Valencia de Alcántara es un municipio español de la provincia de Cáceres, en la comunidad autónoma de Extremadura. Comprende la villa del mismo nombre y varias pedanías como Alcorneo, El Pino o Las Huertas de Cansa. Con (INE ), es la capital del partido judicial de Valencia de Alcántara y de la mancomunidad Sierra de San Pedro.
La localidad, que posee el título de "Muy noble, antigua y leal Villa", limita con Portugal y la provincia de Badajoz. Su proximidad a la frontera lusa dio a Valencia de Alcántara una gran importancia histórica en la Edad Moderna. Entre 1644 y 1668 Valencia de Alcántara fue ocupado por el Reino de Portugal, y entre el y el se construyeron los monumentos más importantes de la localidad, si bien el municipio es más conocido por sus dólmenes prehistóricos.
Toponimia Actualmente existe una verdadera polémica en torno al gentilicio de la localidad, por cuanto la elección de este derivaría en cambios históricos. Por un lado, algunos historiadores sostienen que, según los estudios de Tito Livio, la Valencia de Alcántara que hoy conocemos tuvo su origen en una localidad romana denominada Valentia, por lo que sería más conveniente la utilización del gentilicio de valentinos. Por otro lado, aquellos historiadores e investigadores que abogan por la inexistencia de esta localidad romana, derivando los estudios de Tito Livio hacia la localidad de Valencia del Cid, defienden el uso de valencianos, que es el que se tiene en estos momentos por más usado. Sin embargo, en los últimos años, y a raíz de nuevas investigaciones, se ha venido por afirmar definitivamente la existencia de la Valentia romana como núcleo cercano a la Valencia de Alcántara actual.
Símbolos El sínople (verde) de la Cruz de Alcántara, la poderosa Orden Militar de Caballería que liberó a estas tierras del dominio árabe y dio a la villa la importancia que tuvo en la Edad Media, el gules (rojo) del fondo del blasón del castillo y las dos llaves, rojo de sangre vertida por tantos vecinos en defensa de la plaza fuerte entonces y en luchas y guerras posteriores, el azur (azul) de las aguas de la emblemática Rivera de Avid, defensora también de los baluartes del recinto amurallado, aguas en las que tantos nativos mojaron sus cuerpos, son los colores que en franjas verticales (lo vertical es deseo de subir, de trepar, de progresar), constituyen la bandera oficial, símbolo ya de Valencia de Alcántara, colores que separados por estrechas franjas del blanco de la paz y la armonía simbolizan toda la grandeza del patrimonio histórico, reunido en los más de 2000 años de existencia en el enclave de la vieja Lusitania.
Geografía Está situada en el extremo más occidental. Su núcleo urbano principal dista 14 kilómetros de la frontera con Portugal, 92 de Cáceres por la carretera nacional N-521, 10 de San Vicente de Alcántara por la EX-110 y 80 de Badajoz por la misma carretera.
Es cabeza de partido judicial. En una parte de su extenso término municipal se encuentra la llamada "Campiña", con sus diez aldeas: El Pino, Las Huertas de Cansa, San Pedro de los Majarretes, Las Casiñas, La Aceña de la Borrega, Alcorneo, Las Lanchuelas, La Fontañera y Jola, así como otros pequeños caseríos.
Hidrografía La mayor parte del territorio municipal está drenado por la red fluvial del Tajo, presidida por el Sever (nace en la sierra de San Mamede y forma frontera natural con Portugal, antes de llegar al Tajo, en Cedillo). A él conduce sus aguas el río Alburrel, quien a su vez recibe al Alpotrel y la rivera de Avid que atraviesa la villa, a excepción de las pedanías de Alcorneo, Aceña de la Borrega y Jola, que pertenecen a la Confederación del Guadiana.
Orografía miniatura|Paisaje en los alrededores de La Aceña de la Borrega El entorno natural existente en Valencia de Alcántara encierra uno de los parajes más representativos del bosque extremeño, estando su territorio bordeado por la sierra Fría, situado en las últimas estribaciones de la sierra de San Pedro y junto con la vecina sierra de San Mamede en Portugal forman el extremo más occidental de los Montes de Toledo. Su relieve se define por una sucesión de alineaciones residuales bajas y estrechas, entre las que se intercalan amplias zonas llanas donde se muestra el característico espacio adehesado extremeño. Los factores físicos más adversos se concretan en las fuertes pendientes provocadas por estas alineaciones y por el profundo encajamiento de la red fluvial, que da lugar a áreas de riveros.
Clima El clima presenta características mediterráneas, con indudables influencias atlánticas, propiciadas por la posición occidental de la población y recibidas a través de la portilla abierta por el Sever, lo cual condiciona el desarrollo de las actividades agrarias. Las precipitaciones medias anuales superan los 600 l. que se recogen del otoño a la primavera. Las temperaturas son calurosas en verano con 24 grados de media y suaves en invierno con 12,2 grados. La localidad tiene un clima mediterráneo de tipo Csaaemet.es, Atlas climático ibérico. (templado con verano seco y caluroso) según la clasificación climática de Köppen.
Geología En cuanto a la geología de la zona, la localidad se encuentra situada sobre el batolito granítico de Valencia de Alcántara (grandes “canchales” graníticos con enormes bloques en bolas cubiertos de líquenes y musgos que dan un tono singular al paisaje). Además, afloran otros materiales en los alrededores como las pizarras paleozoicas y precámbricas de morfología ondulada y los escarpados crestones cuarcíticos de Puerto Roque (que datan del período ordovícico) con dirección sureste-noroeste y que constituyen un paisaje característico de gran belleza.
Respecto a los suelos, son de carácter ácido, debido a la descomposición de los silicatos que constituyen los minerales que forman las rocas. Así, los suelos son pobres y de poca profundidad. Por otra parte destacan los entisuelos procedentes de la meteorización de las rocas por los ríos y riveras, siendo estos últimos más fértiles. Por último, se ha de destacar la existencia de las denominadas tierras pardas, procedentes de la descomposición de los feldespatos y que constituyen el biotopo característico del helecho y del castaño.
Historia Prehistoria miniatura|Dolmen del Mellizo El actual término municipal de Valencia de Alcántara ha experimentado un poblamiento continuado a lo largo de los distintos periodos de la historia, entendiendo como historia toda aquella manifestación a la que directa o indirectamente está ligado el hombre. Dicho poblamiento ha dejado sus huellas más tempranas en la Prehistoria.
Así, los primeros restos materiales encontrados en la zona de Valencia de Alcántara se asocian al Paleolítico en sus diferentes fases. Sin embargo, fue la revolución neolítica y el nacimiento de las primeras y primitivas formas civilizatorias las que dejaron una mayor impronta en forma de unas estructuras funerarias de carácter cultural y con un marcado carácter territorial como son los dólmenes.
Estas construcciones, en las que grupos humanos que poseían ya una visión de trascendencia, llevaron a cabo enterramientos tanto individuales como colectivos con la intención de marcar el territorio con los cadáveres de sus antepasados, forman hoy uno de los conjuntos megalíticos más importantes de Europa y con sus 41 dólmenes fue declarado en 1992 Bien Cultural con categoría de zona arqueológica. A la importancia simbólica y cultural de estas construcciones se une la importante colección de ajuares a ellos asociados que nos hablan de las formas de vida de esos grupos humanos que se abrían lentamente a la complejidad social.
Edad Antigua miniatura|Puente de origen romano en Valencia de Alcántara La fundación de Valencia de Alcántara ha sido popularmente considerada, no sin importantes cargas subjetivas, como parte de las Guerras Lusitanas, que enfrentaron a los pastores-soldados lusitanos del caudillo Viriato contra la ocupación romana. En sus relatos narrativos, los historiadores romanos recogen que, tras la rendición de Táutalo, sucesor de Viriato, el procónsul romano Quinto Servilio Cepión les cedió tierras donde establecerse de forma sedentaria y controlada. A esto añade Tito Livio que el propio sucesor de Cepión, Décimo Junio Bruto Galaico, fundó una ciudad llamada «Valentia» donde asentar a los veteranos de la guerra.
La interpretación de las palabras de Livio ha sido objeto de una importante controversia historiográfica, ya que tradicionalmente se ha optado por creer que estos veteranos no eran otros que los propios combatientes lusitanos, volviendo las acciones de Cepión y Bruto una sola gestión compartida. Debido a la lejanía geográfica de la Valencia a orillas del Mediterráneo -colonia romana y parte de la vía Augusta- y de la ausencia de descripciones históricas existentes, historiadores afines a esta corriente han interpretado que la misteriosa Valentia no sería sino Valencia de Alcántara, ubicada en las familiares tierras lusitanas, o puede que incluso en la moderna Valença do Minho en Portugal, en territorios galaicos posteriormente conquistados por Bruto. Sin embargo, la opinión moderna es que el texto se refiere a los veteranos del ejército romano, siendo entonces mucho más probable la opción valenciana como colonia militar de Bruto. Respalda esta idea que los nombres de las otras dos Valencias datan de una época mucho más tardía, alrededor del .
De cualquier manera, los habitantes de Valencia de Alcántara defienden el origen de la ciudad durante el de nuestra era y su fundación por los veteranos romanizados del ejército de Viriato, señalando para ello los restos romanos encontrados en los alrededores de la ciudad, como puentes, acueductos y fuentes, así como su emplazamiento en antiguo territorio lusitano y vetón.
Edad Media miniatura|Sinagoga de Valencia de Alcántara La crisis en la que se vieron inmersas las estructuras del Imperio Romano a partir del facilitó la instalación, violenta o no, de pueblos invasores en su solar como colofón a un proceso de migración anterior. De entre estos pueblos el visigodo fue el que terminaría alcanzando la hegemonía en la península, incluida la antigua provincia de Lusitania. En Valencia de Alcántara dicha presencia aparece reflejada en el registro arqueológico y constata la continuidad poblacional tras la caída definitiva del Imperio, continuidad que se prolongaría con la dominación musulmana.
Sin embargo, sería tras la reconquista de la plaza por la orden de Alcántara, en torno al segundo cuarto del , cuando esta iría adquiriendo las características que definitivamente alcanzaría en los siglos y . Al igual que otras poblaciones de la actual provincia de Cáceres, en Valencia de Alcántara llegarían a convivir tres civilizaciones de forma pacífica hasta que los criterios de pureza de sangre se impusieron con el decreto de expulsión de los judíos de 1492.
Esta expulsión no evitó, por el contrario, que el legado judío llegara hasta nuestros días gracias a la conservación de un barrio gótico en el que adquiere especial relevancia la sinagoga de la localidad, centro de la vida social y religiosa de la población judía que residía en la localidad. El valor de este importante conjunto encontró su reconocimiento en 1997 con su declaración como bien de interés cultural con la categoría de conjunto histórico.
Edad Moderna miniatura|Puerta de las Huertas