La Universidad de Antioquia (U. de A.) es una institución de educación superior colombiana, ubicada en el departamento de Antioquia. Fundada bajo autorización del rey Carlos IV de España por Real Cédula del 9 de febrero de 1801, la Universidad de Antioquia es reconocida como la primera mejor universidad pública del país, según Times Higher Education. Su facultad de Medicina es reconocida como la mejor del país. Mediante la Resolución 016105 del 29 de julio de 2025, el Ministerio de Educación Nacional ordenó medidas preventivas y de vigilancia especial, en el marco de una crisis financiera con un déficit histórico superior a los 450.000 millones de pesos. El 29 de diciembre de 2025 el Ministerio designó a Héctor Iván García García como rector interino, quien tomó posesión el 21 de enero de 2026.

Su campus principal, Ciudad Universitaria, está ubicado en la ciudad de Medellín, y cuenta además con las sedes de Ciudadela Universitaria de Robledo, Edificio San Ignacio y Área de la Salud. También tiene sedes regionales en los municipios de Puerto Berrío, Caucasia, Santa Fe de Antioquia, Segovia, Amalfi, El Carmen de Viboral, Sonsón, Andes, Carepa, Apartadó, Turbo y Yarumal. Su primera sede regional fue Jesús Mora en Turbo, la cual fue movida años después a mejores instalaciones y se conoce hoy en día como sede Ciencias del Mar.

Es una entidad descentralizada, organizada como un ente universitario autónomo con régimen especial, vinculada al Ministerio de Educación Nacional en el ámbito de políticas y planeación del sector educativo y en relación con el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología.

Está integrada por 26 unidades académicas divididas en 14 facultades, 4 escuelas, 4 institutos y 3 corporaciones que ofrecen cerca de 130 programas de pregrado. En postgrado, ofrece 58 especializaciones, 46 especialidades médicas, 57 maestrías y 23 doctorados, para un total de 184 programas en esa modalidad. Una de las área donde más se ha destacado es la medicina, según la lista de clasificación QS desde 2019 posee el mejor programa de medicina del país y uno de los mejores 15 de Latinoamérica. Así mismo, el Times Higher Education cataloga el programa como uno de los 3 mejores programas del país, además de ser el 2016 el año donde la institución obtuvo su mejor clasificación con el segundo puesto.

Recibió la acreditación institucional de alta calidad del Ministerio de Educación Nacional el 5 de septiembre de 2003, por un lapso de 9 años, convirtiéndose en la primera universidad pública en lograrlo. El 14 de diciembre de 2012, la universidad recibió la renovación de la acreditación institucional de alta calidad de forma consecutiva, por parte del Consejo Nacional de Acreditación, y por un periodo de 10 años, siendo, junto con la Universidad de los Andes, la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad del Valle, las únicas en obtener el reconocimiento del mayor número de años de acreditación institucional en el país. Y aparece en numerosas clasificaciones junto a otras instituciones de calidad, en 2020 clasificó segunda mejor universidad Colombiana en el portal Donde Estudiar y primera cómo mejor universidad pública en Colombia.

Además de destacarse en el campo académico y en investigación, también sobresale como un importante centro cultural. La universidad cuenta con instituciones y dependencias universitarias que promueven la cultura y las artes, como el Museo Universitario, la Biblioteca Central, la Editorial U. de A., la Emisora Cultural y el Centro Cultural Carlos E. Restrepo de la Facultad de Artes. Adicionalmente cuenta con una escuela de idiomas que a través del programa Multilingua facilita los intercambios académicos y culturales de sus estudiantes, mediante este programa se puede aprender los siguientes idiomas: francés, alemán, italiano, chino mandarín, portugués, japonés, además de algunas lenguas ancestrales colombianas como Kriol, Ẽbẽra Chamí, Wayuunaiki  y Mɨnɨka.

Historia

Fundada bajo autorización del rey Carlos IV de España por Real Cédula del 9 de febrero de 1801, en tiempos virreinales, (Virreinato de Nueva Granada), la sociedad antioqueña dependía de los colegios y universidades bogotanas y de los seminarios payaneses para la educación de sus hijos. Desde finales del período virreinal los vecinos de la Villa de Medellín, actual capital del Departamento, solicitaron a la Corona española permiso para crear un colegio-convento.

250px|thumb|left|Universidad de Antioquia (izquierda) antes de la gran reforma. En el medio Iglesia de San Ignacio y al otro costado quedaba el colegio de San Ignacio.

Esta primera fundación franciscana inició sus labores en el año de 1803, con la enseñanza de la Gramática, la Filosofía y el Latín, en un local del costado norte de lo que hoy es el Parque de Berrío, bajo la dirección de Fray Rafael de la Serna. El 2 de agosto del mismo año se puso la primera piedra y se inició la construcción de lo que actualmente es, en la Plazuela de San Ignacio, el Paraninfo, Aula Máxima de la Universidad.

El Real Colegio de Franciscanos entró en receso con la revolución de la independencia de Colombia, pero sirvió de base para las cátedras de gramática y filología que dictaron los próceres de la independencia Miguel Uribe Restrepo, Liborio Mejía y José Félix de Restrepo. En 1822, consolidada la independencia nacional, el vicepresidente de la República, General Francisco de Paula Santander, promovió la instauración de un nuevo plan educativo en el plantel, que adquirió el nombre de Colegio de Antioquia. Cinco años más tarde, el presidente Simón Bolívar concedió la autorización para impartir enseñanza en jurisprudencia.

240px|thumb|Facultad de Medicina. thumb|240px|right|upright=1|Facultad de Ingeniería.

Una vez establecido el nuevo colegio, se terminó el edificio que había empezado Fray Rafael de la Serna; sin embargo, con el correr de los años la Institución tuvo diferentes denominaciones y que corresponden a las exigencias que el proceso histórico, político, económico y social impuso. En 1822 se llamó Colegio de Antioquia; en 1832, Colegio Académico; en 1853, Colegio Provincial de Medellín; y en 1860 tomó el nombre de Colegio del Estado el cual coincide en un periodo de 10 años de tranquilidad política, lo que propició la transformación del colegio en institución de educación superior, organizada en torno a escuelas y con la potestad de otorgar títulos profesionales en las diversas áreas del conocimiento. En la gobernación de Pedro Justo Berrío, se convirtió en Universidad de Antioquia el 14 de diciembre de 1871.

La vida de la institución por aquellos años estuvo marcada por la estabilidad y el desarrollo regional a través del excelente desempeño de sus egresados, que se desempeñaron como abogados, jueces, médicos, artesanos y maestros en las diferentes localidades antioqueñas. Este período de largo avance en cuanto al número de alumnos, profesores y cátedras impartidas, así como por el número de graduados, se vio frenado en 1876 con el estallido de una de las guerras civiles más desastrosas que se presentaron en suelo antioqueño. Permaneció cerrada hasta 1878, reinició labores con 76 estudiantes y con un cuerpo docente reducido a su mínima expresión. Resurgió con el nombre de Colegio Central de la Universidad y sin escuela de medicina.

A partir de 1881, un exalumno, el abogado e historiador Álvaro Restrepo Eusse, asumió la rectoría del plantel y empezó la recuperación del tiempo perdido. Los estudios de medicina avanzaron enormemente, gracias a las prácticas que realizaban los estudiantes en el Cementerio de San Lorenzo y en el Hospital San Juan de Dios. Un año después, la Universidad de Antioquia recuperó su nombre y puso en funcionamiento las facultades de Filosofía y Letras, Jurisprudencia y Medicina. Cabe destacar la oleada de estudiantes procedentes de otros departamentos de Colombia: Cauca, Cundinamarca, Boyacá, Bolívar, Santander y Tolima.

En noviembre de 1916 se restauró el paraninfo y se dio remate a la obra de revestimiento y modernización de la fachada principal del edificio. Allí funcionaron las secciones de bachillerato, las facultades de derecho, y medicina y por algún tiempo la Escuela de Minas, que formó parte integrante de la Universidad y se desmembró definitivamente de ella en 1911. En 1918 empezaron a funcionar en edificios independientes las facultades profesionales que entonces existían, lo mismo que las creadas posteriormente, a cargo de los respectivos decanos o directores, sin que la separación material haya roto la unidad universitaria, mantenida por el rector, y el consejo directivo de la Universidad.

Entre la década del treinta y cuarenta, se crearon la Revista Universidad de Antioquia (1935), la Emisora Cultural (1933), se reorganizó la biblioteca dando paso a la Biblioteca Central (1935), y se crearon los museos de Ciencias Naturales (1942) y el de Antropología (1943) que luego darán origen al Museo Universitario en 1970. Todas estas instituciones han sido hasta el presente los ejes básicos de la Extensión Cultural y del aporte al conocimiento y conservación de la cultura regional.

En los años cincuenta la Universidad de Antioquia tenía un poco más de mil estudiantes en una serie de facultades esparcidas por toda la ciudad de Medellín las cuales tenían grandes carencias y problemas, se empezó a ver la necesidad de mejorar y transformar la institución.

En 1960, se creó el Instituto de Estudios Generales "se ponía la filosofía en el centro y en la base de la formación académica de todas las facultades de la Universidad, para que desde allí se desprendieran otros saberes prácticos y profesionales como las ramas de un mismo tronco". La Filosofía se constituía, así, en el centro de la formación académica.

En la misma década del sesenta, bajo el impulso del Gobernador de la época el médico Ignacio Vélez Escobar, y con créditos y ayudas internacionales, se llevó a cabo la construcción de la Ciudad Universitaria. El traslado de la Universidad a la actual Ciudad Universitaria se inició en 1968 (aún sin terminar). Su construcción se había proyectado para quince mil estudiantes, cifra que en ese momento resultaba exagerada; el diseño arquitectónico contó con la asesoría de representantes de las entidades extranjeras que habían contribuido a financiar la obra y obtuvo el Premio Nacional de Arquitectura. La Ciudad Universitaria no era el único signo visible de la transformación de la Institución: cambios académicos, administrativos y pedagógicos estaban anunciando el advenimiento de la Universidad de masas; desaparece el Instituto de Estudios Generales para dar paso a la Facultad de Ciencias y Humanidades.

240px|thumb|left|Plazoleta Central, Ciudad Universitaria.

En la década del ochenta vinieron nuevos cambios: en 1984 se creó el Departamento de Publicaciones de la Universidad como importante recurso en la difusión de la cultura; en 1988 se creó el Instituto de Estudios Políticos; y en 1989 se creó el Instituto de Estudios Regionales. Estos cambios surgieron en un nuevo contexto donde se reconocía la actividad investigativa como vital función de la Universidad.

En los años noventa se caracterizó por un nuevo perfil del estudiante y del profesor. En 1993, el proyecto universitario se enmarcó en cuatro puntos en los cuales se consideraba la sociedad como valor fundamental en las actividades universitarias: apertura a las distintas corrientes del pensamiento, la ciencia y la técnica; construcción de alianzas estratégicas con las organizaciones civiles y productivas y con el Estado; desarrollo de una ética creadora de puentes entre los distintos estamentos universitarios; y la aceptación de la Universidad como bien público.