La rebelión de Pontiac fue una guerra comenzada en 1763 por los indios de Norteamérica, quienes estaban insatisfechos con las políticas británicas en la zona de los Grandes Lagos tras su victoria en la guerra franco-india (1754-1763). Guerreros de numerosas tribus se unieron al levantamiento en un esfuerzo de expulsar a los soldados y colonos británicos de la región. El nombre de la guerra viene del jefe nativo más importante del conflicto, Pontiac, líder de los ottawa.
La guerra comenzó en mayo de 1763, cuando los indígenas, alarmados por las imposiciones del general Jeffrey Amherst, atacaron varios fuertes y asentamientos británicos. Destruyeron ocho fuertes y mataron y capturaron a cientos de colonos, con lo que consiguieron que muchos otros huyeran de la región. Las hostilidades acabaron dos años después, cuando las incursiones del Ejército británico llevaron a las negociaciones de paz. Los indios fueron incapaces de expulsar a los británicos, pero el levantamiento consiguió que el Gobierno británico modificase su política hacia los indígenas.
La guerra en la frontera fue brutal y el asesinato de prisioneros, el ataque a civiles y otras atrocidades fueron continuos en ambos bandos. El caso más fuerte de todos fue cuando un grupo de oficiales británicos en Fort Pitt intentaron infectar al grupo de indígenas que los asediaba con mantas que habían cubierto cuerpos de enfermos de viruela. La crueldad del conflicto fue un reflejo de una creciente división racial entre los colonos y los amerindios. El gobierno británico quería evitar la violencia racial, para lo que redactó un Decreto Real en 1763, mediante el cual se delimitaban las fronteras entre las tierras de los colonos y las de los indígenas.
Nombre del conflicto
El conflicto recibió el nombre del jefe Pontiac de los ottawa, el líder nativo más famoso de la guerra. Otros nombres que recibe son Guerra de Pontiac y Levantamiento de Pontiac. Al principio de las hostilidades se la llamaba guerra de Kiyasuta y Pontiac ya que Kiyasuta (o Guyasuta) fue otro importante líder seneca. Tras la publicación en 1851 del libro The Conspiracy of Pontiac, de Francis Parkman, se extendió el nombre de Conspiración de Pontiac. Este libro es una de las primeras referencias sobre la guerra y sigue siendo un elemento de estudio.
En el , algunos historiadores acusaron a Parkman de haber exagerado la influencia de Pontiac en el conflicto por lo que era un error denominarlo según el nombre del jefe indio. Por ejemplo, en 1988, Francis Jennings escribió: «En la turbia mente de Francis Parkman los complots provenían de un genio salvaje, el jefe ottawa Pontiac, y por ello se convirtió en la Conspiración Pontiac, pero Pontiac fue solo un jefe guerrero local de los ottawa en una resistencia que abarcaba a muchas tribus». Por ello se sugirieron otros nombres alternativos, aunque los historiadores continúan usando los nombres más conocidos, siendo probablemente Guerra de Pontiac el más usado.Otros nombres alternativos pueden ser guerra Defensiva de los Indios Occidentales, usado por McConell en A Country Between: The Upper Ohio Valley and Its Peoples; y la guerra Amerindia de 1763, usado por Steele en Warpaths: Invasions of North America. En la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos se mantiene el nombre de Conspiración de Pontiac.
Orígenes
thumb|left|250px|El territorio del Ohio abarcaba el actual estado de Ohio y parte de los de Pensilvania, Virginia Occidental e Indiana En las décadas previas a la Rebelión de Pontiac, Francia y Gran Bretaña participaron en una serie de guerras en Europa que también afectaron a América, donde fueron conocidas como las guerras franco-indias. La mayor de ellas fue la guerra de los Siete Años, un conflicto a nivel mundial por el cual Francia perdió sus territorios de Nueva Francia, que cayeron en manos británicas y españolas. La mayor parte de la lucha en Norteamérica (generalmente esta parte del conflicto se conoce como guerra franco-india) se desarrolló en la región de los Grandes Lagos y a lo largo del río San Lorenzo. Los enfrentamientos principales concluyeron en 1760 con la captura de Montreal por Jeffrey Amherst.
Las tropas británicas procedieron a ocupar diversos fuertes en el territorio del Ohio«Territorio del Ohio» o «valle del Ohio» eran las denominaciones con las que se conocía en el siglo XVIII a la región de América del Norte situada al oeste de los Apalaches y al sur del Lago Erie; abarcaba todo el actual estado de Ohio y parte de los actuales Virginia Occidental, Indiana y Pensilvania y los Grandes Lagos que antes pertenecían a los franceses. Incluso antes de que la guerra terminase oficialmente mediante el Tratado de París de 1763, la Corona británica comenzó a realizar cambios para administrar los vastos territorios recién ganados. Si bien los franceses habían desarrollado alianzas con los indígenas, los británicos trataron a los indios como gente conquistada tras la guerra. No pasó mucho tiempo antes de que los antiguos aliados de los franceses se sintieran insatisfechos por la ocupación británica y las nuevas políticas impuestas.
Tribus involucradas
Los indios involucrados en la rebelión de Pontiac vivían en una región de Nueva Francia de fronteras no muy bien definidas conocidas como le pays d’en haut (el país de arriba), el cual fue reclamado por Francia hasta la firma del Tratado de París. Los indios del pays d’en haut provenían de muchas tribus distintas. En ese momento, en Norteamérica, se definía tribu como un grupo étnico o lingüístico más que como una entidad política. Ningún jefe hablaba en nombre de toda una tribu ni ninguna tribu actuaba al unísono. Como ejemplo, los ottawa no fueron a la guerra como tribu, sino que algunos líderes decidieron participar mientras que otros se mantuvieron apartados del conflicto.
Las tribus del pays d’en haut provenían de tres grupos principales:
El primer grupo estaba formado por las tribus de la región de los Grandes Lagos: los ottawa, los ojibwa, los potawatomi y los hurones. Todos ellos habían estado aliados con los franceses, con quienes habían convivido, comerciado e incluso habían contraído matrimonio. Los indios de los Grandes Lagos se alarmaron al saber que quedaban bajo soberanía británica tras la derrota francesa en la guerra franco-india. Cuando un regimiento británico tomó posesión de Fort Detroit en 1760, los indios locales les advirtieron que esa tierra se la había dado Dios a los indios, por lo que no pertenecía a los invasores.
El segundo grupo consistía en las tribus del país de los Illinois,Illinois Country era como se conocía en el siglo XVIII a la región norteamericana que abarca desde los lagos Superior y Michigan hasta los ríos Mississippi y Ohio que incluía a los miami, los wea, los kikapú, los mascouten y los piankeshaw. Como las tribus de los Grandes Lagos, estos pueblos tenían estrechas relaciones con los colonos franceses. Durante la guerra, los británicos fueron incapaces de adentrar una fuerza militar en el territorio de Illinois, que era el punto más alejado al oeste del conflicto, por lo que los de Illinois fueron los últimos indios en entrar en contacto con los británicos.
thumb|200px|Retrato de Guyasuta, líder de los seneca, la única tribu iroquesa en rebelarse contra los británicos
El tercer grupo es el de las tribus del territorio del Ohio, compuesto por los lenape (delaware), los shawnee, los wyandot (hurones) y los mingo. Estas gentes habían migrado al valle del Ohio a principios del para escapar de la dominación de británicos, franceses e iroqueses desde diversos lugares. Al contrario que las tribus de los Grandes Lagos y de Illinois, los indios del Ohio no tenían demasiada relación con los franceses y habían luchado de su parte sólo para expulsar a los británicos. Ellos hicieron un tratado de paz aparte con los británicos bajo la promesa de estos de abandonar las tierras del Ohio. Sin embargo, tras la derrota francesa y el consiguiente abandono de la zona, los británicos mejoraron sus fuertes de la región en lugar de abandonarla por lo que los nativos fueron a la guerra para intentar de nuevo expulsar a los colonos británicos.
La Confederación Iroquesa no participó en la rebelión de Pontiac debido a su alianza con los británicos, conocida como Covenant Chain. Sin embargo, la tribu iroquesa más occidental, los seneca, se había separado de la alianza. En 1761 los seneca comenzaron a enviar mensajes de guerra a las tribus de los Grandes Lagos, conviniéndoles a unirse para expulsar a los británicos. Cuando la guerra comenzó en 1763 muchos miembros de la tribu decidieron participar.
Las políticas de Amherst
thumb|Retrato de Jeffrey Amherst, comandante en jefe de las tropas británicas en las colonias americanas El general Jeffrey Amherst, el comandante en jefe de las tropas británicas en Norteamérica, fue el encargado de administrar los asuntos de los nativos, lo que incluía tanto lo referente a la presencia militar en sus tierras como la regulación del comercio de pieles. Amherst creía que con Francia fuera del territorio, los indios no tendrían otra opción más que aceptar el dominio británico. También pensaba que eran incapaces de presentar ninguna resistencia peligrosa para el ejército británico, por lo que, de las 8000 tropas bajo su mando en América, solo 500 estaban destacadas en territorios indios. Amherst y otros oficiales como el mayor Henry Galdwin, quien estaba al mando de Fort Detroit, hicieron pocos esfuerzos para mantener contentos a los nativos. Los indios involucrados en el levantamiento se quejaban de que los británicos los trataban como si fueran esclavos o perros.
Otro hecho que enfadó a los nativos fue la decisión de Amherst en 1761 de cortar el suministro de regalos a los indios. Dar presentes a los indígenas se había convertido en una parte esencial de la relación entre los franceses y las tribus del pays d’en haut. Provenía de una tradición india cargada de simbolismo. Los franceses ofrecían armas, cuchillos, tabaco y ropa a los jefes de las distintas tribus y estos los repartían entre su gente. En este proceso los jefes tribales ganaban prestigio entre sus hombres y así podían mantener la alianza con los franceses. Amherst, sin embargo, consideraba que este proceso era una forma de soborno que ya no era necesaria, sobre todo después de tener que recortar gastos al comenzar la guerra con los franceses. Muchos indios consideraron que este cambio se debía a que los británicos no los consideraban sus aliados, sino sus esclavos.
Amherst también comenzó a restringir la cantidad de munición y pólvora que los comerciantes podían vender a los indios. Mientras que los franceses habían permitido que los indígenas se surtieran de dichos suministros, Amherst no se fiaba de ellos, especialmente después de la Rebelión Cheroqui de 1761, en la cual los cheroqui se levantaron en armas contra sus antiguos aliados, los británicos. La guerra con los cheroqui acabó pronto porque éstos estaban escasos de pólvora y por ello esperaba, al cortar el suministro de armas, que cualquier futura rebelión fuese rápidamente aplacada por el mismo motivo. Esto provocó el resentimiento entre los nativos porque las armas y la pólvora eran necesarias para conseguir comida para sus familias y las pieles con las que comerciaban. Muchos indios comenzaron a creer que los británicos los estaban desarmando preparando una guerra contra ellos. Sir William Johnson, el superintendente del Departamento Indio, intentó avisar a Amherst de los peligros que sus restricciones traían, pero no consiguió disuadirlo.
Tierra y religión