miniaturadeimagen|250x250px|Varios soldados del leales al virreinato durante las invasiones inglesas. La organización militar del virreinato del Río de la Plata se mantuvo con escasas fuerzas militares profesionales (veteranas), convocando a milicianos para suplir su escasez cuando las circunstancias lo requirieron. A raíz de las invasiones inglesas de 1806 y 1807, las milicias urbanas de Buenos Aires fueron organizadas de manera permanente y semiprofesional, dando origen a las unidades militares que luego de la Revolución de Mayo de 1810 formaron los primeros ejércitos de las Provincias Unidas del Río de la Plata. En el caso de Montevideo dieron lugar a unidades que se mantuvieron bajo bandera española hasta la caída de la ciudad en 1814. Mediante la continuidad histórica, algunas de esas unidades siguen existiendo en la República Argentina y también en la República Oriental del Uruguay.

Autoridades militares del virreinato

El virrey era el representante local del rey de España y como capitán general era el comandante de todas las fuerzas militares de tierra y mar del virreinato.

Desde la implementación de las intendencias en 1784 los gobernadores intendentes provinciales recibieron la causa de guerra como parte de sus atribuciones de gobierno, quedando al mando de las fuerzas militares de su jurisdicción. Si el gobernador no era un militar, solo le correspondían los asuntos de intendencia o hacienda militar, como por ejemplo el pago de sueldos, delegando el mando en un comandante. Desde 1784 existieron las gobernaciones intendencias de: Córdoba del Tucumán, Salta del Tucumán, Paraguay, Potosí, Chuquisaca, Cochabamba, La Paz, Puno (hasta 1796), todas de nombramiento real, mientras que Buenos Aires estuvo bajo el mando militar del virrey.

Los gobernadores políticos y militares eran jefes militares de designación real que entre sus atribuciones ejercían la causa de guerra en áreas fronterizas con el Brasil portugués. Existieron: el de Montevideo, los de Moxos y de Chiquitos —bajo dependencia militar del gobernador intendente de Cochabamba— y el de las Misiones Guaraníes, que desde 1806 lo ejerció el gobernador intendente del Paraguay.

Una real cédula de 21 de febrero de 1783 instituyó en el Río de la Plata el cargo de subinspector general del virreinato del Río de la Plata y cabo subalterno del virrey, denominado inicialmente inspector general, y cuyas funciones eran: cuidar la disciplina de las tropas, informar sobre los méritos de los oficiales, pasar revista a las unidades, preparar planes defensivos y mantenerse informado sobre el número de unidades y sus efectivos. Era el segundo jefe militar del virreinato. El primero en ocupar este cargo fue el brigadier Antonio Olaguer Feliú, en 1797 lo reemplazó Rafael de Sobremonte, a quien en 1804 sucedió Pedro de Arce hasta que el virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros en 1809 lo reemplazó por Bernardo Lecocq. Este mantuvo el cargo al reconocer a la Junta de Buenos Aires el 25 de mayo de 1810. El 16 de julio de 1810 el Consejo de Regencia de España e Indias nombró a Gaspar de Vigodet, a la vez que como gobernador de Montevideo, quien llegó a esa ciudad el 7 de octubre de 1810 y se mantuvo en el cargo hasta la rendición de la plaza el 23 de junio de 1814.La web de las Biografías.

Los funcionarios civiles que auxiliaban al virrey y capitán general en funciones militares eran: el secretario de la capitanía general, que era a la vez el secretario del virreinato —similar a un ministro—, el auditor de guerra, el escribano de guerra, el contador de ejército y el tesorero de ejército.

El comandante general de la Frontera estaba a cargo de la línea de defensa contra los indígenas. El de la frontera de Buenos Aires por lo general era a la vez comandante del Cuerpo de Blandengues. Existían otros, tales como el de la frontera de Mendoza, el de la frontera de Córdoba, y el de la de Tomina. Estos comandantes eran secundados por los maestres de campo quienes eran los jefes de sectores de frontera, a cargo de algunos fortines.

En los partidos en que se dividieron las intendencias la causa de guerra estaba a cargo del comandante de armas o comandante militar, que mandaba fuerzas generalmente milicianas que se hallaban en las ciudades, villas o lugares de cierta importancia. Cumplían funciones militares y de policía y les incumbía la organización de las milicias locales y la reunión de las caballadas. El cargo era generalmente ejercido por los subdelegados de Real Hacienda de los partidos.

En las plazas militares importantes existieron otras autoridades como el teniente del rey creado en Buenos Aires en 1714 como segundo del gobernador (desapareció luego) y el sargento mayor de la plaza, quienes cumplían funciones subordinados a los comandantes y gobernadores.

Existieron otras autoridades militares transitorias en tiempos de guerra, como el comandante general de la campaña de la Banda Septentrional del Río de la Plata, función que cumplía generalmente el subinspector general, a quien se ponía a cargo de todos los comandantes militares de la Banda Oriental. El cuartel maestre general del Ejército en Campaña, tenía funciones de jefe de estado mayor.

Cuando el virrey lo estimaba conveniente, o cuando lo obligaba el plan de defensa aprobado por el rey, se convocaba a una junta de guerra, para la cual el virrey designaba a un grupo de jefes, quienes debían estudiar y efectuar recomendaciones sobre los asuntos que se les sometía a su dictamen.

Todos los ascensos de oficiales militares eran de nombramiento real, lo mismo que la comandancia y estado mayor de las unidades veteranas y milicianas.

Plazas militares Para 1803 existían las siguientes plazas militares en el virreinato, cada una con un estado mayor:El lazarillo de ciegos caminantes desde Buenos Aires hasta Lima, 1773. Volumen 4 de Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia. pp. 493-496. Autores: Concolorcorvo, José Joaquín Araujo. Editor: Compañía Sud-Americana de Billetes de Banco, 1908 Buenos Aires (sargento mayor, 3 ayudantes mayores y un ayudante de órdenes del virrey) Charcas (gobernador) Paraguay (gobernador) Potosí (gobernador) La Paz (gobernador) Cochabamba (gobernador) Córdoba del Tucumán (gobernador) Salta del Tucumán (gobernador) Moxos (gobernador) Chiquitos (gobernador) Santa Fe (comandante el teniente de gobernador) Corrientes (comandante el teniente de gobernador) Misiones Guaraníes (gobernador) Montevideo (gobernador y un sargento mayor) Maldonado (comandante) Fuerte de Santa Teresa (comandante) Colonia del Sacramento (comandante) Ensenada de Barragán (comandante) Carmen de Patagones (comandante) Isla y presidio de Martín García (comandante) Isla y presidio de la Soledad de Malvinas (comandante y un ministro) Fuerte de Santa Tecla (comandante, hasta 1801)

Unidades veteranas Los oficiales se formaban en los cuerpos de veteranos ingresando como cadetes, debiendo pertenecer a la nobleza o ser hijo de un oficial (mínimamente de una capitán) o nieto de un teniente coronel como mínimo. Los soldados de la tropa eran por lo general reclutados en España, sirviendo durante 8 años. Podían provenir de un sorteo realizado en su provincia de origen o ser voluntarios enganchados o reenganchados. Otros eran reclutados como castigo a manera de deportación, aplicándose el mismo sistema para los criollos sin ocupación conocida. Los soldados veteranos eran profesionales que recibían un salario denominado prest, se acuartelaban de forma permanente y tenían dedicación exclusiva al ejército.

Regimientos de España de guarnición en el Río de la Plata En tiempos previos al virreinato En 1725 fueron enviados a Buenos Aires 200 infantes y 200 soldados de caballería, para sumarlos a los 389 soldados veteranos de la guarnición. En abril de 1729 llegaron a Montevideo 200 infantes de la guarnición de Cádiz (entresacados de los regimientos de Saboya, Badajoz, Valladolid, Canarias y España), junto con 29 dragones del Regimiento de Pavía, 8 oficiales y las familias canarias con las que se fundó la ciudad. En 1736 llegaron a Buenos Aires 214 dragones y 10 oficiales, que en septiembre pasaron a la guarnición de Montevideo.

El 20 de marzo de 1737 se produjo la llegada desde España a la Ensenada de Barragán, de 4 compañías con 12 oficiales, 20 sargentos y cabos y 208 soldados en total del Regimiento de Cantabria. Luego de participar del sitio de Colonia del Sacramento, en julio se situaron en Montevideo. Las cuales se fusionaron en 1743 con las 4 compañías con 184 hombres que formaban la tropa veterana de Buenos Aires. Las 8 compañías fueron conocidas como Infantería Antigua, constituyendo la guarnición fija.

Junto con el gobernador Pedro de Ceballos, en agosto y noviembre de 1756 llegaron a Buenos Aires 564 soldados de infantería, con 24 sargentos y 12 tambores. Los dragones eran 370, con 20 sargentos y 10 tambores. Los oficiales eran 2 tenientes coroneles, 9 capitanes, 10 tenientes, 4 subtenientes, un capellán y 2 cirujanos.

En 1764 fue formado en España el Batallón de Infantería de Buenos Aires, formado por una compañía de granaderos y 7 de fusileros, embarcado en noviembre de ese año hacia el Río de la Plata. El 5 de febrero de 1765 se embarcaron en España el Regimiento de Infantería de Mallorca (2 batallones con 1200 plazas), el 1.º Batallón del Regimiento de África (600 plazas) y el 2.º Batallón del Regimiento de la Corona (600 plazas). El África retornó a España antes de finalizar el año y el de la Corona expedicionó al Alto Perú y en 1767 se refundió con la Asamblea de Infantería.

En 1766 llegaron a Buenos Aires 3 compañías del Batallón de Santa Fe, creado originalmente para la Nueva Granada.Los cuerpos militares en la historia argentina: organización y uniformes: 1550-1950. pp. 41. Autor: Julio Mario Luqui-Lagleyze Editor: Instituto Nacional Sanmartiniano, 1995

En febrero de 1771 llegó a Montevideo el 2.º Batallón del 2.º Regimiento de Cataluña (conocidos como Batallón de Voluntarios de Cataluña), junto con una compañía de artilleros. En octubre de 1771 fue creado el Regimiento de Dragones, formado por soldados de los regimientos de Mallorca y de Cataluña, de los que el resto regresaría a España en marzo de 1772. Un estado de fuerzas del 1 de febrero de 1772 señala que el Regimiento de Cataluña había transferido 261 hombres al Regimiento de Infantería de Buenos Aires, 50 al de Dragones, 9 a la Asamblea de Infantería y 10 a la de Dragones.El virreinato de las provincias del Río de La Plata, su organización militar: contribucíon a la "Historia del ejército argentino". Volumen 747 de Biblioteca del oficial. pp. 201. Autor: Juan Beverina. Edición 2. Editor: s.n., 1992 El 2 de marzo de 1773 llegaron destacamentos de Dragones del Rey y de Dragones de la Reina, 29 soldados del Regimiento de Galicia, 25 del Regimiento de Burgos y destacamentos de los regimientos de Toledo y de la Corona, con el fin de llenar bajas en la guarnición fija.

En noviembre de 1774 llegó a Buenos Aires el Regimiento de Infantería de Galicia (1200 plazas, 30 soldados destacados en Malvinas en 1775), que permaneció hasta 1778, cuando fue relevado por las unidades que quedaron de guarnición en el Río de la Plata llegadas con Ceballos: el Batallón n.º 2 del Regimiento de Saboya (con 557 soldados de tropa), al mando del teniente coronel Antonio Olaguer Feliú, 4 compañías del Cuerpo de Dragones de Almansa (con 232 soldados de tropa, llamados Dragones de la Expedición y luego Dragones de Montevideo) y 47 artilleros del Real Cuerpo de Artillería. 160 soldados del Regimiento de Zamora fueron destinados a reforzar el fijo de infantería en 1778. En 1780 el Saboya abandonó Montevideo y participó en la expedición al Alto Perú, regresando a España el 9 de febrero de 1782.

Expedición de Ceballos de 1776 e instauración del virreinato