miniatura|Pintura rupestre en la cueva de Altamira, España. miniatura|Arte del antiguo Egipto, 1400 a. C. miniatura|El Palacio Hasht-Behesht persa. La cultura es un concepto que abarca el comportamiento social, las instituciones y las normas que se encuentran en las sociedades humanas, así como el conocimiento, las creencias, el arte, las leyes, las costumbres, las actitudes y los hábitos de los individuos de estos grupos.Tylor, Edward. (1871). Primitive Culture. Vol 1. New York: J.P. Putnam's Son La cultura a menudo se origina en una región o ubicación específica, o se atribuye a ella.

Los humanos adquieren cultura a través de los procesos de aprendizaje de enculturación y socialización, que se muestran en la diversidad de culturas en las sociedades. Una norma cultural codifica la conducta aceptable en la sociedad; sirve como guía para el comportamiento, la vestimenta, el lenguaje y el comportamiento en una situación, que sirve como plantilla para las expectativas en un grupo social.

El cambio cultural es la reconstrucción de un concepto cultural de una sociedad. Las culturas se ven afectadas internamente tanto por fuerzas que fomentan el cambio como por fuerzas que se resisten al cambio, y externamente a través del contacto entre sociedades.

Organizaciones como la Unesco intentan preservar la cultura y el patrimonio cultural.

Naturaleza y cultura Una primera distinción en el conocimiento científico es la que se establece entre naturaleza y cultura. Esa distinción significa que el mundo de la naturaleza es el que no ha sido creado por el hombre, al menos en sus orígenes; mientras que la cultura es el mundo creado por los seres humanos, tal como se explica extensamente en el libro The Man-Made World (Polytechnic Institute of Brooklyn The Man-Made World. The Engineering Concepts Curriculum Project (ECCP), McGRAW HILL-BOOK COMPANY, 1971).

Cuando el término cultura surgió en Europa, entre los siglos y , se refería a un proceso de tecnología o mejora, como en la agricultura u horticultura. En el , pasó primero a referirse al mejoramiento o refinamiento de lo individual, especialmente a través de la educación, y luego al logro de las aspiraciones o ideales nacionales. A mediados del , algunos científicos utilizaron el término «cultura» para referirse a la capacidad humana universal. Para el antipositivista y sociólogo alemán Georg Simmel, la cultura se refería a «la cultivación de los individuos a través de la injerencia de formas externas que se han materializado en el transcurso de la historia».Levine, Donald (ed) 'Simmel: On individuality and social forms' Chicago University Press, 1971. p. 6.

En el , la «cultura» surgió como un concepto central de la antropología, abarcando todos los fenómenos humanos que no son el total resultado de la genética. Específicamente, el término «cultura» en la antropología americana tiene dos significados: (1) la evolucionada capacidad humana de clasificar y representar las experiencias con símbolos y actuar de forma imaginativa y creativa; y (2) las distintas maneras en que la gente vive en diferentes partes del mundo, clasificando y representando sus experiencias y actuando creativamente. Después de la Segunda Guerra Mundial, el término se volvió importante, aunque con diferentes significados, en otras disciplinas como estudios culturales, psicología organizacional, sociología de la cultura y estudios gerenciales.

Algunos etólogos han hablado de «cultura» para referirse a costumbres, actividades o comportamientos transmitidos de una generación a otra en grupos de animales por imitación consciente de dichos comportamientos. Las creencias y prácticas de una cultura determinada pueden ser ejercidas como mecanismos de control que limitan la conducta social. La cultura se asocia con la libertad, ya que es el vehículo entre el conocimiento y nuevas formas de conciencia que permiten una desestabilización en la hegemonía. Además puede reconocerse como conjuntos o modos de vida y costumbres de una época o grupo social. El término cultura puede alcanzar extensión y usos diversos, como diversidad cultural, objeto del conocimiento empírico, y la diferencia cultural.

Otros conceptos de cultura La palabra cultura se asocia con la acción de cultivar o practicar algo, también según la RAE puede ser el resultado o efecto de prevalecer conocimientos humanos y conjuntos de modos de vida. La cultura ha sido vista dentro de los proyectos de modernidad. Una dimensión y expresión de la vida humana, se realiza mediante la utilización de símbolos y artefactos, en los que hay un campo de producción, circulación y consumo de signos y como una praxis que se articula en una teoría. En el diccionario se nombran diferentes tipos de culturas y entre ellas las dos más emblemáticas son la cultura popular y la cultura de masas.

Formación del concepto de cultura

Etimología La etimología del concepto moderno “cultura” tiene un origen antiguo. En varias lenguas europeas, la palabra “cultura” está basada en el término latino utilizado por Cicerón, en su Tusculanae Disputationes, quien escribió acerca de un cultivo del alma o “cultura animi”, utilizando así una metáfora agrícola para describir el desarrollo de un alma filosófica, que fue comprendida teleológicamente como uno de los ideales más altos posibles para el desarrollo humano. Samuel Pufendorf llevó esta metáfora a un concepto moderno, con un significado similar, pero ya sin asumir que la filosofía es la perfección natural del hombre. Para este autor, los significados de cultura, que muchos escritores posteriores retoman, “se refieren a todas las formas en la que los humanos comienzan a superar su barbarismo original y, a través de artificios, se vuelven completamente humanos”.

Como lo describe Velkley: El término “cultura”, que originalmente significaba la cultivación del alma o la mente, adquiere la mayoría de sus posteriores significados en los escritos de los pensadores alemanes del siglo XVIII, quienes en varios niveles desarrollaron la crítica de Rousseau al liberalismo moderno y la Ilustración. Además, un contraste entre “cultura” y “civilización” está usualmente implícito por estos autores, aun cuando no lo expresen así. Dos significados primarios de cultura surgen de este período: cultura como un espíritu folclórico con una identidad única, y cultura como la cultivación de la espiritualidad o la individualidad libre. El primer significado es predominante dentro de nuestro uso actual del término “cultura”, pero el segundo juega todavía un importante rol en lo que creemos debería lograr la cultura, como la “expresión” plena del ser único y “auténtico”.

Concepción clásica de la cultura miniatura|200px|En sus primeras acepciones, cultura designaba el cultivo de los campos. El término cultura proviene del latín cultus que a su vez deriva de la voz colere que significa cuidado del campo o del ganado. Hacia el , el término se empleaba para designar una parcela cultivada, y tres siglos más tarde había cambiado su sentido de estado de una cosa a la propia acción que lleva a dicho estado: el cultivo de la tierra o el cuidado del ganado (Cuche, 1999: 10), aproximadamente en el sentido en que se emplea en el español de nuestros días en vocablos como agricultura, apicultura, piscicultura y otros. Por la mitad del , el término adquiere una connotación metafórica, como el cultivo de cualquier facultad. De cualquier manera, la acepción figurativa de cultura no se extenderá hasta el , cuando también aparece en ciertos textos académicos.

El Siglo de las Luces () es la época en que el sentido figurado del término como “cultivo del espíritu” se impone en amplios campos académicos. Por ejemplo, el Dictionnaire de l'Académie Française de 1718. Y aunque la Enciclopedia lo incluye solo en su sentido restringido de cultivo de tierras, no desconoce el sentido figurado, que aparece en los artículos dedicados a la literatura, la pintura, la filosofía y las ciencias. Con el paso del tiempo, como cultura se entenderá la formación de la mente. Es decir, se convierte nuevamente en una palabra que designa un estado, aunque en esta ocasión es el estado de la mente humana, y no el estado de las parcelas.

miniatura|200px|Voltaire, uno de los pocos pensadores franceses del que se mostraban partidarios de una concepción relativista de la historia humana.

La clásica oposición entre cultura y naturaleza también tiene sus raíces en esta época. En 1798, el Dictionnaire incluye una acepción de cultura en que se estigmatiza el “espíritu natural”. Para muchos de los pensadores de la época, como Jean Jacques Rousseau, la cultura es un fenómeno distintivo de los seres humanos, que los coloca en una posición diferente a la del resto de animales. La cultura es el conjunto de los conocimientos y saberes acumulados por la humanidad a lo largo de sus milenios de historia. En tanto una característica universal (el vocablo), se emplea en número singular, puesto que se encuentra en todas las sociedades sin distinción de etnias, ubicación geográfica o momento histórico.

Cultura y civilización También es en el contexto de la Ilustración cuando surge otra de las clásicas oposiciones en que se involucra a la cultura, esta vez, como sinónimo de la civilización. Esta palabra aparece por primera vez en la lengua francesa del , y con ella se significaba la refinación de las costumbres. Civilización es un término relacionado con la idea de progreso. Según esto, la civilización es un estado de la Humanidad en el cual la ignorancia ha sido abatida y las costumbres y relaciones sociales se hallan en su más elevada expresión. La civilización no es un proceso terminado, es constante, e implica el perfeccionamiento progresivo de las leyes, las formas de gobierno, el conocimiento. Como la cultura, también es un proceso universal que incluye a todos los pueblos, incluso a los más atrasados en la línea de la evolución social. Desde luego, los parámetros con los que se medía si una sociedad era más civilizada o más salvaje eran los de su propia sociedad. En los albores del , ambos términos, cultura y civilización eran empleados casi del mismo modo, sobre todo en francés e inglés (Thompson, 2002: 186).

miniatura|200px|Johann Gottfried Herder. Según él, la cultura podía entenderse como la realización del genio nacional (Volksgeist).

Es necesario señalar que no todos los intelectuales franceses emplearon el término. Rousseau y Voltaire se mostraron reticentes a esta concepción progresista de la historia. Intentaron proponer una versión más relativista de la historia, aunque sin éxito, pues la corriente dominante era la de los progresistas. No fue en Francia, sino en Alemania donde las posturas relativistas ganaron mayor prestigio. El término Kultur en sentido figurado aparece en Alemania hacia el -aproximadamente con la misma connotación que en francés. Para el goza de gran prestigio entre los pensadores burgueses alemanes. Esto se debió a que fue empleado para denostar a los aristócratas, a los que acusaban de tratar de imitar las maneras “civilizadas” de la corte francesa. Por ejemplo, Immanuel Kant apuntaba que “nos cultivamos por medio del arte y de la ciencia, nos civilizamos [al adquirir] buenos modales y refinamientos sociales” (Thompson, 2002: 187). Por lo tanto, en Alemania el término civilización fue equiparado con los valores cortesanos, calificados de superficiales y pretenciosos. En sentido contrario, la cultura se identificó con los valores profundos y originales de la burguesía (Cuche, 1999:13).