miniatura|Ubicación del territorio muisca en el mapa de la República de Colombia.|275px miniatura|275px|Vista panorámica de Bogotá, capital de Colombia, ciudad ubicada en el territorio muisca conocido por los indígenas como Bacatá. miniatura|180px|Ofrendatorio cerámico muisca. (Museo del Oro de Bogotá).

Los muiscas (del muisca muysca; AFI: /mʷɨska/) son un pueblo indígena americano que ha habitado el Altiplano cundiboyacense y el sur del departamento de Santander, en el centro de la actual Colombia, desde aproximadamente el siglo VI a. C., y cuyos descendientes actuales viven en los departamentos de Cundinamarca, Boyacá y parte de Santander. Una pequeña parte de su población está organizada en forma de cabildos indígenas en la ciudad de Tunja y en localidades del distrito de Bogotá como Suba, Bosa, Usme, Fontibón y Engativá, además de municipios vecinos como Chía, Cota, Mosquera y Sesquilé. Buena parte de la población actual de la Cordillera Oriental de Colombia es resultado del mestizaje entre los muiscas y otros pueblos, principalmente españoles.

A los muiscas se los ha llamado también chibchas, denominación incorrecta, pues chibchas son en realidad todos los grupos pertenecientes a la familia lingüística chibchense, como los u'wa, los motilones-barí o los koguis, entre otros.Rocha Vivas, Miguel. Antes el amanecer. Parte 2 (Ministerio de Cultura. República de Colombia. Biblioteca básica de los pueblos indígenas de Colombia; Bogotá, 2010), p. 373

Etimología

La palabra «muisca» se deriva del muisca como un término autónimo, es decir, de denominación para sí mismo. La palabra en su pronunciación original, transcrita como muysca, no era pronunciada con la «i» castellana, como en la actualidad, sino con una sexta vocal que no existe en el idioma español, que ha sido transcrita como «y», cuya pronunciación es intermedia entre la «i» y la «u» castellanas, de modo que, en términos del Alfabeto Fonético Internacional (AFI), la pronunciación correcta es /mʷɨska/, y el significado literal de la palabra es «hombre», «persona» o «gente». Ese rasgo particular de la vocal «y» fue en parte lo que confundió a algunos conquistadores, que entendieron «mosca» en lugar de «muysca», aunque luego se diría que se les llamó «moscas» porque eran muchos.

Para precisar que se habla de una mujer, y no de un varón, se dice muysca fucha, o muisca fuhucha, ya que fucha y fuhucha son términos que designan hembras o individuos de sexo femenino.

Por otra parte, una palabra muy similar en el idioma es la utilizada para designar a los monos, o simios, a los que se designa con el término muysco. Esta palabra podría estar relacionada con el origen de la palabra «mico».

Los hombres españoles eran llamados sue, que literalmente significa «ave» o «pájaro», aunque también pudo ser en relación con la palabra sua, que significa «sol», pues algunos cronistas relatan que los muiscas identificaron a los españoles como «hijos del sol». A la mujer española se la llamaba sue fucha, o sue fuhucha, y para referirse a los africanos de raza negra, los muiscas decían suemza (de sue e imza), que literalmente significaría «compañero de español».

Finalmente, en el ámbito académico ha sido aceptada la idea de que el término chibcha se emplea para designar a la familia lingüística de la que los muiscas forman parte,Gómez Londoño, Ana María (Editora) Muiscas: Representaciones, cartografías y etnopolíticas de la memoria. (Editorial Pontificia Universidad Javeriana; Bogotá, 2005), p. 230 aunque, en el ámbito popular, «muisca» y «chibcha» siguen siendo términos sinónimos, de amplio y extendido uso. La palabra chibcha también puede ser entendida como un autónimo plural, con el significado de: «nuestros» (chib), «varones» (cha). Los muiscas o chibchas son un pueblo indígena que habitó el Altiplano cundiboyacense y el sur del departamento de Santander, en Colombia, desde el , y cuyos descendientes directos viven actualmente en localidades del distrito de Bogotá como Suba y Bosa, y en municipios vecinos como Cota, Chía y Sesquilé, al igual que en la capital boyacense: Tunja, la cual corresponde a la mítica ciudad de Hunza, la que fuera la ciudad principal de todos los chibchas y principal centro político, administrativo, económico y espiritual. Adicionalmente en la ciudad de Tunja se encuentra asentado el reconstituido Cabildo mayor chibcha-muisca de Tunja el cual representa la autoridad indígena territorial del antiguo zaque (caciques) como principal organización nativoamericana de todo el centro del país.

Aunque los descendientes de la civilización chibcha, son entre un 90 % y un 95 % mestizos entre europeo y nativoamericano, la fuerza cultural de lo indígena se manifiesta y permanece en innumerables expresiones culturales, idiomáticas, folclóricas, gastronómicas y hasta espirituales, logrando lo chibcha ser evidente al comparar regionalismos de otras zonas del país, frente a la zona muisca-Guane, en donde se presentan costumbres muy diferentes y en contraposición a la región caribe, o la región amazónica o pacífica.

El tejo El tejo, también conocido como turmequé, es un deporte autóctono colombiano con una rica historia que se remonta a más de quinientos años. Sus orígenes se encuentran en las comunidades muiscas que habitaban las regiones de Cundinamarca y Boyacá.

Nacimiento del turmequé

En sus inicios, el juego era conocido como turmequé y se practicaba como parte de las fiestas ceremoniales de los muiscas. Consistía en lanzar un disco de oro llamado zepguagoscua hacia una cancha de arcilla. El objetivo era derribar unas piezas de oro o cerámica llamadas tejos.

Evolución del tejo

Con la llegada de los españoles, el tejo se vio influenciado por diferentes juegos europeos como las bochas y los bolos. El disco de oro fue reemplazado por un tejo de metal, similar al que se utiliza hoy en día. La cancha de arcilla también se modificó, adoptando una forma rectangular con dos bocines en cada extremo.

Nacimiento del tejo actual miniaturadeimagen A mediados del , el tejo experimentó una transformación significativa en la ciudad de Bogotá. Se introdujo la pólvora en el juego, creando una variante conocida como «tejo tradicional». Esta nueva modalidad añadía un elemento de emoción y riesgo al deporte, ya que el tejo explotaba al impactar contra el bocín.

El tejo hoy en día

El tejo turmecazo se ha convertido en una de las actividades deportivas y culturales más populares de Colombia. Se practica en todo el país, especialmente en las zonas rurales. El tejo es reconocido como deporte nacional y patrimonio cultural inmaterial de la nación.

Un legado cultural

El tejo es más que un simple deporte, es una expresión cultural que refleja la historia y la identidad colombiana. Es un símbolo de la herencia indígena y mestiza del país, y una fuente de entretenimiento para personas de todas las edades.

Evoluciones Y a lo largo del , muchos visionarios, han querido agregarle al tejo, una parte electrónica, entre ellos, el tejo turmecazo"

Ubicación geográfica y situación climática

miniatura|izquierda|370x370px|Vista de la zona norte de la Sabana de Bogotá.

El territorio muisca comprende los departamentos de Cundinamarca, Boyacá y una parte del sur de Santander. El clima varía desde el frío implacable del ventoso páramo de Sumapaz, pasando por planicies templadas, hasta los primeros contrafuertes de la Sierra Nevada del Cocuy. El eje central de la región es el altiplano cundiboyacense, conformado por una sucesión de planicies, valles y elevaciones, y surcado por abundantes fuentes de agua que corren por ríos y quebradas o se depositan en cientos de lagunas, pantanos y humedales.

Con alturas que oscilan entre los 2500 y los 2800 m s. n. m., y con montañas que pueden superar los 5000 m en algunos puntos, el clima es fresco y frío durante la mayor parte del año. Las lluvias raramente pasan de los 1000 mm en promedio anual. El agua y el tectonismo han sido los elementos decisivos en el modelado del paisaje. Todas las planicies mayores son lechos de antiguos lagos pleistocénicos nivelados por la lenta sedimentación en el curso de decenas de miles de años. La mayor de las planicies es la de la Sabana de Bogotá, con más de 1200 km completamente llanos, y surcada por el río Bogotá (antiguamente llamado «río Funza»). La más joven de estas planicies es el valle de Hunza-Tunja, dónde se asienta la ciudad del mismo nombre y capital regional. En la actualidad, esta región es la de mayor densidad de población en toda Colombia, y todo parece indicar que también lo era en el momento de la conquista española. Las dos principales ciudades de este territorio son Bogotá, capital de Colombia, y Tunja, capital del departamento de Boyacá. Ambas ciudades fueron originalmente fundadas por los muiscas aproximadamente quinientos años antes de la llegada de los europeos.Sánchez, Efraín. Los Muiscas. (Museo del Oro de Bogotá), pp. 1-2

miniatura|250px|Paisaje del Altiplano cundiboyacense.

La topografía del territorio chibcha es montañosa incluso en la parte central ocupada por los fértiles altiplanos de Simijaca, Ubaté y Tunja. Aproximadamente dos terceras partes de su territorio están conformadas por tierras empinadas y abruptas, y el resto por terrenos relativamente planos y poco accidentados. El paisaje se ve enmarcado por gigantescas elevaciones que se encadenan caprichosamente unas con otras formando valles, precipicios, suaves pendientes o abruptos cortes en las rocas. Las variaciones del clima dependen de la altura.Por su posición geoastronómica “El principal factor determinante de variaciones regionales de temperatura a través del territorio es la altitud,...”; en términos generales en el territorio de la actual Colombia “la temperatura disminuye en un grado centígrado por cada 184 metros de aumento de altura sobre el nivel del mar”. Guhl, Ernesto Colombia: bosquejo de su geografía tropical, 1:181. Véase también Vila, Pablo Nueva Geografía de Colombia, y Contraloría General de Cundinamarca, Geografía económica de Cundinamarca, 77. Otros autores proporcionan estimativos un poco diferentes, de acuerdo con los cuales la temperatura baja 2/3 ºC por cada 100 metros de ascenso sobre el nivel del mar. Thomas van der Hammen y Enrique González, “Historia de clima y vegetación del Pleistoceno Superior y del Holoceno de la Sabana de Bogotá”, Boletín geológico (Bogotá), 11, núms. 1-3 (1963): 205.

En el transcurso de milenios, las aguas se han abierto paso por medio de estrechos desfiladeros, por donde el líquido fluye velozmente. A veces se despeña formando inmensas cascadas y otras se desliza lentamente por los valles;Véase, por ejemplo, la descripción que hizo de Alexander Von Humboldt en “Descripción de la Sabana de Bogotá”, 103-7. puede alimentar lagunas o arrasar de cuando en cuando las riberas aledañas; llega incluso a represarse y luego desbordarse, acabando con todo lo que encuentra a su paso.Herrera Ángel, Martha. Milenios de ocupación en Cundinamarca (Universidad de los Andes, 2008), p. 3

Historia prehispánica Época premuisca

La época premuisca abarca el período de tiempo anterior a la llegada de los muiscas al altiplano cundiboyacense. Se estima que hace unos 18 000 años llegaron los primeros habitantes a esta región. De acuerdo con los descubrimientos arqueológicos, esta época comprende tres grandes períodos de ocupación humana: el período paleoindio, el período arcaico y el período Herrera.

Período Paleoindio