thumb|Un bidé instalado en un inodoro japonés. El chorro de agua templada: con temperatura y presión ajustables, para lavado masculino y femenino.
Existen tres tipos de inodoros en Japón. El más antiguo inodoro, similar a una placa turca, es escaso hoy en día. Tras la Segunda Guerra Mundial, los inodoros con cisterna de tipo occidental se hicieron comunes. Actualmente, los inodoros en Japón son más elaborados que los que se encuentran comúnmente en otras naciones desarrolladas. El estado actual de los inodoros de estilo occidental en Japón es el inodoro bidé, que, a partir de marzo de 2016, está instalado en el 81% de los hogares japoneses, y son usados en hoteles y supermercados. En Japón, estos bidés se denominan comúnmente Washlets (ウォシュレット), producidos en especial por la marca TOTO, e incluyen muchas características avanzadas. El conjunto de características que se encuentran comúnmente en los washlets son la higiene anal, el lavado del bidé, el calentamiento de los asientos y la desodorización. Los baños japoneses son bien conocidos en la cultura popular y a menudo son parodiados en obras de comedia ambientadas en Japón.
Historia thumb|Tablillas de madera (Chūgi), tal como se utilizaban en el periodo Nara. Los rollos modernos al fondo están para comparar el tamaño.
Durante el período Jōmon (del 14000a.C. al 300a.C.), los asentamientos se construyeron en forma de herradura, con una plaza central en el medio y montones de basura alrededor del asentamiento. En estos montones de basura, se encontraron restos fecales calcificados de seres humanos o perros, llamados coprolitos, lo que indica que estos basureros también se utilizaron como retretes. Los sistemas de drenaje más antiguos son del período Yayoi (entre el 300a.C. y el 250d.C.).
Esos sistemas se usaban en instalaciones más grandes, probablemente en conjunción con inodoros. Durante el período Nara (710 a 784), se creó un sistema de alcantarillado en la capital Nara. Consistía en unas corrientes de agua de 10a 15cm (centímetros) de anchura donde el usuario se ponía en cuclillas con un pie a cada lado del flujo de agua. Se usaban palos de madera (Chūgi) a modo de papel higiénico.
Los inodoros más antiguos de Japón también datan de ese tiempo. Se construían sobre un hoyo en el suelo de forma similar a una letrina.
En los primeros tiempos se usaban algas para limpiarse, pero ya en el período Edo, se sustituyeron por papel higiénico hecho de washi (papel tradicional japonés). En las regiones montañosas se usaban también espátulas de madera y grandes hojas.
A menudo, los inodoros se construían sobre una corriente de agua. Sin embargo, históricamente las letrinas eran más habituales, dado que eran más fáciles de construir y se podían usar las heces como fertilizante, algo muy importante en un país donde el budismo y su vegetarianismo asociado hacían reducir la dependencia en el ganado para comer.
De hecho, los productos de desecho de la gente rica se vendían más caros debido a que su dieta era mejor.«Grandes brechas: todo sobre el trabajo de aguas residuales en Japón». Tokio: Asociación de Trabajos de Aguas Residuales de Japón, pp.47 ss. Esta práctica se hizo mucho menos común tras la Segunda Guerra Mundial, tanto por razones sanitarias como por la proliferación de abonos químicos, pero todavía se pueden encontrar tierras fertilizadas con heces humanas.
thumb|Placa turca de la era Meiji de una familia rica cerca de Nakatsugawa. En la isla de Okinawa, el inodoro estaba a menudo unido a la pocilga, y a los cerdos se los alimentaba con los desechos humanos. Esta práctica cesó tras la Segunda Guerra Mundial.
Durante el período Azuchi-Momoyama (1568 a 1600), se construyó la Alcantarilla Taiko alrededor del Castillo de Osaka, y todavía existe y funciona.
El uso de sistemas modernos de alcantarillado comenzó en 1884, con la instalación de la primera alcantarilla de ladrillo y cerámica en Kanda (Tokio). Se instalaron más sistemas de fontanería y alcantarillado tras el Gran terremoto de Kantō para evitar epidemias tras futuros terremotos. Sin embargo, la construcción de alcantarillas solamente aumentó tras la Segunda Guerra Mundial para dar abasto con los productos de desecho de los crecientes centros de población.
En 2000, el 60% de la población estaba conectada al sistema de alcantarillado. El Día Nacional del Alcantarillado es el 10 de septiembre.
Los inodoros y urinarios de estilo occidental comenzaron a aparecer en Japón a comienzos del , pero su uso solamente se extendió tras la Segunda Guerra Mundial debido a la población norteamericana.
En 1977, la venta de inodoros occidentales excedió la de las tradicionales «placas turcas» japonesas. Basándose en los inodoros suizos y estadounidenses con bidé incorporado, la mayor compañía del mundo de fabricación de aparatos sanitarios, TOTO, presentó el Washlet en 1980.
Las empresas japonesas producen actualmente algunos de los inodoros más avanzados y de más alta tecnología del mundo.
Terminología Los inodoros y las habitaciones que los contienen se conocen por varios nombres en japonés. El nombre más común es . Toire es una abreviación de toiretto (トイレット), que es una palabra incorporada de la palabra francesa toilette. Hoy en día, ambos términos se usan tanto para el inodoro como para la habitación en la que se encuentra.
Entre otras tantas palabras referidas a habitaciones u otras estructuras que contienen inodoros, quizás el más común sea (literalmente, ‘lavarse las manos’). Hablando con rigor, otearai se refiere al lavabo y es un equivalente al eufemismo que se usa en países hispanohablantes.
También es habitual ver keshōshitsu (化粧室, literalmente ‘habitación del talco’), término traducido del inglés.
El inodoro en sí mismo se llama (‘dispositivo de excrementos’). El asiento del inodoro se denomina (‘asiento de los excrementos’). Un orinal o una trona se llama omaru (a veces se escribe 御虎子).
La Asociación Japonesa del Inodoro celebra un día no oficial del inodoro el 10 de noviembre, porque en Japón los números 11/10 (para el mes y el día) se pueden leer ii-to(ire), que también significa ‘buen inodoro’.
Tipos de inodoros Inodoro tradicional tipo placa turca thumb|Un inodoro japonés contemporáneo tipo placa turca, incluyendo zapatillas de cuarto de baño. La señal escrita a mano a la izquierda de la tubería vertical dice: «Por favor agáchese un poco más cerca». El inodoro tradicional de estilo japonés (和式, washiki) es una placa turca, también conocida como «inodoro asiático», ya que son comunes en toda Asia otros inodoros similares a éste. Este tipo de inodoros difiere de los occidentales tanto en construcción como en la forma de empleo.
El inodoro tradicional japonés parece básicamente un urinario puesto en horizontal sobre el suelo. La mayoría de ellos en Japón están hechos de porcelana, aunque en algunos casos (como en los trenes), también se hacen de acero inoxidable. En vez de sentarse, el usuario se agacha sobre el inodoro mirando hacia el cazo hemisférico, esto es, hacia la pared que está tras el inodoro en la imagen de la derecha. Una especie de canalón recoge los residuos, en lugar de la taza llena de agua que se emplea en los inodoros occidentales.
El resto de los aparatos, tales como la cisterna y las tuberías, pueden ser idénticos a los del inodoro occidental.
Tirar de la cadena hace que el agua empuje los residuos desde el canalón hacia un desagüe que desemboca en el sistema de alcantarillado. La cisterna a menudo se maneja de la misma forma que en los inodoros occidentales, pero algunos tienen en su lugar manillas para tirar o pedales en el suelo.miniaturadeimagen|Cómo usar el inodoro japonés. Cartel en un ayuntamiento. Algunos extranjeros no saben cómo usar el baño japonés en cuclillas. Este estilo se usa solo para la micción y defecación de las mujeres, y para la defecación de los hombres.Muchos inodoros japoneses tienen dos formas de tirar de la cadena: grande y pequeño. La diferencia estriba en la cantidad de agua usada. La primera forma se usa para las heces (literalmente, ‘gran excreción’) y la segunda se usa para la orina (en japonés, literalmente ‘pequeña excreción’). Algunas personas mantienen pulsada la manilla en el modo pequeño para disponer de un ruido continuo, como se comenta más abajo.
Hay dos variaciones comunes: una en la que el inodoro está al mismo nivel que el suelo, y otra en la que se encuentra elevado en una plataforma a unos 30cm (centímetros) de altura. La segunda es más sencilla de usar para los hombres cuando orinan de pie, aunque ambos tipos pueden usarse con este objetivo.
Tampoco hay ninguna diferencia al defecar o al orinar en cuclillas. El usuario se sitúa sobre el inodoro mirando hacia el cazo y se baja los pantalones (o alza su falda) y ropa interior hasta las rodillas. Entonces se acuclilla sobre el canalón, tan cerca del frente como pueda, ya que el excremento tiende a caer en el borde posterior del receptáculo si el usuario se agacha demasiado atrás; por esta razón muchos inodoros públicos tienen carteles de «por favor, acérquese un poco más». Es importante mantener el equilibrio durante la defecación.
Los extranjeros a menudo se agarran de la tubería que hay al frente, que a razón de ello ha recibido el apodo de «barra de los gruñidos», a causa de los sonidos que se emiten mientras se toma de la susodicha barra. Si la fontanería está oculta o no es suficientemente robusta, a veces hay instalada una asa específicamente para que el usuario mantenga su equilibrio, tanto al usar el inodoro como al levantarse tras el uso.
Otra estrategia usada frecuentemente por los extranjeros para evitar cualquier posible accidente embarazoso es desnudarse completamente de cintura para abajo y colgar su ropa antes de adoptar la posición.
Una ventaja de este tipo de baño es que son fáciles de limpiar. Son más baratos de fabricar y consumen menos agua cada vez que se vacía la cisterna. Además, gracias a que no hay contacto directo con el asiento, son más higiénicos. El canalón sin agua también sirve para reducir el riesgo de salpicaduras durante la defecación. Sin embargo, puesto que los excrementos están expuestos al aire hasta que se vacía la cisterna, suelen producir olores mucho más intensos que si estuvieran sumergidos en el agua como en los retretes occidentales, un efecto que es a menudo apreciable dentro y cerca de cualquier aseo japonés.
También se le atribuyen varios beneficios a la salud a los inodoros tipo placa turca. Se dice que fortalecen los músculos de la pelvis en las mujeres, reduciendo la probabilidad de incontinencia urinaria. También se dice que refuerzan las caderas, que mejoran tanto la respiración como la concentración y que la postura favorece que se elimine más materia fecal del colon. Adoptar y mantener la postura en cuclillas regularmente puede también ayudar a mejorar la flexibilidad de las rodillas. De todas maneras, no hay ningún estudio médico que confirme estas afirmaciones, aunque parezca una obviedad siendo que los baños para usar sentado solamente comenzaron a ser comunes a mediados del sigloXIX en occidente.
La fabricante japonesa de mobiliario de baño TOTO produce retretes tipo tradicional con un bidé incorporado para limpiar el ano. De momento, no hay disponible una limpieza frontal.
Inodoros tipo occidental thumb|Un pequeño lavabo sobre la cisterna de este inodoro tipo occidental permite que los usuarios ahorren agua lavándose las manos con el agua que se usará la próxima vez que se tire de la cadena. Nótese que esta agua no es para beber. El inodoro estándar que se usa en todo el mundo se denomina inodoro «tipo occidental» (洋式) en Japón. Estos inodoros, junto con los inodoros de alta tecnología, son más comunes en las casas japonesas que los inodoros tradicionales, aunque algunos apartamentos antiguos conservan pegatinas en el aseo explicando la forma correcta de usar los inodoros occidentales para orinar y defecar.