Cabo Rojo es un municipio ubicado al extremo suroeste del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. Fundado el 17 de diciembre de 1771, limita al sur con el mar Caribe, al oeste con el canal de la Mona, al norte con Mayagüez y Hormigueros, y al este con Lajas, Hormigueros y San Germán.

Cabo Rojo está repartido en 5 distritos, los cuales se componen de 8 barrios y Cabo Rojo Centro, su centro cívico, área que comprende la zona urbana principal de la ciudad, es la sede del gobierno municipal y se encuentra ubicado a unos 3 kilómetros de la línea costera del suroeste de la isla. El Municipio de Cabo Rojo, conocido oficialmente como Municipio Autónomo de Cabo Rojo, es el sexto más grande de Puerto Rico en extensión territorial, la segunda ciudad más grande en extensión del oeste de Puerto Rico, después de Mayagüez, la ciudad más poblada del distrito 20 y el municipio de Puerto Rico con más costas. Es conocida también como: Ciudad Mata con Hacha, Capital del Turismo, Cuna de Betances, Cuna del Pirata Cofresí, Capital del Marisco y por sus maravillas, Ciudad Maravillosa.

Es uno de los principales centros agrícolas, de recursos naturales y culturales del país, ostenta el mayor tráfico nacional de turismo interno del país y es conocida nacionalmente por sus iconos culturales y paisajes, como la Bahía de Boquerón, la estatua del Pirata Cofresí (única en su clase), las playas de Boquerón, El Combate, Buyé y Playuela (Playa Sucia), su Centro de Convenciones, el Bosque de Boquerón (uno de los más extensos del país), la isla Piñero (Ratones), las Fiestas de Fin de Año en Boquerón y las celebraciones de verano. Su gentilicio es caborrojeño.

Reseña thumb|Ruinas españolas en el Centro de Cabo Rojo. Cabo Rojo encierra, dentro de sus 187 km², no sólo una formidable belleza geográfica, sino toda una gama de sucesos históricos y personajes legendarios. El territorio es habitado por aborígenes desde los mismos inicios de la Era Cristiana. Estos, aprovechando los abundantes manglares, sus salinas y tierra fértil, se suplían de ostiones y yuca como elementos principales de su dieta. Aún quedan vestigios arqueológicos de los antepasados grabados y estampados en fragmentos de cerámica, petroglifos y restos de bateyes que se encuentran en sus costas y áreas montañosas. Tan reciente como en 1990, se halló en la Isla Piñero (Ratones) la osamenta de un indígena correspondiente a la cultura ostionoide (cultura indígena desarrollada en Cabo Rojo) y que data de hace 1 200 años. thumb|250px|left|Calle Carbonell en el año 1913. Tan temprano como para el 1511 (según el historiador don Salvador Brau y Asencio), ya los españoles comienzan a establecerse en las inmediaciones de los Morrillos de Cabo Rojo. Esto, con el fin de explotar las ensenadas ricas en sal que poseía el área. Este recurso, tan nuestro como el nombre de Cabo Rojo, fue motivo de combates y defensas valerosas con hacha en mano desde el primer siglo de colonización. Hubo que recuperarlo tras la breve invasión inglesa del 1585 en Punta Águila. Además se defendió exitosamente ante la amenaza aguadeña del 1769. De allí surge el popular nombre de los "Mata con Hacha" y la playa adyacente adquiere el nombre de "El Combate". Para ese mismo año frente a la Ermita San José (construida en 1559 y demolida en 1924), se suscitó otro acontecimiento similar, pero en esta ocasión frente a los sangermeños, logrando la misma suerte.

En 1771, se comienzan las gestiones para la fundación del pueblo por previo disgusto de índole territorial con los sangermeños (pueblo del cual era parte). Cabe señalar que una solicitud anterior, presentada en 1759, había sido denegada, sin embargo en esta ocasión se concede el permiso oficial el 17 de diciembre de 1771, con la designación de don Nicolás Ramírez de Arellano como su primer Alcalde. Esta gestión fue ante el Gobernador don Miguel de Muesas, conocido también como fundador de pueblos. Durante mediados del siglo XIX Cabo Rojo se constituye en un centro de idealistas e intelectuales de la época, entre éstos pueden mencionarse a Betances, Brau, Carbonell, y por qué no decirlo, el eternamente Pirata Cofresí. Las proezas de estos caborrojeños marcaron un hito en la historia de Puerto Rico. Hoy Cabo Rojo se asoma a un nuevo siglo comprometido con las expectativas del futuro, a su vez, atado al reto que enmarcan sus modelos históricos.Historia de Cabo Rojo - Consultado el 24/09/2012

Historia

Fundación Primaria thumb|170px|Nicolás Ramírez de Arellano y Martínez de Matos, gestor de la fundación oficial de Cabo Rojo.

Para los estudiosos, historiadores y hasta el mismo Salvador Brau y Asencio, Primer Historiador Oficial de Puerto Rico y caborrojeño, la ocupación española comienza en la costa sur, hoy barrios de Llanos Costa y Boquerón, la misma se produce con un asentamiento español en el año 1511 y se debe a la explotación de sal en la Laguna Fraternidad. Este asentamiento siguió creciendo en habitantes y para el año de 1525 se establece la industria salina en las tierras de los morrillos. Al paso de los años la industria se convierte en fuente de prosperidad y estabilidad económica para los asentados, los cuales comienzan a explorar los territorios al norte de los morrillos. Para el año 1550 ya habían llegado a lo que hoy se conoce como "La Mela" y 9 años después, en el 1559, establecen otro asentamiento en lo que se conoció como "Altos de la Bocoya". Este asentamiento prosperó notablemente debido a que estaba localizado a la entrada de la bahía de Puerto Escondido, hoy Puerto Real. Allí establecieron, para su protección, un fortín, el Fuerte La Mela. Años más tarde este asentamiento se reformaría y pasaría a formar parte del Poblado Puerto Real, puerto de vital importancia en el archipiélago de Puerto Rico.

Otro grupo de españoles pertenecientes al asentamiento de los morrillos, se había "adentrado" en territorio al este de La Bocoya, y mediante solicitud a la corona española, se les concede el permiso para construir una ermita y establecer allí un culto a San José. La construcción de esta ermita se realiza en el 1559, y se coloca bajo la advocación de San José.

En cada poblado la presencia de un templo era imprescindible; por lo que no era raro de que antes de que se fundara el pueblo existiera una capilla o ermita como parte de un ingenio o asentamiento, donde acudía la población establecida en sus cercanías. El establecimiento de ermitas, capillas o iglesias sólo era permitido en un poblado con más de treinta vecinos y a más de cinco leguas de distancia de la parroquia más cercana. No era raro que la fundación de un pueblo, fuera precedida por la convivencia de años en el lento desarrollo de una comunidad.

Con la construcción de la Ermita de San José sus pobladores fundan el Poblado San José. Esta comunidad se fortaleció con el pasar de los años y su densidad poblacional prosperó. El Poblado San José poseía una localización excelente debido a que estaba medianamente retirado del mar, el cual protegía el poblado de ataques marítimos pero a la misma vez estaba suficientemente cerca de la costa como para subsistir de los frutos del mar y la pesca.

En el año 1771 el señor, don Juan Antonio de Arce y el Alférez Real, natural de Cabo Rojo y alcalde de la Villa de San Germán, Don Nicolás Ramírez de Arellano y Martínez de Matos, deciden en separar o deslindar el territorio del Poblado San José de la Villa de San Germán y establecer un pueblo independiente con parroquia propia. Don Juan Antonio de Arce, en conjunto con 128 familias habitantes del poblado, redactaron un documento de petición de fundación al entonces Gobernador de la isla, Don Miguel de Muesas. El documento se conoció como "Testimonio Procesal Auténtico para la Instalación del Pueblo de San Miguel de Cabo Rojo". El Gobernador accedió con agrado y expidió el decreto de fundación en la capital el día 17 de diciembre del 1771. Con la firma del decreto del Gobernador en Cabo Rojo, el 17 de enero del 1772 quedaba instalado oficialmente el pueblo de San Miguel de Cabo Rojo.

Claramente, ya el pueblo que se conocería a partir del 1771 como Cabo Rojo, se había establecido mucho antes. El Testimonio Procesal Auténtico de este año fue para el establecimiento de la Parroquia San Miguel Arcángel, además, de que el testimonio procesal establecía diligencias para designar el perímetro urbano y señalar límites jurisdiccionales, las de mensura y la final.

Fundación Oficial thumb|380px|Dibujo del Centro de Cabo Rojo en 1826.

En el año 1771 hace más de 242 años, era Gobernador del archipiélago de Puerto Rico, Don Miguel de Muesas. Teniente Coronel de Infantería Española de los ejércitos de Su Majestad y Capitán General de la Isla. En esa época, un habitante natural de esta comarca, la cual los asentados al tiempo de fundarse el primitivo poblado llamaban "San José", situado en las estribaciones del Cerro Buena Vista, hombre resuelto, activo, perseverante, inteligente y de gran carácter moral, solicitó del Gobernador que le concediera autorización para separar y constituir como pueblo independiente de la Villa de San Germán este poblado el cual llevaría por nombre "San Miguel de Cabo Rojo", en honor del Gobernador. Ese habitante se llamaba Don Nicolás Ramírez de Arellano y Martínez de Matos, de feliz recordación y a quién tenemos que reconocer como el iniciador de la fundación de Cabo Rojo. El documento se conoce como el "Testimonio Procesal Auténtico para la Instalación del Pueblo de San Miguel de Cabo Rojo".

***Decreto de Fundación***

El Gobernador prontamente accedió a lo solicitado y a tal efecto expidió un decreto concediendo la autorización para la fundación y disponiendo que se enclavara el nuevo pueblo en el mismo Poblado San José. Dispuso además, en dicho decreto, que la repartición del pueblo se verificara de la siguiente forma:

En el decreto se impusieron condiciones a fin de poder realizar la fundación de Cabo Rojo. El decreto designa como primer Teniente a Guerra o Alcalde del nuevo pueblo a su fundador, Don Nicolás Ramírez de Arellano, jefe de los pobladores y de las 128 familias que iniciaron el proceso fundador del pueblo. Él mismo deberá hacer la disposición y reparto de los gastos que han de irrogarse en la construcción de las obras públicas para el ornato de la población. Se fijó a Don Nicolás Ramírez de Arellano y Martínez de Matos y los copobladores, un término de dos años para terminar la fundación. Habían de fijar los sueldos que devengarían el Párroco y el Sacristán y otorgar una escritura afianzada de fundar el nuevo pueblo. Este decreto se expidió en San Juan, Puerto Rico el 17 de diciembre de 1771.

Símbolos Municipales La Ciudad de Cabo Rojo posee una serie de elementos simbólicos únicos, de gran valor para los caborrojeños, los cuales identifican a todos los habitantes de esta culta ciudad en cualquier parte del mundo.

Escudo de Armas

***Descripción Heráldica***

Tiene esta ciudad un blasón de forma cuadrilonga, redondeado en su parte inferior. En campo de azur, una punta de plata cargada de otra de gules, cargada ésta a su vez de una espada flamígera de plata, guarnecida de oro y acompañada en jefe de dos áncoras de plata, sus gúmenas de oro. Al timbre, corona mural de plata de cinco torres, mazonada de sable y aclarada de gules. Trae por soporte un delfín, de plata, pasmado y curvado a cada lado. En la base, una filacteria con el nombre de la municipalidad.l ***Simbolismo***