thumb|Bandera histórica de ANV utilizada durante la guerra civil española. Acción Nacionalista Vasca (; EAE-ANV) fue un partido político español de ideología nacionalista vasca. Fundado en 1930, fue uno de los primeros partidos nacionalistas vascos de izquierdas.

Se definía como de izquierdas, republicano e independentista. Participó en el primer Gobierno vasco formado en la guerra civil española y fue proscrito durante la dictadura franquista, desarrollando poca actividad en la clandestinidad y el exilio. Legalizado de nuevo durante la Transición, formó parte de la coalición Herri Batasuna entre 1978 y 2001. En 2008, el Tribunal Supremo suspendió sus actividades por estimarlo sucesor de Batasuna (formación a su vez ilegalizada por su relación con la banda terrorista ETA), y finalmente lo declaró de nuevo ilegal, ordenando su disolución.El Supremo ilegaliza ANV y acuerda su disolución, El País, 16 de septiembre de 2008.

Antecedentes

En 1895 se fundó el Partido Nacionalista Vasco (PNV), que en el sufrió varias escisiones. Una de estas disensiones internas fue aprovechada por Francisco Ulacia para fundar en 1911 el Partido Republicano Nacionalista Vasco, como alternativa al nacionalismo vasco conservador y católico, de carácter hegemónico. A pesar de su breve recorrido, al PRNV se considera como un claro precedente de ANV.Idoia Estornés Zubizarreta. «Partido Republicano Nacionalista Vasco», Enciclopedia Auñamendi.

Sin embargo, una de las escisiones más importantes del PNV fue la que en 1921 lo dividió en la Comunión Nacionalista Vasca, autonomista, y Aberri, de tendencia más independentista. Un sector de la CNV intentó adaptar la doctrina nacionalista (suprimiendo la confesionalidad, el confederalismo, el clericalismo y aspectos tradicionales del Partido) y acercarse a las fuerzas españolas de izquierda que intentaban instaurar la República (como el PSOE, con gran presencia en el sector metalúrgico de Vizcaya). Sin embargo, el 16 de noviembre de 1930, en la Asamblea de Vergara, Aberri y la CNV volvieron a unirse en el PNV, manteniendo el lema "Jaun-Goikua eta Lagi-zarra" (literalmente "Dios y Ley vieja", refiriéndose con "ley vieja" a los fueros), y reafirmando su confesionalidad.

Historia Fundación y desarrollo (1930-1936) thumb|Antigua sede de ANV (Eusko Etxea) en Baracaldo, incautada tras la ilegalización de ANV durante la Guerra Civil y la toma por las tropas franquistas. En la actualidad alberga el euskaltegi municipal. El 30 de noviembre de 1930 militantes laicistas y progresistas, fundamentalmente de la CNV, aunque también de Aberri y nacionalistas independientes, firmaron en Bilbao un manifiesto conocido como Manifiesto de San Andrés, en respuesta al proceso de reunificación del PNV (9 de los 11 firmantes del Manifiesto de San Andrés, que formaron su Comité Provisional, provenían de Comunión Nacionalista Vasca). Ese fue el manifiesto fundacional de ANV, el que sería el primer partido político del espectro sociológico de la izquierda abertzale.

El posicionamiento político de ANV, y quizás la denominación del partido, se inspiró en el de las formaciones Acció Catalana y Acció Republicana de Catalunya, siendo su equivalente político vasco.José Luis de la Granja Sainz, «La verdadera historia de ANV», El País, 12 de febrero de 2008GRANJA, J.L. de la: «La alianza de los nacionalismos periféricos en la II República: Galeuzca»; Congreso Castelao, Tomo I, 1989, pp. 323 GRANJA, J.L. de la: ["Nacionalismo y II República en el País Vasco. Historia de Acción Nacionalista Vasca: 1930-1936"]. Madrid: CIS, 2008, pp. 1-2 Entre los fundadores destacaron Anacleto Ortueta, Luis Urrengoetxea, Tomás Bilbao, Justo Gárate, Julián de Arrien, los hermanos José Domingo y José Ignacio Arana, José Manuel Ispizua y José María Belausteigoitia. ANV tenía su fuerza fundamental en Bilbao, de donde provenían la mayoría de sus fundadores, y de Baracaldo, ya que la Juventud Vasca de esta localidad se adhirió a ANV en 1931. Sus principales dirigentes eran profesionales liberales. Sus órganos de prensa fueron el diario Acción Nacionalista, editado en Bilbao entre 1932 y 1933, y posteriormente Tierra Vasca editado entre 1933 y 1937.Idoia Estornés Zubizarreta. «Tierra Vasca - Eusko Lurra». Enciclopedia Auñamendi.

ANV tenía un ideario nacionalista moderado, se definía como aconfesional (frente al carácter confesional católico del PNV de aquella época) y su carácter socialdemócrata y republicano le abría a alianzas con los partidos republicanos y al PSOE. Fue el primer partido vasco de izquierda nacionalista. Ideológicamente, los fundadores de ANV eran liberales progresistas, contrarios a los dogmas de Sabino Arana sobre la raza, la religión y la historia del País Vasco. Eran también aconfesionales, pero no anticlericales; más bien, católicos partidarios de la separación de la Iglesia y el Estado. A diferencia del PNV, ANV se integró en la Conjunción Republicano-Socialista para las elecciones municipales de abril de 1931, con el objetivo de lograr un estatuto para el País Vasco. Obtuvieron buenos resultados (7 concejales en Bilbao y 5 en Baracaldo, y dos alcaldías en Vizcaya) y representantes en las Comisiones Gestoras de las diputaciones provinciales.

ANV se presentó a las elecciones constituyentes de 1931 en solitario en Bilbao (a nivel local), Vizcaya (a nivel provincial), y dentro del bloque de izquierdas en Guipúzcoa. Sus resultados fueron muy malos. En Bilbao quedaron por detrás del PCE y fueron la última candidatura en las dos circunscripciones vizcaínas (con unos resultados en torno al 4 %). Su candidato en Guipúzcoa obtuvo en torno al 10 % de los votos, pero sin conseguir ninguno de los dos escaños destinados a las minorías (su candidato Justo Gárate se quedó a 200 votos de conseguir un escaño). Dos tercios de sus votos provenían de Bilbao y Baracaldo.

A pesar de su debilidad, ANV fue siempre un ferviente estatutista, con una concepción unitaria, no foralista, del País Vasco, que rechazó el Estatuto de Estella por los componentes clericales del mismo. Activo partidario del "Estatuto de las Gestoras", el retraso en la tramitación del Estatuto vasco durante el bienio progresista provocó que ANV se acercase al PNV y se alejase de las izquierdas republicanas. En las elecciones de 1933, sin embargo, rechazó ir en coalición con el PNV y se presentó en solitario, cosechando un nuevo fracaso.

El 19 de noviembre de 1933, día de elecciones legislativas, Hermenegildo Alvariño, joven emigrante gallego y militante de ANV, fue asesinado a manos de pistoleros socialistas en un bar cercano a la sede de ANV en Baracaldo.Luis Ruiz de Aguirre y la historia. Vida política y obra historiográfica de Sancho de Beurko.

ANV fue uno de los firmantes de los pactos conocidos por el nombre de Galeuzca, entre nacionalistas gallegos, vascos y catalanes. En 1923 se produjo la firma del primero de los mismos, denominado de la Triple Alianza, en el que figuran como firmantes dos futuros fundadores de ANV, José Domingo Arana y Julián de Arrien. Durante la Segunda República se produjo la reactivación del mismo. Así, el 2 de abril de 1933 Castelao viajó a Guernica para participar en un mitin organizado por ANV, al que también asistió el miembro de ERC Josep Riera i Puntí. Allí Castelao firma un convenio solidario entre las tres naciones, junto a Josep Riera i Puntí y Sabin Seijo, de ANV. El texto firmado decía lo siguiente:

Tras la incorporación de otros partidos y organizaciones (entre ellos, por parte vasca, el PNV) al empeño, este dio como resultado el Pacto de Compostela o Galeuzca, firmado en las instalaciones del Seminario de Estudios Gallegos el 25 de julio de 1933.

El miércoles 18 de julio de 1934, durante las fiestas de Santurtzi, José Garaízábal y Miguel, de 23 años, fue asesinado por partidarios socialistas en medio de una reyerta que se saldó con varios heridos y hasta ocho detenidos, tan sólo uno de ellos perteneciente a ANV.

El bloqueo de la tramitación del Estatuto durante el bienio radical-cedista llevó a la radicalización de parte de la militancia de ANV, que viró a la izquierda. Este sector se impuso a los fundadores, muchos de los cuales abandonaron el partido en 1936, antes de que ANV definiese su nuevo programa. Este programa era anticapitalista, aunque no marxista, y abogaba por un Estado vasco independiente. Este nuevo enfoque en la cuestión nacional no le hizo variar su estrategia, ingresando en el Frente Popular y presentándose en su seno a las elecciones de febrero de 1936 (aunque sin conseguir escaño). Su programa seguía siendo la aprobación del Estatuto de autonomía vasco. Antes de las elecciones, ANV y el PNV habían rechazado el frente nacionalista propuesto por el grupo independentista Jagi-Jagi.

Guerra civil española (1936-1939)

Al estallar la Guerra Civil, a diferencia de las dudas que afectaron al PNV, ANV se puso decididamente a favor de la República y la frágil autonomía vasca, participando en las Juntas de Defensa de Guipúzcoa y Vizcaya. A pesar de su pequeño tamaño, cuatro batallones de voluntarios combatieron en el bando republicano como parte del Euzko Gudarostea (cuerpo armado dependiente del Gobierno vasco, defendiendo a la República), Olabarri (ANV.1), Eusko Indarra (ANV.2), ANV.3 y Askatasuna. Los batallones del ANV sufrieron una dura derrota en el frente del monte Albertia y sufrieron cuantiosas pérdidas no solo en Vizcaya, sino también en Asturias tras la caída de Euskadi (a diferencia de las tropas del PNV, las de ANV no se rindieron).

Al aprobar las Cortes de la República el Estatuto de autonomía en octubre de 1936, ANV formó parte de la coalición entre el PNV y el Frente Popular que formó el primer Gobierno vasco bajo la presidencia del lehendakari José Antonio Aguirre, en el que se integró su dirigente Gonzalo Nárdiz como Consejero de Agricultura. Su compromiso con la República prosiguió incluso tras la caída del País Vasco en manos de las tropas de Franco. Cuando en 1938 el diputado y dirigente del PNV Manuel Irujo dimitió como ministro sin cartera en el Gobierno de Juan Negrín, Tomás Bilbao, de ANV, lo sustituyó. Otros dirigentes de ANV desempeñaron cargos diplomáticos de la República y Nárdiz continuó desempeñando su puesto de consejero en todos los Gobiernos vascos en el exilio, bajo la presidencia de Aguirre primero y con Leizaola después, hasta la disolución de esta institución en 1979, tras la instauración del Estatuto de Guernica, vigente hasta la actualidad.

Dictadura y exilio (1939-1975)

Proscrito por la dictadura franquista, ANV sobrevivió a duras penas en el exilio y en la clandestinidad durante casi 40 años. Su labor opositora se cristalizó principalmente en su permanencia en el gobierno vasco en el exilio (representado por Nárdiz) y en la edición en el exilio de su publicación Eusko Lurra-Tierra Vasca, en Bayona (hasta 1940) y posteriormente en Buenos Aires (entre 1956 y 1976), pero apenas tuvo más actividad. Tras la muerte de Franco, ANV reapareció y se inscribió como partido político. Sin embargo, seguía siendo un partido minúsculo y dividido, que tuvo graves problemas para encontrar su sitio en el emergente y variado panorama político vasco.

Transición, integración en Herri Batasuna y declive

Tras el fin del régimen franquista, ANV salió de la clandestinidad y se registró como partido político en 1977, con su sede social establecida en la localidad costera vizcaína de Bermeo.