El quingnam (según otros quignam o chimú) fue una lengua indígena hablada en la costa norcentral del Perú, extinto durante el periodo virreinal. Se le ha atribuido haber sido el idioma vehicular en el reino chimú, aunque también habría sido la lengua de los pescadores de la costa de los departamentos Áncash y Lima.

Salvo una lista de numerales, está mínimamente documentado; de modo que la mayoría de palabras que se atribuyen al quingnam han sido inferidas indirectamente. La frontera norte de su extensión se situaba entre los ríos Jequetepeque y Chicama en el norte y el río Chillón en el sur.

Glotonimia Posiblemente, según algunos estudiosos, el nombre king-nam significó ‘el habla del Señor’ por la partícula -namu, que aparece en Tacaynamu y Pacatnamu.

Según el lingüista Joel Rabinowitz (fl. 1980), la etimología más apropiada del nombre «quingnam» (y, según otros, «quignam»), tal como lo habría sugerido Richard Schaedel (1920-2005), sería kingnän (quingnam) ‘para hilar’ (proveniente de king: ‘hilar’ y la marca de la segunda partícula -näm), registrada por Ernst Middendorf, y que aludiría al ‘hablar como hilando de los chimúes’.Rabinowitz, Joel (1983): «La lengua pescadora: the lost dialect of chimu fishermen», artículo publicado en el libro Latin American studies program (págs. 243-267), de Daniel Sandweiss (ed.). Nueva York: Universidad Cornell, 1983.

Si bien la coincidencia formal es asombrosa, la asociación respectiva en el plano significativo no pasa de ser «etimología popular».

Historia right|300px|thumb|El idioma quingnam en el mapa del Obispado de Trujillo Este idioma se habló en los antiguos territorios de los mochicas del sur: en los territorios costeños y de yunga desde el valle del río Chicama (por el norte) hasta los valles de los ríos Chao y Santa (por el sur). Asimismo hay estudiosos que plantean que el quingnam también era hablado por los pobladores nativos costeños de la costa del departamento de Áncash (desde el río Santa a Huarmey o incluso un poco más al sur) mucho antes de la creación del Imperio chimú.

Según afirma el sacerdote y cronista Bernabé Cobo, en su momento de mayor auge ―gracias a las conquistas chimúes―, este idioma se habló desde el río Jequetepeque (por el norte) hasta Carabayllo por el sur; y según el sacerdote y cronista Antonio de la Calancha (1584-1654), el quingnam era hablado hasta Paramonga. Nótese que entre los ríos Jequetepeque y Chicama existió una convivencia entre el idioma quingnam y el idioma muchik, y por la costa sur del Imperio chimú desde Paramonga hasta Ancón o incluso Carabayllo o La Punta-Callao, hubo una convivencia entre el dialecto quechua costeño con el quingnam.

Fue el idioma que predominó en la cultura chimú. También hablaron el mochica o muchik como lingua franca y un dialecto propio de los pescadores, que los misioneros españoles llamaron «lengua pescadora».

En el libro Las causas sociales de la desaparición y del mantenimiento de las lenguas en las naciones de América editado por Anita Herzfeld y Yolanda Lastra, en el capítulo escrito por Willem F. H. Adelaar, este menciona:

El sacerdote Antonio de la Calancha (1584-1654) escribió sobre el quingnam en 1653:

Reino e imperio chimú

Alfredo Torero (1930-2004) habla de la situación lingüística del reino chimú y de su capital Chanchán, extendiéndose además sobre la posterior castellanización y la extinción de las lenguas autóctonas:

Algunos autores afirman que el idioma principal de los chimúes no era el quingnam sino el mochica.

Sin embargo existe una notable diferencia fonética entre los nombres de los reyes y curacas lambayecanos y los nombres de los reyes y curacas chimúes (en el área de Trujillo).

Extinción

El idioma quingnam se extinguió al poco tiempo del arribo de los conquistadores, muy probablemente a inicios o mediados del . Se cree que básicamente se debió a las siguientes razones:

La capital chimú, Chanchán, y el nuevo centro administrativo incaico de lo que había sido la zona nuclear chimú, Chiquitoy Viejo, estuvieron en las cercanías de la nueva e importante y absorbente ciudad española de Trujillo (Perú).

El quingnam solo era hablado por las élites y los colonos (mitmac o mitimaes) chimúes en territorios pertenecientes al Reino chimú pero en donde no se hablaba el quingnam masivamente como Tumbes, Piura y la mayor parte de Lambayeque, que era mochicahablante. El quingnam se hablaba masivamente en la faja costera desde el río Jequetepeque hasta Huaral o Ancón, y en los momentos de máximo esplendor hasta Carabayllo en el valle del Chillón, cerca de Lima. Hay otra teoría que todos estos pueblos yungas de la costa del departamento de Áncash y de la costa del Norte Chico de Lima que fueron conquistados por los chimúes ya hablaban el quingnam con variedades regionales desde tiempos mucho más antiguos.

La mayor parte de sus hablantes murieron por una combinación de las epidemias traídas por los españoles y esclavos africanos de las cuales los nativos no estaban inmunizados y por trabajos forzados en plantaciones, intensas y agotadoras acciones de "huaqueo" en pos de metales preciosos (profanación de tumbas, centros ceremoniales y ciudades de los nativos), obrajes, minas y faenas de pesca.

Muchos lo dejaron de hablar por complejos sembrados por los españoles, mestizos y aun los mismos nativos: parece ser que el verdadero motivo por el cual el idioma quingnam fue mucho más despreciado por los españoles que el mochica haya sido por la sencilla razón que a los peninsulares les haya sonado monótono y cerrada al oído por lo que fue vituperizada, desdeñada, escarnecida y fuera motivo de mofa mayormente por el pueblo nativo y mestizo hispanizado o parcialmente hispanizado mayormente en la ciudad hispano-peruana de Trujillo, con el consiguiente avergonzamiento de sus ya pocos hablantes.

Los quingnamhablantes que sobrevivieron fueron desarraigados de sus lugares nativos llevados a reducciones indígenas (pueblos) creados por los españoles para cobrarles tributo de una manera más fácil y explotarlos en las haciendas y obrajes de una manera más eficiente, y

El «corazón» del idioma quingnam (donde era más hablado) era Chanchán ―la capital del que fue el Reino chimú y que tenía 12 km² de extensión (y según otros 20 km²)―, que según los estudiosos llegó a tener una población de 80 000 a 100 000 habitantes. Empezó a perder importancia y población de una manera progresiva con la conquista incaica que localizó al nuevo centro administrativo de lo que había sido la zona nuclear chimú en Chiquitoy Viejo (en el extremo suroeste del valle del río Chicama. Con el arribo de los conquistadores españoles, Chanchán se siguió despoblando hasta que las autoridades españolas lo hicieron abandonar. La castellanizacion de los pocos sobrevivientes quingnamhablantes fue inmisericorde.

Otras de las razones por las que el idioma quingnam se extinguió antes que el idioma mochica, esto es a principios o mediados del es que algunos años después que el inca Tupaq Yupanqui conquistará al Imperio chimor (hacia 1470) hubo una rebelión de consideración en el territorio nuclear de lo que había sido el Imperio chimú, esto es, de los valles de Santa, Virú, Moche, Chicama y del Jequetepeque. Luego que esta rebelión fuera aplastada a sangre y fuego por el Inca, la mayor parte de la población chimú quingnamhablante, incluidos nobles, fue deportada en mitimaes de castigo a lejanas tierras del Tahuantinsuyo, como es el caso del departamento de Apurímac y así mismo al Cusco con respecto de los orfebres chimúes. Incluso la gran ciudadela de Pacatnamú, la segunda de lo que había sido el Imperio chimú fue arrasada e incendiada por el inca; e incluso en lo sucesivo se le prohibió a todo habitante yunga o sea costeño, a que portara armas y que hiciese el servicio militar en los ejércitos del Inca. Con la llegada de los españoles la población prehispánica chimú terminó de ser diezmada con las enfermedades traídas por estos y sus esclavos africanos al Nuevo Mundo como el sarampión, viruela y gripe que aniquilaron a centenas de miles de nativos; por haber sido su población utilizada como "carne de cañón" en las largas y sangrientas guerras civiles de varios años entre los conquistadores (almagristas contra pizarristas); por haber sido abandonadas gran parte de las tierras de cultivo así como el abandono de buena parte de las acequias de regadío en la costa por la ausencia de manos nativas, importantísimas en la costa nor peruana para la irrigación debido a la ausencia de lluvias y a la presencia de extensos desiertos, por lo que hubo épocas de gran hambre con la consiguiente muerte de más nativos y al haber sido la poca población restante explotada en extenuantes faenas de trabajo en haciendas, obrajes, minas y extenuentes mitas de "acciones de huaqueo". Todo esto sumado al despoblamiento fortuito de las ciudades y ciudadelas chimúes, especialmente Chanchán, Chiquitoy Viejo y Pacatnamú por los españoles para que en lo sucesivo los naturales vivieran en las reducciones indígenas, esto es pueblos de indios creados por los españoles para controlarlos mejor y cobrarles los tributos de una forma más eficiente, sumado a su vez al emplazamiento de la nueva, absorbente e importantísima ciudad hispano peruana de Trujillo, gran núcleo de españoles y por lo tanto de hispanoparlantes cercana a la antigua y ya despoblada en gran parte capital chimú de Chanchán y a la zona nuclear del territorio chimú, terminó por absorber a la mayor parte de los remanentes de la población chimú en trabajos domésticos. Los pocos hablantes supervivientes quingnamhablantes fueron en poco tiempo hispanizados.

Algo que tuvo que ver con la rápida extinción del quingnam es que el "hinterland" de la zona nuclear chimú donde se hablaba el quingnam, esto es desde el sur del Río Chicama hasta el valle del río Santa, no tiene tanta profundidad como en el territorio mochicaparlante, en otras palabras, en el sector de costa de lo que fuera el área nuclear chimú esta es muy estrecha y los valles, la mayoría de ellos pequeños y de poco caudal, no tuvieron poblaciones tan grandes como en el territorio mochica ―donde (a diferencia de la zona nuclear chimú) cuenta con un hinterland o profundidad muchísimo mayor, sus ríos tienen mucho mayor caudal y en su territorio se fundaron ciudades pequeñas en comparación a Trujillo―. Así mismo sus pequeños valles están separados por amplios sectores de desiertos. Finalmente al ser una zona costera de fácil acceso un gran número de españoles se estableció en estos territorios de fácil acceso por mar, a diferencia de la sierra peruana donde el idioma quechua sobrevivió en gran parte gracias a su difícil acceso, así mismo las nuevas enfermedades traídas por los conquistadores españoles y los esclavos africanos entraron allí con mayor fuerza que en otras regiones del Perú.

Otra de las razones por las que el quingnam se extinguió mucho antes que el idioma mochica fue que la población chimú quingnamhablante estuvo altamente urbanizada y densificada en ciudaes como Chanchán, Pacatnamú y Chiquitoy Viejo y con poca población diseminada por el campo por lo que se vio su población urbana muchísimo más castigada por las enfermedades traídas por los españoles y esclavos africanos y que desataron terribles epidemias que diezmaron a los nativos; en cambio, la población mochicahablante de Lambayeque si bien estuvo urbanizada en parte pero muchísimo menos que la población chimú quingnamhablante. Además la población mochica estuvo mayormente repartida por el campo y su población fue muchísimo mayor en comparación con la población chimú quingnamhablante.

En el prólogo del artículo "Algunas palabras indígenas de la región de Trujillo" del historiador, antropólogo y lingüista trujillano Jorge Zevallos Quiñones, aparece lo siguiente respecto a la temprana extinción del idioma quingnam: