alt=Cínico|miniaturadeimagen|Busto de Antístenes (filósofo griego, fundador de la escuela cínica).

Se denomina escuela cínica (del griego kyon: ‘perro’, denominación atribuida debido a su frugal modo de vivir) a la fundada en la Antigua Grecia durante la segunda mitad del El griego Antístenes fue su fundador y Diógenes de Sinope uno de sus filósofos más reconocidos y representativos de su época. Reinterpretaron la doctrina socrática considerando que la civilización y su forma de vida eran un mal y que la felicidad venía dada siguiendo una vida simple y acorde con la naturaleza. El hombre llevaba ya en sí mismo los elementos para ser feliz y conquistar su autonomía; era de hecho el verdadero bien. De ahí el desprecio a las riquezas y a cualquier forma de preocupación material. El hombre con menos necesidades era el más libre y el más feliz. Figuran en esta escuela, además de los ya citados, Crates de Tebas, discípulo de Diógenes, Hiparquía, una de las primeras filósofas, y Menipo de Gadara.Historia de la Filosofía - Jaime Balmes Torre de Babel Ediciones.

Los cínicos fueron famosos por sus excentricidades, de las cuales cuenta muchas Diógenes Laercio, y por la composición de numerosas sátiras o diatribas contra la corrupción de las costumbres y los vicios de la sociedad griega de su tiempo, practicando una actitud muchas veces irreverente, la llamada anaideia. Ciertos aspectos de la moral cínica influyeron en el estoicismo, pero, si bien la actitud de los cínicos es crítica respecto a los males de la sociedad, la de los estoicos es de acción mediante la virtud.

Cinismo El cinismo es un movimiento que se desarrolló en Grecia, durante los siglos y y siguió en las grandes ciudades del Imperio Romano: Roma, Alejandría y Constantinopla hasta el . Uno de los orígenes del nombre está asociado a uno de sus fundadores, el primero fue Antístenes, que le puso este nombre por el lugar donde solía enseñar, que era un gimnasio llamado Cinosarges, lo que, traducido, vendría a ser perro blanco o perro veloz. Después, por el comportamiento de Antístenes y Diógenes, les apodaron cínicos, ya que sus comportamientos se asemejaban al de los perros, aunque al principio esta escuela fue llamada escuela socrática menor. La actitud cínica fue iniciada en Occidente por Diógenes de Sinope en el

El cinismo no fue una escuela a pesar de este título. Una escuela filosófica era un establecimiento en el cual se impartía una doctrina o inspiración intelectual mantenida por un grupo de personas dirigidas por un superior. Antístenes fue uno de sus fundadores y las reuniones las realizaban en un gimnasio que frecuentaban. Ellos estaban en contra de la escuela, repudiaban las ciencias, las normas y las convenciones, en especial Antístenes.

Descripción de una persona cínica

Estos individuos aspiraban a identificarse con la figura del perro, por la sencillez y desfachatez de la vida canina. Usaban barba, llevaban alforja y cayado, practicaban juegos de palabras a manera de metodología: a aquellos que proponían ideas y teorías incomprensibles, ellos ponían el gesto, el humor y la ironía.

Los cínicos tomaron como modelo la naturaleza y los animales; invitaban al alboroto de toda sepultura.

Alcifrón retrata a un cínico de la siguiente manera:Alcifrón, Cartas II,38. Traducción de Elisa Ruiz García, Madrid: Gredos (1988), ISBN 84-249-1298-5.

Filosofía

El cinismo es una de las más llamativas de todas las filosofías helenísticas. Pretendía ofrecer a las personas la posibilidad de la felicidad y la liberación del sufrimiento en una era de incertidumbre. Aunque nunca hubo una doctrina cínica oficial, los principios fundamentales del cinismo se pueden resumir de la siguiente manera:

El objetivo de la vida es la eudaimonía y la claridad mental o lucidez (ἁτυφια), literalmente «liberarse del humo» (τύφος), todo lo que significaba falsa creencia, insensatez, locura y presunción. La eudaimonía se logra viviendo de acuerdo con la Naturaleza (physis) tal como la entiende la razón humana (logos). La arrogancia (τύφος) es causada por falsos juicios de valor, que provocan emociones negativas, deseos antinaturales y un carácter vicioso. La eudaimonía, o el florecimiento humano, depende de la autosuficiencia o autarquía (αὐτάρκεια), la ecuanimidad, la virtud o areté, el amor a la humanidad, la franqueza en el hablar o parresía y la indiferencia ante las vicisitudes de la vida (adiaphora, ἁδιαφορία). Uno progresa hacia el florecimiento y la claridad a través de prácticas ascéticas (ἄσκησις) que lo ayudan a liberarse de influencias como la riqueza, la fama y el poder que no tienen valor en la Naturaleza. En cambio, promovieron vivir una vida de trabajo duro y esfuerzo (ponos). Para los cínicos, esto no parecía significar trabajo físico real. Diógenes de Sinope, por ejemplo, vivía de la mendicidad, no del trabajo manual. Más bien, significa elegir deliberadamente una vida dura, por ejemplo, usar solo una capa delgada y andar descalzo en invierno. Un cínico practica la desvergüenza o el descaro (αναίδεια) y desfigura el nomos de la sociedad: las leyes, costumbres y convenciones sociales que la gente da por sentado.

thumb|Los cínicos adoptaron a Heracles, que se muestra aquí en esta estatua de bronce dorado del , como su héroe patrón. Así, un cínico no tiene propiedad y rechaza todos los valores convencionales de dinero, fama, poder y reputación. Una vida vivida de acuerdo con la naturaleza requiere solo las necesidades básicas requeridas para la existencia, y uno puede liberarse desligándose de cualquier necesidad que sea el resultado de la convención. Los cínicos adoptaron a Heracles como su héroe, como personificación del cínico ideal. Heracles «fue quien trajo a Cerbero, el sabueso de Hades, del inframundo, un punto de especial atractivo para el hombre-perro, Diógenes». Según Luciano, «Cerbero y Cínico seguramente están relacionados a través del perro».

El estilo de vida cínico requería un entrenamiento continuo, no solo en el ejercicio de juicios e impresiones mentales, sino también en un entrenamiento físico:Diogenes Laërtius, vi. 70

Nada de esto significaba que un cínico se retiraría de la sociedad. De hecho, los cínicos debían vivir bajo el resplandor de la mirada del público y mostrarse bastante indiferentes ante cualquier insulto que pudiera derivarse de su comportamiento poco convencional. Se dice que los cínicos inventaron la idea del cosmopolitismo —cuando se le preguntó de dónde venía, Diógenes respondió que era «un ciudadano del mundo»—.

El cínico ideal evangelizaría; como perro guardián de la humanidad, pensaron que era su deber acosar a la gente sobre el error de sus caminos. El ejemplo de la vida del cínico —y el uso de la sátira mordaz del cínico— desenterraría y expondría las pretensiones que yacen en la raíz de las convenciones cotidianas.

La filosofía cínica tuvo un gran impacto en el mundo helenístico y, en última instancia, se convirtió en una influencia importante para el estoicismo. El estoico Apolodoro, escribiendo en el , afirmó que «el cinismo es el camino corto hacia la virtud».

El cinismo moderno y el antiguo

Con el tiempo, el concepto de cinismo fue mutando, y hoy se asocia a la tendencia a no creer en la sinceridad o bondad humana, ni en sus motivaciones ni en sus acciones, así como una tendencia a expresar esta actitud mediante la ironía, el sarcasmo y la burla.

Casi 2000 años después de que ciertos filósofos griegos hubieran abrazado el cinismo clásico, en el y escritores como Shakespeare, Swift y Voltaire, siguiendo las tradiciones de Geoffrey Chaucer y François Rabelais, utilizan la ironía, el sarcasmo y la sátira para ridiculizar la conducta humana y reactivar el cinismo. En el aspecto literario, figuras del y como Oscar Wilde, Mark Twain, Dorothy Parker y H. L. Mencken utilizaron el cinismo como forma de comunicar sus opiniones bajo algunas manifestaciones de la naturaleza humana. En 1930, Bertrand Russell, en el ensayo Sobre el cinismo de la juventud, pudo describir la medida en que —a su modo de ver— el cinismo había penetrado en las conciencias occidentales en masa, y puso acento especial en las áreas parcialmente influidas por el cinismo: la religión, la patria (el patriotismo), el progreso, la belleza y la verdad.

Muchos filósofos modernos y contemporáneos han tenido una influencia notable del cinismo antiguo. En la filosofía de Rousseau, Nietzsche, Michel Onfray o Peter Sloterdijk se puede notar un influjo del cinismo de Antístenes y Diógenes muy marcado, de modo que a través de ellos perviven en el pensamiento posterior ideas y propuestas del cinismo antiguo como la preferibilidad de la naturaleza frente a la convención, la necesidad de transformación valorativa de la sociedad, la libertad de palabra o el valor de la autarquía.Los filósofos cínicos: antología de textos. Editorial Tecnos, 2019. Pág. 329-365. ISBN 978-84-309-7790-1.

Personajes importantes del cinismo

Antístenes

Fue uno de los filósofos más relevantes de su época, discípulo directo de Sócrates; tuvo a su vez una influencia decisiva en algunas de las escuelas que se formaron en este periodo, tanto por sus teorías como por su actitud y su forma de vida.

Antístenes nació en Atenas, entre los años 450 y 445 a.C., y murió en el año 366 a. C. Su padre era un ciudadano ateniense y su madre una esclava tracia. Este mestizaje le impedía conseguir la ciudadanía ateniense, pero no parece que esto le importunara demasiado.

Su andadura filosófica comenzó como discípulo del famoso sofista Gorgias, que como todo sofista cobraba por enseñar, por lo cual se podría deducir que Antístenes gozaba de una buena posición económica. En este mismo tiempo se inició también en los misterios órficos. Sin embargo, su principal aprendizaje fue con Sócrates, de quien se hizo discípulo y amigo hasta la muerte de este.

Antístenes estuvo presente en la muerte de Sócrates mientras discutían sobre la inmortalidad del alma y esperaban a que llegara el momento de beber el veneno que le causaría la muerte. La tranquilidad del viejo maestro en tan decisivos momentos causó una profunda impresión en todos los que estaban allí presentes. Probablemente esto influyera en la insistencia posterior de Antístenes en la ataraxia.http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&TIPO_BUS=3&LEMA=ataraxia

Un buen día Antístenes decidió prescindir de todo lo superfluo y fundar su propia escuela. Lo hizo en un gimnasio en las afueras de Atenas llamado Cinosarges, que quiere decir ‘perro blanco’. El cambio es tan radical que se manifestó también externamente: comenzó a vestir un manto, un zurrón y un bastón, indumentaria que se convirtió en el uniforme del cínico. Prescindió de una manera decisiva de todo lo que no puede llevar encima, con la intención de librarse de los caprichos de la fortuna y regir su propio destino.

Su objetivo era alcanzar la felicidad y las virtudes de un ser humano y, según afirmaba, esto se conseguía si se dependía solo de sí mismo. Lo fundamental para el cínico era la autarquía, es decir la independencia de todo condicionamiento exterior, la autosuficiencia, que podía aprenderse pero que requería un esfuerzo. Atrás quedaba todo aquello que consideraba que ya no le pertenecía al sabio, la familia, el dinero, la fama y sobre todo sus antiguos pensamientos. En cierta ocasión afirmó que la mayor dicha era, sin duda, morir feliz.

Antístenes vivía según su propia ley, la que él mismo eligió para sí. Las leyes establecidas y las convenciones sociales no eran importantes para este sabio, que como todos los cínicos despreciaba las normas, las instituciones, las costumbres y todo lo que representaba una atadura para el hombre. Predicaba una vuelta a la naturaleza como revulsivo a la domesticación social y cultural que se imponía en las ciudades. Poseía una amplia cultura y escribió numerosos libros, de los cuales actualmente tan solo se conservan dos breves fragmentos.

Crates de Tebas