La Universidad Nacional de Tucumán (UNT) es una universidad pública argentina con sede central en la ciudad de San Miguel de Tucumán. Es la universidad pública nacional más grande del Norte argentino, y una de las más importantes del país junto con la UBA, la UNC y la UNLP. Fundada el 25 de mayo de 1914, fue nacionalizada en 1921 con la promulgación de la Ley 11.027.http://www.infoleg.gob.ar/wp-content/uploads/2014/10/LEY-AED-145.html Cuenta con 13 facultades, 2 escuelas universitarias y 8 escuelas preuniversitarias.

Historia

Antecedentes y etapa fundacional (1914-1922) miniaturadeimagen|El Gobernador de Tucumán, Ernesto Padilla, junto al Ministro de Instrucción Pública de la Nación, Joaquín V. González, se dirigen a los actos de fundación de la Universidad de Tucumán. 25 de mayo de 1914. miniaturadeimagen|El filósofo Alberto Rougés asume el rectorado de la Universidad Nacional de Tucumán en el año 1945.

En el decenio de 1870 se registró un antecedente de lo que posteriormente sería el inicio de la educación universitaria en Tucumán. En esa época comenzaron a dictarse "cursos libres" de Derecho en el Colegio Nacional, y tres años más tarde, la Sala de Representantes aprobó una ley que instituyó "la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Políticas, que servirá de plantel a la Universidad Provincial que se fundará después en esta capital".

No obstante en 1882, el gobierno nacional desautorizó la continuación de dichos cursos, determinando que para la obtención de los títulos universitarios habilitantes, los alumnos debían rendir sus exámenes en la Universidad Nacional de Córdoba, con lo cual el proyecto quedó suspendido.

miniaturadeimagen|Juan Benjamín Terán, impulsor de la Universidad de Tucumán retratado por Naum Peck. La aspiración de la provincia de contar con su propia casa de altos estudios, como una forma de consolidar la autonomía cultural del norte argentino, tuvo un fuerte impulso desde el círculo intelectual conocido como la "Generación del centenario", cuyo punto de referencia era la Sociedad Sarmiento.

La Universidad Nacional de Tucumán tuvo por gestores fundamentales a los entonces legisladores provinciales Juan B. Terán, futuro Juez de la Corte Suprema nacional y Joaquín V. González, intelectual relevante del Norte del país. En 1908, presentaron el proyecto de ley para su fundación en el parlamento provincial.

Desde su origen tuvo que enfrentar serias resistencias, que lograron postergar por cinco años la aprobación del proyecto, dado que la mayoría de la Legislatura local lo rechazaba. Sin embargo, la oposición más enérgica provino en aquel entonces de la Capital Federal, que no toleraba la pérdida de su cuasi monopolio académico y se resistió a una creación que, de por sí, representaba un avance hacia la descentralización y el federalismo en el terreno de la ciencia.

El 2 de julio de 1912 fue promulgada la ley de su creación por el gobernador José Frías Silva. Al año siguiente, en 1913 siendo gobernador Ernesto E. Padilla, se constituyó el primer Consejo Superior, que designó como primer Rector al Dr. Juan B. Terán.

El 25 de mayo de 1914, siendo Presidente de la República Argentina el Dr. Roque Sáenz Peña, se inauguró oficialmente la Universidad de Tucumán. Al asumir como primer rector de la nueva casa de altos estudios el Dr. Juan B. Terán afirmó que ‘como de toda fundación intelectual, la apertura de la casa es el punto de partida de una evolución indefinida’. Fueron firmantes del Acta de Fundación: Terán y su Secretario Lucas Penna, acompañados por Ernesto Padilla, Joaquín V. González, Raúl Colómbres, Miguel Mario Campero, José Padilla, Sisto Terán, Manuel Páez de la Torre, J. Santamarina y otros.

Preámbulo En su acta fundacional, se explicitó los objetivos generales que representaban la creación de esta Alta Casa de Estudios para la provincia y la sociedad tucumanas:

El proyecto fundador, sintetizado en el lema Pedes in terra ad sidera visus (Los pies en la tierra y la mirada en el cielo), le asigna una vocación regional, el carácter de universidad moderna comprometida con el desarrollo de su medio local y regional, atenta a la ciencia de la época y abierta al mundo. Las clásicas funciones de docencia, investigación y extensión estuvieron presentes desde su concepción y posterior inauguración.

La nueva universidad provincial nacía de un conglomerado de instituciones como el Instituto Agroindustrial, donde se dictaba la carrera de ingeniería con orientación a la industria azucarera, el museo de ciencias naturales a cargo del naturalista Miguel Lillo, el archivo histórico de la provincia y los cursos de ciencias sociales.

Reforma Universitaria y Nacionalización de la Universidad (1918-1922) Con el estallido de los sucesos que dieron lugar a la Reforma Universitaria de Córdoba en 1918, el rector Terán solicitó su nacionalización al Congreso Nacional, siendo acompañado en el pedido por la flamante Federación Universitaria de Tucumán y la Federación Universitaria Argentina (FUA). Nacionalizada en 1921 con la promulgación de la Ley 11.027, la UNT comienza una nueva época en donde la docencia y la investigación van a ser sus objetivos centrales. Se diría entonces que la Universidad de Tucumán es la "primera Universidad hija de la Reforma". La Reforma Universitaria también significó el ingreso de los estudiantes al gobierno de la Casa de Estudios, circunstancia que no estuvo exenta de tensiones con los docentes, llegando en 1929, a una huelga estudiantil y la toma de los edificios de la universidad, lo que motivó la renuncia de Juan B. Terán al rectorado.

El proceso de nacionalización de la Universidad concluiría en 1935, bajo el segundo gobierno de Miguel Mario Campero. Mediante la Ley Provincial n.º 1.566 de septiembre de 1935, la provincia hizo entrega de la universidad a la Nación y la cesión de los bienes inmuebles pertenecientes a la provincia de Tucumán, tales como el actual edificio del Rectorado y las instalaciones en el Parque 9 de Julio, destinados a convertirse en las sedes de las distintas dependencias universitarias. También, en 1938, se crearon las facultades de Bioquímica y Derecho, recibiendo una subvención del gobierno provincial, aunque ésta fue suspendida. miniaturadeimagen|Fotografía de los primeros alumnos de la Universidad, posando en las puertas del entonces Departamento de Higiene, actual edificio del rectorado. Año 1914.

En 1936, la creación del Departamento de Filosofía y Letras, convertido en 1939 en Facultad, resultó en un polo de producción académica y cultural debido a la llegada de grandes escritores y filósofos argentinos y extranjeros. Entre 1937 y 1943, dictaron clases en la universidad el filósofo español Manuel García Morente, el historiador Silvio Frondizi y los filósofos Risieri Frondizi y Eugenio Pucciarelli, así como el escritor Enrique Anderson Imbert. De este modo, la universidad jugó un papel trascendental en la consolidación de la cultura del norte argentino. miniaturadeimagen|Julio Prebisch, Rector de la Universidad Nacional de Tucumán, llamado "el primer rector de la Reforma Universitaria", por haber sido elegido por el voto de los estudiantes de la Casa de Estudios.

Luego de la renuncia de Juan B. Terán al rectorado, se sucedieron en este cargo personalidades como Julio Prebisch (1929-1933, 1937-1940) considerado "el Primer Rector de la Reforma Universitaria", quien no terminó su mandato estatutario ya que fue intervenido por el gobierno nacional en 1940. Una nueva elección de autoridades puso en el rectorado a Adolfo Piossek, quien renunció en 1942, siendo sucedido brevemente por José Graciano Sortheix hasta el golpe de Estado del 4 de junio de 1943. El filósofo Alberto Rougès fue elegido rector en 1945, sin embargo falleció sorpresivamente a las pocas semanas de su toma de posesión. Con él concluyó el periodo en que la Universidad había estado dirigida por el núcleo original de intelectuales que había planeado su fundación y la había estructurado institucionalmente.

Expansión y consolidación en la segunda mitad del miniaturadeimagen|izquierda|El bloque residencial de la Ciudad Universitaria, proyectado en 1947 y abandonado sin terminar.

La Universidad Nacional de Tucumán vivió otra etapa de notable crecimiento y prestigio académico bajo el rectorado de Horacio Descole, quien se desempeñó como rector entre 1945 y 1951. Contando con el apoyo del gobierno de Juan Domingo Perón, Descole planificó un nuevo modelo universitario, tomando como ejemplo el modelo estadounidense de una universidad integrada por departamentos e institutos. El primer paso fue la creación en 1946 del Instituto de Minería y Geología de la U.N.T. en la Provincia de Jujuy, a lo que le seguirían la creación de institutos en el campo de las artes, el derecho, la economía y la investigación científica. Precisamente, este último aspecto fue el principal destinatario de la visión de Descole, quien sostenía una visión de una universidad volcada hacia la creación, difusión e implementación del conocimiento en todos los ámbitos en los cuales se encontraba inserta. De este modo, también planificó la construcción de una monumental "Ciudad Universitaria" en la Sierra de San Javier, cuyas obras comenzaron en 1949, quedando paralizadas al momento de la renuncia de Descole en 1951, pudiéndose observar actualmente parte de las obras inconclusas en la serranía.

También en esta época, la U.N.T. contrató numerosos profesores de origen extranjero que dieron brillo a la enseñanza y a la investigación, como también a las artes, mediante la creación de la Orquesta Sinfónica de la U.N.T. en 1948, bajo la dirección del eminente compositor húngaro Ernő Dohnányi; o el pintor Lino Enea Spilimbergo quien organizó el taller de pintura del Instituto Superior de Artes Plásticas en mayo de 1948, posteriormente convertido en el Departamento de Artes en noviembre de 1951.

La oferta académica de la Universidad se amplió conforme los avances sociales y científicos. Las primeras facultades fueron la de Bioquímica, Química y Farmacia (1914); la de Ciencias Exactas y Tecnología (1917). En 1938, se aprobó la creación de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (1938) y en 1939, la de Filosofía y Letras, lo que motivó un debate sobre la continuidad del modelo "industrialista" y "científico" que Juan B. Terán había previsto como horizonte intelectual de la Institución, ya que se consideraba que la enseñanza del derecho, principalmente, orientaría las vocaciones de los estudiantes hacia profesiones liberales antes que las industriales, necesarias para el desarrollo de la provincia.

También, bajo el rectorado de Horacio Descole se fundarían las facultades de Agronomía y Zootecnia (1947); Ciencias Económicas (1947); Medicina (1949); Arquitectura y Urbanismo (1949) y Ciencias Naturales (1952). Estas unidades académicas se completaban con siete escuelas superiores (Odontología, Enfermería, Ingeniería Azucarera, Educación Física, Artes Plásticas, Artes Musicales), algunas de ellas convertidas en facultades en los años posteriores.

Merece señalarse que la nueva Facultad de Medicina, creada en 1949, tendría una notoria influencia regional en lo referente a la formación de profesionales médicos, ya que por sus aulas pasarían estudiantes no sólo de las provincias argentinas, sino también, provenientes de países como Bolivia, Perú, Chile, Paraguay, Colombia, y Ecuador.