Fresneda de la Sierra Tirón es una localidad y un municipio situados en la provincia de Burgos, comunidad autónoma de Castilla y León (España), comarca de Montes de Oca, partido judicial de Briviesca, limítrofe con la provincia de La Rioja y en la falda de la sierra de la Demanda.

Geografía Fresneda de la Sierra Tirón se encuentra en la provincia de Burgos (Castilla y León), a 56 km de la capital. Es el último pueblo burgalés de la sierra de la Demanda antes de la comunidad autónoma de La Rioja.

En el sur de su término municipal se ubica el Pozo Negro, aunque sus aguas son de un color verde turquesa, una modesta laguna de origen glaciar a la sombra del pico Otero. Este pequeño lago es el único hábitat conocido de la subespecie de tritón palmeado Lissotriton helveticus punctillatus.

Municipios limítrofes Al norte con Pradoluengo, San Vicente del Valle y Belorado Al este con Valgañón y Ezcaray Al sur con Barbadillo de Herreros Al oeste con Santa Cruz del Valle Urbión

Historia No se sabe con certeza la fecha de la fundación de Fresneda de la Sierra Tirón.

Fresneda de la Sierra Tirón pertenecía a un espacio geográfico llamado “Valle de San Vicente”, que comprendía el territorio delimitado por los recorridos de los ríos Tirón y Urbión en los que, además de Fresneda, se integraban las localidades de San Vicente del Valle, Espinosa del Monte, Santa Olalla del Valle, Villagalijo, San Clemente del Valle, Ezquerra, Pradoluengo, Soto, Santa Cruz del Valle Urbión, Garganchón y Valmala.

Su origen, según algunos historiadores, entre ellos el profesor Abasolo, podría remitirse a la época romana, ya que en la zona de “Los Rubiales” existen unos vestigios que parecen pertenecer a este periodo histórico.

La mayoría de los topónimos de la zona y de los montes de Fresneda tienen nombres vascos. Según estudiosos del tema, podrían tener su origen en los individuos que habitaban el valle antes de la llegada de los romanos y que se entendían en este idioma. Actualmente perviven muchos de estos términos, como es el caso de lugares de la Sierra o cercanías de esta localidad conocidos por los nombres de “Turrioza”, “Bagadia”, “Zorruzea”, “Anticumbea”, etc.

Siglos - De esta época se han encontrado varias estelas romanas en la zona, entre ellas cabe destacar la estela encontrada en el término “Peña La Pastora”, cerca de la localidad. Se trata de una piedra de forma fálica y en la que se puede distinguir la representación de una figura humana. Parece tener origen funerario y podría tener conexión con estelas celtibéricas () y cuya continuación las encontraríamos en las estelas hispanorromanas (-), según el profesor Abasolo. Esta pieza puede ser apreciada en la plaza mayor de Fresneda, donde se encuentra emplazada actualmente.

Otras estelas romanas fueron descubiertas en los muros de la iglesia de la Asunción de San Vicente del Valle.

Siglos - Comienza el colapso de los visigodos y el inicio de la conquista de la península ibérica por los musulmanes.

La ocupación militar se realiza en muy poco tiempo, a excepción de la zona norte, donde se organizaron diversos núcleos de resistencia.

En el año 759, el monarca astur Fruela I se desplaza hasta la Demanda para presidir un pacto fundacional de la comunidad religiosa femenina de San Miguel de Pedroso.

Los habitantes de la zona se dedicaban fundamentalmente a la ganadería.

Los condes castellanos promocionan el ensalzamiento del monasterio de San Miguel de Pedroso y gracias a sus manifestaciones contribuyen a aumentar de forma notable su patrimonio, pasando a convertirse en el gran centro religioso de la zona, ganando en riqueza y en prestigio.

La primera referencia escrita que encontramos de Fresneda de la Sierra nos lleva al año 945. Se trata de un documento donde Fernán González, conde de Castilla, concede al Monasterio de San Lorenzo, situado entre Espinosa y San Vicente, comunidad de pastos y leña con los pueblos de Eterna, San Vicente y Fresneda, la dehesa del pueblo quedando explícitamente excluida de este acuerdo.

En el año 979, se menciona a Fresneda y Pradilla en una donación hecha por el conde castellano García Fernández, en el Monasterio de San Miguel de Pedroso.

Siglos - Durante los siglos y , estos territorios quedaron como fronterizos entre Navarra y Castilla durante años y fueron objeto de disputa entre ambos reinos.

Entre los años 1035-1054, el Valle estuvo integrado en el reino de Navarra a todos los efectos.

A finales del , los reyes de Navarra y Castilla sometieron el contencioso a la autoridad del rey de Inglaterra, Enrique II, el cual dio la razón al rey castellano y a partir de entonces, los territorios de la zona del Valle de San Vicente quedaron definitivamente integrados en el reino de Castilla.

Un texto de 1028 habla de un pueblo llamado Lizárraga, que seguramente hace referencia a Fresneda de la Sierra, ya que la palabra “Lizarra” significa fresno en euskera, y desde la época medieval es habitual encontrar multitud de topónimos vascos dando nombre a muchos lugares de los montes de Fresneda.

Un legajo fechado en 1079 habla del Monasterio Sancti Lohannes de Fraxeneta. Este cenobio estaba cerca del río Tirón, aguas arriba de la villa de Fresneda y lo más probable es que este sea el origen del nombre de los pagos y puentes dedicados actualmente a San Juan en esta zona.

El vínculo real con Fresneda se consagra en 1173, cuando el 23 de octubre de ese año Alfonso VIII de Castilla emite un diploma desde el mismo pueblo.

El documento en sí trata de la posesión de unas tierras cerca de Herramélluri. La presencia del rey y su séquito en el pueblo debió suponer uno de los acontecimientos más memorables de la época. Acompañando al rey, estaban la reina Eleonor, el arzobispo de Toledo (Cerebruno), otros dos obispos (los de Calahorra y Burgos), tres condes y varios de los señores más poderosos del reino. El motivo de esta visita parece cinegético.

En 1191, este monarca dota al Valle de San Vicente de un cierto estatuto jurídico que ahonda en el individualismo.

Como legado artístico del románico encontramos pertenecientes a este periodo dos iglesias, la de San Clemente del Valle y la de Valmala, y dos pilas bautismales ubicadas en las iglesias de Fresneda de la Sierra (año 1225) y Espinosa del Monte.

Este periodo destaca por la fundación de dos conventos de frailes franciscanos en la sierra de Fresneda.

Estas dos edificaciones religiosas fueron fundadas por Fray Lope de Salinas, fundador también del Monasterio de Nuestra Señora de los Lirios de Alveinte, gracias al patrocinio económico y apoyo de los Condes de Haro.

El primer eremitorio lo funda en 1427 y lo construye a unos 9 km de Fresneda (cerca de la zona de “Tres Aguas”). Se trata de un pequeño convento constituido por una pequeña y sencilla iglesia y por una estancia para unos seis religiosos. Decide ubicarlo en un lugar solitario, inhóspito y alejado de cualquier población, con el fin de que fuera el sitio ideal para la oración, penitencia y para la dedicación completa a Dios, en consonancia con los ideales de San Francisco de Asís.

El Convento de San Bernardino de la Sierra se funda a mediados del . El Padre Salinas decidió ubicarlo más cerca de Fresneda, a unos 4 km de distancia (cerca del Vivero), para que los frailes que lo habitaran pudieran asistir a los fieles de los pueblos de la zona con más frecuencia.

En dicho centro religioso se puso una comunidad formal y numerosa para realizar los ejercicios religiosos y asistir a los fieles de las poblaciones más cercanas, quienes también contribuían con sus limosnas al mantenimiento de los frailes.

Durante este siglo, el Eremitorio de San Antonio comienza su decadencia, quedando casi en ruinas tras la muerte de su fundador en 1463. Los discípulos del Padre Salinas abandonan el lugar poco después.

El edificio quedó en ruinas a causa de la débil materia con la que fue construido.

Fue a finales de este siglo cuando es reedificado por Fray Bartolomé Ortega, quien decide retirarse a este lugar a hacer penitencia.

A partir de ese momento tomará más importancia el Convento de San Bernardino.

Durante años se enseñó en este último, el estudio de la gramática y el estudio de las artes liberales.

La asistencia espiritual de los frailes de San Bernardino tuvo gran importancia en la zona de Fresneda y pueblos cercanos.

Tomó el hábito en este convento, el padre fray Bernardo de Fresneda, confesor y consejero del Rey Felipe II y obispo de Cuenca y de Córdoba.

El Padre Fresneda costeó la realización del retablo del altar mayor. Retablo obra de Don Rodrigo de Haya, conocido por su trabajo en el retablo mayor de la catedral de Burgos. También realizó a su costa la construcción en este siglo del puente que atraviesa el río Tirón.

En este periodo se construye la ermita de la Virgen de los Remedios, obra promocionada por Don Julián López de Bernardino (Canónigo de Alcalá de Henares).

La iglesia de la Asunción se fecha aproximadamente en las primeras décadas del , perteneciente al último periodo del estilo gótico.

Entre Pradoluengo y Fresneda existían unos compromisos reflejados en unas cartas, que no se entendían con claridad y en el año 1538 deciden nombrar a dos vecinos, uno de cada parte, para que ante notario trasladasen lo que dichas cartas contenían. En 1545 nombraron otra comisión para poner esos compromisos y otros con un lenguaje sencillo y usual. Esta comisión realiza sus trabajos en Santa Olalla firmando la escritura el 13 de enero de 1546.

Durante este siglo se produce uno de los acontecimientos más importantes relativos a la localidad, la separación de Fresneda del valle de San Vicente.

El Mayorazgo concedido en el siglo pasado pasa a las manos de otro hijo del conde de Haro, Don Pedro, y este lo cede posteriormente a su hijo Bernardino, el cual más tarde lo concede a García Fernández de Navega.

Fresneda aunque si pertenecía al Valle de San Vicente, sin embargo no formaba parte del Mayorazgo.

la prosperaba en todos los aspectos, y en este periodo destacan fresnedinos célebres como Don Pedro Plaza, contador del Rey en su consejo de Indias, y fundador de una obra pía para dotar a “doncellas” pobres, también destaca el Padre Fresneda, confesor de su majestad Felipe II, como se ha comentado anteriormente.

Dándose esta situación de prosperidad, Fresneda decide separarse del Valle y empieza por levantar en su territorio nueva Horca y Picota (lugares para la administración de justicia de forma independiente).

Hasta el momento los pleitos eran llevados a cabo por las autoridades del valle, los cuales no están de acuerdo con la iniciativa tomada por nuestra localidad y en 1533 promueven un pleito contra Fresneda para que siga perteneciendo a la comunidad.

El alcalde de Briviesca dicta sentencia el 2 de agosto de 1563 condenando a nuestro pueblo a seguir perteneciendo al Valle de San Vicente.

Los de Fresneda apelan a los tribunales de justicia de Burgos y el 30 de enero de 1570, queda condenado el Valle.

El Valle de San Vicente apela y lleva el pleito ante la Audiencia de Valladolid y el 18 de septiembre de 1579 se condenaba otra vez a la villa de Fresneda, pero esta no se da por vencida y argumentando que no eran más de tres jueces los que sentenciaron, apelan de nuevo a la Audiencia entera, afirmando que se habían apartado de la comunidad con licencia y autoridad del Condestable Don Bernardino Fernández de Velasco y alegaban que pertenecían a La Rioja.

Ambas partes del pleito deciden intentar llegar a un acuerdo, y con este fin se juntan los fresnedinos en la iglesia de Villanueva el 23 de febrero de 1580 y los del Valle se reúnen en la ermita de San Bartolomé el 18 de julio de 1580 para conseguir llegar a un acuerdo en cuanto a la jurisdicción criminal.