thumb|El Maestro Mateo, en el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela, "que dirigió la obra de dichos portales desde sus cimientos". thumb|El maestro de obras Anton Pilgram en el púlpito de la Catedral de San Esteban de Viena. thumb|Baumeister ("maestro de obras"), grabado de Jost Amman, 1536.
Maestro mayor de obras es la denominación histórica de un oficio de la construcción, que se desglosó de las funciones del arquitecto, del que fue sinónimo hasta la Edad Moderna. Puede relacionarse con el oficio de tradición musulmana del alarife o maestro de albañilería mudéjar. A partir de la Edad Contemporánea es de uso más habitual la denominación de aparejador, oficio que se identifica con las funciones técnicas del maestro de obras.Acepción 8ª de obrero (DLE) Posteriormente fueron surgiendo distintas denominaciones establecidas como grados académicos: el de arquitecto técnico y el de ingeniero de edificación.
No debe confundirse con el oficio de maestro de mayores o Maestro de Mayores y Retórica, un cargo docente.Uso bibliográfico en Google
Magistri Comacini en la Italia medieval
Baumeister en Centroeuropa
Maestro Mayor en la Monarquía Hispánica Durante el Antiguo Régimen en la Monarquía Hispánica, las iglesias y catedrales,En el siglo XV y XVI distintos arquitectos cercanos a la familia Egas fueron maestros mayores de obras de la catedral de Toledo (Hanequin de Bruselas, Juan Guas, Martín Sánchez de Bonifacio, Alonso de Covarrubias). En el siglo XVII lo fueron Felipe Lázaro de Goiti y Bartolomé Sombigo y Salcedo. En el siglo XVIII lo fue Santiago Bonavía. En la catedral de Granada lo fueron Francisco del Castillo el Mozo, Juan de Maeda, Asensio de Maeda, Juan de Orea, Francisco Hurtado Izquierdo, etc. En la catedral de Santiago de Compostela lo fueron Juan de Herrera el Trasmerano, Rodrigo Gil de Hontañón y Fernando de Casas Novoa. En la catedral de Cuenca fue maestro mayor Andrés de Vandelvira, y Alonso de Vandelvira lo fue la de Jaén. los municipiosCasos del Valle del Jiloca en Xilocapedia. (destacadamente la Villa de Madrid, donde se titulaba Maestro Mayor de Obras y FuentesUso bibliográfico en Google Books) y la Casa Real tenían como uno de sus principales cargos el de Maestro Mayor, que era servido por los más destacados arquitectos de la época (como Francisco de Mora, Juan Gómez de Mora, Francisco Herrera el Mozo, Teodoro de Ardemans, Pedro de Ribera, Giovanni Battista Sacchetti, Francesco Sabatini, Ventura Rodríguez, Juan de Villanueva, etc.Alonso de Carbonell, José de Villareal, Juan de Lobera, Felipe Sánchez, Manuel del Olmo, Manuel Martín Rodríguez, Gaspar de la Peña (Alonso de Carbonell, José de Villareal, Juan de Lobera, Felipe Sánchez, Manuel del Olmo, Manuel Martín Rodríguez, Gaspar de la Peña en Madrid Histórico)); aunque, a medida que se fue estableciendo la enseñanza académica, se fueron haciendo frecuentes los recelos profesionales entre arquitectos y maestros de obras (como Antonio Plo en el ). En el momento en que se produce la muerte de Juan Bautista de Toledo, maestro mayor de las obras de El Escorial, en 1567, su sustitución por Juan de Herrera no se hizo bajo el mismo título, sino con el de nueva creación de Arquitecto Real.Tanto el primero como el segundo también tuvieron el cargo de Maestro Mayor de Obras de Su Magestad y de Maestro Mayor de la Villa de Madrid. No obstante, el cargo de Maestro Mayor de las Fábricas de las Catedrales, la Villa de Madrid e incluso el de las Obras Reales siguió siendo cubierto en los siglos siguientes, manteniendo las denominaciones, jerarquía y funciones de los diversos cargos de las ordenanzas tradicionales (maestro mayor, aparejador, maestros de cantería, albañilería, carpintería, oficiales de cada una de las especialidades y peones).<ref>Juan Bautista de Toledo, arquitecto y maestro mayor de la fábrica del monasterio de El Escorial (1563-1567)]</ref> La Maestría Mayor de la Villa de Madrid, desde la fijación de la Corte (1561), era un cargo coincidente con el de Maestro Mayor de las Obras Reales (Maestros Mayores del Alcázar de la Villa de Madrid y Casas Reales de su entorno del Pardo y Campo) que dependía de la Real Junta de Obras y Bosques,Hasta su supresión en 1768, cuando sus competencias son englobadas en las de una Secretaría de Estado. Se nombraban por separado los maestros mayores del Palacio del Buen Retiro, con instrucciones de gobierno propias, sin entrar bajo la jurisdicción de la Junta de Obras y Bosques. Al Maestro Mayor del Alcázar de Madrid también se le denomina Trazador Mayor, existiendo además un Ayuda de Trazador Mayor. Junto al Maestro Mayor están los cargos de Aparejador primero y segundo. María Victoria García Morales , UNED, Revista de la Facultad de Geografía e Historia, núm. 2, 1988, págs. 103-110. Trazador Mayor fue Francisco de Salamanca (Javier Rivera, Francisco de Salamanca (c. 1514-1573) trazador mayor de Felipe II, Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología: BSAA, ISSN 0210-9573, Tomo 49, 1983, págs. 297-324.) y fue suprimida en varias ocasiones en el contexto de las disputas jurisdiccionales entre el Consejo de Castilla y el Ayuntamiento de Madrid.Anales del Instituto de Estudios Madrileños, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1990, Volumen 28, pg. 470
Había asimismo maestros mayores de fortificaciones, una posición estratégica que permitía el acceso a la ingeniería militar.Pedro Sánchez, de Bernia (1573), Rafael Coll, de Mahón (1591), Enrique Gilabert, de Perpiñán, Juan Luis Musant, de Pamplona Domingo de Etzala, de Fuenterrabía, Antón Coll, de Lisboa y Setúbal, etc. Alicia Cámara Muñoz, Fortificación y ciudad en los reinos de Felipe II, pg. 112.
En ocasiones se utilizaba la expresión maestro en las tres artes o de las tres artes mayores (pintura, escultura y arquitectura), lo que evidenciaba la posibilidad de que un maestro mayor de obras pudiera provenir tanto del campo profesional de la arquitectura como del de la escultura o incluso del de la pintura, como ocurrió con Alonso Cano.Alonso Cano… pintor, escultor, ¿arquitecto?. Uso bibliográfico en Google books.
En un contexto más general, la denominación "maestro mayor" se aplicaba en varios gremios, pero incluso en esos casos su enumeración evidencia la conexión principal del término con los oficios de la construcción: Habrá maestros mayores en albañilería, carpintería, herrería, platería, escultura, pintura y demás artes mecánicas y liberales.De los Gremios (comentarios de la Sociedad Económica de Amigos del País al Reglamento de Policía de Caracas), citado en Haydée Farías, La autoridad de la Sociedad Económica de Amigos del País, pg. 94.
thumb|Diego López de Arenas, Breve compendio de la carpintería de lo blanco y tratado de alarifes, 1727 También existía la denominación carpintería de lo blanco para designar a uno de los oficios de la construcción (Diego López de Arenas Breve compendio de la carpintería de lo blanco y tratado de alarifes, con la conclusión de la regla de Nicolás de Tartaglia y otras cosas tocantes a la Ieometría [sic y puntas de compás, 1633).Citado por José Enrique García Melero Literatura española sobre artes plásticas: bibliografía impresa, Encuentro, 2002, ISBN 84-7490-649-0, pg. 137. Se reeditó con una ampliación sobre los relojes de sol, de Santiago Rodríguez de Villafañe, Sevilla, 1727. Citado por José Fernández Arenas, Renacimiento y Barroco en España, G. Gili, 1982, ISBN 84-252-1098-4.
Maestro de Obras de la Corona en Escocia
Antecedentes
thumb|Fidias mostrando el friso del Partenón a sus amigos, pintura de historia de Lawrence Alma-Tadema, 1868. thumb|Dibujo de Villar de Honnecourt.
El oficio propio de lo que se acabó por denominar Maestro Mayor de Obras puede detectarse en los primeros documentos históricos, como los del Egipto antiguo, donde un alto funcionario de la corte era a su vez arquitecto diseñador, director de las obras y rendía cuentas directamente al Faraón, que le encomendaba la construcción de templos, palacios y hasta ciudades completas. Se ha conservado el nombre de la figura divinizada de Imhotep.
En la Antigua Grecia, los constructores del Partenón: Fidias, Ictino y Calicrates (bajo el impulso de Pericles, como todo el programa constructivo ateniense de su época) fueron ejemplo de cómo una multiplicidad de funciones teóricas, de diseño matemático y artístico, prácticas, de coordinación y ejecución, eran responsabilidad de un mismo personaje o un equipo en el que las funciones de arquitecto y constructor no estaban separadas, a las que se añadían (en el caso de Fidias) las de escultor.
En el imperio bizantino se dio la dualidad de oficios entre el architekton (constructor) y el mechanikoi (el verdadero arquitecto).
Aparición del término
Desde la Edad Media, lo que en latín se denominaba magister latomus, magister caementariorum, magister operis, magister perrerius o magister lapidum ("maestro albañil", "maestro de los constructores", "maestro de obras" o "maestro de las piedras");George Kenning Kenning's Masonic Encyclopedia and Handbook of Masonic Archeology, History and Biography , Kessinger, 2003 ISBN 0-7661-6526-4, pg. 445. en francés maître d’œuvre ("maestro de obra") y en alemán Baumeister, Dombaumeister, Münsterbaumeister o Zwingerbaumeister ("maestro de obras, maestro constructor, maestro de obras de la catedral o maestro de obras de las murallas") era tanto el autor de un proyecto arquitectónico como quien ejercía la dirección de la construcción. Los textos mencionan el trabajo de monjes y legos en las obras. En 1145, San Bernardo envió al fundador de Perseigne (Guillermo, conde de Alençon) doce monjes, dos novicios y veintiún legos, bajo la dirección del abad Erard, para ayudar a la construcción de la abadía. La pericia de los cistercienses en la construcción era proverbial. El monje Henri (Enrique) fue el maestro de obra de Marienfeld en 1248. En Doberan, cuatro monjes: Rether, Siegebod, Ludolf y Henri, se sucedieron en tal función entre 1243 y 1298. El maestro de obra de la época era a la vez albañil, cantero, escultor, diseñador y calculista; formándose en todas estas habilidades en las obras de las catedrales. Se citan los nombres de once maîtres especializados en arquitectura militar bajo Philippe-Auguste (comienzos del ).Alain Erlande-Brandebourg, recogido por René Dinkel: L'Encyclopédie du patrimoine (Monuments historiques, Patrimoine bâti et naturel - Protection, restauration, réglementation - Doctrines - Techniques - Pratiques), París, 1997 ISBN 2-911200-00-4 (cap. VIII Les mécanismes assurant la qualité des travaux, pp. 225 - 243; Maître d’œuvre, pp. 900 - 902; maîtrise d’œuvre des travaux sur les monuments historiques classés ou sur les monuments historiques inscrit sur l’inventaire supplémentaire, p. 903). Los dibujos de Villard de Honnecourt (hacia 1230) son muy significativos del amplio rango de intereses de este tipo de profesionales (además de apuntes de las catedrales que visitó, incluyó estudios técnicos de albañilería, carpintería y mecánica).
En la ciudad medieval europea las construcciones solían carecer de proyectos previos y surgían de un congenio de artes escultóricas, arquitectónicas y constructivas de un modo "manual". Generalmente en las obras no intervenían más de tres o cuatro personas, a excepción de las cuadrillas de artesanos especializados (canteros, carpinteros, etc.); y la extensión de las mismas se producía de forma espontánea, impulsada más por un sentido práctico que por un sentido arquitectural o artístico.Eliel Saarinen La Ciudad - Su crecimiento. Su decadencia. Su porvenir" (The City - Its Growth. Its Decay. Its Future), donde propone su concepto de "ciudad orgánica" como modelo urbano contrapuesto al de "concentración" de las actuales ciudades. A partir de la Baja Edad Media fue cada vez más frecuente la planificación consciente de los edificios y la profesionalización cada vez mayor de los oficios de la construcción, regulados por gremios.