270px|thumb| Idealizada recreación en la que Hernando de Soto toma posesión del territorio de la cuenca del Misisipi en nombre de la Corona española (1538) (obra de William H. Powell, Rotonda del Capitolio, Washington).

thumb|El Cabildo de Nueva Orleans era la sede del gobernador español en Luisiana, notar en el actual edificio la síntesis de lo español (dos pisos con balcón corrido, arquerías de medio punto) y lo francés (techados con mansarda) y rematado todo el conjunto con una torreta cupulada de reminiscencias españolas. La Luisiana o LucianaEn algunos textos españoles de la época aparece el nombre de Luciana en lugar de Luisiana, tal cual ocurre en el Plano de las Provincias Internas de Nueva España realizado en 1817 por el militar español José Caballero . fue una gobernación española (1763-1803) perteneciente en derechos territoriales de la Monarquía Hispánica y jurídicamente y administrativamente a la Capitanía General de Cuba, que formaba parte del Virreinato de Nueva España. El territorio en su mayor parte al oeste del río Misisipi. La capital y principal ciudad era Nueva Orleans. La Luisiana fue cedida a España por el Tratado de París (1763) como compensación por la pérdida de La Florida (recuperada por España en 1783). Por el Tercer Tratado de San Ildefonso fue devuelta efectivamente a Francia en 1803.

Su población en 1763 rondaba los 50 000 habitantes, y su extensión entre y .Tales diferencias para considerar el área de la Luisiana Española se deben a la existencia de extensos territorios limítrofes previamente en litigio entre España, Francia, Gran Bretaña y, posteriormente, los Estados Unidos. La anexión de la Luisiana supuso el momento histórico de mayor tamaño del Imperio español. Debido a la enormidad del territorio, cuatro veces mayor que la metrópoli, y la corta duración de solo 41 años, la huella que dejó la presencia española fue reducida y limitada principalmente a Nueva Orleans, sede del gobierno.

Historia

Exploración española

Los españoles fueron los primeros europeos conocidos que descubrieron el delta del Misisipi, hecho ocurrido durante la expedición de Alonso Álvarez de Pineda en el año 1519. Le siguió la exploración forzada de los náufragos Álvar Núñez Cabeza de Vaca, su acompañante Estebanico (parece que este era español nacido en el norte de África) y otros dos españoles, quienes durante los últimos meses de 1528 costearon en barcas entre Florida y Texas (Galveston Island) y desde ahí y hasta 1538 marcharon a pie, finalizando su epopeya en México/Nueva España. Recorrieron gran parte del territorio que actualmente corresponde al sur y sudoeste estadounidense, costa de Luisiana incluida (véase el libro Naufragios que relata esta aventura). Mucho antes de que Francia empezara a explorar esta zona y crear la colonia de Nueva Francia, los españoles ya habían explorado el río Misisipi (llamado por ellos «Río del Espíritu Santo») y su extensísima cuenca desde La Florida. Hernando de Soto tomó posesión de la cuenca del Misisipi para España en 1538. El capitán español Luis de Moscoso de Alvarado llegó hasta el territorio de los Natchitoches (también llamados Nachistochis por los españoles) en 1542 y luego hasta Texas. Poco antes, la expedición de Francisco Vázquez de Coronado salió de México buscando las Siete Ciudades de Oro así como la Gran Quivira (1540-1542). Para ello, atravesó en octubre de 1541 la meseta a la que llamó Llano Estacado, exploró las extensas praderas (Grandes Llanos) del territorio al que llamó «Cíbola» o «Llanos de Cíbola» (por la abundancia de cíbolos o bisontes americanos) o «Llanos del Cubo», quizás por una deformación del nombre español original. Llegó, por el norte, aproximadamente hasta Uachita en el actual condado estadounidense de Ouachita (Arkansas) y, por el este, hasta Kansas. En 1601 desde los ya hispanos Texas (o Tejas) y Nuevo México se produjo, por el sudoeste, el ingreso de Juan de Oñate y sus españolas tropas en la zona de los grandes llanos hasta alcanzar prácticamente la ciudad de aborígenes a los cuales los españoles apodaron Rayados por los tatuajes en rayas desde los ojos hasta las orejas que tales indígenas (los Wichita) usaban, las huestes hispanas de Oñate llegaron prácticamente hasta la ciudad de Etnazoa que quizás para esa época tuviera la enorme población de 20 000 habitantes en la actual Arkansas City, pero las pocas tropas comandadas por Oñate debieron retroceder ante la hostilidad indígena y el no encontrar ningún vestigio de oro u otras riquezas típicas del capitalismo mercantil.Encontraron en Kansas una ciudad perdida anterior a la Conquista

Exploración francesa Desde 1673 los franceses, partiendo de sus colonias de Nueva Francia (actual Quebec y Acadia, Canadá), exploran el río Misisipi y reclaman el territorio para Francia.

Los primeros colonos franceses exploran los nuevos territorios de la cuenca del Misisipi desde los Grandes Lagos (a los que llegaron por el río San Lorenzo). Viajes en canoas que duraban unas cinco o seis semanas favorecidos por las corrientes descendientes del río Misisipi; y así bajando desde Montreal a Fort Michilimackinac y Grand Portage, incluyendo en tal tramo unos 50 portages menores o portajes.En francés la palabra portage significa la acción de portar una embarcación, generalmente una canoa, desde un curso de agua a otro, especialmente para evitar un tramo no navegable. También podían acceder por el río Ohio (Ujayu), más accesible y fácil ruta para ir desde Montreal a Nueva Orleáns en tiempos de la Nueva Francia. La navegación fluvial era relativamente rápida bajando los ríos (desde la cuenca del Ohio hasta Nueva Orleáns se tardaba aproximadamente 15 días) pero la subida, o navegación a contracorriente, desde Nueva Orleáns, suponía casi tres meses. La técnica de navegación de la época solo daba para una velocidad de unas tres millas por hora. La navegación contracorriente solo mejoró con los barcos de vapor, en la segunda mitad del siglo XIX, llamados steamers. Los tres caminos existentes desde Nueva Orleáns a la Alta Luisiana eran difíciles y sembrados de escollos. Esto puede explicar, en parte, que los franceses pudieron mantener la integridad del territorio durante más de 80 años y los españoles durante 40 años.

Colonización francesa En 1682 la región recibió el nombre de Luisiana francesa (la Louisiane Française), en honor de Luis XIV, rey de Francia, y fue incorporada a la Nueva Francia como un distrito administrativo. Se extendía desde el golfo de México hasta la actual frontera de Canadá.

En 1718 fue fundada Nueva Orleans que se convertiría en la ciudad más importante del territorio y su capital en 1723.

España entró en la Guerra de los Siete Años en apoyo de Francia, ya casi a su término. Carlos III pidió al rey francés que a cambio del apoyo ofrecido por España le entregara Luisiana, lo cual se aceptó en el Tratado de Fontainebleau de 1762. Sin embargo, la guerra le fue adversa a España y Gran Bretaña le arrebató las Floridas. Al término de la guerra se firmó el Tratado de París de 1763 por medio del cual se reconoció que Gran Bretaña recibía de España las Floridas. Como balance de esta guerra, España había perdido las Floridas pero ganado la Luisiana.

En el mismo Tratado de París de 1763, Francia le entregó a Gran Bretaña la Nueva Francia (Quebec y Acadia, hoy Canadá) y el País de los Ilinueses, hasta entonces sede provisional del gobierno francés de la Alta Luisiana; la fortaleza de piedra llamada Fort de Chartres había servido como centro de la administración francesa de la región durante tan sólo diez años. Con la Proclamación Real de 1763, la Corona inglesa declaró casi toda la tierra entre (de este a oeste) las montañas de los Apalaches y el río Misisipi y (de Sur a Norte) desde la península de Florida a la isla de Terranova con el estatus de reserva indígena o «Territorio de Indiana».

La monarquía inglesa y sus aliados a la fuerza (escoceses, irlandeses, galeses etc.) tenían dificultades para emplazar una fortaleza para sus regimientos en el recién adquirido País de Ilinueses (Pays des Illinois), pero el 10 de octubre de 1765, un pequeño destacamento del 42nd Royal Highland Regiment al mando del capitán Thomas Stirling tomó el control de la fortaleza de Fort Chartres y sus alrededores. Los colonos franceses recibieron la orden de salir o conseguir una licencia especial para permanecer. Muchos colonos franceses se trasladaron a San Luis (Misuri) ya bajo gobierno español. Así se fundaría la ciudad de San Luis en 1767, uno de los tres socios fundadores sería Gilbert Antoine de St. Maxent,Enlace al diccionario biográfico de la Real Academia de la Historia: http://dbe.rah.es/biografias/35206/luis-de-unzaga-y-amezaga quien será suegro de los gobernadores de Luisiana Luis de Unzaga y Amézaga y luego también de Bernardo de Gálvez.

Colonización española Geografía thumb|Mapa español de 1817 de las Provincias Internas de Nueva España, que además de las mismas incluye a todo el territorio que fue parte de la Luisiana (o Luciana) española, si se amplia lo suficiente se pueden observar varias de las localidades y expediciones españolas en la Luisiana antes de 1803.

La Luisiana Española se extendía sur a norte desde la Llanura Costera del Golfo de México y en las zonas anejas al delta del Misisipi hasta la frontera del Canadá y de este a oeste abarcando la cuenca izquierda del Misisipi hasta alcanzar a las montañas Rocosas en el noreste de Colorado y la región de La Montaña abarcando de este modo gran parte del Medio Oeste al cubrir una superficie de comprendiendo así, total o parcialmente, en su extensión más de una decena de estados de los actuales Estados Unidos.

La población de tan inmenso territorio español ha sido evaluada para 1785 en 125 000 personas. Tal población estaba concentrada a lo largo de los principales y –en menor medida– secundarios ríos y cursos de agua como el río Misisipi, el río Rojo, el río Misuri, los desplazamientos demográficos se desarrollaron a lo largo de estos ríos y del río Ohio que situado en el País de los Ilinueses (o Illinois) ya había quedado sometido a Inglaterra después de que el Imperio inglés derrotara en el s. XVII al Imperio francés. Al recibir España la Luisiana, ya un poco antes de 1750 las poblaciones de indígenas Sioux (llamados Siuxes por los españoles) o Cheyennes se evalúa que eran unos 30 000 individuos en la Alta Luisiana, al parecer principalmente en Minnesota.