El Lockheed Martin F-22 Raptor (del inglés raptor, que significa rapaz o ave de presa) es un avión de caza monoplaza bimotor de quinta generación, concebido en Estados Unidos durante la década de 1980 y desarrollado en los años 90, que usa tecnología furtiva. Fue diseñado principalmente como caza de superioridad aérea, pero dispone de capacidades adicionales que le permiten realizar misiones que incluyen: ataque a tierra, guerra electrónica e inteligencia de señales. Lockheed Martin Aeronautics es el contratista principal y el responsable de la mayor parte de la estructura, del sistema de armas y del ensamblaje final del F-22. El socio del programa es Boeing Integrated Defense Systems y proporciona las alas, la parte trasera del fuselaje, la integración de aviónica, y todos los sistemas de entrenamiento de los pilotos y del personal de mantenimiento. El primer prototipo, denominado YF-22, voló por primera vez el 29 de septiembre de 1990.

El avión fue designado tanto F-22 como F/A-22 durante los años a su entrada en servicio en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos; en diciembre de 2005 fue renombrado como F-22A. A pesar de un período de desarrollo prolongado y costoso, la Fuerza Aérea de Estados Unidos considera el F-22 como un componente fundamental en el futuro poder aéreo táctico de su país, y afirma que el avión no es comparable con ningún caza conocido o proyectado, mientras que Lockheed Martin reivindica que la combinación de furtividad, velocidad, agilidad, precisión y conciencia situacional del Raptor, junto con sus capacidades de combate aire-aire y aire-superficie, hacen de él, en general, uno de los mejores cazas del mundo actualmente. El mariscal del aire Angus Houston, jefe de las Fuerzas Armadas de Australia, declaró en 2004 que «el F-22 será el avión de caza más sobresaliente jamás construido».

El elevado coste del programa, el desarrollo del más económico y versátil F-35 Lightning II y la reevaluación de las necesidades de defensa estadounidenses dieron lugar a un debate sobre la conveniencia de continuar la producción del F-22. En 2009, el coste unitario del programa, incluyendo los gastos de investigación y desarrollo, adquisición e infraestructura militar, se estimaba en unos 350,8 millones de dólares por avión, mientras que el coste medio de adquisición de cada aparato de producción era de aproximadamente 191,6 millones de dólares. En abril de ese año, el secretario de Defensa Robert Gates propuso finalizar la adquisición del F-22 en 187 aparatos y aumentar, en cambio, la adquisición prevista del F-35. El Congreso respaldó posteriormente la finalización del programa y el presidente Barack Obama promulgó el 28 de octubre de 2009 la Ley de Autorización de Defensa Nacional para el año fiscal 2010, que no contemplaba la adquisición de F-22 adicionales. La producción finalizó en diciembre de 2011 y el último aparato fue entregado a la Fuerza Aérea de los Estados Unidos el 2 de mayo de 2012.

En 2021, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos contemplaba comenzar la retirada progresiva del F-22 alrededor de 2030 y sustituirlo por el componente de caza tripulado del programa Next Generation Air Dominance (NGAD). Sin embargo, los planes presupuestarios posteriores mantuvieron importantes inversiones destinadas a modernizar la flota, incluyendo mejoras en sensores, enlaces de datos Link 16, sistemas criptográficos y de navegación y un nuevo sistema de designación integrado en el casco. En marzo de 2025, la Fuerza Aérea adjudicó a Boeing el contrato de desarrollo del F-47, el componente tripulado del NGAD destinado a sustituir al F-22. Las inversiones y programas de modernización actuales indican que el F-22 continuará en servicio durante la década de 2030, aunque la Fuerza Aérea no ha anunciado una fecha definitiva para la retirada completa de la flota.

Desarrollo Origen

En 1981, la USAF desarrolló el requerimiento de un nuevo caza de superioridad aérea, iniciando el programa ATF (Advanced Tactical Fighter, caza táctico avanzado), para reemplazar la capacidad del F-15 Eagle, principalmente las variantes F-15A, B, C y D. El ATF fue un programa de demostración y validación emprendido por la Fuerza Aérea para desarrollar un caza de superioridad aérea de nueva generación para contrarrestar las amenazas emergentes en todo el mundo, incluyendo el desarrollo y la proliferación del caza de origen soviético de la clase Su-27 Flanker. Fue previsto que el ATF incorporaría nuevas tecnologías, incluyendo aleaciones y materiales compuestos avanzados, sistemas de control de vuelo fly-by-wire evolucionados, sistemas de propulsión de mayor potencia y tecnología furtiva/baja detectabilidad.

Programa ATF

En julio de 1986 se emitió una solicitud de propuestas, y en octubre del mismo año fueron seleccionados dos equipos de contratistas, el primero formado por Lockheed, Boeing y General Dynamics y el segundo por Northrop y McDonnell Douglas, para acometer una fase de demostración/validación durante 50 meses, que culminaría con la prueba en vuelo de dos prototipos de avión, el YF-22 del primer equipo y el YF-23 del segundo. Cada equipo de diseño produjo dos prototipos para incorporar dos opciones de motor, una sería con empuje vectorial. Se consideró que la complejidad y el coste adicional del motor turbofán Pratt & Whitney F119 con empuje vectorial valía la pena porque permite un menor radio de giro, una valiosa capacidad en los combates cerrados (dogfights).

Durante el proceso de desarrollo a finales de los años 80, las evoluciones previstas para el futuro, el aumento del peso máximo al despegue y del coste hicieron que se eliminaran muchas características del ATF. El sistema de búsqueda y seguimiento por infrarrojos (IRST) primero fue degradado de multicolor a monocromático y luego suprimido (aunque el sistema de aviso de misiles infrarrojo/ultravioleta actuará como un sistema IRST en una futura actualización de software), los radares de búsqueda lateral fueron eliminados y el requerimiento para el asiento eyectable fue rebajado de categoría, de manera que no tenía que ser capaz de cubrir completamente la envolvente de vuelo, lo que más tarde daría lugar a una desgracia durante una de las pruebas en vuelo.Aronstein, David C.; Michael J. Hirschberg,Advanced tactical fighter to F-22 raptor: origins of the 21st century air..., p. 108.

El 23 de abril de 1991, la Fuerza Aérea finalizó la competición de diseño y vuelos de pruebas, al anunciar como vencedor al YF-22 de Lockheed. En ese momento se preveía que fueran pedidos unos 650 aviones.Pearlstein, Steven y Barton Gellman. "Lockheed Wins Huge Jet Contract; Air Force Plans to Buy 650 Stealth Planes At $100 Million Each". Washington Post, 24 April 1991.

En el caso del YF-22, los mejores contactos de Lockheed ayudaron a la hora de ganar el concurso, logrando inclinar la decisión en su favor promocionando que las prestaciones de sus aeronaves eran mejores, sabiendo vender mejor su diseño y su escalabilidad, así como conceptos como el FB-22 Strike Raptor y el X-44 Manta.

Al final influyeron también algunos problemas detectados en el YF-23, que el YF-22 no manifestó. El más conocido fue el vórtice de punta de ala que generaba el diseño de Northrop, que reducía la discreción radar al realizar maniobras extremas. Además, el YF-22 logró pasar más rápidamente las distintas fases de la evaluación, creando mayor confianza. Pesó también el punto de vista de costes de mantenimiento: el YF-22 presentaba más ventajas, ya que el YF-23 requería personal de mantenimiento especializado, mientras que el primero podía usar los mismos equipos de mantenimiento de los F-15C. Northrop Grumman Corporation arrastraba en este campo una mala relación con la USAF por el sobrecoste del programa del bombardero B-2 que no le ayudó en este concurso, en un momento de presupuestos menguantes. Sin embargo, la USAF reconoció que el YF-23A Black Widow II era también un gran candidato. El YF-23 contaba con un perfil más discreto, igual maniobrabilidad y mayor alcance, pero la USAF no tenía prevista entonces la aparición de un caza stealth en Rusia y China y no valoró esos aspectos, sino los económicos.

Producción

El YF-22 fue modificado para entrar en producción como F-22. Las diferencias entre el YF-22 y el F-22 incluyen la reubicación de la cabina, modificaciones estructurales y muchos otros cambios menores."YF-22/F-22A comparison diagram". GlobalSecurity.org. El modelo de producción F-22 fue desvelado el 9 de abril de 1997 en las instalaciones de Lockheed Georgia Co. en Marietta, Georgia. Realizó su primer vuelo el 7 de septiembre de 1997. El primer ejemplar de producción del F-22 fue entregado en la Base de la Fuerza Aérea Nellis, Nevada, el 14 de enero de 2003, y comenzó la fase de evaluación y pruebas operacionales el 27 de octubre del mismo año. En 2004, ya habían sido entregados 51 F-22 Raptor.

En 2006, el equipo de desarrollo del Raptor, formado por Lockheed Martin y otras 1000 compañías aproximadamente, más la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, ganaron el Trofeo Collier, el más prestigioso premio relacionado con la aviación norteamericana."F-22 Raptor Wins 2006 Collier Trophy." National Aeronautic Association. Retrieved: 23 July 2009. La Fuerza Aérea trató de adquirir, en 2006, 381 cazas F-22 para ser repartidos entre siete escuadrones de combate en servicio activo y tres escuadrones de caza integrados en el Mando de Reserva de la Fuerza Aérea y en la Guardia Aérea Nacional.

Cese de producción

El 21 de julio de 2009, el Senado de los Estados Unidos aprobó por 58 votos frente a 40 una enmienda al proyecto de Ley de Autorización de Defensa Nacional para el año fiscal 2010 que eliminaba 1750 millones de dólares destinados a la adquisición de siete F-22 adicionales. La decisión contó con el respaldo de la administración del presidente Barack Obama y del secretario de Defensa Robert Gates, que defendían finalizar las adquisiciones una vez alcanzada una flota de 187 aparatos y destinar una mayor proporción de los recursos disponibles al F-35 Lightning II.

Tras la votación, Obama agradeció al Senado el rechazo de los fondos adicionales y señaló que los responsables militares consideraban innecesaria la compra de más F-22. La administración había amenazado con vetar la legislación de defensa si el Congreso mantenía financiación para aparatos adicionales. La Ley de Autorización de Defensa Nacional fue finalmente promulgada el 28 de octubre de 2009 sin financiación para continuar la adquisición del F-22.

El último F-22 salió de la línea de montaje de Lockheed Martin en Marietta, Georgia, el 13 de diciembre de 2011. El aparato fue entregado a la Fuerza Aérea el 2 de mayo de 2012. En total se construyeron 195 F-22, incluidos ocho aparatos destinados a pruebas y desarrollo, quedando una flota de 187 aparatos operativos.

Compras y costes thumb|Dos F-22 durante la fase de pruebas en vuelo, el de arriba es el primer F-22 EMD, el Raptor 01. thumb|F-22 Raptor detrás de un KC-135, repostando en vuelo.

La Fuerza Aérea de los Estados Unidos previó inicialmente adquirir 750 cazas del programa Advanced Tactical Fighter (ATF). En 1991, tras el final de la Guerra Fría, la cifra prevista se redujo a 648 aparatos. La revisión estratégica Bottom-Up Review de 1993 volvió a reducir el programa a 442 aviones, de los cuales 438 serían aparatos de producción y cuatro de preproducción; estos últimos fueron posteriormente reducidos a dos. En 1997, la Quadrennial Defense Review del Departamento de Defensa redujo nuevamente la adquisición prevista a 339 aviones de producción. Durante los años siguientes el objetivo continuó disminuyendo: los presupuestos del año fiscal 2005 contemplaban 277 aparatos en total y, en diciembre de 2005, el Departamento de Defensa reestructuró el programa para establecer una adquisición prevista de 183 F-22.