 y 1938, para evitarles los rigores de la guerra. En total unos 37.500 niños fueron enviados por la República al extranjero en operaciones de salvamento, a los que llamaron niños de la guerra. Unos 17.200 no volvieron e hicieron sus vidas sin sus familias y solos en tierra extraña. 2.895 de ellos fueron evacuados a la Unión Soviética, en un contingente compuesto mayoritariamente por vascos y asturianos; otros a México, Bélgica... «Solamente en 2005, el Estado reconoció públicamente sus sufrimientos vitalicios y les concedió una pensión. La mayoría ya habían muerto para entonces».

En un primer momento, disfrutaron de un cálido recibimiento y un trato en general bueno por parte de las autoridades soviéticas, mientras la guerra civil seguía su curso. Sin embargo, con la entrada de la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial y la invasión nazi, de las zonas en que se encontraban las casas donde estaban alojados, hubieron de sobrellevar la dureza de la guerra, y posteriormente la de la vida en el país soviético en plena Gran Guerra Patria, que no les permitía salir del país y un régimen católico que miraba con recelo a los que finalmente lo consiguieron. El primero de ellos en ser repatriado, Celestino Fernández-Miranda Tuñón, llegó a España el 7 de enero de 1942 tras haber combatido en el ejército soviético y hecho prisionero por los finlandeses en Carelia, según consta en La Emigración Española en la U.R.S.S. de Andréi Elpátievsky y en Pisaré sus calles nuevamente, de Pablo Fernández. Algunos regresaron a España entre 1956 y 1959 y otros se trasladaron a Cuba durante los años sesenta, aunque un importante colectivo ha permanecido en Rusia hasta la actualidad.

En febrero de 2004 todavía se contaban 239 Niños de Rusia como residentes en los territorios de la antigua Unión Soviética, según los archivos del Centro Español de Moscú.Colomina Limonero, Immaculada (2005). Breve historia de los niños de la guerra de España en Rusia. Biblioteca del Instituto Cervantes de Moscú. En la actualidad, habiendo tenido posibilidad de recuperar su nacionalidad perdida, disponen de ciertas ayudas por parte del Estado español.

En 2021 la asociación Niños de Rusia, inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones de España en la Sección 1ª, con el Nº 620713, ha constatado la existencia de unos 150 niños (mayoritariamente niñas), casi todos ellos nonagenarios, distribuidos por diversos países del mundo, aunque la mayor parte de ellos residen en Rusia o en España.

Las expediciones

Según avanzaba la guerra civil española, debido a las duras condiciones que se sufrían en la retaguardia republicana, se organizaron diferentes "envíos" de menores de edad a países más o menos afines ideológicamente a la causa republicana o únicamente con intenciones humanitarias, con el objetivo de que los pequeños dejaran atrás las calamidades propias de la guerra. Las expediciones fueron organizadas a través del Consejo Nacional de la Infancia Evacuada, creado a tal efecto por el gobierno del Frente Popular. Francia (con unos 20 000 niños evacuados), Bélgica (5000), Reino Unido (4000) y, en menor cantidad, Suiza (800), México (455) y Dinamarca (100) recibieron de ese modo a menores españoles evacuados.Alted Vigil, Alicia (2005). «El “instante congelado” del exilio de los niños de la guerra civil española» , revista Deportate, Esuli, Prófughe, n.º 3, págs. 263-281.

A la Unión Soviética fueron enviadas cuatro expediciones entre 1937 y 1938, con un total de 2895 niños,Alted Vigil, A.; Nicolás Marín, E.; y González Martell, R. (1999). Los Niños de España en la Unión Soviética; De la evacuación al retorno, 1937-1999. Madrid: Fundación Francisco Largo Caballero. pág. 33. 1676 de ellos varones y 1197 niñas.Devillard, María José; Pazos, Álvaro; Castillo, Susana; y Medina, Nuria (2001). Los niños españoles en la URSS (1937-1977): narración y memoria. Barcelona: Ariel. ISBN 84-344-1229-2; pág. 12. Las salidas desde Valencia y Barcelona estaban formadas por hijos o familiares de pilotos o militares.Castillo Rodríguez, Susana (1999). Memoria, educación e historia: el caso de los niños españoles evacuados a la Unión Soviética durante la Guerra Civil Española. Tesis doctoral. Madrid, pág. 43. Todas ellas contaban con el apoyo del gobierno de la República española, de la Unión Soviética y de la Cruz Roja Internacional, realizándose convocatorias públicas para la selección de los niños y sus acompañantes. Sin embargo, y teniendo en cuenta las diferentes condiciones en que se produjeron las evacuaciones (alguna de ellas, con una gran urgencia debido a la cercanía de las tropas franquistas), se produjeron diversos casos de confusión y pérdida de niños (menores extraviados en el trayecto de una provincia a otra, padres que pensaban que sus hijos iban a Francia y no a la Unión Soviética...).

{|border="1" cellpadding="5" style="width:650px; height:50px" align="center" |+ Niños españoles evacuados a la URSS entre 1937 y 1939*Fuentes: Cruz Roja RusaTabla extraída de Castillo Rodríguez, Susana. Memoria, Educación e Historia: el caso de los niños españoles evacuados a la Unión Soviética durante la Guerra Civil Española. Tesis doctoral. Madrid, 1999. Página 58. / Fundación Francisco Largo Caballero |- style="background:LightCyan" |<center>Número de niños||<center>Fecha de salida||<center>Procedencia||<center>Puerto de salida |- style="background:MintCream" |<center>72||<center>Marzo de 1937 / 21/03/37||<center>Madrid y Valencia||<center>Valencia |- style="background:MintCream" |<center>1765 / 1495||<center>12/06/37 / 13/06/37||<center>País Vasco||<center>Bilbao (Santurce). |- style="background:MintCream" |<center>800 / 1100||<center>23/09/37 / 24/09/37||<center>Asturias||<center>Gijón (El Musel). |- style="background:MintCream" |<center>76 / aprox. 300||<center>Octubre de 1938 / finales de 1938||<center>Barcelona||<center>Barcelona |- style="background:MintCream" |<center>130||<center>1939||<center><small>no consta||<center><small>no consta |- style="background:MintCream" |<center>52||<center>Posguerra||<small>no consta||<center><small>no consta |} <center>*Los datos en negro son confirmados por ambas fuentes, en otro caso, difieren o solo aparecen en la fuente en que están coloreados.El dato total de 2895 niños es el de la Cruz Roja, avalado por Alted Vigil, Nicolás Marín y González MartellAlted Vigil, A. Nicolás Marín, E. González Martell, R. (1999): Los Niños de España en la Unión Soviética; De la evacuación al retorno, 1937-1999. Fundación Francisco Largo Caballero , Madrid, 1999.La diferencia en las cifras podría deberse a la confusión reinante los días previos al embarque en los diferentes transportes. Así, en Castillo Rodríguez, Susana. Memoria, Educación e Historia: el caso de los niños españoles evacuados a la Unión Soviética durante la Guerra Civil Española. Tesis doctoral. Madrid, 1999. Página 85, se lee: En cuanto a las dos últimas cifras, en Castillo Rodríguez (op. cit. pág. 58) se hace referencia a otros grupos de españoles que llegaron a la Unión Soviética, y el caso de algunos hijos de aquellos que se habrían incorporado a las Casas de Niños.

La mayoría de los niños provenía del País Vasco, Asturias y Cantabria, zonas que habían quedado aisladas del resto de la República por el avance franquista. Varios de los traslados se realizaron en barcos mercantes, en los que los menores viajaban hacinados en las bodegas. Según el acuerdo con la Unión Soviética, las edades de los niños debían estar comprendidas entre los cinco y los doce años, aunque se tiene constancia de casos de ocultación o falsificación de la edad real, y algunas fuentes señalan que la edad oscilaba entre los 3 y los 14 años.Colomina Molinero, Inmaculada. El Rusiñol. Adaptación cultural y lingüística de los exiliados españoles en la antigua Unión Soviética. En Congreso Internacional "La Guerra Civil Española". Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales.Informe de la Dirección General de Inmigración de 11/05/06. Ministerio de Trabajo e Inmigración, Gobierno de España. Junto a ellos viajaban un reducido grupo de adultos, de edades entre los 19 y los 50 años aproximadamente, principalmente para ejercer funciones educativas (otros acudían como personal auxiliar).

Las casas de niños

El recibimiento dispensado en Leningrado a alguna de las expediciones fue una fiesta. Como correspondía a una maniobra con un trasfondo propagandístico de importancia, en la que se demostraba el apoyo soviético a la lucha contra el fascismo en España, las autoridades soviéticas se preocuparon de la higiene, alimentación y salud de los niños. Se los distribuyó en diferentes centros de acogida, las "Casas de Niños" o "Casas Infantiles para Niños Españoles", entre las que había casas de descanso de los Sindicatos e incluso pequeños palacios que habían sido expropiados durante la Revolución de Octubre. En estas casas, aparte de tener cubiertas todas sus necesidades, recibían educación en su mayor parte en español, impartida por los educadores españoles (en su mayor parte mujeres), conforme al modelo educativo y los ideales soviéticos.Alted Vigil, Alicia. El exilio republicano desde la perspectiva de las mujeres El Sueño Igualitario. Boletín del Coloquio "El republicanismo en la historia de Teruel" n.º 13. Grupo de Estudios Masinos. Ayuntamiento de Mas de las Matas. Ed. Cuadernos de Cazarabet, pág. 117. La propaganda comunista los veía, de algún modo, como la futura élite política en una república socialista española que surgiría de la victoria en la Guerra Civil.Arcas Cubero, Fernando. Artículo en el diario Sur.] Entre los niños y sus familiares también existía el convencimiento de que su paso por Rusia sería corto, y en sus testimonios confirman que se sentían felices ante la aventura del viaje a un país extranjero.«65 años como “niño de la guerra” en Rusia», reportaje en El País sobre la vida de Alberto Fernández, presidente del Centro Español de Moscú.«Identidad y memoria colectiva en “Los Niños de Rusia”», Colorado Review of Hispanic Studies, vol. 1, n.º 1, 2003; pág. 9.

A finales de 1938 se contaban un total de dieciséis casas en toda la Unión Soviética. Once de ellas se situaban en la actual Federación de Rusia: entre ellas, una en el centro de Moscú (conocida como Pirogóvskaya),Castillo Rodríguez, Susana. Memoria, Educación e Historia: el caso de los niños españoles evacuados a la Unión Soviética durante la Guerra Civil Española. Tesis doctoral. Madrid, 1999. Página 40. dos en la zona de Leningrado (una en Pushkin, actual Tsárskoye Seló, a 24 kilómetros al sur de la ciudad; una en Óbninsk) y 5 en Ucrania (entre ellas, una en Odesa, otra en Kiev y otra en Eupatoria).Alted Vigil, A. Los exilios de la España contemporánea. Revista Ayer, año 2002. p.145. La vida en general en las Casas de Niños es recordada por los mismos como un paréntesis alegre entre las dos guerras cuyas consecuencias sufrirían.Castillo Rodríguez, Susana. Memoria, Educación e Historia: el caso de los niños españoles evacuados a la Unión Soviética durante la Guerra Civil Española. Tesis doctoral. Madrid, 1999. Página 5.