miniaturadeimagen|440x440px|La planificación estratégica y la prospectiva para construir escenarios para alcanzar los objetivos estratégicos. La planificación estratégica es un proceso sistemático mediante el cual una organización define su dirección y decide cómo asignar sus recursos para alcanzar objetivos a largo plazo. Implica formular, implementar y evaluar estrategias que orienten las decisiones y acciones clave de la organización dentro de un entorno cambiante.Thompson, A. A., Peteraf, M. A., Gamble, J. E. y Strickland III, A. J. (2012). Administración estratégica. 18.ª ed. McGraw-Hill Interamericana.

En el ámbito de los negocios y la administración de empresas, la planificación estratégica permite proporcionar una dirección general a la compañía, integrando estrategias financieras, de marketing, de desarrollo organizacional, de innovación y de tecnología de la información. El proceso incluye el desarrollo de una visión y misión, la definición de objetivos, la formulación de estrategias corporativas y la asignación de recursos para su ejecución.

A diferencia de la planificación operativa, que aborda el corto plazo, la planificación estratégica se orienta al largo plazo, al análisis del entorno y a la creación de ventaja competitiva. También incorpora herramientas de prospectiva estratégica para anticipar escenarios y preparar a la organización frente a contextos inciertos.

Si bien se aplica principalmente en el ámbito empresarial, la planificación estratégica también se utiliza en la defensa (donde adopta la forma de estrategia militar), la política (en campañas electorales) y en sectores sociales, educativos o culturales. Incluso se ha extendido a ámbitos lúdicos, como los juegos de estrategia o el ajedrez.

Naturaleza La planificación estratégica es una herramienta de gestión que permite establecer el qué hacer y el camino que deben recorrer las organizaciones para alcanzar las metas previstas, teniendo en cuenta los cambios y demandas.

Características: Tener la capacidad de obtener el objetivo que se desea. Dar a la organización una ventaja en competencias y la organización. Tener una buena conexión con los recursos y el entorno. Debe medirse de acuerdo a los términos de su efectividad. Tener flexibilidad capacidad y dinamismo para adaptarse

Importancia y aplicación organizacional La planeación estratégica constituye un proceso sistemático mediante el cual las organizaciones definen su dirección a largo plazo, establecen objetivos estratégicos y determinan las acciones necesarias para alcanzarlos. Este proceso permite alinear los recursos internos con las condiciones del entorno competitivo, reduciendo la incertidumbre y facilitando la toma de decisiones (Porter, 1980).

Asimismo, la planeación estratégica favorece la generación de ventajas competitivas sostenibles, particularmente cuando se fundamenta en un análisis estructural de la industria y en la evaluación de capacidades internas (Barney, 1991). En el contexto de pequeñas y medianas empresas, su implementación contribuye a mejorar la adaptación al cambio y la permanencia en mercados dinámicos.

La planeación estratégica debe ser de vital importancia para las organizaciones ya que en sus propósitos, objetivos, mecanismos de acción se resume el rumbo y la directriz que toda la organización debe seguir, teniendo como objetivo final, el alcanzar las metas fijadas, mismas que se traducen en crecimiento económico, humano o tecnológico.

Los propósitos y objetivos consisten en identificar cómo eliminar las deficiencias que puedan presentarse en cualquiera de los procesos. Algunos escritores distinguen entre propósitos (que están formulados inexactamente y con poca especificación) y objetivos (que están formulados exacta y cuantitativamente, como marco de tiempo y magnitud de efecto). No todos los autores realizan esta distinción, prefiriendo utilizar los dos términos indistintamente. Cuando los propósitos son utilizados en el área financiera, a menudo se denominan objetivos.

Es necesario identificar los problemas que se enfrentan con el plan estratégico y distinguir de ellos los propósitos que se alcanzarán con dichos planes. Una cosa es un problema y otra un propósito. Uno de los propósitos pudiera ser resolver el problema, pero otro pudiera ser agravar el problema. Todo depende del "vector de intereses del actor" que hace el plan. Entonces la estrategia en cualquier área: militar, negocios, política, social, etc. puede definirse como el conjunto sistemático y sistémico de acciones de un actor orientado a resolver o agravar un problema determinado. Un problema es una discrepancia entre el ser y el deber ser (Carlos Matus), todo problema es generado o resuelto por uno o varios actores.

Las personas, generalmente, tienen varios propósitos al mismo tiempo. La congruencia de los propósitos se refiere a cómo estos se combinan con cualquier otro. ¿Es un propósito compatible con otro?, ¿encajan los dos para formar una estrategia unificada? La jerarquía se refiere a la introducción de un propósito dentro de otro. Existen propósitos a corto plazo, a medio plazo y a largo plazo. Los propósitos a corto plazo son bastante fáciles de obtener, situándose justo encima de nuestra posibilidad. En el otro extremo, los propósitos a largo plazo son muy difíciles, casi imposibles de obtener. La secuencia de propósitos se refiere a la utilización de un propósito como paso previo para alcanzar el siguiente. Se comienza obteniendo los de corto plazo, se sigue con los de medio y se termina con los de largo. La secuencia de propósitos puede crear una escalera de consecución.

Cuando se establece una compañía, los propósitos deben estar coordinados de modo que no generen conflicto. Los propósitos de una parte de la organización deben ser compatibles con los de otras áreas. Los individuos tendrán seguramente propósitos personales. Estos deben ser compatibles con los objetivos globales de la organización.

Una buena estrategia debe:

Ser capaz de alcanzar el objetivo deseado. Realizar una buena conexión entre el entorno y los recursos de una organización y competencia; debe ser factible y apropiada. Ser capaz de proporcionar a la organización una ventaja competitiva; debería ser única y sostenible en el tiempo. Ser dinámica, flexible y capaz de adaptarse a las situaciones cambiantes. Ser medible, en términos de su efectividad. La planificación estratégica ayuda a la empresa a conseguir sus objetivos para mantenerse vigente, estando siempre al pendiente de sus competencias, tanto externas como internas. Todas las empresas micro, pequeña, mediana o grande deben saber lo que acontece a su alrededor, echando mano de la creatividad, para generar en el cliente eso que otras empresas no han logrado brindar. Anticiparse a lo que la sociedad requiere antes que otro. Planeación y Creatividad deben de ir de la mano siendo complemento ambas. Crear un Plus en el cliente, crear satisfacción más que una compra de productos o servicios. La satisfacción hace que te recomienden y por ende da como consecuencia aumento de ventas y mayor cartera de cliente.

Características Es muy importante no confundir las estrategias, con los objetivos estratégicos.

Las estrategias son los planteamientos que nos servirán para cumplir la misión. Los objetivos estratégicos son los pasos a lograr para cumplir la estrategia y siempre son de largo plazo.

La planificación debe contener los objetivos, qué es lo que se plantea y hacia dónde se quiere llegar. Implica cuestionarse cómo es que logrará hacer sus objetivos y aplicarlos de una forma correcta, ser autocríticos y estar abiertos a la creatividad y tener las ganas de aplicar nuevas ideas. Saber con qué recursos se cuenta y cuáles hacen falta y ante todo estar dispuesto al cambio, saber quiénes integrarán el proceso y qué rol se les asignará dentro del mismo. Conocer la misión y visión de la misma.

Analizar a la competencia mediante un FODA para una plantación más exitosa, fijar estrategias adecuadas a la empresa, tomar decisiones relevantes para lograr transformaciones más concretas y darle seguimiento para en caso de ser necesario realizar las correcciones pertinentes de la relación entre el ser humano.

Concepto La planeación estratégica es, como indica su nombre, la conjunción de dos términos, la planeación o planeamiento y la estrategia.

Al confluir estos términos, el concepto de planeación estratégica está referido principalmente a la capacidad de observación y anticipación frente a desafíos y oportunidades que se generan de las condiciones externas a una iniciativa, proyecto u organización y de su realidad interna o propia. Como ambas fuentes de cambio son dinámicas, este proceso por consecuencia lo es.

Atributos

Proceso continuo, flexible, integral Responsabilidad de la directiva Participativo Pensamiento estratégico-números Entorno-organización, proyecto, iniciativa Administración estratégica Vital, liderado y compartido Aprendizaje organizacional Planeación

La planeación es un proceso participativo, que no va a resolver todas las incertidumbres, pero que permitirá trazar una línea de propósitos para actuar en consecuencia.

La convicción en torno a que el futuro deseado es posible, permite la construcción de una comunidad de intereses entre todos los involucrados en el proceso de cambio, lo que resulta ser un requisito básico para alcanzar las metas propuestas. El proceso de planeación debe comprometer a la mayoría de los miembros de una organización, ya que su legitimidad y el grado de adhesión que consiste en el conjunto de los actores dependerá en gran medida del nivel de participación con que se implemente.

El proceso de planificación

El proceso de planificación, como una de las funciones del ciclo directivo, su importancia, y su tránsito desde la planificación estratégica, la planificación anual hasta la expresión presupuestal.

Se expone a continuación algunas de las definiciones que sobre estos tres tipos de planes (plan estratégico-plan anual-presupuestos), dan algunos autores, así como el vínculo necesario que debe existir entre los mismos.

La planificación es considerada la primera función del ciclo administrativo, está estrechamente ligada a las demás funciones —organización, dirección y control— sobre las que influye y de las cuales se retroalimenta en todo momento y en los diferentes niveles de la organización.

Esta función determina por anticipado cuáles son los objetivos que deben cumplirse y qué debe hacerse para alcanzarlos; por tanto, es un modelo teórico para proyectarse al futuro, comienza por establecer los objetivos y detallar los planes necesarios para alcanzarlos de la mejor manera posible, además, determina a donde se pretende llegar, qué debe hacerse, cómo, cuándo y en qué orden.

En los momentos actuales, la mayor parte de las organizaciones, a nivel mundial, reconoce la importancia de la planificación para su crecimiento y bienestar a largo plazo. Por eso, la elaboración de los planes estratégicos es considerada una actividad de alto nivel, en el sentido de que la máxima dirección debe participar activamente, ya que tiene la visión y cuenta con la información y el conocimiento necesario para proponerlos. Este proceder facilita el incremento de la eficiencia y elimina en cierta medida la improvisación.

Muchos son los autores que, por la importancia del tema, han conceptualizado sobre el proceso de planificación, así, tenemos: Smith (2006) advierte que el término planificación estratégica se considera típicamente como un proceso formal, dilatado, complejo y costoso que se realiza por los ejecutivos de una organización o por una élite —grupo de planificadores—; que sesga su potencialidad como proceso interactivo y participativo. Steiner (1983) la define como “el proceso de identificar y establecer los objetivos y metas de una organización”.