250px|miniatura| Castillo de Caerphilly. Este castillo fue construido entre 1268-1271 por Gilbert de Clare, lo que provocó una disputa entre Llywelyn el Último Rey y la Corona inglesa, uno de los motivos que llevaron a las guerras de 1277 y 1282 y al fin de la independencia de Gales. La historia de Gales comienza con la llegada de seres humanos a la región hace miles de años. Los neandertales vivieron en lo que hoy es Gales (o Cymru en galés), hace al menos , mientras que el Homo sapiens llegó alrededor de . Sin embargo, los asentamientos estables de los humanos modernos datan del período posterior al final de la última glaciación alrededor del , y Gales tiene muchos restos del Mesolítico, del Neolítico (principalmente dólmenes y crómlechs) y de la Edad de Bronce. Durante la Edad del Hierro, la región, al igual que toda Gran Bretaña al sur del Firth of Forth, estaba dominada por los celtas britones y la lengua britónica.Koch, pp. 291–292.

La historia escrita de Gales comienza con la llegada de los romanos, que comenzaron su conquista en el año , e hicieron campaña por primera vez en lo que ahora es el noreste de Gales contra los deceanglos. Las tribus británicas de la época prerromana —deceanglos, ordovicos, cornovii, démetas y siluros.— ocupaban el territorio actual de Gales y también partes de Inglaterra y el sur de Escocia, en lo que se organizaría como la provincia romana de Britania. Los romanos consiguieron el control total de Gales con la derrota de los siluros y finalmente de los ordovicos en y partieron de Gran Bretaña en el , abriendo la puerta a la invasión anglosajona.

Varios reinos pequeños se formaron en el actual Gales en el período de la Britania posromana, como Gwynedd, Powys, Deheubarth, Glywysing y Gwent, al tiempo que los britónicos se convertían al cristianismo. A partir de entonces, la lengua y la cultura britónicas comenzaron a dividirse, y se formaron varios grupos distintos. Los galeses fueron el mayor de estos grupos, y generalmente se desempeñaron independientemente de los otros pueblos de habla britónica supervivientes después del . Durante el período altomedieval el territorio de Gales siguió dividido en pequeños reinos, siendo el gobernante más poderoso el del reino de Gwynedd, que normalmente era reconocido como el rey de los britones (más tarde Tywysog Cymru: Leader o Prince of Wales). Algunos de esos gobernantes fueron capaces de ampliar su control sobre otros territorios galeses y hacia el oeste de Inglaterra y con el paso del tiempo su influencia centralizadora se extendió. A mediados del Gruffyd ap Llywelyn llegó a controlar todos los reinos de Gales y algunas zonas de Inglaterra durante un breve período, pero ningún gobernante pudo unificar Gales durante mucho tiempo. La Alta Edad Media en Gales se caracterizó por las luchas internas y la presión externa de los reinos ingleses, primero como Mercia, luego contra el reino unificado de Inglaterra. y posteriormente contra los conquistadores normandos, que llegaron a las fronteras de Gales en el año 1067. La guerra contra los invasores continuó durante más de dos siglos hasta la muerte del Llywelyn ap Gruffudd, el Último Rey en 1282, que condujo a la conquista del Principado de Gales por el rey Eduardo I de Inglaterra y la anexión de Gales al reino de Inglaterra; después, el heredero aparente del monarca inglés llevará el título de "Prince of Wales". Los galeses lanzaron varias revueltas contra la dominación inglesa, siendo la última significativa la que dirigió Owain Glyndŵr a principios del , que controló Gales durante unos pocos años antes de que la Corona inglesa restableciera su autoridad. Durante el la legislación galesa fue progresivamente modificada para incorporar las estructuras ejecutivas a Inglaterra. Enrique VIII, él mismo de origen galés como bisnieto de Owen Tudor, aprobó las Leyes en las Actas de Gales con el objetivo de incorporar plenamente a Gales en el Reino de Inglaterra. Bajo la autoridad de Inglaterra, Gales se convirtió en parte del Reino de Gran Bretaña en 1707 y luego en el Reino Unido en 1801. Sin embargo, a pesar de la asimilación inglesa, los galeses conservaron su idioma y cultura. La publicación de la extremadamente significativa primera traducción completa de la Biblia en galés por William Morgan en 1588 ayudó mucho a la posición del galés como lengua literaria.

El vio el comienzo de dos cambios que afectarían enormemente a Gales, el renacimiento metodista galés —que llevó al país a volverse cada vez más inconformista con la religión— y la Revolución Industrial. Durante el surgimiento del Imperio Británico, el sudeste de Gales, en particular, experimentó en el una rápida industrialización y un aumento rápido de la población como resultado de la explosión de las industrias del carbón y del hierro.Williams G.A.When was Wales? p. 174 Estas zonas fueron “anglificadas” debido a la llegada de inmigrantes, destacando con los territorios rurales, donde se conservó con más fuerza la cultura tradicional galesa. Asimismo, la zona experimentó la influencia del cristianismo metodista.

Gales desempeñó un papel completo y voluntario en la Primera Guerra Mundial. El Partido Laborista reemplazó al Partido Liberal como fuerza política dominante en los años 1920. Gales jugó un papel importante durante la Segunda Guerra Mundial junto con el resto del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y los Aliados, y sus ciudades fueron bombardeadas extensamente durante el blitz nazi. Las industrias del Imperio en Gales declinaron en el con el fin del Imperio británico después de la Segunda Guerra Mundial mientras que el sentimiento nacionalista y el interés en la autodeterminación aumentaron. El partido nacionalista Plaid Cymru, dirigido por Gwynfor Evans, ganó impulso a partir de los años 1960 y consiguieron por primera vez representación en el parlamento del Reino Unido en 1966, convirtiendo la “devolución” de las instituciones parlamentarias galesas en su principal objetivo político. En el referéndum de 1979 ganó el voto negativo pero en 1997 en otro referéndum los votantes galeses aprobaron por un estrecho margen la devolución de la responsabilidad gubernamental a una Asamblea Nacional de Gales, la cual se reunió por primera vez en Cardiff en 1999.

Gales prehistórica Los primeros restos conocidos de actividad humana en el territorio moderno de Gales es un diente encontrado en una cueva del valle del río Elwy, en el norte del territorio, perteneciente a un hombre que vivió hace unos 250 000 años en período Paleolítico Inferior. La dama roja de Paviland, un esqueleto humano teñido de ocre rojo, fue descubierto en 1826 en una de las cuevas de piedra caliza de Paviland, en la península de Gower, en Swansea, en el sur de Gales. A pesar de su nombre, el esqueleto pertenece a un hombre joven que vivió hace unos 33 000 años hacia el final del Paleolítico Superior. Se considera el enterramiento ceremonial más antiguo conocido en Europa Occidental. El esqueleto fue encontrado junto con joyería de marfil y conchas marinas, así como un cráneo de mamut. Los glaciares retrocedieron en la región hacia el , pero el paso hacia la Europa continental se mantuvo hasta el fin de la glaciación, entre el V y el VI milenio a. C., cuando Gran Bretaña se convirtió en una isla y se formó el mar de Irlanda, separando a Gales de Irlanda. Durante este periodo los bosques de la región se hicieron muy densos, dificultando su comunicación con el resto de la isla. Según el historiador John Davies, las leyendas sobre el hundimiento de Cantre'r Gwaelod y los cuentos de Mabinogion, en los que se dice que las aguas del mar de Irlanda eran menos profundas, pueden ser reminiscencias de ese período. miniatura|right| Bryn Celli Ddu, una cámara funeraria de finales del neolítico en Anglesey.

Gales ha estado habitado por el hombre moderno desde hace al menos 22 300 años, aunque los asentamientos estables en el territorio no aparecerían hasta la última edad de hielo, cuando emigraron a la isla cazadores-recolectores mesolíticos provenientes de Europa Central. miniatura| Dolmen neolítico de Pentre Ifan. Se estima que las primeras comunidades agrícolas surgieron en torno al , marcando los inicios del período Neolítico en la zona. De la península ibérica llegaron por mar colonizadores que se integraron con los pueblos ya presentes y favorecieron la sedentarización de los habitantes de la región, dentro del proceso de la revolución neolítica. Los nuevos pobladores despejaron los bosques para establecer tierras de pastoreo y de cultivos, desarrollaron tecnologías para la elaboración de cerámicas y de textiles, y construyeron cromlechs como los de Pentre Ifan, Bryn Celli Ddu y Parc Cwm long cairn. Durante este período se construyeron muchas cámaras funerarias, siendo las más notables las de Bryn Celli Ddu y Barclodiad y Gawres en Anglesey.Lynch, F. Prehistoric Anglesey pp.34-42, 58 Las herramientas de metal aparecieron en Gales en torno al , al principio de cobre y posteriormente de bronce. Se cree que durante los inicios de la Edad de Bronce galesa (2500-) el clima era más cálido que en la actualidad, a juzgar por los restos ecológicos. Gran parte de la producción de cobre para la producción de bronce procedía probablemente de las minas de cobre de Great Orme, donde se han encontrado restos de actividad minera estable durante varios siglos del período.Lynch, F. Gwynedd pp. 39-40

La primera herramienta de hierro encontrada en Gales es una espada encontrada en Llyn Fair, en el valle del río Ronda, que se cree fue fabricada en torno al 600 a. C.> Durante la Edad de Hierro galesa en las colinas del país se construyeron asentamientos fortificados, especialmente numerosos, como Pen Dinas cerca de Aberystwyth y Tre´r Ceiri en la península de Hellín. En 1943 se realizó un hallazgo de este período especialmente significativo en Llyn Cerril Bach en Anglesy, en un terreno que estaba siendo excavado para la construcción de una base para la fuerza aérea inglesa. Se encontró un depósito votivo especialmente bien conservado, lleno de armas, escudos, carruajes, con sus bridas y arneses, así como cadenas y grilletes de esclavos y diversas herramientas. Muchos de estos objetos habían sido deliberadamente rotos y parece tratarse de una ofrenda votiva.Lynch, F. Prehistoric Anglesey pp.249-77

Tradicionalmente los historiadores creen que el territorio de Gales fue colonizado por sucesivas oleadas de inmigrantes que trajeron diversos aportes culturales a la zona, sustituyendo a los habitantes previos con la llegada de los celtas del continente. Sin embargo, varios estudios genéticos realizados sobre la población galesa descartan esta teoría. En dos libros recientes, Bryan Sykes y Stephen Oppenheimer consideran que la población galesa moderna (y el conjunto de la población británica) descienden de emigrantes procedentes de la península ibérica llegados durante el Mesolítico, y en menor grado, durante el Neolítico.Gene Expression: Blood of the British La introducción del lenguaje céltico, del que se derivó el galés moderno pudo haber sido el resultado de inmigración a menor escala.

El período romano (48-410 d. C.)

miniatura|Las tribus célticas que habitaban en el territorio de Gales durante el período de la invasión romana. Los límites exactos no están definidos.

Hasta la conquista romana de Britania , Gales no era un país diferenciado, dividido entre los deceanglos, ordovicos, cornovii, démetas y siluros. Todos los habitantes nativos de la provincia romana de Britania hablaban lenguas britónicas (una subfamilia de los lenguas celtas) y eran llamados britones (o brythones). Los siluros, en el actual sudeste de Gales y los ordovicos, en el centro y noroeste, eran las tribus más numerosas y poderosasCunliffe, B. Iron Age communities in Britainpp. 115–118. y también fueron las que presentaron una mayor resistencia a la invasión romana.