Tatiana Avenirovna Proskouriakoff , transliterado al español como Tatiana Avenírovna Proskuriakova, (, Tomsk, Rusia – 30 de agosto de 1985, EE. UU.) fue epigrafista, arqueóloga y etnóloga, especializada en la civilización maya. Autodidacta en estas disciplinas,Universidad del Estado de Minnesota. dado que su formación académica era en arquitectura, llegó a ellas empezando como dibujante. Se la recuerda sobre todo por su contribución esencial al conocimiento de la escritura maya, al demostrar que las inscripciones de Piedras Negras y Yaxchilán relataban sucesos históricos y vidas de personajes reales, y no únicamente mitologías ni descripciones calendáricas, como se pensaba hasta entonces.Helga Geovannini, 1996 en la revista Actualidades arqueológicas, de la UNAM. Otra de sus aportaciones fue un sistema de datación de monumentos basado en la morfología y estilo escultórico de las piezas. También es reconocida por sus trabajos iniciales como dibujante de yacimientos arqueológicos, siendo pionera junto con Carlos Vierra en el concepto de dibujo de reconstrucción de grandes estructuras: representación artística de espacios arquitectónicos dilatados tal como podían haber sido en su época de esplendor. En Khristaan D. Villela pueden verse algunos dibujos de reconstrucción de Proskouriakoff. La mención a Vierra como precursor del dibujo reconstructivo está tomada también de ese documento. En esta página del Reed College de Portland pueden verse las reconstrucciones de Uxmal hechas por Carlos Vierra en 1914. Autora de artículos y libros sobre la cultura maya clásica.
Biografía Infancia (1909-1923) Nació en la ciudad siberiana de Tomsk, el 23 de enero de 1909. Su madre, Alia Nekrassova, era doctora en medicina, una de las primeras mujeres que obtuvieron esa graduación en Rusia.Erika Cervantes . Ian Graham explica que la clase de Alia Nekrassova fue la primera en Rusia que admitió mujeres. Su padre, Avenir Proskouriakoff, era ingeniero químico. Tenía una hermana mayor, Ksenia.
Tatiana —o Tania, como gustaba de ser llamada— se educó en un ambiente intelectual exigente, lo que reforzó sus capacidades naturales, particularmente la del dibujo.Erika Cervantes .Helga Geovannini, 1996, aunque esta fuente equivoca la profesión de la madre, posiblemente por traducción errónea de physician, que es médico, no físico. El interés por la arqueología pudo formar parte de ese ambiente, puesto que el abuelo de Tatiana, profesor de ciencias naturales, escribió artículos sobre arqueología siberiana.Ian Graham, en la biografía de Proskouriakoff que prologa la edición de Siglo XXI de Historia Maya.
Su padre, debido a problemas cardíacos, no fue alistado en el ejército ruso durante la Primera Guerra Mundial, y se lo comisionó en cambio en 1915 para supervisar la fabricación de armamento en Estados Unidos,Biografía de Tatiana Proskouriakoff de la Universidad de Minnesota. lo que llevó a la familia a viajar a la región de Filadelfia, en Pensilvania. A poco de zarpar, el Arcángel, el barco en el que viajaban, se vio bloqueado por el hielo, y Tatiana enfermó de escarlatina y difteria, en tanto que su hermana contraía los mismos males, y además sarampión; tuvieron que ser conducidas de regreso a tierra, por el hielo. En la primavera siguiente, ya en 1916, la familia pudo por fin reunirse en Pensilvania. Tras la revolución rusa, decidieron quedarse en Estados Unidos. La madre de Tatiana volvió a ejercer la medicina, y su padre se ocupó como profesor de química. Tatiana solo habría de volver una vez a su tierra natal, para visitar a otro mayista ruso, importante para el desciframiento de la escritura maya, Yuri Knorozov.
En 1923 obtuvo la nacionalidad estadounidense.
Estudios secundarios y universitarios (1923-1930) Hizo sus estudios medios en la Lansdowne High School, donde algunos compañeros la llamaban duquesa, como señal de respeto a su excepcional inteligencia. Luego pasó a la escuela de arquitectura del Pennsylvania State College. También cursó estudios durante un año en la Universidad de Pensilvania, pero no es cierto que se graduara por esa institución, como se dijo alguna vez.Morley inició el error, en sus cartas a los amigos de Copán y Chichen-Itzá (ver más adelante). En 1930 obtuvo el Bachelor of Science en Arquitectura, por el Pennsylvania State College, lo que marca el final de sus estudios reglados. A partir de ese momento todo lo aprendería sin aulas ni títulos.
Primeros trabajos. Contacto casual con el Museo Universitario de Filadelfia (1930-1936) La gran depresión había reducido casi a cero la industria de la construcción, por lo que Proskouriakoff pasó varios años buscando trabajo sin éxito. Para ganarse la vida, tuvo que trabajar en la tienda Wanamaker's, uno de los primeros grandes almacenes comerciales de Estados Unidos. Ver Wanamaker's (Wikipedia en inglés) para más información sobre esta gran superficie comercial.
Su primer contacto con el mundo de la arqueología fue modesto y casual. Consiguió un trabajo eventual como dibujante de patrones para petit-point. Algunos de los motivos que tenía que dibujar a pequeña escala estaban en el Museo Universitario de Filadelfia, en el que obtuvo permiso para ejercer su labor de copista. Trabó amistad con un conservador de museo, En América se denomina curadores de arte o curadores de museo a los responsables de cuidar y conservar las colecciones. En España se utiliza conservador, o en algunos casos (exposiciones temporales), comisario. para el que hizo otros dibujos gratuitamente (años después declararía que lo hacía «para no aburrirse»). El arqueólogo Linton Satterthwaite se quedó sorprendido por la calidad del trabajo de Proskouriakoff, y la introdujo en el mundo de la arqueología, como aficionada entusiasta, pero no remunerada. Morley Hires Tatiana Proskouriakoff, de Khristaan D. Villela.
Primeras expediciones. Los «dibujos de reconstrucción» (1936-1938) En 1936, estaba prevista una expedición a Piedras Negras. Linton Satterthwaite invitó a Proskouriakoff a acudir como dibujante. El Museo podría pagarle el viaje y la manutención, pero no remunerar su trabajo. Ella aceptó, y viajó con el grupo de arqueólogos primero a Palenque y luego a Piedras Negras.
Según su biógrafo Ian Graham, cuando Proskouriakoff vio por primera vez el Templo del Sol de Palenque, se dio cuenta de que había encontrado su vocación. Siguió trabajando gratis para el museo, y participó en otra expedición a Piedras Negras en 1937. Pero llegó un momento en que Satterthwaite estaba decidido a despedirla ya que no podía mantener por más tiempo a una persona en plantilla sin pagarle un sueldo, y las duras condiciones de depresión económica no permitían abrigar esperanzas de que alguna vez hubiese presupuesto para contratarla. No obstante, cuando el equipo se reunió en Filadelfia de regreso de la expedición de 1937, Satterthwaite le pidió a Proskouriakoff que realizara un dibujo de «reconstrucción» de la llamada Acrópolis de Piedras Negras, y ella lo hizo en sus ratos libres.Lo realizó «como pasatiempo», según palabras de su biógrafo Ian Graham. Estos dibujos de «reconstrucción», intentos de imaginar a partir de las ruinas escenarios completos tal como pudieron ser originalmente, fueron el siguiente paso en la carrera de Proskouriakoff, y el que la llevó al ejercicio profesional de la arqueología.
En algún momento entre 1937 y 1938, el ya consagrado mayista Sylvanus Morley, que había trabajado para el Instituto Carnegie para la Ciencia, conoció los dibujos de reconstrucción de Proskouriakoff que mostraban la Acrópolis de Piedras Negras tal como podía haber sido en sus años de esplendor. Morley, notable arqueólogo pero también persona con habilidades políticas y comerciales, se dio cuenta del valor de estos dibujos para acercar sus proyectos científicos al gran público y a los mecenas. Inmediatamente hizo todo lo posible para que Proskouriakoff empezara a participar formalmente en los nuevos proyectos mayistas del Carnegie.
En Copán y Chichen-Itzá, con el Instituto Carnegie (1938-1943) Morley tampoco tenía dinero para pagar a Proskouriakoff, ni autoridad suficiente en el Instituto Carnegie para conseguir que se contratara a la joven dibujante. Pero sí tenía un nombre conocido, habilidades de marketing, y experiencia sobre la forma de conseguir dinero. Empeñado en contratar a Proskouriakoff, organizó dos campañas de recaudación de fondos llamadas Los amigos de Copan y Los amigos de Chichen-Itza. Ser miembro de tales círculos de amigos costaba 100 dólares, pero a cambio se tenía la satisfacción de haber contribuido a la arqueología maya. Morley envió una serie de cartas a personas que podían tener interés en serlo, en las que enfatizaba la importancia de que Proskouriakoff formara parte de los proyectos: Hay una copia de la carta completa en Khristaan D. Villela.
Las cartas recaudatorias de los amigos contenían dos errores sobre Tatiana Proskouriakoff: la presentaban como «una joven rusa nacida en Estados Unidos», mintiendo sobre el lugar de nacimiento, y la declaraban egresada de la Universidad de Pensilvania, cuando lo era del Pennsylvania State College, pero no de la Universidad.
Con gran habilidad, Morley consiguió finalmente que Proskouriakoff viajara a Copán y Chichen-Itzá en 1938, a realizar dibujos de reconstrucción, financiada por protectores independientes, los amigos de ambos yacimientos. La Institución Carnegie no estableció ninguna vinculación formal con la dibujante, pero su sola presencia en Copán la asociaba a Carnegie, y las cartas que Morley había enviado a potenciales mecenas tenían el membrete de Carnegie. En 1943 entró por fin en plantilla, siendo considerada además topógrafa y excavadora, miembro del equipo de arqueología de la División Carnegie de Investigación Histórica, y no solo dibujante e ilustradora, lo que era un avance en su camino a ser considerada arqueóloga. En el anuario de 1944 del Carnegie ya aparece Proskouriakoff, con el anuncio de que An album of Maya architecture, la colección de los dibujos de reconstrucción, estaba en la imprenta. En realidad, la guerra retrasó el trabajo, y el libro no se publicó hasta 1946 Nota 8 al final de Morley Hires Tatiana Proskouriakoff, de Khristaan D. Villela.
Datación de monumentos. Interpretación de glifos (1943-1960) A partir de 1943, el trabajo de Proskouriakoff como epigrafista y arqueóloga comenzó a superar al de la artista de los dibujos de reconstrucción. Desde 1938 trabajaba en un sistema de datación de los monumentos mayas, y desde 1943 en la interpretación de los glifos de Piedras Negras. En 1944 publicó su primer artículo como investigadora, relativo a la escritura maya: An Inscription on a Jade Probably Carved at Piedras Negras.
El interés por la datación surge al parecer de una discusión con Morley sobre la fecha de construcción de un monumento: Morley tenía un sistema de datación basado en consideraciones estéticas, y Proskouriakoff no lo consideraba adecuado, por lo que creó ella misma un nuevo método, basado en la morfología y el estilo escultórico. Se contaba con unas cuantas piezas con fechas inscritas, y por tanto de datación inequívoca, y Proskouriakoff realizó un análisis profundo y ordenado de estas piezas, que le permitió fechar por comparación las que carecieran de inscripciones, con un método mucho mejor que los empleados hasta entonces, al que se atribuye un margen de error de entre 20 y 30 años. Estos trabajos se publicaron en 1950 en la obra A study of classic Maya sculpture.