thumb|Como se puede observar en este mapa, España estaba alejada de los principales campos de batalla, situados en la frontera franco-alemana, el norte de Italia, Rusia y el Imperio otomano.

España en la Primera Guerra Mundial se mantuvo neutral durante todo el conflicto, pero este tuvo importantes consecuencias económicas, sociales y políticas para el país, hasta tal punto que se suelen situar en los años de la guerra el inicio de la crisis del sistema de la Restauración, que en 1923 se intentaría resolver mediante un golpe de Estado que dio paso a la instauración de la dictadura de Primo de Rivera.

Antecedentes

miniaturadeimagen|Sistema de alianzas en Europa antes de la Primera Guerra Mundial: Triple Entente Triple Alianza Países neutrales. miniatura|Europa al iniciarse la guerra en 1914.

Cuando se inició el conflicto europeo el 28 de julio de 1914, España era un país económicamente atrasado, con solo las Provincias Vascongadas, Asturias y Cataluña con una industria importante; un país que tras la guerra hispano-estadounidense de 1898 y el posterior tratado con Alemania en 1899 se había quedado sin territorios de ultramar en América, Asia y Oceanía, estaba moralmente destrozado. Tanto las clases altas y medias cultas como el mundo intelectual que habían bautizado el hecho como «el Desastre» en vez de tomarlo como la punta de lanza de lo que ocurría en futuro próximo. El sistema de gobierno del «turno» comenzó a ser cuestionado, con un ejército que se encontraba anticuado, con una armada naval, a las que las batallas de Cavite y Santiago habían dejado bamboleándose, en reconstrucción, y con la guerra de Melilla, circunstancias que desembocaron en crisis y huelgas como la Semana Trágica en 1909. Como diría Ramón y Cajal: «creíamos ser un gran imperio y resulta que no somos nada». Tras estas derrota tanto liberales como conservadores asumen la necesidad de tener aliados internacionales que aseguren la continuidad de la monarquía y la integridad del país.

Todos estos sucesos tuvieron gran importancia en Cataluña en la que se da un periodo de reacción y concienciación con lo que hasta ese momento se llamaba política española. La pérdida de las colonias acabó identificándose como la demostración de que el modelo centralista liberal no solo no se había consolidado, sino que era inviable. Anclados en la Renaixença y bajo la premisa de que Catalanismo es sinónimo de modernidad, políticos e intelectuales se repliegan hacía Cataluña en vez de buscar una solución para España. Surge así en 1901 Lliga Regionalista, rechazada e identificada como separatista, que rompe con el monopolio de los partidos dinásticos que hasta ese momento dominaban la política. El catalanismo se convierte rápidamente en un movimiento político con objetivos e idearios propios y en las elecciones provinciales de 1907 Prat de la Riba, de la mano de Solidaritat Catalana, accede a la presidencia de la Diputación de Barcelona.

Además, en lo relativo a la política exterior, España no pertenecía ni a la Triple Entente ni a la Triple Alianza, aunque España se acercó a Francia y Reino Unido tras firmar los Acuerdos de Cartagena de 1907 en los que se reconocía la soberanía de Gran Bretaña en Gibraltar a cambio de que se protegiera las islas y costas que pudieran ser objeto de una agresión por parte de una potencia extranjera. Además de los acuerdos hubo varias visitas de Alfonso XIII al estado francés y de Raymond Poincaré a Madrid y la boda del monarca con Victoria Eugenia de Battenberg. Sin embargo, ni España estaba interesada en formar un verdadera alianza ni franceses y británicos tenían un interés real en ello dado que militarmente no podían contribuir significativamente.

Marruecos y el reparto de África fueron escenario de dos graves crisis políticas y militares entre las principales potencias (Reino Unido, Alemania y Francia principalmente), que estuvieron a punto de desencadenar la Primera Guerra Mundial, solo que con unos pocos años de antelación: la Primera Crisis Marroquí ocurrió en 1904 y se solucionó con la Conferencia de Algeciras de 1906 y la Segunda Crisis Marroquí, en 1911 resuelta tras un acuerdo franco-alemán en ese mismo año. A esto hay que sumar la negativa británica a que Portugal pudiera unir Mozambique con Angola.

En 1906, tras la Conferencia de Algeciras, España adquiere junto a Francia obligaciones para ejercer un protectorado en Marruecos. Esta repartición tendría lugar tras la firma del Tratado de Fez en 1912, formándose el Protectorado español de Marruecos en el norte, en la región conocida como Rif, y el Protectorado francés de Marruecos en el resto del país. Ese mismo 1912 tras la asignación de la zona correspondiente a España el ejército español empezó a ocupar el territorio y se vio envuelto en la guerra del Rif, que no finalizaría hasta 1927 con la pacificación total del territorio (aunque hay que señalar que las operaciones militares españolas se paralizaron precisamente debido a la Gran Guerra entre 1914 y 1919, cuando se reanudaron). En Marruecos llegó a estar destinado aproximadamente el 80 % de los efectivos militares españoles disponibles.

Neutralidad española El 7 de agosto de 1914, la Gaceta de Madrid publicaba un real decreto por el que el gobierno del conservador Eduardo Dato se creía en el «deber de ordenar la más estricta neutralidad a los súbditos españoles con arreglo a las leyes vigentes y a los principios del derecho público internacional» haciéndose saber que «los españoles residentes en España o en el extranjero que ejerciesen cualquier acto hostil que pueda considerarse contrario a la más perfecta neutralidad, perderán el derecho de protección del Gobierno de su Majestad».

Espectro político

{| cellpadding=2 cellspacing=2 align=center width=98% |- style="background-color:#cccccc;" !width=15%| Inicio presidencia !!width=15%| Fin presidencia !!width=20% colspan=2| Presidente !!width=15%| Partido !!width=35%| Comentarios |- style="background-color:#CCCCFF;" | 27 de octubre de 1913 || 9 de diciembre de 1915 || Eduardo Dato || 80px || Partido Liberal-Conservador || Asesinato del archiduque Francisco Fernando (28 de junio de 1914). Comienza la Primera Guerra Mundial (28 de julio de 1914). España se mantiene neutral (7 de agosto de 1914). |- style="background-color:#DDEECC;" | 9 de diciembre de 1915 || 19 de abril de 1917 || Álvaro de Figueroa || 80px || Partido Liberal ||Hundimiento accidental del transatlántico Príncipe de Asturias (5 de marzo de 1916). Alemania declara la guerra submarina total (1 de febrero de 1917).Revolución rusa (marzo de 1917). |- style="background-color:#DDEECC;" | 19 de abril de 1917 || 11 de junio de 1917 || Manuel García Prieto || 80px || Partido Liberal Demócrata ||Los Estados Unidos entran en la guerra en el bando de los aliados.Francia obliga a abdicar a Constantino I de Grecia (11 de junio de 1917).|| |- style="background-color:#CCCCFF;" | 11 de junio de 1917 || 3 de noviembre de 1917 || Eduardo Dato || 80px || Partido Liberal-Conservador ||Francia obliga a abdicar a Constantino I de Grecia (11 de junio de 1917). Crisis social, política y militar (verano). Huelga general (agosto). |- style="background-color:#DDEECC;" | 3 de noviembre de 1917 || 22 de marzo de 1918 || Manuel García Prieto || 80px || Partido Liberal Demócrata || La Rusia soviética se retira de la guerra.|| |- style="background-color:#CCCCFF;" | 22 de marzo de 1918 || 9 de noviembre de 1918 || Antonio Maura || 80px || Partido Maurista || Gran pandemia de gripe (llamada también «gripe española») (a partir de mediados de 1918). |- style="background-color:#DDEECC;" | 9 de noviembre de 1918 || 5 de diciembre de 1918 || Manuel García Prieto || 80px || Partido Liberal Demócrata || Abdicación de Guillermo II como emperador de Alemania y como rey de Prusia (9 de noviembre de 1918) Fin de la Gran Guerra (11 de noviembre de 1918). |- style="background-color:#DDEECC;" | 5 de diciembre de 1918 || 15 de abril de 1919 || Álvaro de Figueroa y Torres || 80px || Partido Liberal || Amalio Gimeno nombrado interino durante su ausencia (18-24 de diciembre). |- style="background-color:#CCCCFF;" | 15 de abril de 1919 || 20 de julio de 1919 || Antonio Maura || 80px || Partido Maurista || Tratado de Versalles (28 de junio de 1919). Fin oficial de la I Guerra Mundial. |- style="background-color:#CCCCFF;"

Durante los tres primeros años de la contienda (mediados 1914-mediados 1917) solo hubo dos gobiernos, algo normal teniendo en cuenta que en el sistema de alternancia bipartidista de la Restauración la duración media en el poder de cualquiera de esos dos partidos era entre uno y tres años. En la segunda mitad de 1915 el descontento popular y la agitación social empiezan a hacerse evidentes. Al igual que en el resto de países neutrales la inflación, el desempleo y la vuelta de 40.000 españoles que huyeron de las zonas en guerra agudizaron la crisis de subsistencia y comenzaron las movilizaciones en 1916. A partir de 1917, debido a la grave crisis que atravesaba el país, se sucedieron en cascada gobiernos que apenas duraban meses debido a la gran inestabilidad institucional.

Causas de la neutralidad española

thumb|Alfonso XIII de visita en París en 1913, un año antes del inicio de la Primera Guerra Mundial. Sentado a su lado el presidente de la Tercera República francesa Raymond Poincaré.

El gobierno conservador de Eduardo Dato decidió mantener a España neutral, porque en su opinión, compartida por la mayoría de la clase dirigente, carecía de motivos y de recursos para entrar en el conflicto. En una carta a Alfonso XIII explicaba así la postura española:

La declaración de neutralidad de Italia fue clave en la toma de la decisión, ya que en caso contrario España debería de haber entrado en la guerra junto con Francia y Reino Unido por los Acuerdos de Cartagena de 1907.Productos de esos acuerdos fueron la construcción de los acorazados Clase España, que se basaba en la idea estratégica de que a cambio del apoyo británico y francés para la defensa de España, la flota española apoyaría a la Armada Francesa en caso de guerra con la Triple Alianza contra las flotas combinadas del Reino de Italia y Austria-Hungría en el Mar Mediterráneo El rey Alfonso XIII también estuvo de acuerdo con la neutralidad, aunque según confesó al embajador francés, le habría gustado que España entrara en la guerra del lado aliado a cambio de «alguna satisfacción tangible» —probablemente Tánger y también manos libres en PortugalPara establecer un Protectorado en Portugal o por lo menos reinstaurar la Monarquía Portuguesa, que había sido derrocada en la Revolución del 5 de octubre de 1910.— pero que se encontraba rodeado de «cerebros de gallina» —es decir, acusaba a los políticos de pensar como cobardes— y que él «estaba en una posición muy difícil».

Muy pocos se opusieron a la neutralidad. El caso más notorio fue el Diario Universal, órgano del liberal conde de Romanones, que publicó un artículo sin firma —aunque todo el mundo lo atribuyó a Romanones, a pesar de que este negó haberlo escrito— titulado «Neutralidades que matan» en el que defendía la participación de España en la guerra del lado de los aliados, en coherencia con la política exterior española alineada con Francia y Gran Bretaña desde 1900. «Es necesario que tengamos el valor de hacer saber a Inglaterra y a Francia que con ellas estamos, que consideramos su triunfo como el nuestro y su vencimiento como propio», se decía en el artículo. Pero «la más estricta neutralidad» se impuso, respaldada por el rey.

thumb|left|Densidades de población en España por provincias en 1900. Obsérvese que era un país con poca densidad en comparación con otros países europeos y que la mayoría de la población se encontraba en Madrid y las regiones costeras.