miniatura|250px|Calle de Dakar, Senegal. África es el único continente en donde todas las naciones se encuentran en vías de desarrollo o son subdesarrolladas.
El subdesarrollo es aquella situación donde no se cuenta con cierta cantidad de riqueza, servicios o capacidades productivas. Pero no hay acuerdo sobre cómo medir esas cantidades porque se han elaborado distintas listas y criterios, por lo que, se trata de un término controvertido al no haber consenso suficiente.
La idea del subdesarrollo tiene su origen en los economistas alemanes del y principios del , quienes discutían la idea de Adam Smith según la cual todas las regiones, profesiones y poblaciones pueden progresar económicamente a un ritmo parecido.
Independientemente de la definición del término, el subdesarrollo es un problema mundial al que se le han atribuido diferentes factores; pero sin acuerdo sobre si son o no influyentes, en algunos casos con argumentos racistas, si pueden considerarse genéricos o específicos, como la religión, si han sido creados por otras naciones, caso de los colonialismos, o si por el contrario serían algo propio de las poblaciones subdesarrolladas, como la culpabilización de los otros.
Como todo un problema que se considera, el subdesarrollo provoca innumerables repercusiones negativas en formas de carencias sanitarias, alimenticias o de seguridad ciudadana entre muchas otras. Sin embargo, como tantos otros fenómenos, implica también aspectos positivos para una parte de la población.
A la desorientación existente se suma la dificultad para encontrar una solución para los países y regiones que lo sufren, empezando porque varios autores no consideran el subdesarrollo o la pobreza como un problema sino como el estado natural y primigenio de toda región o colectivo humano. Con todo, las propuestas y proyectos emprendidos han sido varios, casi tantos como los fracasos cosechados, pese al éxito logrado, especialmente para los pueblos del sureste asiático.
Definición miniatura|250px|Ninguna definición ha resultado consensuada, por el momento. Ni siquiera el diccionario de la Real Academia Española entra a indicar los niveles que marcan el desarrollo.
Para autores como, la denominación no tiene un significado claro. La Real Academia Española lo define como el atraso de un país o región, que no habría alcanzado determinados niveles (socioeconómicos, culturales). Respecto a la primera parte de la definición, atraso de un país o región, el consenso entre expertos y no expertos suele ser unánime, las discrepancias surgen cuando tratan de definirse los «determinados» niveles.
Una segunda aproximación podría ser: una de las etapas por las que atraviesan los países y las sociedades en su progreso, especialmente progreso en estado de bienestar y capacidad económica. Esta postura fue defendida por autores como Roastod, sin embargo esta idea de ser una “etapa” dentro de un proceso más largo cuenta con muchos detractores , quienes opinan que el subdesarrollo puede llegar a no superarse nunca por múltiples factores, porque no son dos sistemas sino uno solo, "como las ruedas de un coche en las cuales por mucho que corran las de atrás jamás podrán alcanzar a las de adelante", entre ellos la CEPAL o el citado Sampedro (</ref>
Otra posible definición sería: el subdesarrollo es una estructura socioeconómica en la que predominan la agricultura, la ganadería, la pesca y la exportación de materias primas por llevar al país por el desarrollo de autoindependencia observándose pobreza generalizada. Según estas pautas Corea del Norte no sería un país subdesarrollado, o no al menos en la primera parte de su definición, pues una parte considerable de sus ingresos por exportaciones lo constituyen los misiles y la tecnología nuclear .
Un cuarto punto de vista considerar países subdesarrollados a todo aquel perteneciente al llamado Tercer Mundo, es decir, las naciones occidentales del norte constituirían el Primer Mundo, las naciones del antiguo Bloque del Este el Segundo Mundo y el resto sería el Tercer Mundo. Esta expresión fue desarrollada por el sociólogo Peter Wosley en los años sesenta en una clara analogía con la idea de los tres estados de la Revolución Francesa. Esta definición no deja de ser discutida; pues estaría el caso de Albania, país dentro de la esfera socialista y por lo tanto perteneciente al Segundo mundo, que claramente era una nación subdesarrollada. Una de las pocas diferencias entre subdesarrollo y Tercer Mundo estriba en que el primero no suelen emplearlo las personas que teóricamente pertenecen a él por ser , cada vez más, peyorativo; así, es muy difícil escuchar la expresión Primer Mundo en países considerados desarrollados. Mientras, Tercer Mundo es más aceptado por unos y por otros.
El subdesarrollo también está muy relacionado con la pobreza, como indicó José Luis Sampedro en varias obras, llegándose a incluir como países subdesarrollados a aquellos donde un tanto por ciento determinado de su población vive bajo el nivel de la pobreza. Esta definición choca con el problema de medición por un lado, ¿Cómo se calcula la riqueza de un pueblo? ¿A partir de dónde una persona está bajo el nivel de la pobreza?, y por el otro la duda de si el subdesarrollo es solo una cuestión económica; razones ambas por la cual los índices de desarrollo han ido cambiándose y ampliándose con el tiempo, como se verá más adelante.
Generalmente la expresión hace referencia a países aunque también puede utilizarse para designar a determinadas zonas o regiones e, incluso, a formas de pensar o subsistir: “mentalidad subdesarrollada” por aquella que espera resolver sus problemas con ayuda exterior.
Características de los países subdesarrollados
Como se ha indicado varios son los aspectos para considerar a un país o región como subdesarrollada. Entre los más comunes podemos citar: Economía basada en el sector primario. Comercio exterior desfavorable. Elevada tasa de mortalidad infantil. Desocupación y subocupación masiva y total. Sobrepoblación relativa. Bajo nivel educativo, especialmente de las niñas y las mujeres. Ingreso bajo, mal distribuido e irracionalmente utilizado. Régimen político corrupto. Falta de instituciones democráticas. Dependencia política militar del extranjero. Dependencia estructural que influye en toda la estructura socioeconómica y condiciona muchos rasgos principales del sistema del proceso de desarrollo. Tecnología primitiva. Desarrollo económico dependiente Exportación de productos tropicales Importación de productos manufacturados thumb|600px|centrado|Distribución por tramos (basada en información proporcionada por el Informe de Desarrollo Humano 2018).
Medición del subdesarrollo miniatura|450px|Mapa de países por PIB per cápita en 2012, según el Banco Mundial. La renta per cápita es un indicador objetivo y comparable, pero no explica todos los casos. Como se ha indicado al principio, uno de los principales problemas para delimitar el término es determinar el nivel o niveles a partir de los cuales un país o región puede ser considerado subdesarrollado.
Uno de los primeros criterios, sino el primero, se basaba en el producto nacional bBruto o PNB que la ONU emplea en su índice de desarrollo humano, también el Grupo Banco Mundial lo prefiere al producto interior bruto o PIB. La ventaja de ambos índices estriba en su casi objetividad, al ser datos medibles con relativa facilidad y también fácilmente comparable entre países. Asimismo, este dato de productividad se combina con el censo de la población o equivalente, otro dato empírico relativamente sencillo de obtener, ya sea por censo o por sondeo. Juntos arrojan la renta per cápita. Con las cifras de renta ya elaboradas solo restaba colocar el listón bajo del cual se puede considerar a un país como subdesarrollado. Sin embargo, la renta per cápita posee un efecto perverso: muchos estados disponían y disponen de un determinado nivel, por ejemplo 21.000 dólares anuales, pero la distribución tan desigual de la riqueza hacía que, salvo las élites de esas naciones, la población viviera en unos niveles de desarrollo inferiores a los de países teóricamente más pobres . Además, persiste la polémica de si el desarrollo es únicamente o principalmente un cuestión económica. A pesar de lo anterior, para catalogar una economía como desarrollada o subdesarrollada tienen gran peso la categorización que le da el Banco Mundial, de Países de ingresos altos, medios y bajos,https://data.worldbank.org/about/country-classifications/country-and-lending-groups#High_income además las Economías avanzadas del Fondo Monetario Internacional y el Índice de desarrollo humano.
Otra clasificación es la empleada por la OCDE que analiza el nivel de renta junto con la longevidad y la alfabetización. Nuevamente salen casos como el de Azerbaiyán que cuenta con la mayor población de ancianos centenarios y su apariencia no es ni mucho menos la de un país desarrollado. Otro caso lo constituyen las monarquías del golfo Pérsico que pueden alcanzar estos índices, pero sus habitantes se ven obligados a trabajar en condiciones muy duras para poder subsistir, incluso con temperaturas “oficiosas” por encima de 50 grados.
Por su parte la ONU, con su Índice de Desarrollo Humano, elaboró su catalogación basándose en más criterios, como la existencia de elecciones libres, la calidad de vida, los kWh por persona y año o el número de líneas telefónicas, ahora más en desuso por la irrupción de la telefonía móvil, con el fin de obtener una lista más basada en criterios sociales y cotidianos frente a los más económico de la renta per cápita.
Los distintos indicadores anteriores arrojan diversas listas de países. Pese a que no suelen coincidir en todos los miembros, estas listas marcan ciertas líneas que podríamos ubicar unos cientos de kilómetros más al norte del trópico de Cáncer y unos cientos de kilómetros al sur del trópico de Capricornio. Los países que quedan en el interior de la zona acotada por estas líneas imaginarias serían países subdesarrollados. Sin embargo, como se ha indicado anteriormente y se puede apreciar en el mapa de la ONU, la lista de excepciones es muy larga y muy discutida porque también se incluye como país subdesarrollado a Albania y a lo largo de los ochenta a naciones que han sufrido procesos de «subdesarrollismo» como México o Argentina. Por el contrario, dentro de dichas líneas podrían quedar naciones de las llamadas en su día “emergentes” como Singapur y la provincia o país chino de Taiwán, cuando eran países desarrollados a finales del y principios del .
Historia del término y otras posibles denominaciones miniatura|250px|Harry Truman en 1945, a quien se le atribuye pronunciar por primera vez el término "subdesarrollo".
La palabra «subdesarrollo» no es nueva. Nació tras las revoluciones industriales, especialmente la Segunda revolución, cuando se constataba que no todas las naciones lograban dotarse de un sector secundario y seguían dependiendo de la agricultura, pesca y ganadería, principalmente . Pero se le atribuye al presidente Harry Truman la primera pronunciación de la misma en un discurso pronunciado en 1949.
La llamada Escuela Inglesa, con economistas como Adam Smith, postulaba que el mercado era relativamente transparente. La división del trabajo permitía el aumento de la riqueza y el mercado lograba la distribución de esa riqueza; así se conseguían crecimientos simétricos. El lugar donde se producían las manufacturas no sería de gran importancia para esta escuela, pues el mercado se ocuparía de redistribuir la riqueza. Sin embargo la observación de los hechos indicaba que la teoría era errónea o incompleta .