La endometriosis consiste en la aparición y crecimiento de tejido similar al endometrio fuera del útero, sobre todo en la cavidad pélvica como en los ovarios, detrás del útero, en los ligamentos uterinos, en la vejiga urinaria o en el intestino. Es menos frecuente que la endometriosis aparezca fuera del abdomen como en los pulmones o en otras partes del cuerpo. Se han descrito casos raros de endometriosis incluso en el cerebro.

Sin embargo, no existe cura para la endometriosis, aunque sí hay diferentes tratamientos para aliviar sus síntomas entre los que se incluyen analgésicos para el dolor, tratamiento hormonal y cirugía. Además, la endometriosis provoca problemas de fertilidad en la mujer, por lo que puede ser necesario recurrir a las técnicas de reproducción asistida para lograr un embarazo.

Por otra parte, la endometriosis no causa síntomas en todas las mujeres y muchos de ellos pueden ser confundidos con los de la enfermedad pélvica inflamatoria, la enfermedad celíaca, el síndrome del intestino irritable, la fibromialgia y la cistitis intersticial.

Epidemiología

La endometriosis es una enfermedad relativamente frecuente que afecta entre el 10-15 % de las mujeres en edad fértil, desde la menarquia hasta la menopausia, aunque algunas veces la endometriosis puede durar hasta después de la menopausia.

La endometriosis altera la calidad de vida de las mujeres que la padecen, afectando a sus relaciones de pareja, familiares, laborales y de reproducción.

Por otra parte, hay un mayor porcentaje de pacientes diagnosticadas de endometriosis debido a la infertilidad que provoca frente a las que únicamente han sentido dolor.https://www.sspa.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/sites/default/files/sincfiles/wsas-media-mediafile_sasdocumento/2019/guia_endometriosis_2018.pdf

Fisiopatología Cuando el tejido endometriósico crece, aparecen bultos llamados tumores o implantes, que la mayoría de las veces son benignos o no cancerosos y rara vez se relacionan con el cáncer de endometrio. Los implantes de la endometriosis están influidos por el ciclo menstrual, de tal manera que en cada menstruación surgen una serie de problemas. Los tumores endometriósicos también sangran, sin posibilidad de que la sangre salga del cuerpo, por lo que se desarrolla una inflamación y tejidos cicatriciales o fibrosis, que ocasionan posteriormente obstrucción intestinal, sangrado digestivo y trastornos miccionales llegando incluso a confundirlos con infecciones urinarias.

Además de los mecanismos ya descritos, la fisiopatología de la endometriosis incluye una compleja interacción de factores genéticos, epigenéticos, inmunitarios y moleculares. Se han planteado varias teorías para explicar cómo se forman los implantes ectópicos, entre ellas la menstruación retrógrada, la metaplasia celómica y la implicación de células madre endometriales. En este escenario, las células madre mesenquimales endometriales (eMSC) y los progenitores epiteliales endometriales (eEP) pueden adherirse al peritoneo, proliferar y diferenciarse, dando lugar a tejido ectópico funcional.Mariadas H, Chen JH, Chen KH. The Molecular and Cellular Mechanisms of Endometriosis: From Basic Pathophysiology to Clinical Implications. Int J Mol Sci. 2025 Mar 10;26(6):2458.

A nivel molecular, la progresión de las lesiones está mediada por moléculas de adhesión aberrantes, citoquinas inflamatorias y vías de señalización como PI3K/Akt o Wnt/β-catenina, que promueven la proliferación celular, la angiogénesis y la resistencia a la apoptosis. Además, el ambiente hormonal caracterizado por altos niveles de estrógenos y la resistencia a la progesterona favorece la supervivencia y expansión de los implantes.

La resistencia a la progesterona es un fenómeno clave en la endometriosis. Se define como la incapacidad del tejido endometrial (ectópico o eutópico) para responder adecuadamente a la progesterona. Entre los mecanismos implicados se encuentra una deficiencia de receptores de progesterona (PGR), especialmente del isoforma PR‑B, lo que altera la señalización de la hormona y reduce su efecto biológico.Zhang P, Wang G. Progesterone Resistance in Endometriosis: Current Evidence and Putative Mechanisms. Int J Mol Sci. 2023 Apr 10;24(8):6992.

La disfunción inmunitaria también juega un papel importante: los macrófagos y las células NK están alterados y existe una inflamación persistente, lo que favorece la supervivencia de los implantes.. El dolor, síntoma característico, se relaciona con la prostaglandina E₂ (PGE₂) y con la inervación de los implantes, contribuyendo a la sensibilización nerviosa.

En conjunto, estos mecanismos explican cómo la endometriosis logra mantener crecimiento ectópico, evadir la regulación hormonal normal, inducir inflamación y generar dolor, lo que refleja una fisiopatología compleja en la que la resistencia a la progesterona es un pilar fundamental.

Etiología

La causa de la endometriosis es desconocida. Una hipótesis es que, durante la menstruación, parte del tejido menstrual o endometrial, en lugar de evacuar en la menstruación, regresa al abdomen a través de las trompas de Falopio por flujo retrógrado. Según esta hipótesis, el tejido endometrial viable puede llegar a colonizar el ovario y responder en cada ciclo de la misma forma que las células endometriales uterinas, es decir, creciendo y descamándose en cada regla. Otra hipótesis sugiere que hay células del peritoneo que se transforman en endometriales. El tejido endometrial que escapa del útero acaba rodeándose de epitelio y formando quistes denominados endometriomas que es necesario eliminar.

La endometriosis puede ser una enfermedad hereditaria y ser causada, por tanto, por una predisposición genética. Los investigadores también están observando la participación del sistema inmunitario y la manera en que estimula o reacciona a la endometriosis. Las sustancias químicas producidas en las áreas afectadas por la endometriosis irritan o impulsan el crecimiento de tumores en más áreas. Está demostrado que las mujeres que tienen esta enfermedad tienen mayores probabilidades que otras mujeres de sufrir enfermedades autoinmunitarias y tienen también mayores probabilidades de sufrir síndrome de fatiga crónica y fibromialgia. También es muy probable que estas mujeres sufran asma, alergias y trastornos de la piel como eczemas o psoriasis. Se piensa que un estudio más profundo del sistema inmunitario en la endometriosis podría revelar información importante para encontrar las causas de esta enfermedad y su tratamiento.

Otros investigadores están observando la endometriosis como una enfermedad del sistema endocrino, ya que los estrógenos fomentan el desarrollo de la enfermedad. El hiperestrogenismo, tanto el absoluto como el relativo, se asocia a un mayor riesgo de desarrollar endometriosis. Es por ello que se observan mejoras en la sintomatología de esta enfermedad en mujeres embarazadas (por el aumento de los niveles de progesterona) y en las mujeres menopáusicas (por la disminución de los niveles de estrógenos).

Otra área importante de la investigación es la búsqueda de marcadores de endometriosis. Estos marcadores son sustancias presentes en el cuerpo creadas por la enfermedad o en respuesta a esta, y pueden aislarse en la sangre u orina. Si se encuentran marcadores por medio de una prueba de sangre u orina, entonces se podría hacer un diagnóstico de endometriosis sin necesidad de cirugía. También se puede detectar mediante pruebas de marcadores tumorales en las que el factor CA-125 saldrá alterado.

Cuadro clínico Asintomático: Se presenta en el 50 % de los casos. Dolor: El daño peritoneal causa principalmente dos tipos de dolor que serán la dispareunia o dolor asociado a las prácticas sexuales y por otro lado la dismenorrea o dolor asociado al periodo menstrual. En el caso de la dismenorrea, cuando es leve suele ser fisiológica, sin embargo, un dolor más intenso indicaría endometriosis. Es el síntoma más frecuente de la endometriosis. Se localiza principalmente en el abdomen, en la región lumbar, rectal, dolores radiantes a ambas piernas, pero en especial la derecha y en la pelvis, que puede ser de leve a agudo.5 Hipermenorrea: Consiste en sangrados menstruales muy abundantes tanto en el tiempo como en la cantidad de sangre. Metrorragia: Sangrado de procedencia uterina fuera de los periodos menstruales. Relacionado con este término, puede producirse lo que se conoce como “spotting” o goteo premenstrual, también asociado al daño peritoneal producido Infertilidad: Dificultad o imposibilidad de quedar embarazada. En relación con este aspecto, la endometriosis puede comprometer la fertilidad de la mujer porque ocasiona una distorsión anatómica de los órganos reproductivos. Sin embargo, en estadios iniciales en los que las lesiones visibles son escasas, se postula la participación de mediadores inflamatorios como el factor de necrosis tumoral alfa (FNT-α), factor de crecimiento epidermal (EGF), factor de crecimiento del endotelio vascular (VEGF) e interleucinas 1,6 y 8 (IL-1, IL-6 e IL-8) y la alteración en la expresión de marcadores moleculares endometriales, que comprometen negativamente la calidad del ovocito, su captura por la trompa, generan menores tasas de fecundación, etc. De hecho, existen estudios que demuestran que los ovocitos de mujeres con endometriosis presentan menor calidad, como consecuencia de un medio ambiente folicular adverso. Trastornos intestinales: Como diarrea, estreñimiento, dolor al defecar o proctalgia, retortijones, etc. Amenorrea: Consiste en ausencia menstrual, debido a que el sangrado es interno en la cavidad abdominal. Quistes: La sangre extravasada puede reabsorberse o permanecer en algunos casos en forma de quistes. Estos quistes o endometriomas se formarán como resultado del recubrimiento por parte del epitelio de la zona. Se sugiere que la cistectomía del quiste puede mejorar el dolor asociado.

Si el avance de la enfermedad es superior a dos meses, suele provocar fuertes dolores.

La frecuencia e intensidad de los síntomas varía y depende del caso; además pueden presentarse varios síntomas a la vez o solo un síntoma aislado. En situaciones excepcionales la endometriosis puede afectar a la vejiga, lo que genera molestias al orinar y pequeñas pérdidas de sangre.

Diagnóstico

Cuando la mujer padece uno o varios de estos síntomas, sobre todo dismenorrea o dolor intenso durante la menstruación, debe consultar a un ginecólogo. El diagnóstico de endometriosis es difícil y para conseguirlo es necesario realizar una o varias pruebas como: Exploración ginecológica: rara vez se pueden palpar los implantes de endometriosis y sólo en casos en los que los focos estén ubicados entre el recto y la vagina. Ecografía ginecológica: es la prueba que obtiene imágenes mediante ultrasonidos del aparato genital femenino. Puede ser abdominopélvica, donde el transductor se coloca sobre la piel de la paciente en distintas posiciones, o vaginal, donde un transductor específico se introduce dentro de la vagina. Mediante la ecografía transvaginal es muy poco probable que puedan observarse los focos, pero ayuda a determinar el grosor endometrial. Pruebas de laboratorio: consiste en el estudio de ciertos marcadores como el Ca-125, el cual parece estar aumentado en mujeres con endometriosis. Pese a ello, este marcador no es una prueba clara para el diagnóstico de la endometriosis. Otro marcador que se puede tener en cuenta para el diagnóstico de la endometriosis es el Ca19-9, aunque este se asocia al grado de severidad de la endometriosis. Resonancia magnética nuclear: hay que realizarla en casos seleccionados.