La seguridad informática, también conocida como ciberseguridad, es el área relacionada con la informática y la telemática que se enfoca en la protección de la infraestructura computacional y todo lo vinculado con la misma, y especialmente la información contenida en una computadora o circulante a través de las redes de computadoras. Para ello existen una serie de estándares, protocolos, métodos, reglas, herramientas, y leyes concebidas para minimizar los posibles riesgos a la infraestructura o a la propia información. La ciberseguridad comprende software (bases de datos, metadatos, archivos), hardware, redes de computadoras, y todo lo que la organización entienda y valore como un riesgo si la información confidencial involucrada pudiera llegar a manos de otras personas, por ejemplo, convirtiéndose así en información privilegiada.
La ciberseguridad es la práctica de proteger a las personas, los sistemas y los datos de los ciberataques mediante el uso de diversas tecnologías, procesos y políticas.
La definición de seguridad de la información no debe ser confundida con «seguridad informática», esta última se encarga de la seguridad en el medio informático. La información puede encontrarse en diferentes medios o formas, y no exclusivamente en medios informáticos.
La seguridad de la información habla sobre métodos y procesos que procuran proteger los archivos de información en sus diferentes formas y estados, mientras que la seguridad informática se refiere a los métodos y procesos técnicos para la protección de la confidencialidad, disponibilidad e integridad de la información.
Cubo de McCumber miniaturadeimagen|El cubo de McCumber. En el campo de la ciberseguridad, se han desarrollado modelos de evaluación de riesgos para gestionar de manera efectiva los aspectos relacionados con el riesgo cibernético. Uno de estos modelos es el "cubo de McCumber" presentado por John McCumber en 1991.
Este modelo describió los factores de riesgo de la ciberseguridad en una representación tridimensional similar a un cubo. Cada una de las caras visibles representa tres aspectos diferentes del riesgo cibernético que deben ser gestionados de manera efectiva. Es decir, cada punto de unión en el cubo representa la intersección de tres aspectos clave relacionados con el riesgo cibernético. En particular, el minicubo ubicado en la parte frontal y delineado en rojo representa la intersección de la confidencialidad, la tecnología y el procesamiento. Este enfoque destaca la idea de implementar controles tecnológicos para salvaguardar la privacidad de los datos durante el procesamiento. El modelo del cubo de McCumber se ha utilizado como una herramienta valiosa en la evaluación y gestión de riesgos de seguridad cibernética, permitiendo a las organizaciones identificar y abordar de manera más efectiva las vulnerabilidades y amenazas en su entorno digital.
Diferencias de prioridades en la seguridad OT (Operational Technology) Mientras que en la ciberseguridad tradicional (IT) el modelo de protección se basa en la tríada CID (Confidencialidad, Integridad y Disponibilidad), en los sistemas de control industrial y sistemas en tiempo real (OT), las prioridades se invierten a menudo hacia el modelo AIC (Disponibilidad, Integridad y Confidencialidad).
Esto se debe a que, en entornos críticos como redes eléctricas, plantas nucleares o dispositivos médicos (sistemas ciberfísicos), la interrupción del servicio (baja disponibilidad) o el retraso en la transmisión de datos (latencia) puede tener consecuencias físicas catastróficas, a diferencia de la pérdida de confidencialidad de datos que prima en entornos corporativos. Por ello, protocolos de cifrado pesados que introducen latencia (jitter) a veces no son viables en sistemas de tiempo real estricto (Hard Real-Time)
Historia Con Internet y otros avances tecnológicos importantes en los últimos años, la ciberseguridad se ha convertido en un término más conocido. En 1967, representantes de la Corporación RAND y la Agencia de Seguridad Nacional fueron los primeros en publicar una investigación sobre las amenazas a la seguridad en el campo del tiempo compartido de computadoras.
Objetivos La seguridad informática tiene como objetivo establecer normas y medidas que minimicen los riesgos a la información y la infraestructura informática. Estas normas incluyen aspectos como horarios de funcionamiento, restricciones de acceso, autorizaciones, denegaciones, perfiles de usuario, planes de emergencia, protocolos y todo lo necesario para garantizar un nivel adecuado de seguridad informática sin comprometer el rendimiento de los trabajadores y la organización en general, y como principal contribuyente al uso de programas realizados por programadores.
En términos de activos protegidos, la seguridad informática está concebida para proteger los activos informáticos, entre los que se encuentran los siguientes:
La infraestructura computacional: es una parte fundamental para el almacenamiento y gestión de la información, así como para el funcionamiento mismo de la organización. La función de la seguridad informática en esta área es velar porque los equipos funcionen adecuadamente y anticiparse en caso de fallos, robos, incendios, sabotajes, desastres naturales, fallos en el suministro eléctrico y cualquier otro factor que atente contra la infraestructura informática. Los usuarios: son las personas que utilizan la estructura tecnológica, zona de comunicaciones y que gestionan la información. Debe protegerse el sistema en general para que el uso por parte de ellos no pueda poner en entredicho la seguridad de la información y tampoco que la información que manejan o almacenan sea vulnerable. La información: esta es el principal activo. Utiliza y reside en la infraestructura computacional y es utilizada por los usuarios. La seguridad informática se ocupa de proteger la confidencialidad, integridad y disponibilidad de la información.
Roles y responsabilidades en Ciberseguridad y el Marco del ENS
Dentro del ámbito de la ciberseguridad, es fundamental contar con roles y responsabilidades claramente definidos para garantizar una gestión efectiva de la seguridad de la información. En este sentido, el Esquema Nacional de Seguridad (ENS) establece los roles básicos que deben existir en las organizaciones para velar por la protección de la información.
Según la Guía de Seguridad de las TIC CCN-STIC 801, además de las tres figuras principales mencionadas en el artículo 10 del ENS (Responsable de la Información, Responsable del Servicio y Responsable de la Seguridad), existen otros roles importantes que pueden desempeñar un papel relevante en la gestión de la seguridad de la información.
Uno de estos roles es el denominado Responsable del Sistema de Información, cuya responsabilidad puede estar ubicada dentro de la propia organización o compartimentada entre la organización y terceros, ya sean proveedores de servicios públicos o privados, en el caso de sistemas de información externalizados. El Responsable del Sistema de Información tiene la responsabilidad de garantizar la adecuada utilización y funcionamiento de los sistemas de información, así como de implementar las medidas de seguridad necesarias.
Es importante destacar que las competencias y responsabilidades de los roles mencionados pueden variar según la organización y su contexto específico. Sin embargo, es fundamental que estos roles estén claramente definidos y que exista una coordinación efectiva entre ellos para asegurar una gestión integral de la seguridad de la información.
El Marco del ENS proporciona una guía y referencia para las organizaciones en la implementación de medidas de seguridad de la información. Establece los requisitos mínimos de seguridad que deben cumplir los sistemas y servicios utilizados por las administraciones públicas, así como las pautas para evaluar y gestionar los riesgos asociados a la seguridad de la información.
Amenazas o riesgos cibernéticos No solamente las amenazas que surgen de la programación y el funcionamiento de un dispositivo de almacenamiento, transmisión o proceso deben ser consideradas, también hay otras circunstancias no informáticas que deben ser tomadas en cuenta. Muchas son a menudo imprevisibles o inevitables, de modo que las únicas protecciones posibles son las redundancias y la descentralización, por ejemplo mediante determinadas estructuras de redes en el caso de las comunicaciones o servidores en clúster para la disponibilidad.
Las amenazas pueden ser causadas por: Usuarios: causa del mayor problema ligado a la seguridad de un sistema informático. En algunos casos sus acciones causan problemas de seguridad, si bien en la mayoría de los casos es porque tienen permisos sobredimensionados, no se les han restringido acciones innecesarias, etc. Programas maliciosos: programas destinados a perjudicar o a hacer un uso ilícito de los recursos del sistema. Es instalado en el ordenador, abriendo una puerta a intrusos o bien modificando los datos. Estos programas pueden ser un virus informático, un gusano informático, un troyano, una bomba lógica, un programa espía o spyware, en general conocidos como malware. Errores de programación: la mayoría de los errores de programación que se pueden considerar como una amenaza informática es por su condición de poder ser usados como exploits por los crackers, aunque se dan casos donde el mal desarrollo es, en sí mismo, una amenaza. La actualización de parches de los sistemas operativos y aplicaciones permite evitar este tipo de amenazas. Intrusos: personas que consiguen acceder a los datos o programas a los cuales no están autorizados (crackers, defacers, hackers, script kiddie o script boy, viruxers, etc.). Un siniestro (robo, incendio, inundación): una mala manipulación o mala intención derivan en la pérdida del material o de los archivos. Personal técnico interno: técnicos de sistemas, administradores de bases de datos, técnicos de desarrollo, etc. Los motivos que se encuentran entre los habituales son: disputas internas, problemas laborales, despidos, fines lucrativos, espionaje, etc. Fallos electrónicos o lógicos de los sistemas informáticos en general.
Ingeniería social
La ingeniería social es la práctica de obtener información confidencial a través de la manipulación de usuarios legítimos. Es una técnica que pueden usar ciertas personas para obtener información, acceso o privilegios en sistemas de información, con resultados similares a un ataque a través de la red, saltándose toda la infraestructura creada para combatir programas maliciosos. Además, es un ataque más eficiente, debido a que es más complejo de calcular y prever.
El principio que sustenta la ingeniería social es el que en cualquier sistema "los usuarios son el eslabón débil."
Tipos de amenazas Existen infinidad de modos de clasificar un ataque y cada ataque puede recibir más de una clasificación. Por ejemplo, un caso de phishing puede llegar a robar la contraseña de un usuario de una red social y con ella realizar una suplantación de la identidad para un posterior acoso, o el robo de la contraseña puede usarse simplemente para cambiar la foto del perfil y dejarlo todo en una broma (sin que deje de ser delito en ambos casos, al menos en países con legislación para el caso, como lo es España).
Amenazas por el origen El hecho de conectar un sistema a un entorno externo nos da la posibilidad de que algún atacante pueda entrar en ella y hurtar información o alterar el funcionamiento de la red. Sin embargo el hecho de que la red no esté conectada a un entorno externo, como Internet, no nos garantiza la seguridad de la misma. De acuerdo con el Computer Security Institute (CSI) de San Francisco, aproximadamente entre el 60 y 80 por ciento de los incidentes de red son causados desde dentro de la misma. Basado en el origen del ataque podemos decir que existen dos tipos de amenazas: