miniaturadeimagen|Samuel L. Jackson - 2006 Snakes on a Plane (conocida como Serpientes en el avión en España, Terror a bordo en Argentina y Serpientes a bordo en Hispanoamérica) es una película estadounidense producida por New Line Cinema y estrenada en 2006. Se trata de una obra de suspense y de terror que pese a sus bajas expectativas iniciales se convirtió en un hype mediático en Internet, y que ha sido ampliamente comentado posteriormente por su uso del merchandising y la publicidad indirecta, por su presencia en los medios y en la cultura popular, y por la «colaboración» prestada por el público desde Internet durante el proceso de producción. La película está dirigida por David R. Ellis, escrita por David Dalessandro, John Heffernan y Sheldon Turner, y protagonizada por Samuel L. Jackson.
Debido a su título y a su premisa argumental, Snakes on a Plane se convirtió en un fenómeno en la red incluso antes de su estreno, formándose una gran comunidad de seguidores en torno a ella. En respuesta al interés suscitado por la película, New Line Cinema decidió incorporar algunas de las sugerencias de los internautas, y para ello añadió cinco nuevos días de rodaje. Sin embargo, pese a esa popularidad previa, la recaudación en taquilla finalmente no fue tan alta como se esperaba.
La película se tituló Serpientes a bordo en México, Serpientes en el avión en España y Terror a bordo en Argentina. En Estados Unidos, la MPAA le otorgó la clasificación por edades "R" (que restringe el visionado de la película a los mayores o menores de 17 acompañados) debido a su lenguaje explícito, a una escena que contiene sexo y uso de drogas, y las intensas secuencias de terror y violencia.
Historia Antecedentes La historia se le atribuye a David Dalessandro, un administrador de la Universidad de Pittsburgh y guionista primerizo que desarrolló el concepto en 1992 tras leer una revista de naturaleza. Dalessandro dice: «Leí que las Boiga irregularis indonesias habían sido vistas en las bodegas de algunos aviones durante la Segunda Guerra Mundial». Originalmente la situación descrita por el guion iba a ser que dicho animal se encontrase suelto en un avión, titulándose la película Venom. Dalessandro modificó varias veces el libreto, expandiendo la premisa hasta llegar a una coyuntura en la que habría una plaga de diversas serpientes venenosas moviéndose por el fuselaje del avión. El último borrador fue rechazado por más de 30 estudios de Hollywood en 1995. Sin embargo, en 1999 un productor de MTV/Paramount mostró interés en el guion, tras lo cual New Line compró los derechos para producir la película.
Desarrollo y "boom" en Internet Inicialmente, la película iba a ser dirigida por el especialista en cine de acción de Hong Kong Ronny Yu. Samuel L. Jackson, que había trabajado previamente con Yu en The 51st State, se enteró de la existencia de la película a través de las publicaciones de la industria de Hollywood. Tras hablar con Yu, decidió unirse al proyecto sin haber siquiera leído el guion, y basándose únicamente en el director, el argumento y, especialmente, el título.Vídeo con la participación de Samuel L. Jackson en el programa The Daily Show with Jon Stewart De hecho, cuando más tarde se quiso renombrar la película como Pacific Air Flight 121 (entre otras cosas por presiones del propio agente de Jackson, que opinaba que su cliente no podía trabajar en una película con ese nombre), el actor reclamó que se volviese al título original, que en su opinión atraería a mucha gente a las salas.Ante el miedo de los productores a «revelar demasiado» con el título, Jackson dijo: «Eso es justo lo que deberíais hacer. Cuando el público lo oiga, dirá: ¡Estaremos allí!». En una entrevista publicada en Collider.com, Jackson dijo (con respecto al cambio del título): «Ese cambio vamos a deshacerlo sin ninguna duda. Es la única razón por la que acepté el trabajo: leí el título» El 2 de marzo de 2006, el estudio hizo que el proyecto volviera a denominarse Snakes on a Plane.
El título de la película y su premisa argumental generaron en Internet un gran interés previo al estreno. Mucha de la publicidad inicial vino de un mensaje en el blog del guionista Josh Friedman, a quien New Line había contactado cuando se encontraba buscando a nuevos guionistas para desarrollar el concepto de la película. La posterior inclusión de Jackson en el reparto no hizo sino aumentar aún más la expectación. Un periodista llegó a escribir que Snakes on a Plane era posiblemente la película más promocionada en Internet de toda la historia. Para aprovechar la creciente popularidad de la, hasta entonces, considerada una producción de poca importancia, New Line Cinema ordenó añadir otros cinco días de rodaje a principios de marzo de 2006, meses después de que la filmación hubiese finalizado. En contraposición al uso habitual de estos días extra, que suele ser solucionar problemas detectados tras el rodaje y repetir determinadas secuencias, los productores habían decidido añadir nuevas escenas que hiciesen pasar a la película de la clasificación por edades PG-13 a la R, y así poder colmar las expectativas del público.
Fue entonces cuando se añadió a la película la famosa línea: «¡Ya está bien! ¡Estoy harto de estas putas serpientes y de este puto avión!», En el original inglés: «Enough is enough! I have had it with these motherfucking snakes on this motherfucking plane!» y en el doblaje español: «¡Bueno, ya está bien! ¡Estoy hasta los cojones de esas putas serpientes y hasta los cojones del puto avión!». La frase fue elegida en 2007 por la revista Premiere como una de las 100 mejores de la historia del cine que había surgido de un falso tráiler creado meses antes por Nathanial Perry y Chris Rohan. El tráiler, que constaba solo de sonido, incluía una voz similar a la de Samuel L. Jackson gritando: «¡Quiero a estas putas serpientes fuera del puto avión!», y se había vuelto popular entre los aficionados, habituados al carácter violento y malhablado de los personajes a los que suele interpretar el actor. Los creadores de la película admiten que incluyeron esta frase en el guion «por los fans», y en opinión del director, David R. Ellis, el haberles permitido involucrarse en el proceso de producción hizo que la película acabase siendo mejor. El público respondió favorablemente a esta posibilidad de interacción entre productores y espectadores, llevando a algunos periodistas a afirmar que el proyecto había pasado de ser una «broma» a ser un «fenómeno». Peter Bradshaw, del periódico británico The Guardian, la denominó «la primera película "wikipeizada"», en el sentido de que habría sido creada por los propios usuarios. C. Spencer Beggs (de Fox News) afirmó, previamente al estreno, que Snakes on a Plane podría cambiar para siempre la manera en que se comercializan las películas.
Sinopsis Después de presenciar el asesinato de un fiscal a manos del gánster Eddie Kim (Byron Lawson), Sean Jones (Nathan Phillips) es escoltado por los agentes del FBI Neville Flynn (Samuel L. Jackson) y John Sanders (Mark Houghton) en un Boeing 747-400 que lo llevará de Honolulu hasta Los Ángeles para testificar en el juicio contra Kim. A pesar de las medidas de seguridad dispuestas por los agentes, Kim consigue introducir un cargamento de serpientes venenosas en la bodega del avión. Además, las coronas de flores hawaianas de los pasajeros entregadas por el personal del aeropuerto han sido rociadas con unas feromonas capaces de volver extremadamente agresivos a los animales.
La caja que contenía a las serpientes se abre a mitad del vuelo accionada por un dispositivo temporal, y éstas consiguen llegar hasta la cabina. Las primeras víctimas fueron un gato en la bodega, una pareja teniendo relaciones sexuales y un señor usando el baño. Posteriormente las serpientes provocan un cortocircuito y el comandante del avión, Sam McKeon (Tom Butler) baja a investigar lo ocurrido y es mordido. Puesto que nadie sabe porque ha muerto, el copiloto Rick (David Koechner) supone que ha sido un ataque al corazón, y decide no dar la vuelta. Poco después las serpientes atacan al propio Rick, que, durante el forcejeo, libera accidentalmente las mascarillas de oxígeno del avión con lo que aparecen nuevas serpientes que se encontraban en los compartimentos. El pánico se desata a bordo y mueren varios pasajeros. Algunos de los supervivientes van hacia la parte delantera del avión e intentan hacer una barricada contra las serpientes usando el equipaje de mano. Otros entre los que se encuentran Mercedes (Rachel Blanchard), Chen Leong (Terry Chen) y Maria (Elsa Pataky), quedan aislados en mitad del aparato, viéndose obligados a combatir con sus propios medios a los animales.
El agente Flynn llama al agente especial Hank Harris (Bobby Cannavale) que se encuentra en tierra, le dice la situación y este consigue contactar con el experto en serpientes Steven Price (Todd Louiso). Éste propone tratar de identificar las serpientes, para así poder tener preparados los antídotos apropiados en tierra. Al comprobar que los animales provienen de diferentes lugares del mundo Price sospecha que el hombre encargado de conseguirlos puede haber sido un comerciante de serpientes residente en Los Ángeles llamado Kraitler. Más tarde Harris y Price irán hasta la granja de serpientes de Kraitler quien, tras una pelea, admitirá su culpabilidad y les dará los antídotos.
Rick es atacado nuevamente, y el 747, sin piloto, empieza a descender en picado. La improvisada barricada levantada previamente se destruye, y los pasajeros huyen hacia la sección de primera clase que no había sido aún invadida por los animales. Tiffany (Sunny Mabrey), una atractiva auxiliar de vuelo, tiene la idea de bloquear la entrada con uno de los botes salvavidas inflables disponibles en el avión. Mientras tanto Flyyn se abre paso hasta la bodega de carga y consigue reparar el sistema de ventilación, sin el cual el avión se habría recalentado y estrellado contra el océano. No obstante, los pilotos están muertos, por lo que Claire (Julianna Margulies), una de las auxiliares de vuelo, pregunta a los pasajeros si alguno sabe cómo pilotar un avión. Finalmente aparece Troy (Kenan Thompson) que afirma tener más de 2000 horas de vuelo. Entonces Flynn, ante la dificultad de expulsar a las serpientes de la cabina de mando, dice «¡Ya está bien! ¡Estoy harto de estas putas serpientes en este puto avión!», y decide disparar a las ventanillas con el objetivo de que los reptiles salgan volando a causa de la despresurización. Flynn lo hace y tras eso Troy y él se ponen a los mandos del 747. A pesar de las dificultades el aterrizaje tiene éxito, y, ya en tierra, a los pasajeros supervivientes les es inyectado el antídoto contra el veneno de las serpientes. Los últimos planos de la película muestran a Sean y Flynn surfeando, presumiblemente en las playas de Bali (lugar al que Sean planeaba ir).
Reparto Samuel L. Jackson como Neville Flynn. Julianna Margulies como Claire Miller. Nathan Phillips como Sean Jones. Rachel Blanchard como Mercedes Harbont. Sunny Mabrey como Tiffany Englehart. Terry Chen como Chen Leong. Mark Houghton como John Sanders. Byron Lawson como Eddie Kim. Todd Louiso como Dr. Steven Price. Flex Alexander como 3G/Clarence Dewey. Kenan Thompson como Troy. Bruce James como Ken. David Koechner como Rick. Bobby Cannavale como Hank Harris. Elsa Pataky como Maria. Samantha McLeod como Kelly. Taylor Kitsch como Kyle "Crocodile" Cho. Crystal Lowe como Chica del Autógrafo.
Recepción La película se estrenó en Estados Unidos el 18 de agosto de 2006, aunque ya se habían hecho algunas proyecciones en la sesión nocturna del día anterior. Robert K. Shaye, fundador de New Line Cinema, dijo sentirse decepcionado porque, a pesar de las altas expectativas iniciales, los ingresos de taquilla de la película en Estados Unidos apenas habían dado como para cubrir el presupuesto.