En el , estallaron en el territorio del Virreinato del Perú protestas y rebeliones de la más diversa índole, que se originaron, indistintamente, por los abusos de los funcionarios reales y el mal gobierno de las autoridades virreinales. En especial, los corregidores fueron el centro principal de las quejas, ya que cometían una serie de abusos y excesos sobre la población indígena, en lo referente a la distribución del trabajo en las mitas, el cobro de los tributos y el repartimiento de mercaderías. Las reformas borbónicas, que implicaron el aumento de los impuestos y otras contribuciones, fueron otro factor agravante del descontento popular. Al principio, algunos curacas e indígenas principales creyeron que, enviando memoriales de quejas al rey de España, lograrían la atención de la Corona, para que rectificara las injusticias. Pero al constatar que esto no daba resultado, muchos de ellos tramaron rebeliones armadas, algunas abortadas antes de estallar y las que estallaron fueron debeladas por las fuerzas del virrey de la manera más brutal.
Antecedentes Incluso antes del advenimiento de las reformas borbónicas, hubo rebeliones durante la Casa de Austria, aunque tenían un índole más señorial:Rebeliones de esclavos en el Perú, Ignacio Lequanda (1975).
1544: La Gran Rebelión de los Encomenderos. Líderes: Gonzalo Pizarro y Francisco de Carvajal 1545: La Rebelión de Huaura. Líderes: Rey del Palenque de Huaura 1553: Rebelión de Francisco Hernández Girón. Líderes: Francisco Hernández Girón 1561: Rebelión de Lope de Aguirre. Líderes: Lope de Aguirre y Fernando de Guzmán (Fernando I) 1567: Conspiración de los mestizos de Huamanga. Líderes: Juan Arias Maldonado, Carlos Inca, Pedro del Barco y Cristóbal Maldonado 1600: I Rebelión de Vilcabamba. Líderes: Consejo de Jefes Cimarrones.Historia general del Ejército peruano: EP (1980) 1602: II Rebelión de Vilcabamba. Líderes: Francisco Chichima. 1623: Alzamiento de Songo y Chucuito. Líderes: Gabriel Huaynaquile y Gabriel Huayla 1632: Levantamiento del Lago Titicaca. Líderes: Consejo de Iruitos y Uchusumas 1633: Levantamiento de Churin de Cajatambo. Líderes: Consejo de Indios 1637: I Rebelión de Chanchamayo. Líderes: Curaca Zampati 1644: Alzamiento en La Paz. Líderes: Consejo de Indios 1666: La Gran Conspiración de los Indios de Lima. Líderes: Diego Lobo y Gabriel Manco Cápac 1667: La Conspiración de Remangaenaguas. Líderes: Gabriel Inca Manco Cápac 1667: La Conspiración y Motín de los Huancas y Huancavelicanos. Líderes: Consejo de Indios y Gabriel Inca Manco Cápac 1667: El Motín de los Mineros de Puno. Líderes: Gremio de Mineros Vascongados y Gremio de Mineros Andaluces 1668: La Rebelión de los Salcedo. Líderes: Gaspar Salcedo y José Salcedo 1674: II Rebelión de Chanchamayo. Líderes: Curaca Magore
Protestas y rebeliones antes de 1780 Estas fueron las más importantes protestas y rebeliones estalladas en el , antes de la década de 1780:
1724: III Rebelión de Chanchamayo. Líderes: Curaca Fernando Torote 1722-1732. Protestas de Vicente Mora Chimo Cápac, curaca de Chicama (norte del Perú) y descendiente de los reyes chimúes e incas. Este personaje viajó sin autorización a España, donde presentó sucesivos memoriales ante el monarca español, reclamando justicia para los indígenas y quejándose de los funcionarios reales. 1724-1736. La rebelión de los indígenas de Azángaro, Carabaya, Cotabambas y Castrovirreyna, quienes dieron muerte a sus corregidores, como reacción frente al abuso que cometían estos funcionarios. La rebelión fue cruelmente reprimida, siendo los pobladores masacrados, ajusticiados sin juicio, y condenados de por vida a las mitas de Potosí y Huancavelica, así como a los obrajes y panaderías. 1726: Rebelión de Andahuaylas. Líderes: Bernardo de Minaya y Gaspar de Prado y Mansilla 1730-1731. Rebelión del platero mestizo, Alejo Calatayud en Oropesa en reacción a una subida de impuestos e imposición del Tributo indígena al mestizo. 1730: Rebelión de Cotabambas. Consejo de Indios y Blas Huaranca 1732: I Rebelión de Castrovirreyna. Líderes: Consejo de indios 1736: II Rebelión de Castrovirreyna. Líderes: Consejo de indios 1736. Protesta de los curacas de Paita. Estos, tras esquivar la rígida censura virreinal, lograron hacen llegar a la corte de Madrid un extenso memorial conteniendo denuncias y reclamaciones en favor de los indígenas. 1737: IV Rebelión de Chanchamayo. Líderes: Curaca Ignacio Totore 1737. Rebelión de Andrés Ignacio Cacma Condori y José Orco Huaranca, curacas pertenecientes a las antiguas panacas incas del Cuzco. En la conjura se hallaban implicados otros 17 curacas. Al producirse hechos violentos en Azángaro, las autoridades virreinales actuaron con gran rapidez, deteniendo a 89 indios principales del Cuzco, mientras que columnas milicianas armadas por los mercaderes entraban en Azángaro, donde, tras cometer excesos de todo tipo, apresaron a 39 indígenas sindicados como cabecillas de la rebelión. Todos los implicados fueron condenados a diversas penas: prisiones, mitas forzadas y a ración en las minas, obrajes y panaderías. 1739. La conspiración de Oruro (Alto Perú), bajo el mando de Juan Vélez de Córdova. Este personaje se proclamó descendiente de los soberanos incas y exigió a través de un “Manifiesto de agravios” el fin de la dominación española, fundamentando esta exigencia en el hecho que los funcionarios españoles se dedicaban solo a expoliar a las poblaciones, cuando el fin primordial de la dominación española había sido la evangelización. Poco antes de su estallido, el movimiento fue delatado; Vélez y otros cabecillas fueron capturados y ajusticiados. 1742-1756. La rebelión de Juan Santos Atahualpa, caudillo mestizo que se proclamó descendiente de los incas y tuvo el propósito expreso de restaurar el Imperio incaico y expulsar a los españoles. Al frente de las tribus selváticas, logró controlar un extenso territorio de la selva central del Virreinato del Perú, el llamado Gran Pajonal, llegando a amagar la sierra central. Si bien la rebelión no llegó a extenderse más allá de esos límites, tampoco pudo ser sometida por la autoridad virreinal. Juan Santos desapareció misteriosamente en 1756, desconociéndose la fecha y las circunstancias de su fallecimiento. 1750. La revolución de Huarochirí. Encabezada por Francisco Inca y Pedro de los Santos, en protesta por los abusos y arbitrariedades de las autoridades virreinales. Los insurgentes tomaron la ciudad de Huarochirí, a cuyo corregidor ajusticiaron. Las fuerzas virreinales, al mando de Melchor Malo de Molina y Espínola, cercaron Huarochirí, donde los rebeldes resistieron con heroísmo, hasta ser derrotados. Los líderes de la revuelta fueron apresados; algunos fueron asesinados y otros llevados a Lima, donde fueron ajusticiados. 1766. Movimiento de Quito, en la que participaron indígenas y mestizos, en protesta por el establecimiento de las aduanas. Se produjeron diversos motines y tumultos en dicha ciudad, a lo largo de dicho año. Desde Lima se enviaron tropas, para apaciguar a la población exaltada. 1768: La Revuelta de San Jacinto y San José. Líderes: Lorenzo Mambo y Francisco Margarito 1770. Movimiento de Sica Sica (Alto Perú). Los indígenas de dicha localidad dieron muerte al teniente del corregidor y atacaron con suma violencia el corregidor. La represión dejó como saldo cientos de indígenas masacrados. 1771. Movimiento de Pacajes (Alto Perú). Los indígenas de dicha localidad dieron muerte a su corregidor y persiguieron a los coadjutores de estos. Igualmente fue reprimido severamente. 1773. Protesta de Santiago de Chuco (en el actual departamento de La Libertad), protagonizada por indígenas y mestizos, por los exorbitantes precios de las mercaderías dadas en reparto por el corregidor, se les sumaría Celendín y Huamachuco. Como al año siguiente se renovaron estas protestas, las autoridades apresaron a los líderes visibles. 1774. Rebelión de Chumbivilcas. Se originó cuando el corregidor de esta localidad apresó al curaca local por encabezar la protesta general contra los repartimientos de mercaderías. Los indios reaccionaron violentamente y dieron muerte al corregidor. El alzamiento fue aplastado con un saldo elevado de vidas. 1774. Rebelión de los indígenas de la villa de Llata, contra los abusos del corregidor, al que dieron muerte. 1775: Levantamiento de Paucarcolla, Puno y Lucanas. Líderes: Consejo de indios 1776. Rebelión de los indígenas de Urubamba, que lograron expulsar a las autoridades virreinales. Estas regresaron con refuerzos militares y reprimieron a los rebeldes con extrema ferocidad. 1780-1781. La rebelión de los hermanos Katari en el Alto Perú. Ellos eran Tomás, Nicolás y Dámaso Katari. Actuaron en relación con la rebelión de Túpac Amaru II. Tomás Katari fue capturado por los españoles y despeñado el 15 de enero de 1781. Sus hermanos acabaron siendo sucesivamente delatados y apresados. Dámaso Katari fue ejecutado el 27 de abril y Nicolás Katari el 7 de mayo del mismo año. 1780. Conspiración de los plateros en el Cuzco. Los plateros Lorenzo Farfán de los Godos, Ildefonso Castillo, Juan de Dios Vera, Diego Aguilar, Ascensio Vergara, José Gómez y Eugenio Cárdenas, se complotaron con el influyente curaca de Písac, Bernardo Tambohuacso. Descubierta la conspiración, Farfán de los Godos y otros seis plateros fueron apresados y ajusticiados, en junio de 1780. Posteriormente fue capturado el curaca Tambohuacso, que fue ajusticiado el 17 de noviembre de 1780, días después del estallido de la rebelión de Túpac Amaru II.
Rebelión de Túpac Amaru II
Descendiente de la nobleza inca, José Gabriel Condorcanqui, curaca de Surimana, Tungasuca y Pampamarca, adoptó el nombre de Túpac Amaru II y encabezó la más formidable revolución indígena de la época colonial, en protesta por el maltrato que recibían los pobladores por parte de los corregidores. Entre sus exigencias figuraba la supresión de los corregimientos y la creación de una Real Audiencia en el Cuzco para una rápida administración de justicia, ya que solo existía la Real Audiencia de Lima para todo el territorio del Virreinato. A estos reclamos, se unió posteriormente su deseo de separarse del yugo español; es decir, su rebelión, originalmente de tendencia reformista, se convirtió en separatista. Para algunos analistas, fue el iniciador de la lucha por la emancipación política del Perú.
La rebelión estalló el 4 de noviembre de 1780 en el pueblo de Tinta (50 leguas al sur del Cuzco) y puso en movimiento a todo el sur del Virreinato del Perú, hasta la región de Charcas. Repercutió, además, en el resto de los dominios españoles de Sudamérica.
El primer episodio de la rebelión fue el apresamiento del corregidor de Tinta, Antonio de Arriaga, quien fue ejecutado públicamente. Acto seguido, Túpac Amaru II se puso en marcha hacia el norte contando con la simpatía y adhesión de los pobladores que, en su mayoría, estaban armados de picos, palos, hachas y sólo algunas armas de fuego. En estas condiciones, ganó la batalla de Sangarará, librada el 18 de noviembre de 1780. Pero no quiso todavía dirigirse al Cuzco y prefirió retirarse a Tinta, donde el día 27, lanzó un manifiesto explicando las causas que le habían llevado a la sublevación. Poco después, a inicios de diciembre se dirigió al sur, atravesó la cadena del Vilcanota, pasó por Lampa, Pucará y penetró en Azángaro, extenso recorrido con el que pretendía ganar adeptos a su causa.