Sosas del Cumbral es una pedanía del municipio de Riello, de la comarca de Omaña en la provincia de León, comunidad autónoma de Castilla y León, España.
Contexto geográfico Sosas del Cumbral se encuentra situado en las estribaciones de la ladera sur de la Cordillera Cantábrica, enclavado en la Zona llamada “La Montaña”, Comarca de Omaña, que figura en el restringido grupo de espacios naturales reconocidos por la UNESCO como Reserva de la Biosfera, por su riqueza forestal y biológica. Omaña fue definida por los romanos como "homus maniun", que significa "hombres dioses", ya que las gentes de estas tierras eran de extraordinaria fortaleza. En Omaña se habla llionés.
Sus coordenadas geográficas son: 42º 49’ 56’’ N, 6º 05’ 04’’ O. Su altitud es de 1.249
Territorio Su territorio tiene una extensión en torno a las 850 hectáreas (8,5 km²). Limita al norte con parajes de Salce, al sur con Garueña, al este con Manzaneda de Omaña y Cornombre, y al oeste con Villadepán. Tiene una densidad de población sobre 1,17 hab./km²
Código Postal 24132. Hasta el año 1975 fue uno de los 13 pueblos del Ayuntamiento de Vegarienza, desde entonces forma parte como uno de los 40 pueblos que conforman el municipio de Riello. Pertenece al partido judicial de León. La parroquia está bajo el patronazgo de San Pedro.
Comunicaciones Para ir desde León a Sosas hay que tomar la autovía AP66 de Asturias en dirección norte, a unos 6 km de León, y recorrer por la misma 28,4 km, hasta La Magdalena. Allí, a la izquierda, se toma la LE-493 y se recorren 18 km, pasando por Oterico y Guisatecha, hasta llegar a Vegarienza, de donde se desvía el ramal C.V.-128-4 de 6,5 km que, pasando por Garueña, nos lleva a Sosas del Cumbral. En total, unos 65 km; y la distancia a Madrid es de 393 km .
Orografía y clima Su entorno próximo lo constituyen elevaciones de más o menos altitud y extraordinaria belleza, conformando un paisaje idílico surcado por un laberinto de caminos y senderos que a veces se pierden en la espesura del matorral. La elevación más importante es la imponente mole de Cueto Agudo o “Pico Pelao”, cuyo vértice geodésico alcanza los 1.883 de altura, que proyecta su espectacular silueta en el horizonte. Sus agrestes y empinados riscos de imponderable belleza, igual en invierno cubiertos de nieve , que cuando la primavera los cubre de espeso manto de fecunda vegetación. Existen muchos arroyos con aguas que bajan serpenteantes y saltarinas con un fuerte efluvio a plena naturaleza, escoltadas por generosa y variada vegetación. Hay numerosos manantiales y son de mencionar las míticas fuentes de “Las Burbujas”, “Gusteiro” y “El Cabaleche”, todas ellas paradas obligatorias de cualquier excursionista que se precie, pues sus aguas son muy laxantes y digestivas.
Tanta belleza natural sufriría un grave atentado medioambiental y al paisaje, de llevarse a cabo el proyecto de una compañía eléctrica que, en su trazado por el corredor 2-Sur, haría discurrir por las proximidades del pueblo una línea de alta tensión de 132 kilovoltios, para evacuar la producción de un parque eólico de 28 aerogeneradores de 1300 kW de potencia unitaria, con un total de potencia eléctrica bruta de 36,4 MW, a instalar en las cumbres de la zona.
El pueblo se enclava en pleno valle de "El Cumbral" y el río Valdaín (afluente del Omaña) lo divide en dos barrios el de La Villa y el de El Luteiro, amén de otro pequeño llamado El Canalón, con una sola calle central.
El clima es bonancible en las estaciones de primavera y otoño, días más o menos calurosos con noches de refrescante frescor en verano y duros inviernos, con temperaturas por bajo de los cero grados y precipitaciones de nieve escasas, a excepción del invierno 08/09, con nevadas copiosas.
Historia No existirían datos ni estudios arqueológicos que fijen una fecha de fundación del actual emplazamiento; la única referencia que existe de su antigüedad es la inscripción esculpida sobre una piedra de alabastro colocada en el frontis de una vieja casa que reza “año 1136,”. Se sabe que en el año 1789 pertenecía al Concejo de Omaña. En el año 1800 era señor de Omaña el duque de Uceda en su calidad de conde Luna, y el Concejo tenía 21 poblaciones. Aunque siempre se estuvo en la creencia de que el pueblo, en fecha anterior, pudo estar asentado a unos 800 metros aguas abajo del río, en el paraje conocido como “El Fuello”, donde se conservan los restos de lo que fue un cementerio, pero no de otro tipo de edificaciones. Bien pudiera tratarse de un fosal para atender las necesidades de una pandemia que hubiera sufrido la población. En el barrio de “La Villa” se encuentra la Iglesia Parroquial de San Pedro, con su torre campanario y sus campanas centenarias que, sin pecar de exagerado, es un conjunto de lo más notable de la comarca. Esta iglesia fue destruida parcialmente por un incendio el 5 de julio de 1931, habiendo existido en el lugar expertos en el repiqueteo de sus campanas. Sosas del Cumbral fue sede parroquial hasta mediados del , junto a las poblaciones de Villadepán y Balbueno.
Las edificaciones más antiguas son de arquitectura rural, de acusado carácter montañés, a base de paredes robustas y austeras, en las que el elemento principal es la piedra de pizarra. Antiguamente en la panorámica general predominaban las cubiertas vegetales de color ocre-verde intenso, a base de paja de centeno al estilo de las pallozas del Bierzo pero, poco a poco, fueron sustituidas por teja y pizarra.
Se conserva en el edificio de la escuela en la que recibimos la enseñanza básica del legendario e ilustre Maestro de varias generaciones, D. Emilio de la Calzada Calzón, que ejerció su profesión, en el pueblo, durante casi medio siglo, del 1909 al 1955. Actualmente la escuela está cerrada por carecer de alumnado, siendo aprovechada como lugar de reunión de la juventud que visita el pueblo en época veraniega, etc.
Según una leyenda, hubo un castillo, bajando de las Peñas de Campo Juan, pero la verdad es que no hay constancia escrita ni restos que lo acrediten.
Hay también que hacer mención del que fue insigne e ilustrado Secretario del Ayuntamiento de Vegarienza D. Teófilo Paniagua, hombre de gran predicamento y sabiduría, muy respetado por la ciudadanía de su jurisdicción municipal.
Hubo en el pueblo tres molinos hidráulicos para la molturación de cereales, especialmente centeno, pero solo se conserva el de "El Campo del Río" gracias al interés y celo del convecino Maxi de la Calzada, quién lo restauró, puso en funcionamiento y convirtió en una atracción turística.
Fue en los primeros años de la década de los 60 cuando se construyó el camino vecinal "la carretera", que comunica el pueblo con la localidad de Vegarienza, en sus 6.5 km lo que supuso un importantísimo avance para el desarrollo del pueblo. En fechas recientes se ha procedido a un nuevo pavimentado por importe de 330000 €.
Más adelante en el año 1976 llegaría el suministro eléctrico, con la aparición de los primeros televisores y electrodomésticos, permitiéndonos olvidar los candiles de petróleo o de carburo y los faroles de aceite que constituían nuestro alumbrado habitual, excepto en la temporada en que el río Valdaín era más generoso con sus aguas y permitía mover la turbina de una pequeña central hidroeléctrica. Esta central producía corriente continua a 110 V. El encargado del mantenimiento era un vecino en turno rotatorio por semanas, o que en subasta a la baja había conseguido este servicio, que consistía en activar la central al anochecer, rebajarla a media noche y desactivarla a primera hora de la mañana. No se permitían más de dos lámparas por casa y algunas por las calles.
En el año 1983 se ha procedido a la instalación de agua corriente y alcantarillado; también hace años se pavimentaron e iluminaron las vías públicas.
En casi todas las casas se conservan utensilios y aperos ancestrales para las labores agrícolas que, juntos, podrían configurar un pequeño museo etnográfico.
Recursos naturales Flora En la capa vegetal de la zona predominan bosques frondosos de roble melojo y también, aunque en menor cuantía, escobas, piornos, chopos, urces, acebos etc. El roble siembre ha sido muy apreciado para la combustión en cocinas y calefacciones.
Caza Destaca en toda la región abundancia de jabalíes, corzos, zorros y de la especie protegida que es el lobo, poblaciones que han ido propagándose a medida que los montes se despoblaban de animales domésticos. En la caza menor se da abundancia de perdiz, parda y rubia, liebres, palomas y milanos, que encuentran su hábitat en este paraíso natural.
Pesca El río Valdaín, afluente del Omaña (uno de los principales ríos trucheros de España), que fertiliza el valle, favorece con sus aguas frías y transparentes, la abundancia de truchas, de pequeño tamaño pero de una exquisitez incomparable. Ahora desgraciadamente su población ha ido a menos por causas diversas; contaminación, furtivismo, caudales escasos en épocas de sequía, etc.
Población y administración Que se tenga constancia, la época de mayor esplendor demográfico debe situarse en torno a la segunda mitad del . Los datos más antiguos de los que se dispone son del año 1797, cuando el pueblo contaba con 96 pobladores. En el año 1850 la localidad tenía 60 casas y 250 habitantes. En el 1900 su población había descendido a 205 personas. En el censo de 1910 el pueblo tenía 202 habitantes en 47 edificaciones. En el año 1950 su censo se había reducido a 144 moradores. A principios de los años 60 se produjo el fenómeno de la emigración a Centro Europa, principalmente a Francia, Suiza y Alemania, así como a zonas industriales del país, despoblándose Sosas de gente joven y de mediana edad. Según datos del INE en el censo del año 2004 había censados 27 habitantes, 14 hombres y 13 mujeres, en el año 2007, también según el INE, aparecían censadas 16 personas, 9 hombres y 7 mujeres, y en el censo del año 2008 aparecen 15 habitantes,9 hombres y 6 mujeres. Este lugar, como tantos otros, ha sido azotado por el abandono de sus gentes y en la actualidad apenas quedan entre 8 y 10 vecinos, en las veintitantas casas de las que solo están abiertas todo el año 4 o 5. A excepción de la época veraniega que se multiplican por 10, con la asistencia de descendientes del pueblo, que acuden en vacaciones.
Administración El pueblo es gobernado por la Junta Vecinal, encabezada por el alcalde pedáneo y dos miembros más. Cuando la vecindad fue más numerosa el alcalde llamaba a Concejo mediante nueve toques con la campana grande, espaciados en tres bloques de tres, en cuyas reuniones se acordaban democráticamente las labores comunitarias y de interés público a realizar. En el pasado la localidad formó parte de las 13 que constituían el Ayuntamiento de Vegarienza, pero desde el año 1975 es uno de los 39 pueblos del Municipio de Riello.
Diversión, ocio y folklore La actualidad festiva, como quiera que no hay juventud, queda restringida a la Fiesta Patronal de San Pedro, que se celebra el día sábado más próximo al 29 de junio, para así facilitar la asistencia de invitados. En otros tiempos se organizaban reuniones en bailes con grupos de casados, mozos y chabales, sobre todo en las fiestas de Navidad y Carnavales, amenizados a los acordes de la música del instrumento típico que era la "pandereta", que volteaban con arte y salero mujeres expertas en su manejo. Hubo también en el pueblo grandes virtuosos del baile de "la jota", tales como el difunto Angel, Elvira, Mary López, Maruja... Los salones de baile eran grandes cocinas antiguas que servían para todo. En la Noche de Fin de Año se celebraba una especie de sorteo de emparejamiento entre jóvenes solteros, que no siempre dejaban contentos a todo el mundo. Por Carnavales se celebraban los desfiles de disfraces, que recorrían el pueblo haciendo acopio de chacina, huevos y algún dinero para organizar la función-cena y el correspondiente baile.