La Universidad de San Carlos de Guatemala (también conocida y llamada por sus siglas: USAC) es la universidad más grande y antigua de Guatemala, siendo además la única nacional en ese país centroamericano. Esta es la cuarta universidad fundada en América. Fue establecida en la Capitanía General de Guatemala durante el periodo virreinal y se mantuvo como la única de Guatemala hasta 1954.En 1954 triunfó el golpe de estado del Movimiento de Liberación Nacional (MLN) patrocinado por la United Fruit Company y dirigido por personeros de la CIA y del Departamento de Estado norteamericano que tenían vínculos con la frutera estadounidense. Para el año 2024 la USAC ocupó el lugar 161 en el QS Latin American University Rankings de la clasificación académica de universidades de Latinoamérica, y el primer lugar en Guatemala.

La universidad ha tenido cinco épocas:

Real y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo (1676-1829): Establecida por la Corona española en el siglo , aprobada por la Santa Sede y dirigida por las órdenes regulares de la Iglesia católica. Tras la secesión en 1821 se llamó únicamente Universidad Pontificia. Academia de Ciencias (1834-1840): institución laica creada durante la Federación Centroamericana por el gobernador liberal Mariano Gálvez. Nacional y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo (1840-1875): institución eclesiástica dirigida por las órdenes regulares durante los gobiernos de Rafael Carrera y de Vicente Cerna y Cerna, ratificada por el Concordato de Guatemala de 1854. Universidad Nacional de Guatemala (1875-1944): Institución laica positivista dividida en las escuelas facultativas de Derecho y Notariado, Medicina y Farmacia. Brevemente, entre 1918 y 1920 se llamó Universidad «Estrada Cabrera». Universidad de San Carlos de Guatemala (1944-presente): institución laica con orientación social instituida tras la Revolución de 1944.

La tradición universitaria de Guatemala y Centro América se remonta al siglo , cuando bajo distintas denominaciones se crearon instituciones, estudios y cátedras de las ciencias de la época: fundada el 31 de enero de 1676 por Real Cédula de Carlos II, la Real Universidad de San Carlos se convirtió en la tercera universidad real fundada en la América hispánica; sin embargo, sus actividades fueron interrumpidas después del proceso de independencia de Centro América en 1821. En esa ocasión, cada provincia de la antigua Capitanía General de Guatemala impulsó la creación de una universidad local. La universidad permaneció como institución, pero fue cerrada en 1829 y en 1834 fue convertida en la «Academia de Ciencias»; y en 1840 nuevamente en la «Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo»; incluso por un corto período entre 1918 y 1920, se llamó «Universidad Estrada Cabrera», en honor al entonces presidente de la República, licenciado Manuel Estrada Cabrera. Tras la revolución guatemalteca de octubre de 1944, la USAC logró obtener la total autonomía, pero a partir de 1954, con el resurgimiento de la educación católica y la fundación de universidades privadas, se inició una proceso de desgaste contra la institución, que incluyó el constante incumplimiento del pago del porcentaje presupuestario que le corresponde a la Universidad -y que está estipulado en la Constitución de la República-, y la persecución de líderes estudiantiles y docentes durante todo el tiempo que duró la Guerra Civil de Guatemala (1960-1996).

La sede principal se encuentra en la Ciudad Universitaria, en la zona 12 de la ciudad de Guatemala y cuenta con centros universitarios en todos los departamentos de Guatemala, además de un centro universitario metropolitano donde funcionan la Facultad de Medicina y la Escuela de Psicología.

Historia Primera época: Universidad Real y Pontificia de Guatemala 170px|miniaturadeimagen|izquierda|San Carlos Borromeo, obra de Giovanni Figino en la Biblioteca Ambrosiana. La Universidad de San Carlos fue fundada bajo su protección el 31 de enero de 1676. 200px|miniaturadeimagen|Obispo Francisco Marroquín y capitán Pedro Crespo, promotores de la Universidad. Grabado de Pedro Garci-Aguirre de 1803. miniaturadeimagen|170px|izquierda|Placa conmemorativa de la primera universidad de Guatemala, en la ciudad de Antigua Guatemala

El proceso de colonización implicó la creación de una sociedad, para lo cual se establecieron instituciones de gobierno civil y eclesiástico. Con el paso del tiempo, los vecinos de la ciudad exigieron un lugar en la burocracia de la corona para sus descendientes, como premio a las hazañas de conquista llevadas a cabo por sus antepasados. Sin embargo, no existían centros educativos para que los jóvenes obtuvieran los conocimientos necesarios para servir como ministros.

Fue hasta la segunda mitad del siglo cuando aparecieron las primeras iniciativas para establecer estudios más allá del adoctrinamiento religioso y la alfabetización que acompañaba a ello. El primer obispo de Guatemala, Francisco Marroquín, solicitó aprobación real para fundar una cátedra de gramática, en ella se enseñaría latín, que era la lengua utilizada por la cultura letrada de la época. Este hecho ha sido el argumento más utilizado para perpetuar el mito fundacional que vincula directamente al primer obispo de Guatemala con los antecedentes de la Universidad de San Carlos.

Hacia el final de su vida, en 1562, Marroquín decidió dejar en su testamento un caudal para fundar un colegio, el de Santo Tomás de Aquino, en donde se impartieran cátedras de gramática, artes o filosofía y teología. Los beneficiarios de esta obra pía sería los hijos de españoles pobres, ya que éstos no podían trasladarse a ciudades donde había universidades reales, como México. La heredad del obispo ha sido interpretada también como el origen de la universidad. Sin embargo, el prelado tenía muy clara la diferencia entre un colegio —residencia de estudiantes, con o sin cátedras— y una universidad o Estudio General, donde se otorgaban grados. Al respecto, el historiador John Tate Lanning afirma que: «Este testamento es tan bien conocido que algunos que ni siquiera lo han visto han leído en él muchas cosas que no están allí. En ninguna parte menciona Marroquín una universidad, mucho menos declara intención de establecer alguna...» Lo que sí está documentado es que el alcalde Pedro Crespo Suárez al morir, donó veinte mil pesos para la institución de cátedras de la universidad «que se está gestionando».

Según el historiador Domingo Juarros, Marroquín dejó rentas para fundar un colegio en que se recibieran doce colegiales y que hubiera cátedras de Filosofía y Teología, nombrando como encargados al deán de la Iglesia Catedral y al prior del Convento de Santo Domingo. Los dominicos cedieron un área en el atrio de su templo para que se construyeran algunas aulas y la Real Audiencia propuso que los frailes impartieron cátedra en las mismas sin cobrar por algunos años, pero los eclesiásticos se opusieron e inclusive no permitieron que los franciscanos lo hicieran.

En 1598, el tercer obispo de Guatemala fray Gómez Fernández de Córdoba y Santillán, O.S.H., siguiendo las directrices eclesiásticas del Concilio de Trento y apoyado por las reales cédulas que se emitieron tras dicho concilio, autorizó la fundación del Colegio y Seminario Tridentino de Nuestra Señora de la Asunción, el cual fue la primera institución de educación superior en el Reino de Guatemala. Por su parte, los jesuitas, quienes ya tenían el Colegio de San Borja y querían para sí el Colegio Tridentino se interpusieron a la fundación de la nueva institución ya que no les agradaba que ninguna de las otras órdenes regulares - mercedarios, franciscanos y dominicos o el cabildo catedralicio secular tomaran la iniciativa en cuestiones religiosas y educativas.

Entre tanto, el presidente de la Audiencia autorizó el inicio de las lecturas en 1620 de colegio Santo Tomás, mientras se recibía la autorización para la construcción de un colegio para los alumnos, pues sólo tenían las aulas en un solar perteneciente al convento dominico donde, en teoría, debían leerse las cátedras de artes, teología y cánones. Los primeros catedráticos fueron: Felipe Ruiz del Corral, decano de la Catedral, Ambrosio Díaz del Castillo, provincial de Santo Domingo Fray García de Loayza Dr. Pereira

El rey Felipe IV autorizó al colegio de Santo Tomás para que se aprobaran cursos y se otorgaran grados en la institución, lo que aprovechó el obispo Juan Zapata para otorgar grados de doctores al déan Felipe Ruiz del Coral y a los frailes Francisco Cevallos y Alonso Guirao, O.P., y de bachilleres a los hermanos Tomás y Ambrosio Díaz del Castillo.

Tras varias décadas, alegatos y peticiones, el rey Carlos II expidió una real cédula, con fecha de 31 de enero de 1676, que dio licencia a la capital del Reino (situada entonces en la Antigua Guatemala) para fundar una universidad real o Estudio General, como se denominaba también a este tipo de instituciones. Esta sería la tercera universidad real y pública de la América hispánica, y la segunda en la Nueva España.Acerca del proceso previo a la expedición de la cédula real de la fundación de San Carlos, puede conocerse a través de distintas fuentes documentales, entre las más importantes se encuentra el legajo 373 del Fondo Audiencia de Guatemala en el Archivo General de Indias. Tras un conflictivo proceso de organización y cinco años después de expedida la cédula real, la Universidad de San Carlos inició las lecciones de cinco de sus nueve cátedras, el 7 de enero de 1681, con más de sesenta estudiantes matriculados y siendo rector el Doctor José de Baños y Soto Mayor, arcediano de la Catedral, Predicador del Rey de España y Doctor de la Universidad de Osuna.Sobre la matrícula inicial de la universidad, las noticias son poco precisas y contradictorias. El cálculo se ha realizado con base a los datos registrados en el acervo universitario que se encuentra en el Archivo General de Centro América. AGCA. A1. Leg. 1885, Exp. 12245. La universidad fue inaugurada bajo el patrocinio de San Carlos Borromeo, dictando sus estatutos don Francisco Saraza y Arce, copia de los de México que, a su vez, eran adaptación de los de la Universidad de Salamanca en España.

Algunos de los catedráticos electos no tomaron posesión de sus sillas, debido a sus ocupaciones como procuradores y su pronta salida del reino, otros porque consideraron que su nueva categoría, como "interinos" y no como "propietarios" de la cátedra, no eran digna de su prestigio, y uno más, el catedrático de medicina, nunca llegó a Guatemala porque se encontraba en la Real Universidad de México leyendo otra cátedra.Entre 1677 y 1678 se llevaron a cabo los concursos de oposición para ocupar las sillas o cátedras en la universidad. La convocatoria se publicó tanto en Guatemala, como en México, desde donde se envió también a Puebla de los Ángeles. El proceso le llevó a la universidad un año, pero debido a los desacuerdos producidos entre quienes debían elegir a los catedráticos, el rey decidió anular los nombramientos, dejando en sus cargos a los catedráticos pero en calidad de interinos y con la mitad del salario estipulado. Los concursos de oposición se encuentran en AGCA. A1. Legs. 1898, 1899 y 40422. La cédula real de la anulación data del 6 de junio de 1680 y se encuentra en AGCA. A1. Leg. 1885, Exp. 12245.

La constitución universitaria exigía la libertad de cátedra, asimismo obligaba a que se leyesen doctrinas filosóficas contrarias para motivar la dialéctica y la discusión de ideas.

Las primeras cátedras de la Universidad de San Carlos fueron:

Cánones Leyes Medicina Teología Escolástica Teología Moral Dos cursos de lenguas

La Real Universidad de San Carlos Borromeo recibió la aprobación papal por bula del 18 de junio de 1687, diez años después de su fundación y seis años después de que comenzaran las clases.