Mateo Alemán y de Enero o Mateo Alemán y de Nero (Sevilla, septiembre de 1547-Ciudad de México,Mateo Alemán residía en la localidad mexicana de Chalco. Véase Evelyn Picon Garfield, Iván A. Schulman, Las literaturas hispánicas: introducción a su estudio, Wayne State University Press, 1991, vol. 2, p. 119. ISBN 978-0-8143-1864-5 1614), conocido como Mateo Alemán, fue un escritor español del Siglo de Oro, recordado sobre todo por la novela picaresca Guzmán de Alfarache, publicada en dos partes, en 1599 y en 1604, que consolidó los rasgos característicos de dicho género y fue un éxito internacional.
Familia
Hacia 1540 el cirujano Hernando Alemán se trasladó desde Jerez de los Caballeros a Sevilla. Por entonces su esposa, Beatriz de León, había muerto o estaba a punto de morir. En Sevilla vivían sus cinco hermanos: Alonso, mercader; Juan, médico; García Jerónimo, sacerdote; así como Leonor y Beatriz, solteras que residían con Alonso.
Se discute el origen converso de Hernando (entre sus antepasados pudo haber un judaizante que murió en la hoguera).Richard O. Jones, en su Historia de la literatura española, vol. 2: Siglo de Oro: prosa y poesía., Barcelona, Ariel, 2000 (14ª ed. rev., 1ª en inglés de 1971), pág. 192. ISBN 84-344-8366-1, dice al respecto: Por su parte, José María Micó, en el estudio introductorio (págs. 15 - 102) a su edición de la primera parte del Guzmán de Alfarache (Madrid, Cátedra, 1987, pág. 15), ISBN 84-376-0685-3, aduce, citando a Alberto Blecua, que Pese a estas opiniones críticas, la ascendencia conversa de Mateo Alemán se viene reproduciendo en manuales y biografías sin que la sostenga una evidencia definitiva.
Hernando Alemán contrajo matrimonio posteriormente con Juana de Enero (o mejor, de Nero o del Nero), hija del comerciante Juan López de Enero, de ascendencia florentina y al parecer también de origen judaico.
De este matrimonio nacieron: Leonor Moscoso, que tomó el apellido de unos parientes de la rama paterna; Violante, bautizada el 29 de julio de 1546; Mateo, bautizado el 28 de septiembre de 1547 en la Iglesia del Salvador de Sevilla; y Juan Agustín, bautizado el 6 de septiembre de 1555.
Hernando Alemán vivía en la calle Sierpes de Sevilla y se relacionaba con personas importantes de la ciudad, como canónigos de la catedral. Hacia 1556 Diego de Torres, médico y cirujano de la Cárcel Real de Sevilla, se ausentó de la ciudad y Hernando Alemán fue escogido para este oficio de forma interina. Como Torres terminó por partir a las Indias, a finales de 1557 Hernando Alemán terminó por obtener el empleo en propiedad, por el cual ganaba 12 000 maravedís al año.
Biografía
Primeros años y estudios
Fue bautizado en la iglesia colegial del Divino Salvador de Sevilla el 28 de septiembre de 1547.
El académico Francisco Rodríguez Marín sugirió que Mateo Alemán pudo haber estudiado humanidades en la academia de Juan de Mal Lara, que abrió hacia 1560. En su obra Ortografía escribió sobre su primera formación:
Se graduó de bachiller en Artes y Filosofía el 28 de junio de 1564 en el Colegio de Santa María de Jesús. Cursó Medicina desde septiembre de ese año en el mismo centro.
Según él mismo afirmó en su Ortografía y en la segunda parte de Guzmán, continuó sus estudios en la Universidad de Salamanca (aunque no consta en los archivos de la misma). En su Ortografía también dice haber estudiado posteriormente en la Universidad de Alcalá de Henares, constando que estuvo matriculado ahí entre 1566 y 1568.
Su padre enfermó a comienzos de 1567 y Mateo, al conocer la noticia, se dirigió a Sevilla. El padre murió en marzo de 1567 dejando poca herencia para cada uno de los miembros de la familia. Tras esto, se matriculó en Alcalá de Henares en octubre de ese año para el cuarto curso.
Desde abril de 1568 firmó varias veces con el título de licenciado, algo que en esa época se permitía también aunque no se hubiesen acabado todos los estudios.F. Rico, op. cit., p. 918, nota.
Deudas y matrimonio
Se instaló de nuevo en Sevilla, donde vivía con su madre en la collación de la Magdalena.
El 16 de octubre de 1568 consta que debía al mercader genovés Esteban Grilo 37 500 maravedís que le había prestado y se comprometía a pagarlos a finales del año siguiente o, de lo contrario, se doblaría la cantidad.F. Rico, op. cit., p. 918.
El 27 de octubre de 1568 Mateo Alemán como principal obligado y su madre Juana como fiadora recibieron en depósito 210 ducados de oro del capitán Alonso Hernández de Ayala, con la obligación de devolverlos un año después. Sin embargo, existía la condición de que si se casaba con Catalina de Espinosa podía librarse de pagar esta deuda.
Mateo Alemán dejó que pasara el año sin casarse con Catalina de Espinosa ni devolver los 210 ducados de oro a Alonso Hernández. En junio de 1571 Alonso Hernández reclamó ante el teniente de asistente de la ciudad Alonso Carriazo y Mateo Alemán optó por casarse.
Se instaló con su mujer en la calle Calería Vieja de la collación de San Esteban.
Este forzado matrimonio terminó años después en separación. Mateo Alemán tuvo, sin embargo, dos hijos fuera del matrimonio, Margarita y Antonio, con los cuales y una joven amante, Francisca Calderón, pasaría a América ya con cincuenta y cinco años.
Recaudador y contador; estudios de leyes y reclusión
En septiembre de 1571 hizo uso de un poder que le había dado en la Corte Melchor de Herrera y Rivera, marqués de Auñón y Valderagete (o Valdaracete),Gonzalo Santonja, op. cit. que era del Consejo de Hacienda y tesorero general del rey, para ser recaudador del subsidio de Sevilla y su arzobispado.
En su Ortografía dijo que fue, coincidiendo con la llegada a España un legado pontificio (probablemente el cardenal Alessandrino en 1571) fue nombrado contador de resultas en la Contaduría Mayor de Cuentas, labor que llevaba aparejadas la de cobrador de almojarifazgos y juez visitador. Según el alférez Luis de Valdés, Mateo Alemán fue contador de resultas durante casi veinte años. Sin embargo, en este tiempo se dedicó también a otros asuntos en Sevilla, donde figura como vecino hasta 1582.
El 18 de agosto de 1573 vendió por 32 ducados una esclava morisca de Túnez, de nombre Magdalena. El 5 de enero de 1576 Juan Martínez de Asteiza nombró a Mateo Alemán administrador de la renta real de la saca de las lanas en los puertos de Sevilla y Cádiz por seis años.
En 1567 se había hecho hermano de la Hermandad del Silencio de Sevilla. En 1574 pasó a ser hermano mayor de esta cofradía. En 1577 redactó unos nuevos estatutos para la misma, que fueron aprobados en 1578. En 1579 gestionó la adquisición de la capilla del Santo Crucifijo y parte del huerto del Hospital de San Antonio Abad para que la cofradía construyese una capilla propia.
El 2 de enero de 1580 se matriculó en Leyes en el Colegio de Santa María de Jesús.
El 27 de octubre de 1580 se encontraba en la Cárcel Real de Sevilla y dio un poder a su esposa para que esta le avalase, con ciertos términos y condiciones, para poder ir libremente por el interior de la prisión sin grilletes.
El 29 de diciembre de 1580 se encontraba con grilletes de nuevo y su tío, Alonso Alemán, le fio con sus bienes para que se los quitasen.F. Rico, op. cit., p. 921.
Mateo Alemán habló de la Cárcel Real de Sevilla en la segunda parte de su Guzmán, con las siguientes palabras:
Andanzas como juez visitador
En febrero de 1582, encontrándose en libertad, recibió autorización para embarcar al virreinato del Perú. Con este propósito, presentó una testifical en marzo del mismo año. Sin embargo, no llegó a marcharse, sin que se sepa el motivo.
En abril de 1583 Mateo Alemán llegó a la región de Extremadura como juez de comisión investigando las cuentas del tesorero de las alcabalas de las villas mineras de Llerena y Usagre. Revisó las cuentas y procesó a los herederos del tesorero. El rey consideró que el comportamiento de Alemán era excesivo y le envió una carta el 4 de junio de 1583, carta que este contestó el 23 de junio.
El 18 de junio de 1583 fue a la cárcel de Usagre y liberó a dos reclusos que estaban presos por órdenes del gobernador. El alcaide se opuso y el alguacil fue a hacer un informe sobre la liberación de estos presos. Mateo Alemán pilló al alguacil informándose y lo llamó "tacañillo majadero" un par de veces, produciéndose una fuerte discusión. Luego le quitó al alguacil su vara y su espada y lo mandó a apresar encadenado junto con el alcaide.
Por este comportamiento, aunque algunos testigos decían que Alemán era buen juez y diligente, el 24 de septiembre de 1583 fue dictada prisión para él. El 2 de octubre se buscó al juez de Usagre y el 3 de octubre se hizo auto de su prisión en Mérida. El 27 de noviembre fue a entrar en la Cárcel Real de Madrid, pero el alcaide de la prisión no le admitió porque no traía el auto de su proceso del Consejo de Cuentas. En libertad bajo fianza, continuó con un proceso hasta su exoneración el 12 de junio de 1584.F. Rico, op. cit., p. 922.
En octubre de 1586 se hallaba en Madrid como contador de resultas. Entonces compró un solar en la calle del Río, junto al colegio de doña María de Aragón en construcción, al licenciado Barrionuevo de Peralta. En ese lugar construyó su vivienda.
El 15 de mayo de 1590 firmó administrar los bienes de una menor de edad llamada Catalina Pérez de Quevedo.
De vez en cuando viaja por negocios particulares o con diversos encargos laborales por toda España. En su obra San Antonio de Padua cuenta que, en enero de 1591, se encontraba visitando un navío flamenco en Cartagena. El barco disparó una salva de artillería y, en ese momento, un taco de madera le dio en la cabeza y estuvo a punto de matarlo pero no lo hizo daño alguno, lo que consideró milagroso.F. Rico, op. cit., p. 923.
El 13 de abril de 1592 se encontraba nuevamente en Sevilla, donde revocó algunos poderes que había concedido desde Madrid a su hermano Juan Agustín para así poder heredar, probablemente de su madre fallecida.
El Consejo de las Órdenes Militares le comisionó para ir a Almadén como juez visitador para inspeccionar su mina de mercurio, arrendada por el monarca a los banqueros alemanes Fugger o Fúcares. Mateo Alemán llegó a la mina el 24 de enero de 1593. Su objetivo era comprobar si el número de condenados era superior al autorizado por el rey, si los trabajadores recibían alimentación y atención médica adecuadas, si reposaban lo suficiente cuando enfermaban y otros aspectos. Para ello, entrevistó a los presos y otros miembros del personal de la mina.
Tuvo que enfrentarse al oscurantismo interesado del apoderado de los Fugger, Hans Schedler (castellanizado como Juan Jedler, Gedler, Geldre o Xedler) que acabó multado por ocultarle documentos, e interrogó a varios reos forzados a trabajar allí, casi todos enfermos y enloquecidos por la hidrargiria y los malos tratos. Las historias criminales de estos galeotes que condonaron su servicio como remeros a cambio de servir en los hornos de cinabrio debió sin duda inspirar el personaje del también galeote Guzmán de Alfarache.
Mateo Alemán redactó un informe secreto sobre la mina de Almadén que fue publicado en 1977 por el escritor Germán Bleiberg.
En Almadén, Mateo Alemán le preguntó a fray Juan de Pedraza sobre el trato que daba a los trabajadores forzados el capataz Miguel Brete y su respuesta fue la siguiente:
El 13 de febrero de 1593 secretario del Consejo de las Órdenes Militares se dirigió a Mateo Alemán para parar la investigación:
Regresó a Madrid. En junio de 1594, vendió por 1 100 reales castellanos por objetos de porcelana y varias piezas de una vajilla de plata al prior Francisco Vallés, hijo del médico del mismo nombre.F. Rico, op. cit., p. 924-5 En abril de 1595 otorgó un poder para pleitos. Entre 1598 y 1599 tomó parte en nombre de otros en algunas subastas sobre el aprovechamiento de unas dehesas.
Escritor, cárcel de nuevo en Sevilla y estancia en Lisboa