Ucrania (; ) es un Estado soberano ubicado en Europa Oriental. Su forma de Estado es la república que se rige por un sistema de gobierno semipresidencial, con la separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. Su territorio está organizado según un Estado unitario compuesto por veinticuatro óblast, la República Autónoma de Crimea y dos ciudades con estatus especial: Kiev y Sebastopol. Desde marzo de 2014, la península de Crimea constituye una entidad subnacional rusa (el distrito federal de Crimea) no reconocida por la mayor parte de la comunidad internacional conformada por la República de Crimea (un sujeto federal) y por Sebastopol (una ciudad federal). Véase también Anexión de Crimea y Sebastopol a la Federación de Rusia. Ucrania cuenta con una superficie de  km² y una población de habitantes. La ciudad de Kiev es la capital y la ciudad más poblada del país. El idioma oficial de Ucrania es el idioma ucraniano y la religión predominante es el cristianismo ortodoxo.

La historia de Ucrania comienza en el año 882 con el establecimiento de la Rus de Kiev, una federación de tribus eslavas orientales, que llegó a convertirse en el Estado más grande y poderoso de Europa durante el siglo . Tras la invasión mongola de mediados del siglo , la unidad territorial desapareció, y el área fue dividida y gobernada por diversas potencias, incluidas la República de las Dos Naciones, el Imperio austrohúngaro, el Imperio otomano y el Hetmanato cosaco. Entre 1721 y 1917, la mayor parte de Ucrania formó parte del Imperio ruso, constituyendo una zona importante del área de influencia de la Rusia zarista, aunque con importantes sectores de la población manteniendo una identidad nacional ucraniana.

Tras la Revolución de Febrero de 1917 que provocó la desintegración del Imperio ruso y la posterior Revolución de Octubre, en sus antiguos territorios se dio inicio a la guerra civil rusa, dentro de la cual se produjeron sucesivas declaraciones de independencia de diversas regiones pertenecientes al Imperio ruso,Asimismo, en el territorio del antiguo Imperio ruso proclamaron su independencia la República Democrática de Georgia, la República Democrática de Armenia y la República Democrática de Azerbaiyán entre las cuales se encontraba la República Popular Ucraniana, que declaró su independencia en 1918. Sin embargo, al poco andar, el nuevo e incipiente estado ucraniano se vio inmerso en la guerra de independencia de Ucrania contra los bolcheviques, quienes finalmente derrotaron a los nacionalistas ucranianos y constituyeron la República Socialista Soviética de Ucrania en 1919.

La República Socialista Soviética de Ucrania se convirtió en miembro fundador de la Unión Soviética en 1922, siendo firmante del Tratado de Creación de la URSS, luego de lo cual todo el territorio de Ucrania se incorporó a la Unión Soviética, formando parte de ella entre 1922 y 1991. Durante la era de la Ucrania soviética, se vivieron momentos fundamentales del , tales como la hambruna ucraniana que mató a más de 4 millones de personas en la década de 1930, la Segunda Guerra Mundial -en la cual la Alemania nazi conquistó prácticamente toda Ucrania como parte de la Operación Barbarroja, siendo el frente ucraniano una de las líneas por las cuales Hitler invadió la Unión Soviética- y el accidente de Chernóbil en 1986.

Tras el intento de golpe de Estado en la Unión Soviética producido en Moscú, la RSS de Ucrania declaró su independencia el 24 de agosto de 1991. En diciembre del mismo año, se formalizaría la disolución de la Unión Soviética.Cf. Comunidad de Estados Independientes

Desde entonces, Ucrania está en un proceso de transición de «descomunización» hacia una economía de mercado y un Estado democrático. En 2013, tras la decisión del presidente Víktor Yanukóvich de rechazar el largamente negociado Acuerdo de Asociación entre Ucrania y la Unión Europea y, por el contrario, estrechar relaciones con Rusia, dio comienzo una serie de protestas conocidas como el Euromaidán.

Tras la huida de Yanukóvich en dirección desconocida el 21 de febrero de 2014, la Rada Suprema destituyó del cargo a Yanukóvich por «el abandono de sus funciones constitucionales». El 23 de febrero de 2014, el jefe del grupo parlamentario del Partido de las Regiones que lideraba Yanukóvich, Oleksandr Yefrémov, responsabilizó a Yanukóvich del saqueo del país y del derramamiento de sangre.

El conflicto iniciado a finales de 2013, tras las protestas del Euromaidán, puso de manifiesto las diferencias existentes en la sociedad ucraniana respecto a la orientación política y geopolítica del país. Mientras que una parte significativa de la población defendía una mayor integración con la Unión Europea y otras instituciones occidentales, otra era partidaria de mantener estrechos vínculos políticos, económicos y culturales con la Federación Rusa. Estas diferencias respondían a una combinación de factores históricos, culturales, lingüísticos y económicos, cuya distribución territorial variaba entre las distintas regiones del país.

Tras la destitución del presidente Víktor Yanukóvich en febrero de 2014, fuerzas rusas tomaron el control de la península de Crimea. En marzo de ese mismo año, la Federación Rusa procedió a su anexión tras la celebración de un referéndum cuya legalidad fue rechazada por el Gobierno de Ucrania y por la mayor parte de la comunidad internacional. La Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante la Resolución 68/262, reafirmó la soberanía y la integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas y declaró inválido el referéndum celebrado en Crimea.

Poco después comenzó la guerra del Dombás, un conflicto armado entre el Estado ucraniano y grupos separatistas prorrusos que proclamaron las autodenominadas República Popular de Donetsk y República Popular de Lugansk. Diversos informes de organismos internacionales, así como investigaciones académicas y periodísticas, han documentado el apoyo militar, logístico y financiero proporcionado por Rusia a dichos grupos.

Los acontecimientos de 2014 marcaron un punto de inflexión en las relaciones entre Ucrania y Rusia y sentaron las bases para la posterior invasión rusa de Ucrania de 2022, considerada el mayor conflicto armado en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Tras la destitución del presidente Víktor Yanukóvich en febrero de 2014, fuerzas rusas tomaron el control de la península de Crimea. En marzo de ese mismo año, la Federación Rusa procedió a su anexión tras la celebración de un referéndum cuya legalidad fue rechazada por el Gobierno de Ucrania y por la mayor parte de la comunidad internacional. La Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante la Resolución 68/262, reafirmó la soberanía y la integridad territorial de Ucrania dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas y declaró inválido el referéndum celebrado en Crimea.

Poco después comenzó la guerra del Dombás, un conflicto armado entre las fuerzas del Estado ucraniano y grupos separatistas prorrusos que proclamaron las autodenominadas República Popular de Donetsk y República Popular de Lugansk. Diversos informes elaborados por organizaciones internacionales, así como investigaciones académicas y periodísticas, documentaron el suministro de apoyo militar, logístico y financiero por parte de Rusia a dichos grupos, extremo que el gobierno ruso negó inicialmente.

Los acontecimientos de 2014 marcaron un punto de inflexión en las relaciones entre Ucrania y Rusia y sentaron las bases para la posterior invasión rusa de Ucrania de 2022, el mayor conflicto armado en Europa desde la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente, la continuación de la guerra del Dombás, en la que el gobierno ruso afirmó que la población rusófona y prorrusa del este de Ucrania estaba siendo objeto de persecución y ataques por parte del gobierno ucraniano, junto con la intención expresada por Ucrania de estrechar sus relaciones con la OTAN y, a largo plazo, solicitar su adhesión a la alianza, fueron algunos de los argumentos esgrimidos por el presidente ruso Vladímir Putin para justificar el inicio de la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero de 2022.

La invasión dio lugar a la mayor guerra convencional en Europa desde la Segunda Guerra Mundial y provocó una grave crisis humanitaria, así como una amplia respuesta internacional en forma de sanciones económicas contra Rusia y ayuda militar, económica y humanitaria a Ucrania.

En 2020, Ucrania ocupaba el 74.º puesto en el IDH (índice de desarrollo humano) de 189 países y, junto con Moldavia, mostraba el menor producto interno bruto a valores de paridad de poder adquisitivo (PPA) per cápita de Europa (véase Anexo:Países por PIB (PPA) per cápita). Sin embargo, debido a sus extensas tierras de cultivo fértiles, Ucrania es uno de los mayores exportadores de cereales del mundo.

Nombre thumb|Mapa del mar Negro de 1690 donde aparecen una región cartografiada con el nombre de «VKRAINE ou PAYS DES COSAQVES»: Ucrania o país de los cosacos

Etimología En el “Diccionario etimológico del idioma ucraniano”, la palabra «ucrania» (укрáïна), en su acepción antigua, significa «territorio a lo largo de las fronteras del Estado cerca de su margen» («територiя уздовж меж держави бiля ïï краю»).

Es un vocablo formado por el prefijo u- (en, junto a) más krai, kraj o kray, que significa «extremo», «borde», «margen», «orilla», «fin», «límite», «frontera». Por lo tanto, «Ucrania es la tierra que se encuentra en (u-) la orilla o la frontera (kaij o kray) del viejo territorio del Rus de Kiev».

La traducción más temprana a otro idioma se encuentra en el diario de Erich Lassota von Steblau, quien en 1594 viajó como enviado del emperador Rodolfo II a los cosacos de Zaporiyia. Durante las negociaciones, pidió a los cosacos que repongan sus filas para ir «[...] por el Dniepr, a Ucrania o tierras fronterizas [...]» («[...] dem Nepr hinauff, an die Ukrayna oder landesgränzen begeben, [...]»).

En 1656, el nombre «Ucrania» fue explicado por el enviado de la República de Venecia, Alberto Vimina, que visitó a Bogdan Jmelnitskiy y dijo: «Este país se llama Ucrania, que significa frontera» («Si dice questo paese Ukrania, cioè confine»).

En 1668, el francés Pierre Chevalier, en su relato sobre la guerra cosaco-polaca de mediados del , de la que fue testigo, afirmó que: «El país habitado por los cosacos se llama Ucrania, que quiere decir frontera» («Le Pays habité par les Cosaques s'appelle Ukraine, qui veut dire frontiere»).

En 1676, el historiador y diplomático polaco, Samuel Grądzki, dijo: «[...] y por otra parte, hasta la misma Lituania se llama Ukrainscii: se llama así porque viven en aquellas provincias que están situadas en la frontera del Reino de Polonia con respecto a otros reinos, como Valaquia, que limita con Tiro, y a las llanuras desérticas hacia los dominios tártaros. En efecto, frontera en polaco es kray [...]» («[...] et altera parte usque ipsam Lithuaniam vocantur Ukrainscii: sic dicti ideo, quod degant in iis Provinciis, quae sunt sitae, quasi ad marginem Regni Poloniae, respectu aliorum regnorum, utpote Valachiae, quam dislimitat Tyras, et camporum desertorum versus ditiones Tataricas. Margo enim Polonice kray [...]»).

En 1683, en la traducción latina de la obra polaca llamada “Eclipsis turco-tartarica per cosaco-polonos, valachos et moldavos in crucis, christianaeque fidei tryumphum nuperrimè exorta sub anno 1683”, se encuentra la siguiente definición: «Ucrania, en virtud de la etimología, se dice del límite o región fronteriza hacia los campos desérticos» («Ukraina ex vi etymologiae, dicitur limes, aut frontica Regio versus desertos campos»).

Historia del término Ucrania miniaturadeimagen|300x300px|Ubicación geográfica de las primeras menciones de la palabra "Ucrania" en el Códice de Hipacio bajo los años 1187, 1189, 1213 y 1217.