Andrés Rafael Cayetano Corpus García de la Barga y Gómez de la Serna, conocido por el seudónimo Corpus Barga (Madrid, — Lima, ), fue un periodista, memorialista y escritor español. Destacado corresponsal europeo del período de entreguerras del siglo , llegó a cruzar el Atlántico en un dirigible y a entrevistar a personajes como Churchill, Hindenburg, Hitler, el general Joffre, Lenin, Mussolini o el papa Pío XI. Exiliado en 1939, vivió en Francia y luego en Perú, donde fue director del Instituto de Periodismo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. En 1974 se le concedió el Premio de la Crítica de narrativa en castellano.

Biografía

Hijo de Eulalia Gómez de la Serna y Félix García de la Barga, vicepresidente primero de las Cortes e íntimo colaborador de la política de Prim, y que durante la Restauración formó parte del Estado Mayor como senador vitalicio y consejero de Estado. Como el propio Corpus Barga explica minuciosamente en "Mi familia", primer capítulo de su memoria inconclusa, sus antepasados familiares hundían sus blasones y solares entre las raíces de las más rancias y guerreras sagas de la península ibérica (incluidos los siete Infantes de Lara y el medio moro Mudarra. El escritor, que por haber nacido el día del Corpus fue bautizado Andrés Rafael Cayetano Corpus, tomó como seudónimo ‘Corpus’ dejando en el olvido sus nombres y abreviando sus largos apellidos compuestos (García de la Barga y Gómez de la Serna) en un sencillo ‘Barga’, detalle definitorio de su mente lógica y progresista.

De sus primeros años rememoraría luego, además de su aristocrática infancia madrileña, las largas temporadas en Belalcázar, su casona solariega (“la Casa Grande” y las gentes del lugar, recreados luego en La vida rota y en Los galgos verdugos); documentos que además de componer su biografía con una precisión desbordante, significarían uno de los ejercicios más celebrados de la historiografía con envoltura literaria, en lengua castellana y desde la plataforma periodística.

Adolescencia y juventud

El joven Barga inició la carrera de Ingeniería de Minas –era el año 1900– como estudiante «superdotado», y con apenas diecisiete años publicó a principios de 1904 un libro de poemas, Cantares, del que destruyó todos los ejemplares. Enviado por su padre al foco minero cordobés de Peñarroya para que tuviera una mayor perspectiva de sus objetivos profesionales, le impresionó de tal modo el penoso marco laboral de los mineros que abandonó los estudios aquel mismo año de 1906. El 4 de agosto de ese mismo año publicó en El País su primer artículo, titulado "La soberbia del Mercurio". En ese periodo, Barga frecuentó las tertulias capitalinas y coqueteó con el anarquismo en boga (como lo habían hecho antes Azorín o Pío Baroja);Cuenta Manuel Vicent, glosando los escritos biográficos del propio Corpus Barga, que en 1917, y encontrándose como corresponsal en España, su versión favorable sobre una huelga revolucionaria en Asturias provocó que fuera detenido y encerrado en un acorazado en la ría de Bilbao, donde el impetuoso y joven Barga intentó convencer al capitán del barco para huir juntos surcando los mares en aras de la libertad. Cuenta también que en sus visitas a Madrid, solía acompañar a Valle-Inclán y Ricardo Baroja, en las nocturnas mascaradas por el cementerio de San Martín en Chamberí, donde «disfrazados de frailes capuchinos fingían azotarse al pie de las tumbas».

La muerte de sus padres en diciembre de 1907 acentuó su espíritu inquieto e inconformista. Sus tutores decidieron recluirlo en la casa solariega familiar de Belalcázar donde Corpus iniciaría la redacción de La vida rota (escrita en 1908 y publicada en 1910). Una escapada a Buenos Aires inspiró Primer viaje a Ámerica, segunda parte de La vida rota.El 17 de noviembre de 1913 aparece el primer número del semanario Menipo (republicano y anticlerical), con Corpus como único redactor, y del que solo se publicarían tres números.

Coincidiendo con el atentado de un anarquista a Canalejas y algunos contratiempos con la policía por su actividad periodística,Fue denunciado por el Ministerio de Marina a raíz de un artículo publicado en el semanario Menipo en diciembre de 1913, glosando el viaje del acorazado Carlos V a México. Corpus dejó España para instalarse en París, trabajando inicialmente como linotipista. En la capital francesa se casaría en 1918 con Marcelle Trannoy, estudiante de medicina, que le daría dos hijos (Andrés y Rafaela).

Corresponsal en París

En la capital francesa desarrolló una creciente e importante actividad periodística entre 1914 y 1930. Colaboró en las revistas España, Nuevo Mundo, la Revista de Occidente (1923) o La Gaceta Literaria (1927), y en diarios españoles como el republicano El País, El Sol, La Correspondencia de España o el Diario Universal; asimismo su firma se haría habitual en la prensa latinoamericana: La Voz Nueva de México, La Pluma de Montevideo, El Intransigente, El Radical, y a partir de 1929 en La Nación de Buenos Aires. Además, el Corpus parisino, resultó ser el indispensable «cónsul literario, acompañante, anfitrión y guía de visitantes» como Baroja, Unamuno, Valle-Inclán, Ortega y Gasset, Blasco Ibáñez, José Gutiérrez Solana o su sobrino Ramón Gómez de la Serna. En la capital francesa también coincidió con heterogéneos personajes del período de entreguerras (Colette, Maiakovski, Ilyá Ehrenburg, Kerenski, Trotski, Diego Rivera, León Bonnat, Salvador de Madariaga, Henri Bergson, e incluso quizá a los Modigliani, Apollinaire, Cocteau y Picasso).

En 1930 Barga se trasladó a Berlín para dirigir la agencia de La Nación. Fruto de esa gestión, en mayo del mismo año fue pasajero en el Graf Zeppelin realizando la ruta Berlín-Sevilla-Pernambuco-Baltimore, cubriendo con sus crónicas tan singular vuelo.Corpus contaba con la experiencia ya vivida en 1919 del viaje en avión París-Madrid para celebrar la firma del Tratado de Versalles, uno de los primeros viajes en tal recorrido (en un biplano de una sola hélice, sin brújula ni cubierta de la carlinga, pilotado por el aviador francés Romanet). Con la llegada de la Segunda República, Barga se muda a Madrid como director de la agencia del citado diario argentino en España.

1936-1939

Con el estallido de la guerra civil española, a pesar de su condición de miembro de la alta burguesía aristocrática española, Corpus Barga se mantiene fiel a la Segunda República Española. Así, hasta su exilio a principios de 1939, su «trabajo tendrá como única finalidad apoyar la República»,, María José. Ficha biográfica. Real Academia de la Historia. Consultado el 24 de enero de 2019. colaborando con publicaciones como El Mono Azul y Hora de España, entre otras actividades, y fue coprotagonista de dos episodios –tan estremecedores como relevantes– relacionados con la cultura de España durante la Guerra, como así fuera la operación de salvamento del Museo del Prado y su tesoro, y el posterior traslado de Las Meninas a Ginebra. En ese contexto, participó en el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, celebrado en julio de 1937 en Valencia.

También acompañó a Antonio Machado en la dramática salida de España del poeta y otros intelectuales republicanos como Tomás Navarro Tomás, Joaquín Xirau, Clementina Arderiu o Carles Riba.Éxodo amargo desde Barcelona hasta Portbou entre la interminable caravana de españoles derrotados «que arrastraban carretas con colchones y enseres de mínima subsistencia» –según relato del propio Corpus Bargá, que documentarían luego biógrafos como Gibson o periodistas como Vicent. Ambos retoman el relato de Barga y episodios conmovedores como la visión del anciano Machado junto a su madre, en una parada de la huida, «con el bastón entre las piernas, hablando de Fray Luis, de Valle-Inclán, de los clásicos latinos, recordando historias de las tertulias en Madrid, en París, mientras las tropas rebeldes bombardeaban a la gente que corría despavorida por las cunetas, en medio de un enorme atasco de coches». O cuando, más tarde, el grupo es detenido en la frontera francesa por los gendarmes, a los que Corpus, para que comprendieran ante quién se encontraban, les dijo que aquel anciano “Es nuestro Paul Valéry”. Pero a pesar de los esfuerzos y trámites de Corpus Barga con la Embajada de la República en París, Machado y su madre, víctimas del esfuerzo y la desesperanza murieron en Collioure, pocos días después.

En Francia, colaboró con el gobierno de la Segunda República en el exilio y participó en la fundación de la Unión de Intelectuales Españoles en Francia. Con otro miembro de esta organización, José María Quiroga Plá, y su amigo en común, Max Aub, también colaboró en Unión el boletín de la Unión Nacional Española (UNE), creada por el Partido Comunista de España,, Gérard y Jacques . Max Aub y Francia o la esperanza traicionada, pp. 116-7. Editorial Renacimiento, 2007. En Google Books. Consultado el 24 de enero de 2019, Presionado por los efectos de la ocupación alemana Barga abandonó Francia en 1948 para trasladarse a Perú, en cuya capital residiría ya hasta su muerte.

América, América

En 1948, la crisis a que se vio sometida la prensa argentina con la política de Juan Domingo Perón, y el ofrecimiento del gobierno peruano para dirigir la Escuela de Periodismo de la Universidad de San Marcos, le llevarían a América, instalándose en Lima, él solo, tras dejar a su familia en Cour Cheverny. Pero Lima no era París, ni América era Europa, como explicaba el propio escritor:

En la capital peruana sería visitado por españoles en el exilio como Rafael Alberti y María Teresa León o profesores en instituciones extranjeras (como Gerardo Diego, Dámaso Alonso o Jorge Guillén. También colabora en publicaciones creadas por exiliados (España Peregrina, Realidad, Cabalgata, Romance o el Boletín de la Unión de Intelectuales Españoles en Francia), y continúa su trabajo como periodista de La Nación, El Nacional de Caracas, además de participar en revistas y periódicos limeños como Visión del Perú, Mar del Sur, Expreso o El Comercial, e incluso en revistas españolas con las sobrevivientes "Revista de Occidente" e Ínsula o los "Papeles de Son Armadans". Desde su gestión en la Universidad de San Marcos, dirige la Gaceta Sanmarquina desde su fundación en mayo de 1964. Tres años después, en octubre de 1967, Barga se despidió de la institución universitaria peruana con una conferencia titulada "Mis años de periodista: una autobiografía comprendida entre los años más cruciales del siglo (1914-1945)".

A caballo de dos siglos

El cronista que había entrevistado a los más notables personajes de la política europea de la primera mitad del siglo , viviría durante años el olvido del mundo en su ínsula Barataria limeña. Incapaz de permanecer inactivo se entregó a la empresa del memorialista que «tenía la obligación de contar su vida en el increíble escenario de la Historia».El minucioso, largo e ingrato proceso de la gestación e intentos de edición de sus memorias quedan descritos en documentos varios, de entre los que podría destacarse quizá la entrevista publicada en la revista Triunfo en 1973, realizada por José Miguel Oviedo; o la que reprodujo el artículo de Antonio Núñez en Ínsula.