La psicopatía o sicopatía es un trastorno de la personalidad caracterizado por una anomalía de orden psicológico en el que las funciones perceptivas y mentales no se ven mayormente afectadas, pero se advierten alteraciones graves de la conducta social de la persona.

Históricamente, se ha tratado de encuadrar el concepto de psicopatía a un conjunto de características psicológicas y de comportamiento arquetípicas, universales a todas las personas afectadas. Aún hoy en día se da el reduccionismo de considerar como psicopatía solo a los casos en que se presentan, como elementos antonomásicos del concepto, la falta de afecto, remordimientos o empatía, sumado al uso malicioso de la seducción, la manipulación y la utilización de otras personas para propósitos personales, además de signos secundarios como el narcisismo o la alta capacidad intelectual. No obstante, los estudios más recientes llevan a relativizar esta concepción estrecha, a fin de no confundir síntomas o signos de otras enfermedades o trastornos mentales, y de considerar también elementos ambientales que pudieran determinar una mayor o menor posibilidad de desarrollar caracteres psicopáticos.

En el Manual de CIE (clasificación internacional de enfermedades), la psicopatía viene asemejada al trastorno disocial de la personalidad. Este trastorno destaca por la notable discrepancia entre el comportamiento de un sujeto y las normas sociales prevalecientes. Algunos de sus rasgos comunes, de los cuales es necesario que se den tres de ellos: a) cruel despreocupación por los sentimientos de los demás y falta de capacidad de empatía, b) actitud marcada y persistente de irresponsabilidad y despreocupación por las normas, reglas y obligaciones sociales, c) incapacidad para mantener relaciones personales duraderas, d) muy baja tolerancia a la frustración o bajo umbral para descargas de agresividad, dando incluso lugar a un comportamiento violento, e) incapacidad para sentir culpa y para aprender de la experiencia, en particular del castigo, f) marcada predisposición a culpar a los demás o a ofrecer racionalizaciones verosímiles del comportamiento conflictivo. (Torrubia y Fuentes, 2008; Cabello y Bruno, 2009; Martínez, 2010).

Asimismo, la psicopatía viene considerada dentro de la categoría de disturbio de la personalidad sociópata en el Manual diagnóstico y estadístico (DSM I), trastorno antisocial en el DSM II y continúa en la misma clasificación en el DSM III y el DSM IV (Oldham, 2005).López, S. (2013). «Revisión de la psicopatía: pasado, presente y futuro». Revista Puertorriqueña de Psicología, 24 (2), págs. 1-16.

A menudo, la psicopatía es confundida con la sociopatía, que también es un trastorno de personalidad antisocial. Sin embargo, se diferencian porque en la primera se atiende a factores internos, principalmente genéticos, mientras que en la segunda se identifica con factores externos, principalmente ambientales o sociales; también, se distingue una menor capacidad de control de actos del sociópata, en comparación a la mayor destreza del psicópata.

Etimología

La palabra «psicopatía» es una unión de las palabras griegas ψυχή [psijé] (‘alma’) y πάθος [pázos] (‘sufrimiento, sentimiento’).

En 1847 se encuentra el primer uso documentado del concepto psychopatisch (‘psicopático’), en Alemania. y el sustantivo «psicópata» se menciona en 1885.

En medicina, patho- tiene un significado más específico de enfermedad. Así, patología ha significado el estudio de la enfermedad desde 1610, y psicopatología ha significado el estudio de los trastornos mentales en general desde 1847.

Un sentido de «un sujeto de patología, mórbido, excesivo» está atestiguado desde 1845, incluyendo la mitomanía desde 1891 en la literatura médica.

El vocablo «psicopatía» tenía inicialmente un significado muy general que hacía referencia a todo tipo de trastornos mentales y aberraciones sociales, popularizado a partir de 1891 en Alemania por el concepto de Julius Ludwig August Koch (1841-1908) de «inferioridad psicopática» (psychopathische Minderwertigkeiten). Algunos diccionarios médicos siguen definiendo la psicopatía tanto en un sentido estricto como en amplio, como MedlinePlus de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Por otro lado, el Stedman's Medical Dictionary (Diccionario Médico Stedman) define «psicópata» sólo como una «antigua designación» para una persona con un trastorno de la personalidad de tipo antisocial.

Características generales del psicópata

A diferencia de la mayoría de trastornos psicológicos, no existe un comportamiento único definido en una persona a partir del cual se pueda distinguir de forma inequívoca a un psicópata o sicópata. Pese a que en sentido legal puede ser útil o necesaria la existencia de una referencia exacta con la que decir si una persona es psicópata o no, no hay evidencia científica para decir quién es psicópata y quién no. En otras palabras, un psicópata está mejor definido como una persona que es «más o menos psicopática». Contrario a la cultura popular e incluso contrario a una parte importante de profesionales del sector (ver Exageración y mitificación popular), un estudio científico reveló en el año 2004 y luego respaldado por los resultados de otro estudio en el año 2006, que es poco aceptado pensar en las personas como «psicópata o no psicópata», así como pensar que dos psicópatas tienen el mismo tipo de psicopatía o características psicopáticas, el mismo comportamiento, etcétera. En este artículo se utiliza el término psicópata entendiendo el término según esta definición.

Hay varios comportamientos y características que son «relativamente comunes» entre los psicópatas. Las personas con trastorno psicopático, o psicópatas, suelen estar caracterizadas por tener un «marcado comportamiento antisocial, una empatía y unos remordimientos reducidos, y un carácter más bien desinhibido». Este carácter psicopático puede hallarse en diferentes dimensiones de la personalidad, y en diferentes combinaciones en el conjunto de la población. La definición exacta de la psicopatía ha ido variando sustancialmente a lo largo de los años y sigue siendo una materia bajo investigación. Algunas definiciones que continúan siendo usadas en la actualidad son parcialmente complementarias y a veces hasta contradictorias.

Los psicópatas tienden a crear códigos propios de comportamiento, por lo cual solamente sienten culpa al infringir sus propios reglamentos y no los códigos sociales comunes. Sin embargo, estas personas sí tienen conocimiento de los usos sociales, por lo que su comportamiento es adaptativo y pasa inadvertido para la mayoría de las personas.Marietán, Dr. Hugo (1998): «Descriptor de rasgos psicopáticos», artículo publicado en la revista Semiología Psiquiátrica y republicado en el sitio web Marietan.com. Marietán, Dr. Hugo (1998): «Personalidades psicopátícas», artículo publicado en la revista Alcmeón, 27, vol. 7, n.º 3; noviembre de 1998.

Según un panel de 137 expertos, las características más destacadas que indican que podemos estar ante un psicópata son las siguientes: Ausencia de remordimientos Egocentrismo Falta de empatía Manipulación de los sentimientos de los demás Mentiras Ausencia de emociones Capacidad de disimulo Engrandecimiento propio

Exageración y mitificación popular

Debido a que se trata actualmente de una materia bajo investigación y que no se ha empezado a conocer mejor hasta que no se han realizado estudios serios (aproximadamente a partir del año 2000 en adelante), la psicopatía es un tipo de personalidad habitualmente mitificada y mal entendida en la sociedad. De este modo, a través de películas y de la prensa popular (en algunos casos incluso prensa especializada en psicología), se ha transmitido una imagen exagerada o directamente errónea.

Un mito muy extendido es que los psicópatas no pueden o no sienten emociones. Tal como se ha explicado en la definición científica de la psicopatía, no se puede considerar a todos los psicópatas por igual. Hay psicópatas que pueden sentir perfectamente el espectro normal de emociones humanas y hay otros que no. Gracias a la nueva tecnología IRMF (imágenes por resonancia magnética funcional), se han realizado recientemente estudios que revelan que los psicópatas que tienen déficits emocionales, los tienen en todas las emociones.Decety, L.; Skelly, L. R.; Yoder, K. J.; y Kiehl, K. (2014). «Neural processing of dynamic facial expressions in psychopaths», artículo en inglés publicado en 2014 en la revista Social Neuroscience, 9, págs. 36-49.Dawel, A.; O’Kearney, R.; McKone, E.; y Palermo, R. (2012). «Not just fear and sadness: meta-analytic evidence of pervasive emotion recognition deficits for facial and vocal expressions in psychopathy», artículo en inglés publicado en 2012 en la revista Neuroscience and Biobehavioral Reviews, 36, págs. 2288-2304.

Las personas generalmente asocian el término «psicópata» con la violencia y viceversa. Sin embargo, la psicopatía existe tanto en el mundo criminal como en el mundo civilizado, y muchos psicópatas no tienen ningún historial de violencia.Lilienfeld, S. O. (1994). «Conceptual problems in the assessment of psychopathy», artículo en inglés publicado en la revista Clinical Psychology Review, 14, págs. 17-38. doi:10.1016/0272-7358(94)90046-910.1016/0272-7358(94)90046-9 Esto no significa que no haya psicópatas con tendencia a la violencia, pero lo contrario (que todos los psicópatas sean violentos) es igualmente falso.

Características clínicas de la psicopatía

Para Hellman y Blackman (1966), uno de los signos característicos a edades tempranas de rasgos psicopáticos y/o antisociales, se podrían reducir a una tríada caracterizada por enuresis, maltrato animal, y piromanía.Webster, Christopher D., Ed Hilterman, Antonio Andrés Pueyo (2005) Guía para la valoración del riesgo de comportamientos violentos. Edicions Universitat Barcelona, 2005. ISBN 9788447528929 Sin embargo, en los manuales del DSM-IV, se ha puesto énfasis en que los rasgos antisociales pueden desvanecerse con la edad, en especial en aquellos sujetos con psicopatía.

Con el tiempo han aparecido sistemas de clasificación más complejos basados en descripciones, estudios y tests de Robert Hare (1934-) y de Hervey Cleckley (1903-1984). Independientemente de las características que cada uno de los dos anteriores menciona en sus estudios, hay un consenso general acerca de ciertas características evidentes y comunes en los psicópatas, como por ejemplo: su falta total (o muy elevada) de empatía, culpa, o remordimiento. Su tendencia a «cosificar» a las personas u otros seres vivos que le rodean, y su continua violación de los derechos y normas sociales, ya sea respecto de un individuo o de la sociedad. Algunas de las características que suelen poseer las personalidades psicópatas son el victimismo y la manipulación.

Características según Cleckley

El trastorno psicopático produce una conducta anormalmente agresiva y gravemente irresponsable, que según el doctor Hervey Cleckley (1903-1984) determinan una serie de características clínicas, descritas en su libro The mask of sanity: an attempt to clarify some issues about the so-called psychopathic personality, donde se incluye que estas personalidades tienen:

Encanto superficial e inteligencia. Ausencia de delirios u otros signos de pensamiento no racional. Ausencia de nerviosismo o manifestaciones psiconeuróticas. Escasa fiabilidad. Falsedad o falta de sinceridad. Falta de remordimiento y vergüenza. Conducta antisocial sin un motivo que la justifique. Juicio deficiente y dificultad para aprender de la experiencia. Egocentrismo patológico y carencia de empatía. Pobreza generalizada en las principales relaciones afectivas. Pérdida específica de intuición. Insensibilidad en las relaciones interpersonales generales. Conducta extravagante y desagradable bajo los efectos del alcohol y, a veces, sin él. Amenazas de suicidio raramente consumadas.