miniaturadeimagen|Mosaico de diversas especies abisales.

La fauna abisal o fauna abisopelágica hace referencia a todas aquellas especies marinas que habitan en lo más profundo de los mares y océanos.

La zona abisopelágica o abisal es uno de los niveles en los que está dividido el océano según su profundidad, está situada por debajo de la zona batipelágica y por encima de la hadopelágica y corresponde al espacio oceánico entre 4000 y 6000 metros de profundidad.Peces de aguas profundas del Mediterráneo Revista Quercus. Consultado el 9 de septiembre de 2008.

La zona abisal es una región afótica, lo que significa que ninguna luz penetra en esta parte de los océanos y mares; estas constituyen alrededor del 75% del espacio oceánico habitable. Sin embargo, algunas características de estos organismos de aguas profundas como la bioluminiscencia son visibles en la zona mesopelágica (aguas marinas situadas entre 200 y 1000 metros de profundidad). La mesopelágica es una región disfótica, es decir, aquella parte del océano donde la luz es escasa o mínima. Son ciertas especies que nadan libremente, viven y se alimentan en aguas abiertas a dichas profundidades y muy raramente se aproximan a la superficie.

Según el Census of Marine Life (CoML) existen más de 17 000 especies abisales de las cuales 5700 viven a más de 1000 metros. Los descubrimientos sobre organismos de aguas profundas han sido posibles gracias al uso de equipos especializados tales como vehículos robóticos no tripulados, submarinos, cámaras, batiscafos, sonares, remolcadores de grandes profundidades, sondas, instrumentos hidroacústicos, entre otros, capaces de explorar profundidades de hasta 11000 metros.Descubren miles de nuevas especies abisales en aguas profundas que nunca han visto la luz RTVE. Consultado el 9 de septiembre de 2017.

Las insondables profundidades abisales son el refugio de miles de organismos con «apariencias monstruosas».Los monstruos de las profundidades abisales El Imparcial. Consultado el 9 de septiembre de 2017. En la zona abisal se han identificado diversas especies de peces, pulpos, picnogónidos, medusas, calamares, gusanos, entre otras, con características y adaptaciones especiales que son vitales para la supervivencia. Por ejemplo, la bioluminiscencia juega un papel relevante ya que por medio de este fenómeno las especies atraen a sus presas y también sirve para ver en la oscuridad. Así como esta, existen otra serie de características propias de estos animales tales como bocas de gran tamaño, dientes grandes y filosos, estómagos extensibles, sensibilidad a campos eléctromagnéticos de otros animales y, en algunos casos, gigantismo, entre otros.

Además de la abundante vida marina, también es posible encontrar las fuentes hidrotermales que no son más que grietas situadas a miles de metros de profundidad de las cuales fluye agua caliente. Estos respiraderos fueron descubiertos en 1977 después de una serie de exploraciones realizadas por científicos a bordo del sumergible DSV Alvin. Partiendo de este descubrimiento se encontraron comunidades biológicas y organismos nunca antes vistos, como por ejemplo, los gusanos de tubo gigante, cangrejos albinos, anémonas de mar y bivalvos.

Exploración de las profundidades marinas

miniaturadeimagen|El sumergible DSV Alvin en las profundidades del océano. Además de explorar la fauna marina también ha realizado investigaciones sobre las fuentes hidrotermales que se encuentran a más de 2500 metros de profundidad.

Se cree que desde el año 700 el marinero vikingo realizó las primeras exploraciones con el objetivo de «medir la profundidad del mar y recolectar muestras del fondo marino».Gillian Orr, 20 de enero de 2011. The Timeline: Deep-sea exploration The Independent. Consultado el 10 de septiembre de 2017. En la década de 1700 el francés Pierre-Simon Laplace investigó la profundidad media del océano Atlántico observando los ascensos y descensos periódicos de las aguas que fueron registrados en las costas brasileñas y africanas.Deep Sea Exploration Ask About Ireland. Consultado el 29 de diciembre de 2017. Estimó que la profundidad promedio era de 3962.4 metros, una cifra que resultó exacta mediante la medición de sondeos. Estos se realizaron con máquinas de alta precisión fabricadas por la agencia aeroespacial NASA, y se estima que fueron las mismas que utilizaron para las asentaciones humanas en Marte.

Las primeras formas de vida de las profundidades fueron descubiertas en 1864 cuando investigadores noruegos obtuvieron una muestra de un crinoideo a una profundidad de 3109 metros. Asimismo, el Gobierno del Reino Unido promovió la expedición Challenger en 1872 con el propósito de «cartografiar las profundidades, el movimiento y el contenido de los mares».Eric Linklater, 2006. El viaje del Challenger (1872-1876). Editorial El Agua Azul. ISBN: 9788492355136 Casa del Libro. Con esta investigación se descubrieron más de 4000 nuevas especies de organismos durante cuatro años.

Las exploraciones en las profundidades del mar avanzaron considerablemente en los años 1900 gracias al desarrollo de la tecnología. A comienzos de la década de 1950, con la ayuda de la fundación Allan Hancock y la Universidad de California se construyó un moderno submarino llamado benthograph, dotado de luz estroboscópica y una cámara. Este fue construido tomando como base otro submarino llamado en aquella época benthoscope, cuyo objetivo principal era la investigación de diversas especies marinas en las profundidades. El benthograph contó con una cámara especial cuyo diseño estuvo a cargo del ingeniero Maurice Nelles, después de que George Allan Hancock (promotor de la fundación Allan Hancock) le encomendara esta tarea. El equipo finalmente terminó en las profundidades marinas al quedar atascado en medio de unas rocas.Popular Mechanics Magazín, Deep Sea Photographers, p105. 1953. Consultado el 11 de septiembre de 2017.

Para mediados de los años 1960 y 1970 la Armada de los Estados Unidos empezó a utilizar con mayor frecuencia los vehículos operados a distancia, también conocidos por el nombre de ROV Sumergible, cuyas exploraciones resultaron determinantes ya que por medio de estos artefactos se hicieron descubrimientos como el caso de una bomba nuclear perdida en el mar Mediterráneo.ROVs - A brief history Marine Technology Society - ROV. Consultado el 29 de diciembre de 2017. Más de una década después de su introducción, los ROV se hicieron imprescindibles y casi que determinantes para las investigaciones en las profundidades.

Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (National Oceanic and Atmospheric Administration, NOAA) los seres humanos solo han explorado el 5% del fondo de los océanos.How much of the ocean have we explored? Administración Nacional Oceánica y Atmosférica. Consultado el 9 de septiembre de 2017. El sumergible DSV Alvin de fabricación estadounidense y cuya operación está a cargo de la Institución Oceanográfica de Woods Hole, ejemplifica el tipo de embarcaciones utilizadas en las exploraciones que sirven para investigar y estudiar áreas desconocidas. Las investigaciones llevadas a cabo por el Alvin han sido utilizadas en casi 2000 artículos científicos.Virginia Phillips, 22 de octubre de 2004. Science salutes its ocean giant BBC. Consultado el 30 de diciembre de 2017.

Según los oceanógrafos, el «hombre conoce mejor el espacio exterior que su propio mar». Esto se debe, en parte, a las dificultades técnicas ya que se necesitan equipos de alta tecnología capaces de soportar grandes presiones a profundidades de hasta 11000 metros; además, el costo para la fabricación de estos robots sumergibles es extremadamente alto. Sin embargo, en 2009, gracias a la ayuda de la Institución Oceanográfica de Woods Hole, se exploró el punto más profundo del océano: la Fosa de las Marianas.Tana Oshima, 5 de junio de 2009. Un robot alcanza el punto más profundo del océano El Mundo. Consultado el 10 de enero de 2018.

Durante la primera y segunda década del , las exploraciones a las profundidades abisales han sido más frecuentes. Normalmente estas exploraciones tienen por objetivo el estudio de los organismos y ecosistemas marinos ya que, según científicos y biólogos, la diversidad biológica de una llanura o fosa oceánica específica es diferente de las demás. Se sabe que algunos organismos como los peces babosos de la familia Liparidae, evitan entornos donde la comida es escasa, como por ejemplo, en las aguas del Pacífico; esto contrasta con la enorme variedad de brotulas que viven en entornos improductivos donde hay poco alimento.Rebecca Morelle, 3 de marzo de 2014. ¿Cómo es la vida en lo más profundo del océano? BBC. Consultado el 10 de enero de 2018.

Se cree que los ecosistemas existentes en las profundidades marinas son la «última frontera de la exploración humana en la Tierra». Aunque el hombre ha realizado importantes descubrimientos e investigaciones, todavía falta mucho por descubrir según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica. Tanto biólogos como científicos afirman que cerca del 80 o 90% de todas las especies abisales son nuevas para la ciencia. El biólogo español Pedro Martínez Arbizu, quien trabaja para el Centro Alemán para la Investigación de la Biodiversidad Marina cree que se desconocen muchos aspectos sobre estos organismos:

Distribución geográfica miniaturadeimagen|Capas oceánicas.

La capa oceánica que comprende la diversidad de organismos de las más grandes profundidades se llama zona abisal o abisopelágica. Antes de esta capa se encuentran otras donde también abundan diversas especies marinas de interés, como por ejemplo, la zona mesopelágica o crepuscular que se sitúa entre los 200 y 1000 metros de profundidad. En esta parte la luz solar penetra en menor medida, es por esto que en ella no se logra completar la fotosintesís. Se cree que cerca de 750 especies habitan en esta zona oceánica. Las especies demersales predominantes son los quimeriformes, escualiformes, macrúridos y brótulas aunque también se observan otros organismos marinos tales como trípodes, serpentinas y viruelas en un área relativamente diversa. Los peces abisales bénticos dependen más de la topografía del fondo que de la profundidad, a menudo dispersos en diferentes profundidades.

También existe otra región denominada zona batial o batipelágica que es aquella parte del fondo marino comprendida entre los 1000 y 4000 metros de profundidad; se sitúa debajo de la región mesopelágica y por encima de la zona abisal o abisopelágica. En este nivel no se percibe luz solar. Mientras que la temperatura del agua es estable, entre 2 y 5 °C, la cantidad de materia orgánica disponible es inferior al 5% de la superficie. Esta área contiene al menos 200 especies, entre las que se encuentran los peces balón, cetomímidos, sinafobránquidos, entre muchos otros.

Además de la ausencia de luz también se experimenta gran presión hidrostática, es decir, cuanta más profundidad, mayor será la presión que se ejercerá sobre estos organismos. Debido a la poca cantidad de organismos marinos que la habitan la comida es limitada, además las especies han desarrollado diversas adaptaciones, por ejemplo, el crecimiento de ciertas partes del cuerpo como la boca para atrapar a sus presas o la bioluminiscencia por medio de órganos especiales.

La denominada zona abisal o abisopelágica es aquella parte del fondo marino comprendida entre los 4000 y 6000 metros, la temperatura oscila entre los 2 °C y 3 °C (35 °F y 37 °F). Se caracteriza por la ausencia permanente de luz, el frío continuo, la falta de nutrientes y vegetación, sin embargo, en esta capa oceánica las criaturas son capaces de soportar la oscuridad y las más altas presiones. Se encuentra por debajo de la zona batipelágica y por encima de la hadal.Deep Sea Biome Untamed Science - The Science of our World. Consultado el 30 de diciembre de 2017.