Julián Besteiro Fernández (Madrid, 21 de septiembre de 1870 - Carmona, 27 de septiembre de 1940) fue un catedrático y político español, presidente de las Cortes durante la Segunda República, y también del Partido Socialista Obrero Español y de la Unión General de Trabajadores.

Alumno de la Institución Libre de Enseñanza, estudió Filosofía y Letras en la Universidad Central y se inició en la política dentro del partido de Unión Republicana, para pasar poco más tarde al Partido Republicano Radical. En 1912, año en el que también obtuvo su cátedra en la Universidad Central, ingresó en el PSOE. Tuvo un papel protagonista en la huelga general de 1917, por el que fue encarcelado en Cartagena. Elegido diputado en 1918, fue liberado, comenzando su actividad parlamentaria.

Besteiro, que sucedió a Pablo Iglesias como líder del PSOE y de la UGT a su muerte, apoyó una postura colaboracionista con la dictadura de Primo de Rivera. Proclamada la Segunda República, en 1931 fue elegido presidente de las Cortes Constituyentes y en 1934 se opuso a la deriva revolucionaria de su partido durante la huelga de octubre.

Tras el inicio de la Guerra Civil se opuso a la influencia comunista en el gobierno republicano y participó en el golpe de Estado contra el gobierno de Juan Negrín llevado a cabo por el coronel Segismundo Casado, formando parte del Consejo de Defensa de Madrid en calidad de consejero de Exteriores. Fue el único miembro del consejo que permaneció en Madrid a la entrada de las fuerzas del bando sublevado en la ciudad durante la ofensiva final de la guerra civil española el 28 de marzo de 1939. Sometido a un consejo de guerra, en el que se le acusó de haber promovido un socialismo moderado, fue condenado a cadena perpetua que, posteriormente, fue sustituida por treinta años de reclusión mayor. Falleció en 1940, víctima de una infección, en la cárcel de Carmona.

Biografía Formación Nacido en el número 16 de la madrileña Costanilla de Santiago el 21 de septiembre de 1870,; era hijo de un comerciante de ultramarinos de origen gallego. Ingresó en 1879 en la Institución Libre de Enseñanza, creada tres años antes por Francisco Giner de los Ríos, al que Besteiro profesó una gran admiración y llegaría a dedicar numerosas alabanzas en la prensa. thumb|left|165px|La personalidad de Francisco Giner de los Ríos y la Institución Libre de Enseñanza influyeron notablemente en Besteiro. Entre 1887 y 1890 realizó estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de Madrid. Entre los docentes que le dejaron impronta en esta etapa universitaria se encontraron Nicolás Salmerón —el que fuera presidente de la Primera República española— y Luis Simarro.

En el curso 1895-1896 se trasladó a París para ampliar estudios en La Sorbona. Tras su vuelta a España en 1897, ganó por oposición la cátedra de profesor de instituto en Orense y trasladó su plaza posteriormente a un instituto de Toledo donde ejerció la docencia desde 1899 hasta 1908, año en el que se le concedió licencia para estudiar en el extranjero, aunque su cese administrativo no se produjo hasta 1912.

Inicios en la política thumb|165px|right|Fotografía de Besteiro publicada en octubre de 1912 en Vida Socialista con motivo de su ingreso en el partido. La primera formación política en la que militó Besteiro fue la Unión Republicana, fundada en 1903 por Nicolás Salmerón y Alejandro Lerroux. En noviembre de ese año fue elegido concejal del consistorio de Toledo. Tras producirse en 1908 la crisis en el seno de Unión Republicana, Lerroux posteriormente fundó el Partido Republicano Radical, en el que ingresó Besteiro ese mismo año.

En 1909 realizó un viaje becado a Alemania y visitó las universidades de Berlín, Múnich y Leipzig, donde tomó contacto con las tesis marxistas. Ya de vuelta en España, antes de su ingreso en el PSOE —en concreto en la Agrupación Socialista Madrileña—, que se produjo en 1912, llegó a ingresar brevemente en la Cárcel Modelo en 1911 a causa de una conferencia en la Casa del Pueblo de Madrid, en la que se manifestó en contra de la guerra en África; en prisión llegaría a confraternizar con Saborit y con Anguiano. En 1912 ganó la cátedra de Lógica de la Universidad Central.

En 1913 contrajo matrimonio con la profesora de Ciencias Físicas Dolores Cebrián Fernández de Villegas, que impartía en la Escuela normal de Maestros de Toledo; ese mismo año se convirtió en concejal del Ayuntamiento de Madrid por el distrito de Chamberí. Sería elegido de nuevo concejal en 1917 y 1931. Antes de auparse a la vicepresidencia de la Unión General de Trabajadores ocupó los cargos de vocal y vicesecretario del sindicato. thumb|left|165px|Andrés Saborit, con el que Besteiro trabó amistad en la cárcel, fue uno de sus más fieles seguidores. El 8 de junio de 1916 lideró el comité de la UGT que visitó al Conde de Romanones, presidente del Consejo de Ministros, para transmitirle las demandas de la clase obrera; la negativa por parte del ejecutivo a la hora de satisfacer dichas demandas, entre las que se incluía el fin de la guerra de Marruecos, sería el preludio de la huelga de diciembre. Fue también uno de los ugetistas firmantes —junto con Largo Caballero y Vicente Barrio— del «histórico» acuerdo de colaboración con la CNT —representada por Salvador Seguí y Ángel Pestaña— en Zaragoza el 17 de julio de 1916, que facilitó la huelga general del 18 de diciembre.

El 9 de agosto de 1917, la UGT convocó una huelga general revolucionaria que no obtuvo los resultados esperados, y Besteiro, junto con los demás componentes del comité de huelga, fue juzgado por un tribunal militar y sentenciado el 4 de octubre junto a Daniel Anguiano, Francisco Largo Caballero y Andrés Saborit a cadena perpetua. Fueron trasladados al penal de Cartagena, pero no permanecieron allí mucho tiempo, porque en las elecciones de febrero de 1918 fueron elegidos diputados, y liberados tras una campaña a su favor.

thumb|right|Besteiro, Daniel Anguiano, Andrés Saborit y Francisco Largo Caballero en el penal de Cartagena, por Campúa (1918). La actividad parlamentaria de Besteiro entre 1918 y 1923 comenzó con una explicación y justificación de la huelga de 1917; también prestó interés a temas como la sanidad y la educación, lamentándose en esta última cuestión del analfabetismo y el desfase entre el fin de la educación primaria y la edad mínima para trabajar. En febrero de 1919 acudió a la Conferencia de Berna en representación del PSOE. Durante los últimos años de vida de Pablo Iglesias, debilitado por la enfermedad, Besteiro sería el líder de facto del PSOE desde la vicepresidencia del partido.; En el congreso del PSOE de 1920, en el contexto de la crisis de las internacionales, Besteiro mantuvo, al igual que Largo Caballero, una posición ambivalente y contemporizadora frente a los discursos terceristas que buscaban la adhesión incondicional al Comintern o Internacional Comunista.

Hacia 1923-1924 efectuó una estancia en el Reino Unido con el fin de estudiar la Workers' Educational Association.

Dictadura de Primo de Rivera Ante la instauración de la dictadura del general Miguel Primo de Rivera, Besteiro adoptó, como gran parte del sindicato y del partido, una postura de colaboración con el nuevo régimen, siendo frecuentes sus declaraciones favorables a la nueva situación institucional. Argumentaba que la implantación de un sistema democrático era responsabilidad de la burguesía y que se trataba de algo en lo que no le correspondía involucrarse de forma activa a la clase trabajadora. Consecuentemente, y hasta que la burguesía cumpliese su misión histórica, la Unión General de Trabajadores debía aprovechar cuanta oportunidad le brindase el régimen dictatorial para mejorar la posición de la clase trabajadora organizada en torno al sindicato socialista. La postura de colaboración con la dictadura, mayoritaria en el socialismo español, fue combatida dentro del PSOE por Indalecio Prieto y Fernando de los Ríos. Su modelo de estado sería un sistema bicameral, con una cámara elegida por sufragio universal, el Congreso, y otra de tipo corporativo elegida por las corporaciones. thumb|left|165px|Largo Caballero compartió en un primer momento, al igual que Besteiro, la voluntad de aceptar la línea de colaboración que les tendió la dictadura.

Miembro de las comisiones ejecutivas de la UGT y del PSOE desde 1914, en 1925 sucedió a Pablo Iglesias al frente del PSOE. En los últimos tiempos de la dictadura la posición de Besteiro tuvo un cariz «en cierto modo pasivo»; en una reunión de la UGT de agosto de 1929, la ruptura del ala obrerista de Largo Caballero con la vía colaboracionista con el régimen y la disensión de Besteiro, que mantuvo su postura de 1924, provocó una nueva línea de fractura en el partido; que se volvió a reproducir con el rechazo de Besteiro a la colaboración socialista con fuerzas republicanas en el denominado Pacto de San Sebastián. En 1930 bloqueó la celebración de la huelga general prevista para el 15 de diciembre. Al triunfar tesis contrarias a las suyas, en la reunión del 22 de febrero de 1931, dimitió de sus cargos tanto del PSOE como de la UGT secundado por varios socialistas próximos como Andrés Saborit, Trifón Gómez o Lucio Martínez.

No obstante, Besteiro formó parte, en representación del PSOE, de la candidatura por Madrid de la Conjunción Republicano-Socialista para las elecciones municipales fijadas para el 12 de abril de 1931. El triunfo frente a los monárquicos fue abrumador y Besteiro fue uno de los treinta concejales de la conjunción que resultaron elegidos, en su caso por el distrito de La Latina.

Segunda República española thumb|right|Besteiro, en el centro, junto a Édouard Herriot, durante una visita de este último a España en 1932. En 1931, tras la instauración de la Segunda República española, Julián Besteiro, que se presentó como candidato en las elecciones constituyentes fue elegido casi por unanimidad presidente de las Cortes republicanas constituidas el 14 de julio; cargo que ocupó hasta el 9 de octubre de 1933. Llegó a afirmar, sin embargo que los socialistas no debían colaborar con fuerzas republicanas a la hora de conformar gobiernos burgueses para, en sus palabras, «conservar nuestra (la del partido) independencia y nuestra autonomía». Experimentó sin embargo en este período una «republicanización» de su perfil, con unos planteamientos previos a las elecciones constituyentes de 1931 que, según Emilio Lamo de Espinosa, podía haber suscrito «cualquier republicano burgués».

En 1933 replicó a Amaro del Rosal que «hacer un movimiento para implantar el Socialismo mediante la dictadura del proletariado» lo consideraba «un absurdo imposible en las circunstancias actuales, y el anuncio de estos propósitos, que no se realizarán y si se intentan realizar resultarán un fracaso enorme, no servirá más que para estimular a la reacción».

Besteiro, que experimentó durante este periodo una deriva hacia posiciones más conservadoras, se vio obligado a dimitir de la presidencia de la UGT —que había recuperado en el congreso de la UGT de octubre de 1932— en enero de 1934 y se mantuvo al margen de la faceta revolucionaria del PSOE, que condujo a la Revolución de octubre, a la que se opondría. Besteiro —que llegó a afirmar que el peligro fascista estaba mejor representando por Largo Caballero y sus seguidores que por la CEDA— advirtió que «España no era Rusia»; la insurrección requeriría todavía más violencia y devendría probablemente en un fracaso.

El 28 de abril de 1935 ingresó como miembro de la Academia de Ciencias Morales y Políticas con un discurso titulado Marxismo y Antimarxismo, interpretado como un episodio más del conflicto con la línea caballerista del partido.