alt=Celuloide-inflamabilidad|miniaturadeimagen|Prueba de inflamabilidad de la película utilizada en el kinetoscopio de proyección doméstica de Edison|435x435px El celuloide es un producto plástico derivado de la celulosa, casi transparente y muy elástico, que se obtiene por nitración parcial de la celulosa y posterior tratamiento con alcanfor, siendo el primer plástico de interés comercial. Aunque la palabra es de uso generalizado para denominar a este material, originalmente estuvo registrada como nombre comercial. Generalmente se considera el primer material termoplástico, que fue creado por primera vez como parkesina en 1856Stephen Fenichell, Plastic: The Making of a Synthetic Century, p. 17 y, como «xilonita» en 1869, antes de ser registrado como «celuloide» en 1870. Entre sus propiedades mecánicas destaca la facilidad con que puede ser moldeado y entre las químicas, su fácil solubilidad en acetona y en ésteres y que puede ser teñido por numerosos colorantes. Originalmente se utilizó como sustituto del marfil y posteriormente como soporte de emulsiones fotográficas.

Historia En 1845, el químico suizo Christian Schönbein, descubrió, por casualidad que la celulosa podía nitrarse en contacto con una mezcla de ácido nítrico y ácido sulfúrico. El producto obtenido, denominado nitrocelulosa o nitrato de celulosa, era una sustancia muy explosiva, que se utilizó en sustitución de la pólvora clásica o pólvora negra. Estudios posteriores de esta sustancia y de la reacción de nitración de la celulosa, demostraron que si la nitración no era total, desaparecía la capacidad explosiva, con lo que la sustancia obtenida era más manejable, aunque se inflamaba con mucha facilidad. Esta sustancia derivada de la celulosa parcialmente nitrada recibió el nombre piroxilina.

Algunos años después, en 1850, el inventor británico Alexander Parkes comenzó a experimentar con la celulosa parcialmente nitrada, encontrando que podía disolverse el alcohol y que si se mezclaba con alcanfor el resultado era un compuesto transparente y duro, al que llamó parkesina e intentó fabricarla a gran escala, pero en aquella época no se encontró utilidad alguna y el negocio fracasó. En 1869, Daniel Spill, que había trabajado con Parkes, intentó lanzar una versión mejorada de la parkesina, a la que denomino xilonita, pero también fracasó. Casi simultáneamente, John Wesley Hyatt adquirió la patente británica a Parkes y junto con su hermano Isaiah comenzó a producir un producto similar al descubierto por Parkes, al que denominó celuloide, nombre que arraigó rápidamente, ya que Hyatt tuvo éxito en su comercialización. En 1872, los hermanos Hyatt fundaron en Newark, Nueva Jersey, la empresa Celluloid Manufacturing Company y un año más tarde registraron la marca «celuloide». La compañía comenzó produciendo materia prima de celuloide en forma de bloques, láminas y varillas. Posteriormente los hermanos Hyatt desarrollaron nuevos usos para el celuloide y empezaron a introducirse en el mercado diversos productos que, a menudo, imitaban otros más antiguos y costosos.de esta manera, se fabricaron numerosos objetos de uso cotidiano, como monturas de gafas, dientes postizos, teclas de piano, etc. Entre 1872 y 1880, los Hyatt concedieron licencias a diferentes empresas para la producción y distribución de productos acabados fabricados con celuloide.

Preparación El celuloide se obtiene a partir de la mezcla de celulosa nitrada y alcanfor, que actúa como plastificante y, debido a sus características químicas, favorece la moldeabilidad de la nitrocelulosa, confiriéndole las propiedades mecánicas y termoelásticas características de los termoplásticos. Además, el alcanfor hace más estable al celuloide, sobre todo, desde el punto de vista de su inflamabilidad. Generalmente se parte de celulosa parcialmente nitrada, con un contenido de alrededor del 11 % en nitrógeno que se mezcla con alcanfor en unas proporciones de 70/30. La mezcla se disuelve en alcohol etílico u otros disolventes orgánicos y si se desea obtener celuloide coloreado, la cantidad de tinta adecuada para dar el color, tono e intensidad deseados, en función del objeto que se desea fabricar o imitar. También se añaden estabilizantes para darle mayor estabilidad química o para reducir la inflamabilidad. La mezcla se homogeniza en caliente y, a medida que se va evaporando el disolvente, se forma una pasta homogénea, que puede ser laminada para formar películas transparentes o puede ser moldeada para conformar objetos de imitación o, dependiendo de los tintes empleados, simular materiales naturales muy costosos, como el marfil, carey y otros muchos más ya que, entre sus múltiples propiedades mecánicas, el celuloide admite el corte y mecanizado sin que se sobrecaliente, pudiendo estirarse, perforarse o estampar a presión. Por calentamiento suave, por ejemplo, al baño maría o mediante corriente de aire caliente, se ablanda lo suficiente como para darle la forma adecuada, por ejemplo, conformar una montura para gafas. También se puede encolar y decorar en superficie. En cambio no se puede someter a inyección ni a compresión ni tampoco trabajarla con el extrusor ya que se descompone.

Aplicaciones Las propiedades y características del celuloide hacen que este material sea muy adecuado para la fabricación de numerosos objetos. Las primeras aplicaciones del celuloide estaban relacionadas con la manufacturación de objetos de imitación del marfil, material muy costoso y difícil de conseguir. De hecho, el inventor John Wesley Hyatt pretendía fabricar bolas de billar, hasta entonces hechas de marfil, y ganar con ello el premio de 10.000 dólares que el fabricante estadounidense de bolas de billar Phelan and Collarder ofrecía. Otras aplicaciones sustitutivas del marfil, fueron la fabricación de cachas para cuchillos o de teclas de piano, para las que también se utilizaba el caro marfil. En definitiva, el celuloide se utilizó para fabricar juguetes, artículos sanitarios, objetos para la casa y en las artes para imitar el marfil, la concha y el coral.

Soporte para fotografía Puesto que el celuloide sin colorear es altamente transparente y puesto que es fácil de laminar para obtener películas de menos de un milímetro de espesor y además, suficientemente duro y flexible, el celuloide pronto empezó a utilizarse como soporte para contener los haluros de plata fotosensibles utilizados en fotografía. En 1889 George Eastman lo comenzó a usarlo con este fin, sustituyendo el vidrio plano impregnado con gelatina y haluros de plata por películas de celuloide, fabricando películas para fotografía en general y para el Kinetoscopio de Edison. Con el tiempo, dadas las ventajas de este material, el celuloide se convirtió en el principal uso de las industrias del cine y la fotografía, que utilizaron únicamente películas de celuloide. Sin embargo, la facilidad con que se inflamaba este material continuó siendo un problema durante varias décadas. Su manejo y almacenamiento resultaba ser en cierta medida, peligroso. La temperatura de autoignición es de unos 170 °C, por lo que algunas películas ardían durante la proyección al calentanse excesivamente por el calor disipado por el arco eléctrico que se utilizaba como fuente de luz en los primeros proyectores. También los almacenes donde se guardaban los bobinas de película estaban siempre expuestos al riesgo de un incendio, pues una vez iniciada la inflamación del celuloide, esta no se detiene, ya que en su composición contiene el oxígeno necesario para mantener la reacción de combustión. Solo en un incendio de 1965 en el depósito de la Metro Goldwing Mayer se perdieron más de 100 películas para siempre y en España, un incendio en agosto de 1945 en los laboratorios Cinematiraje Riera, en Madrid, destruyó la mayor parte del material rodado durante la Guerra civil y la república.Durante ese incendio, se perdieron algunas películas, pero sobre todo, los negativos de los noticiarios No-Do producidos hasta esa fecha, así como los materiales originales y los negativos de todas las películas realizadas por ambos bandos durante la guerra, que habían sido depositados en ese laboratorio, por el Departamento Nacional de Cinematografía, tras el final del conflicto.

Como consecuencia del riesgo que suponía el manejo del celuloide como soporte fotográfico, junto con otros problemas de índole técnico, como la deformaciones que se producían como consecuencia del calor en el interior del proyector o dificultad de conservación en buen estado de las películas impresionadas (con el tiempo el material se volvía quebradizo y la emulsión modificaba su color hacia tonos ocres) se empezaron a buscar alternativas al celuloide, encontrándose que si se sustituían los grupos nitro por grupos acetatos, se obtenía un material similar al celuloide, también flexible y casi tan transparente, más estable químicamente y de más difícil combustión. Apareció así, el triacetato de celulosa, que en pocos años sustituyo al celuloide como soporte fotográfica. En 1951 Eastman Kodak suspendió su fabricación de celuloide sustituyéndolo por película de triacetato de celulosa.

Muñecas de sololoy thumb|right|260px|alt=Alt|Muñeca de celuloide (en México, popularmente llamada muñeca de sololoy).

Además de material para soporte fotográfico, el celuloide se ha utilizado ampliamente en otras muchas aplicaciones, algunas de las cuales han llegado hasta nuestros días, como la fabricación de las pelotas de tenis de mesa, en instrumentos musicales y púas de guitarra.Andrea Picks: The Saga of Cellulose Otros usos típicos del celuloide son: juguetes, artículos sanitarios, objetos para la casa y en las artes para imitar el marfil, la concha y el coral. La primera producción de muñecas en celuloide se realizó en Estados Unidos hacia 1860, patentado por la Celluloid Novelty Company. En Europa, los grandes fabricantes compraron licencias para producirlo. En Alemania el primero fue la Rheinische Gummi & Celluloid Fabrik, (Schildkrot). En México, se hicieron muy populares las muñecas elaboradas con celuloide (las cuales eran muy frágiles y podían romperse fácilmente) se las denomina muñecas de sololoy, transliteración al castellano de la palabra inglesa celuloid. Las muñecas se estuvieron elaborando con ese material aproximadamente desde 1920 hasta 1979.

Véase también Parkesina Polímeros Triacetato de celulosa

Referencias

Enlaces externos

Tratamiento del celuloide en la cinematografía

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