Corella es un municipio y una ciudad española en la Comunidad Foral de Navarra. Situada en la Ribera de Navarra, en la Merindad de Tudela y a 92 km de la capital de la comunidad, Pamplona. Su población es de , situándose como el segundo municipio más poblado de la Ribera, después de Tudela.

Eminentemente agrícola en años pasados y actualmente con bodegas, Corella posee, en los albores del , un tejido industrial importante en la zona, con empresas que van desde la elaboración y transformado de caucho y otros componentes para la automoción, hasta la fabricación de sistemas industriales de contrapesos, o la producción de prefabricados para la construcción (lamentablemente dicha fábrica cerró) siendo este último sector en el que más ha destacado esta ciudad en los últimos años, aunque ahora vive sus horas más bajas.

Posee un rico patrimonio arquitectónico barroco, siendo de especial mención la Casa de las Cadenas, de la cual existe una réplica en el Pueblo español de Barcelona. El Museo de Arte Sacro así como sus edificios religiosos son igualmente destacables.

El pasado de Corella nos muestra a prolíficos comerciantes, militares, gobernadores, ministros -de marina, de justicia y de vivienda-, o incluso a músicos, médicos y artistas.

Toponimia El significado de la etimología local no está claro. El nombre de la localidad puede provenir de la interpretación de su escudo. «Corre él» (el conejo), «Corre ella» (el águila), resultando al combinarlas «Corre-ella».«Mire usted: el nombre de Corella viene de la interpretación de su escudo ¿sabe? En él hay un conejo y un águila que lo está atrapando. Pues dicen que no sé qué rey vio una vez esta escena, y un paje suyo va y dice: "Corre él" (se refería al conejo). Y el rey le suelta: "Corre ella" (por el águila), y como el que manda, manda, pues de "corre-ella" salió Corella, y así se quedó.» Véase en

La explicación etimológica que más podría acercarse a esa realidad, por ser entre otras cosas la más sencilla y lógica, es la recogida por Ramón García Domínguez en su publicación que la colección Navarra. Temas de Cultura Popular dedicó a Corella donde apunta al corellano José Jiménez Delgado en una nota marginal de su opúsculo titulado Alonso López de Corella y el "De vini commoditatibus libellus". «Su origen es muy humilde. Se trata de la denominación que recibió el lugar donde ahora se alza la ciudad, cuando era sólo un predio o villa rústica, ya que, según Du Cange, en su Léxico Medieval, 'cura', en el medievo, tenía, entre otras, la acepción de vicus, 'vill, praedium (rusticum), possesio.»Véase en Du Cange, Glossarium mediae et infimae latinitatis, Niort : L. Favre, 1883‑1887, t. 2, col. 661a. Véase en Finalmente García Domínguez asevera que «como en su origen debió tratarse de una posesión y alquería no muy grande, se le aplicó el diminutivo de curella, que, por evolución normal de lengua, nos ha dado Corella. Esta etimología es concordante con el nombre de la Virgen que Corella tiene como patrona: la Virgen del Villar; esta denominación no representa sino la transposición a la lengua vulgar de lo que primitivamente no era sino el nombre genérico de Virgo Villaris, es decir, Virgo Villae o Virgo Curellae"».

A continuación se exponen otras opiniones, más y menos rigurosas, al respecto del significado y origen de la etimología local:

José María Sanz Artibucilla opina que el nombre de Corella proviene del nombre romano Gracurris, que fue el que se le dio a la ciudad fundada sobre el poblado ibérico de Ilurce en el por Tiberio Sempronio Graco...

Otra posibilidad (quizás demasiado imaginativa), que menciona el Sr. Sanz Artibucilla, es la que sugiere que dado que el suelo de Corella se compone de tierra y cascajo, y que estos en ocasiones pasan a conglomerado, vulgarmente denominado 'avellanado', el nombre podría ser originario del sustantivo latino corylus o coryla, que significa avellana. Otra versión apunta a que Corella fue fundada por los godos con el nombre de Corila, pasando más adelante a 'Corela' y finalmente Corella. José María Sanz Artibucilla prosiguió con sus elucubraciones, según él Corella significaría Campo de Honor. La argumentación que emplea sería la siguiente, Cor vendría a ser 'corazón' o 'centro', y Elio 'luz', es decir, campo de la luz o del honor. Y otra posibilidad de origen latino implicaría que Corella viene de Corellus, túnica o peto militar. Otra más - Corella, Corbalán, Corbera, Corcos, Cordovilla, Córdoba, Corera, Corduente, Coreses, Cornago, Coria... todos nombres de poblaciones de la península ibérica. "La radical COR, significa CIMA o SOBRE, y la encontramos con este mismo significado, en COR-BERA, COR-ELLA, COR-DOBA, y en los apellidos vascos COR-CUERA, COR-COSTEGUI, etc. Y es una contracción de CO = ALTO, y OR = SOBRE. Y el mismo origen y significado tiene también GOR, contracción igualmente de GO y OR. Que podemos ver, en los topónimos y apellidos vacos, GOR-BEA, GOR-OSTIZA, IDI-GOR-AS, etc." (según Bernat Mira Tormo) En toponimia IL, EL, ELL, significan “estrecho”, “delgado” También tenemos muchas palabras en castellano en las que también queda reflejado el significado de estrecho como por ejemplo: Pelo, alfiler, estilete, hilo, cuchillo... COR-ELLa - Sobre la cima estrecha. Topónimo que describe perfectamente donde está situada la parte vieja de Corella. Se trata de una cima de poca altura, ya que si fuese más grande podría ser algo así como: COR-DI(aumentativo)-ILL-ERA(tierra)

El gentilicio es corellano para el masculino y corellana para el femenino.

Geografía miniatura|Ubicación del municipio de Corella en Navarra y en la Merindad de Tudela La ciudad de Corella está situada en la parte Sur de la Comunidad Foral de Navarra dentro de la región geográfica de la Ribera de Navarra a una altitud de Su término municipal tiene una superficie de 83,3 km² y limita al norte con el municipio de Alfaro en la comunidad autónoma de La Rioja y con el de Castejón, al este con el de Tudela, al sur con los de Cintruénigo y Fitero y al oeste también con el de Alfaro.

Historia miniatura|Calle de Corella miniatura|Vista de la localidad miniatura|Rincones del pueblo

Edad Media En las crónicas históricas el lugar pasa de manos musulmanas a dominio cristiando esporádica y alternativamente durante los siglos y . Finalmente se tiene noticias de la conquista por Alfonso I el Batallador (1119), junto con su primo y colaborador, el conde Rotrou de Perche (1130) que ya figura como señor de Corella. Más tarde, con el rey García Ramírez de Pamplona y especialmente por su esposa Margarita de l'Aigle, sobrina y heredera de Rotrou en lo que afectaba a sus posesiones navarras, se incorpora al dominio directo del trono pamplonés.

En tiempos de Teobaldo I de Navarra (1259) y Felipe el Hermoso, rey de Francia y de Navarra (1304) la iglesia de San Miguel fue adscrita al priorato grandimontense de San Marcial de Tudela.

La población quedó jurídicamente englobada por el fuero de Tudela (1130) y, dada su situación de frontera, fue durante todo el Medievo social y religiosamente heterogénea. Esta situación de emplazamiento fronterizo obligó a mantener un importante castillo hasta el , con la incorporación de Navarra a la Corona de Castilla. Por añadidura eran continuas las disputas con la vecina localidad riojana de Alfaro muchas veces motivadas por las aguas del río Alhama. Derivadas de este continuo conflicto fronterizo en los años 1334-1337, en el contexto de una nueva guerra entre Castilla y Navarra, el poblado de Araciel fue arrasado por completo para acabar en 1416 integrado con Corella.

En 1369, la reina Juana de Valois, hija del rey Juan II de Francia y esposa del rey Carlos II de Navarra, crea la alcaldía de Corella con lo que se rompe la dependencia con Tudela.

Cuando el rey Carlos III de Navarra, que en 1418 concedió a la villa la celebración de una feria, crea el 20 de enero de 1423 el Principado de Viana en favor de su nieto Carlos de Viana incluye a Corella dentro del patrimonio principesco en razón del llamado «derecho de pisada», es decir, ser la primera tierra del reino pisada por el heredero a su llegada a Navarra. En una nueva confrontación entre Castilla y Navarra, entre 1429-1430, la entonces villa fue asaltada, saqueada e incendiada casi por completo por tropas castellanas. Parece que en este episodio la disputa sobre las aguas del río Alhama tuvieron gran peso en tal desolación.

Sin embargo, el príncipe, el 5 de septiembre de 1448 vende el señorío de Corella por 6000 libras carlines a Juan de Beaumont, tío suyo. Esta venta facilita la implicación directa de Corella en las guerras civiles entre agramonteses y beamontes y, favorecido por la denuncia de la venta que hicieron los propios vecinos, Juan II de Navarra reincorpora a la corona el señorío.

La princesa de Viana, y futura reina, Leonor I de Navarra le concede a la villa en 1471 un día de mercado, los jueves de cada semana, así como el título de buena villa que le otorgaba también asiento en las Cortes de Navarra.

Corella, cuna de la unión de Castilla con Aragón En mayo de 1457, Juan II de Navarra y su nueva esposa, Juana Enríquez, con un infante llamado Fernando se aposentan en Corella en la casa de Graciana de Armendáriz. El rey castellano Enrique IV, que ya había estado casado con una hija de Juan II, Blanca de Navarra, sin conseguir descendencia, concierta el matrimonio de su hermana Isabel con el vástago de Aragón.

Edad Moderna En 1630 la villa, por merced real a cambio de ducados, se convierte en ciudad con voto en Cortes. Este mismo año, también a cuentra otra cantidad, se compra al rey Felipe IV la jurisdicción civil y criminal así como el congoce de las Bardenas Reales.

El 14 de junio de 1711 el rey Felipe V, acompañado de María Luisa de Saboya y el resto de la familia real, trasladó toda la Corte a Corella, por espacio de cuatro meses, ocupando la casa recién construida de Agustín de Sesma y Sierra, y que por privilegio real de 1712, luce cadenas en sus puertas principales. Se la conoce por ello como la Casa de las Cadenas. En 1719 volvió Felipe V a Corella, pero esta vez para pocos días, acompañado de su segunda esposa la reina Isabel de Farnesio.

Edad Contemporánea A principios del dentro de las reformas administrativas emprendidas en 1822 y 1840, Corella fue separada de Navarra para ser agregada a la provincia de Logroño. Sin embargo, en 1823 Fernando VII, al derogar toda la legislación del Trienio constitucional incluyó esta separación. Además en 1840 la Diputación Foral de Navarra protestó con éxito esta decisión logrando de manera definitiva que quedara como parte de Navarra.

Guerra civil española

Corella con 5700 habitantes era una de las ciudades de Navarra más poblada y rica. En abril de 1936 se habían conseguido 3000 robadas en las corralizas para trabajarlas en la colectividad. El 18 de julio el Ayuntamiento republicano celebró su última sesión. El secretario que llevaba un libro de actas impecable hizo en ese día varios borrones por los nervios. El día 19 temprano llegaron numerosos requetés, con un teniente y varios números de la Guardia Civil, que ocuparon el Ayuntamiento con cierta resistencia de los funcionarios, además de centros obreros y tabernas. En los primeros escarceos hubo dos heridos que serían rematados en la camilla donde eran llevados por la Cruz Roja. Se destituyó a todos los funcionarios y se encarceló a los que se habían resistido, llenándose las cárceles de Corella y Tudela.

El concejal y juez de paz Ricardo Campos encerrado en un cuarto fue rociado con gasolina por unos conocidos fascistas que posteriormente le prendieron fuego. La información que dio el Diario de Navarra fue que se había suicidado prendiendo fuego al pajar del suelo. Al día siguiente fusilaron al alcalde que en aquel momento era Jaime San Sebastián Sesma y a varios empleados.