Remigio Morales Bermúdez (San Andrés de Pica, Tarapacá, 30 de septiembre de 1836-Lima, 1 de abril de 1894) fue un militar y político peruano, que ocupó la Presidencia del Perú de 1890 a 1894.
Fue un militar que luchó en la guerra del Pacífico, actuando en la campaña terrestre del sur, en la defensa de Lima y en la campaña de la Breña, en esta última a órdenes del general Andrés Avelino Cáceres, de quien se convirtió en un acérrimo partidario político. Luchó contra Miguel Iglesias y fue primer vicepresidente bajo el primer gobierno de Cáceres. Apoyado por el cacerismo, ganó la presidencia en 1890.
Su gobierno fue discreto, no realizando grandes obras públicas y limitándose a continuar la política del presidente anterior. Ejerció una severa represión en contra de los partidarios de Nicolás de Piérola y otros grupos políticos. En el aspecto internacional no logró un acuerdo limítrofe con Ecuador al no ser aprobado el Tratado García-Herrera por el Congreso peruano. Asimismo, su gestión se enderezó a preparar el plebiscito que debía realizarse en Tacna y Arica ocupada por los chilenos, según lo previsto en el Tratado de Ancón, pero ello no se concretaría, por el desinterés de Chile en llevar adelante dicha consulta.
Ya en las postrimerías de su gobierno enfermó repentinamente de gravedad y falleció, el 1 de abril de 1894. Lo reemplazó su segundo vicepresidente Justiniano Borgoño. Esta controvertida sucesión presidencial, que dejaba de lado al primer vicepresidente Pedro Alejandrino del Solar, con el fin de favorecer la vuelta al poder del general Cáceres, dio origen a una sangrienta guerra civil, tras la cual se inauguró el gobierno constitucional de Nicolás de Piérola.
Carrera militar
Fue hijo de Manuel Morales y Vera y de Catalina Bermúdez y Soto-Alciato, que se dedicaban a la extracción del salitre en Pica, Tarapacá, entonces parte del Perú. Por la vía paterna era descendiente de Dámaso de Morales, el primer español de este apellido que poseyó tierras en Quisma, a corta distancia de Pica, en 1589. miniaturadeimagen|izquierda|250px|Casa natal de Remigio Morales Bermúdez, en Pica, Tarapacá.
Hizo sus estudios escolares en Tarapacá y parecía destinado al negocio familiar del salitre. Sin embargo, en 1854 optó por la carrera militar, incorporándose al ejército peruano, en el momento en que se iniciaba la revolución liberal contra el presidente José Rufino Echenique. Se sumó al bando revolucionario que encabezaba su paisano, el general Ramón Castilla. En Arica, como subteniente bajo el mando de Juan B. Zavala, enfrentó los ataques sucesivos de las fuerzas gobiernistas comandadas por el teniente coronel Pedro José Chocano y el general Manuel de la Guarda. Hizo toda la campaña militar que culminó con el triunfo de la revolución en la batalla de La Palma, el 5 de enero de 1855, y por su distinguida actuación, fue ascendido a capitán.
Tras estar retirado por un tiempo del ejército, volvió al servicio integrando el batallón Arequipa, esta vez a raíz de la revolución nacionalista del coronel Mariano Ignacio Prado contra el gobierno de Juan Antonio Pezet. Se destacó durante el asalto a Palacio de Gobierno, en noviembre de 1865, y fue ascendido a sargento mayor.
Ya bajo el gobierno constitucional de Mariano Ignacio Prado, marchó en 1868 a Chiclayo para combatir el levantamiento del coronel José Balta (guerra civil de 1867), pero sus mismos subordinados se rebelaron y lo apresaron, entregándolo a Balta, aunque este lo trató con respeto.
En el gobierno de José Balta (1868-1872), fue destinado al departamento de Loreto, donde su conducta fue elogiada por la comandancia general. Luego, bajo el gobierno de Manuel Pardo y Lavalle (1872-1876), pasó a Trujillo como comandante del batallón de gendarmes. Fue también nombrado subprefecto y llegó a ser prefecto interino. Trasladado a Lima, se le encomendó sucesivamente la organización del Batallón de Cazadores N.º 5 y el Batallón de Lima N.º 8. thumb|250px|Parados: Remigio Morales Bermúdez, César Canevaro y Francisco de Mendizábal, así como un militar no identificado. Al estallar la guerra con Chile en 1879, y ya como teniente coronel, fue destinado al sur, escenario de la primera etapa de la campaña terrestre. Participó en la defensa de Pisagua y en las batallas de San Francisco y Tarapacá. Estuvo también en la batalla del Alto de la Alianza (1880), donde fue derrotado el ejército aliado peruano-boliviano, tras la cual fue destacado a Puno para reforzar las defensas del interior ante una eventual invasión chilena por ese lado.
Tras la ocupación de Lima por los chilenos, Morales Bermúdez se presentó ante el presidente Nicolás de Piérola en Ayacucho, en julio de 1881, y fue ascendido a coronel.
Luego se sumó a la resistencia encabezada por el general Andrés A. Cáceres, siendo nombrado prefecto del departamento de Ayacucho. Tuvo un papel importante en la movilización de fuerzas y recursos a favor del ejército de Cáceres, y actuó a lo largo de la campaña de la sierra norte que culminó en la batalla de Huamachuco, el 10 de julio de 1883.
Luego de la firma del tratado de Ancón, se plegó a la revolución cacerista en contra del gobierno del general Miguel Iglesias, a cuyas fuerzas derrotó en Canta, hecho que facilitó la ocupación de Lima y la abdicación de Iglesias (1885).
Primer vicepresidente de la República (1886-1890) Elegido el general Andrés A. Cáceres como presidente constitucional, Morales Bermúdez le acompañó como primer vicepresidente, mientras que el segundo vicepresidente era Aurelio Denegri (1886-1890). En esos años también fue diputado por la provincia de Parinacochas. Aunque, según Basadre, por entonces no ocupó ningún otro cargo político, aparte del de primer vicepresidente de la República, tal vez con el objetivo de no desgastarse políticamente y poder así postular a la presidencia.
Elecciones presidenciales de 1890
El general Cáceres designó a Morales Bermúdez como su candidato oficial en las elecciones presidenciales programadas para el 13 de abril de 1890.
Morales Bermúdez contaba con el apoyo de todo el aparato del gobierno y de un influyente grupo parlamentario, encabezado por Mariano Nicolás Valcárcel. Como contrincantes se presentaron el médico Francisco Rosas, candidato por el Partido Civil, que resurgía así desde la primera y única vez que había llegado al poder en 1872; y Nicolás de Piérola, líder del Partido Demócrata.
La candidatura más popular era la de Piérola, por lo que el gobierno se propuso eliminarla. Un decreto ordenó abrir proceso en el fuero militar contra Piérola e Iglesias por haber usurpado el poder en los días de la guerra con Chile. Piérola fue apresado. El órgano periodístico de los demócratas, El País, fue clausurado. Piérola instó a sus seguidores a que se abstuvieran de votar, como ya lo había hecho en las anteriores elecciones.
Contando, pues, con el control total del proceso electoral a su favor, Morales Bermúdez resultó ganador con 2899 votos, que representaba el 68% de los votos válidos de los colegios electorales. Factor clave para este triunfo fue el apoyo del presidente de la Cámara de Diputados Mariano Nicolás Valcárcel y sus amigos, que realizaron las calificaciones de las actas de sufragio, favoreciendo al candidato del cacerismo.
Morales Bermúdez resultó así elegido presidente de la República para el período 1890-1894, siendo acompañado por Pedro Alejandrino del Solar y por Justiniano Borgoño, en la primera y la segunda vicepresidencia, respectivamente. No hubo manifestaciones ni protestas en contra del resultado; el mismo candidato Rosas felicitó al ganador. Por su parte, el expresidente Cáceres partió a Europa, donde cumplió algunas misiones diplomáticas.
Presidente de la República (1890-1894)
miniaturadeimagen|250px|Remigio Morales Bermúdez, Presidente. Foto Archivo Courret-BNP.
Morales Bermúdez asumió oficialmente la presidencia el 10 de agosto de 1890. Desde 1876 no se producía una transmisión constitucional del mando.
En su gobierno se sucedieron ocho gabinetes ministeriales, presididos por los siguientes ministros: El doctor en leyes Mariano Nicolás Valcárcel. El abogado Federico Herrera (primer periodo). El coronel Justiniano Borgoño. El abogado Federico Herrera (segundo periodo). El coronel Juan Ibarra. El diplomático Carlos M. Elías. El general Manuel Velarde Seoane. El magistrado José Mariano Jiménez.
Basadre describe así la personalidad del presidente:
El congreso, por Resolución Legislativa del 29 de agosto de 1892, ascendió a Morales Bermúdez a General de Brigada.
Aspecto político Motín del cuartel de Santa Catalina El 5 de octubre de 1890, el principal opositor al gobierno, Piérola, escapó de la cárcel y se embarcó de incógnito en el Callao, pasando a Guayaquil y de allí a Panamá, para finalmente embarcarse a Europa.
El 3 de diciembre de 1890 estalló un motín en el cuartel limeño de Santa Catalina, liderado por el coronel Arturo Morales, que invocó el nombre de Piérola. La represión fue muy severa, siendo fusilados el cabecilla y otros veintiún militares, lo que motivó las quejas de los familiares de los fallecidos, llegando el asunto hasta el Parlamento. El primer ministro, Mariano Nicolás Valcárcel, fue acusado de tener responsabilidad en dichos crímenes. Sin embargo, Valcárcel pasó a presidir la Cámara de Diputados y la acusación en su contra no prosperó.
El 30 de diciembre de 1891 se aprobó el decreto de amnistía política general que dispuso la clausura de todos los juicios abiertos por conspiraciones y motines a civiles y militares.
Ley de Elecciones
El 17 de diciembre de 1892 el Congreso sancionó una nueva Ley de Elecciones que mantuvo los defectos de la ley anterior: sufragio indirecto, influencia de las autoridades políticas en la realización de los registros electorales y la decisión de las dualidades por el Congreso. Su novedad fue que prohibió por primera vez en la historia republicana el sufragio a los analfabetos. Como la gran masa de población indígena era analfabeta, esto provocó distribuciones desiguales en cuanto a las representaciones parlamentarias de cada provincia: hubo provincias con representantes elegidos con una ínfima cantidad de votantes, pero que igualaban en número al de los representantes de otras provincias que contaban con un electorado más activo, grande y nutrido.
En 1893, el Congreso, con la intención de evitar la intervención de terceros en las elecciones, aprobó la ley de registro cívico que otorgaba facultades revisoras a la Junta Suprema Central para llevar las elecciones de manera transparente ante la amenaza de presiones del partido cacerista.
Oposición parlamentaria al gobierno Al comenzar el año de 1893, el gobierno se halló en una situación difícil pues el Congreso le era hostil. Los partidarios de Mariano Nicolás Valcárcel, que formaban el Círculo Parlamentario (que era el grupo dominante), se unieron con los civilistas, formando la Unión Cívica, que hizo oposición al gobierno. La plataforma de los cívicos era oponerse a la injerencia de los militares en la política y se proyectaron para las elecciones presidenciales de 1890, con Valcárcel como candidato.
En 1892 retornó de Europa el general Cáceres, en pos de una segunda elección presidencial. El gobierno procedió de lleno a apoyarlo, no escatimando en cerrar periódicos opositores y desconocer las garantías individuales.
Aspecto internacional Cuestión de Tacna y Arica En política exterior, la gestión de Morales Bermúdez se concentró en la realización del plebiscito que debía decidir los destinos definitivos de las provincias de Tacna y Arica, entonces bajo administración chilena, de acuerdo con lo estipulado en el tratado de Ancón de 1883.