Santa Ana es un departamento ubicado en la zona occidental de El Salvador, y que cuya cabecera es la municipalidad de Santa Ana Centro. Cuenta una población estimada en 2023 de aproximadamente 631,804 habitantes. Fue creado el 8 de febrero de 1855, durante la presidencia de José María San Martín.
Historia
Época prehispánica Sedimentos provenientes de la Laguna Cuzcachapa (Chalchuapa), muestran que para alrededor del 2000 a. C. por primera vez ocurre una disminución de árboles y un aumento en la aparición de polen de maíz debido al comienzo de la agricultura. Posteriormente, alrededor del 1,500 a. C., se evidencia que además de la siembra de maíz, hay una tala de bosques, quema de material orgánico y una erosión incrementada, lo que evidencia el comienzo de la sedentarización de las poblaciones.
Para alrededor del 1,200 a. C. hay evidencia de cerámica en Chalchuapa (laguna Cuzcachapa y El Trapiche) y en el sitio arqueológico Finca Rosita (ubicado en Santa Ana); lo que se conoce arqueologicamente como fase Tok, con la que da inicio el período preclásico temprano en el área. Esta cerámica, es muy parecida a la de Chiapas y la costa pacífica de Guatemala, lo que apoya la interpretación de que estos primeros habitantes procedían de la región del litoral pacífico (entre Chiapas y Guatemala), y que probablemente eran hablantes de alguna lengua Zoque y practicantes de la cultura Mokaya.
Desde el período preclásico tardío (650 a. C. a 200 d. C.) al clásico (200 d. C. a 900 d. C.), lo que hoy es el departamento de Santa Ana fue habitado por grupos mayas, muy probablemente hablantes de una lengua del grupo cholano (al que pertenece el chortí) ya que a ese grupo pertenecía la lengua hablada en Kaminaljuyú (en el posclásico tardío) y Copán (en el clásico) que eran lo sitios que tenían gran influencia en las poblaciones del área. Entre los lugares más representativos de esta cultura, en lo que hoy es el departamento, se encuentran los sitios arqueológicos de El Trapiche, Tazumal (en la estructura B1-1) y Casa Blanca (ubicados en Chalchuapa, que fue la ciudad maya más grande, poderosa y dominante en toda la zona occidental). Para el posclásico tardío, dos etnias o pueblos mayas habitaban el departamento de Santa Ana: los chortís, asentados en partes del norte de Metapán; y los poqomames, ubicados en Chalchuapa.
En el periodo posclásico temprano, entre el 900 y 1200, el actual territorio de Santa Ana fue ocupado grupos procedentes de México, posiblemente nahuablantes. Algunos de los cuales se veían influenciados por la cultura tolteca (con su capital en Tula) y que se asentarían en Chalchuapa, donde destaca la pirámide B1-2 de Tazumal; y otros se verían influenciados posiblemente por Cholula, tendrían por capital Cihuatán o Las Marías (sitios ubicados en la jurisdicción de los actuales Aguilares y Quezaltepeque respectivamente) y se asentarían en sitios como Igualtepeque (en el lago de Güija), donde destacan sus petrograbados. Al final de este período, Tazumal sería abandonado, mientras que sitios como Igualtepeque serían destruidos y quemados.
A partir del , a comienzos del período posclásico tardío, el territorio fue ocupado por los pipiles; a la vez que se daría la migración de los mayas pokomames a Chalchuapa. Los pipiles, irían formando el Señorío de Cuzcatlán, al que perteneció la mayor parte del territorio del departamento; dentro de dicho señorío, aquellas poblaciones que habrían tenido el rango de altépetl o provincia (con la ortografía que aparecen en la Relación de Marroquín de 1532) serían: Ciguateguacán (actualmente Santa Ana), Chalchuapa, Metapa (Metapán), Guatepeque (Coatepeque), Atempa (Masahuat), Uxucar (actualmente cantón Belén Guijat de Metapán), y Tequeastepeque-Tecomaclán (con dos cabeceras, siendo el primero Texistepeque y el segundo actualmente extinto y ubicado por el cerro de igual nombre).
Época colonial
A partir de 1528, la zona fue conquistada y pacificada por los conquistadores españoles fundadores de la villa de San Salvador, por lo que pasarían a formar parte de la provincia de San Salvador (que a su vez sería parte de la gobernación y luego Capitanía general de Guatemala, en el Virreinato de Nueva España. En 1542, debido a las leyes nuevas, cada una de las poblaciones pasarían a convertirse en los denominados pueblo de indios, que contaban con su respectivo cabildo (dirigido por uno o dos alcaldes ordinarios dependiendo de la población; que se renovaba cada año, y cuyos miembros eran designados por el cabildo anterior, aunque esto podía variar en cada pueblo). Paulatinamente, algunos calpullis de los altépetl antedichos irían constituyéndose como pueblos, por lo que el número de pueblos iría aumentando, así aparecían como pueblos: Santa Lucía Chacalcingo (que desde 1854 sería barrio de Santa Ana), Ostua, Angue, Mazagua, Azacualpa (todos los cuales se extinguirían entre los siglos y , y cuyos territorios forman parte de Metapán). Asimismo, alguna poblaciones populosas serían divididas para formar los llamados pueblos gemelos, ese fue el caso de Metapán que fue dividido en San Pedro Metapán (la población actual) y Santiago Metapán (extinto). Por otro lado, en el , se fundaría como reducción de ladinos (mestizos y demás castas, afrodescendientes libres, e indígenas españolizados) la población de Santiago de la Frontera, constituyéndose como pueblo con su propio cabildo.
Desde 1578, las distintas poblaciones pasarían a formar parte de la Alcaldía mayor de San Salvador, en la que uno de sus partidos o tenencias era el de Santa Ana que estaba a cargo de un teniente de alcalde mayor, y que para 1768, según el arzobispo de Guatemala Pedro Cortés y Larraz, estaba conformado por los curatos (organización religiosa a cargo de un cura párroco) de Santa Ana Grande (que además tenía los pueblos de Santa Lucía Chacalcingo y Coatepeque), Chalchuapa (que además contaba con Atiquizaya), Metapán, Texistepeque (en donde además estaba San Juan Atecpan Mazagua y San Pedro Chicumqueza; este último, hoy Nueva Concepción, el arzobispo Cortés y Larráz lo trasladaría al curato de Tejutla) y Opico (en el actual departamento de La Libertad, y que además de Opico tenía a Tacachico, Jayaque, Tepecoyo y Sacacoyo).
En 1786, debido a las reformas borbónicas que buscaban mejorar la organización pero sobre todo la recaudación fiscal del territorio, las poblaciones pasarían a formar parte de la Intendencia de San Salvador, en la que se encontraría la subdelegación de Santa Ana (que abarcaba todo el departamento y era dirigido por un subdelegado de la real hacienda), que estaba dividida en dos tenencias o distritos: Santa Ana (que además de esa población incluía a Coatepeque, Chalchuapa, Texistepeque, y Santa Lucía Chacalcingo) y Metapán (con el resto del departamento), ambas a cargo de un teniente subdelegado. En dicha intendencia, el entonces pueblo de Santa Ana pasaría a tener su propio ayuntamiento (igual que las poblaciones españolas, como San Salvador) en 1806, cuya jurisdicción abarcaría la tenencia o distrito homónimo.
A partir del 8 de mayo de 1821, las poblaciones pasarían a formar parte de la provincia de San Salvador con un jefe político y una diputación provincial según lo estipulado en la Constitución española de 1812, y que tendría la misma organización de la intendencia (la subdelegación de Santa Ana dividida en los distritos de Santa Ana y Metapán). Debido a la Constitución antes mencionada, se abolieron los cabildos de indígenas y ladinos, y se establecieron los ayuntamientos constitucionales (dirigidos por uno dos alcaldes dependiendo de la población; cuyos miembros serían electos cada año por la población de forma indirecta; las poblaciones donde se establecieron esos ayuntamientos fueron: Santa Ana, Metapán, Texistepeque, Chalchuapa, y Coatepeque.
Pos-independencia El 15 de septiembre de 1821, la antigua Capitanía general de Guatemala declararía su independencia de España. La noticia de ese acontecimiento llegaría a Santa Ana el 20 de septiembre, y a Metapán el 25 septiembre.
El 30 de noviembre de 1821, la Junta Provisional Consultiva de Guatemala enviaría una comunicación a todos los ayuntamientos constitucionales de la antigua Capitanía general de Guatemala para que en cabildo abierto votasen sobre sí decidían unirse al Imperio mexicano. Algunos ayuntamientos no realizaron dicho cabildo abierto, ya sea por decisión propia o porque no recibieron el oficio respectivo. El 5 de enero de 1822, la Junta Provisional Consultiva contabilizó los votos, resultando en 104 a favor de la anexión, 11 que la condicionaban, 32 que dejaban la decisión en manos de la junta, 21 que consideraban que el congreso era quien tenía que decidir, y 2 que votaron en contra (San Salvador y San Vicente); de las demás poblaciones que se sabe realizaron el cabildo, se conoce el resultado de unas, entre las cuales está el de Santa Ana que se decidió por la anexión. Debido a ello, las autoridades de la provincia de San Salvador, encabezadas por el presbítero José Matías Delgado, separarían la provincia de San Salvador de la antigua Capitanía general de Guatemala, se enfrentarían a las tropas provenientes de México y establecerían su propio congreso (en la que estuvieron como diputados por el distrito de Metapán Juan Castaneda y Pedro José Cuéllar); hasta que la provincia fue anexada a la fuerza el 9 de febrero de 1823. Sin embargo, el Imperio mexicano caería y en Guatemala se reunirían los diputados de las distintas provincias que el 1 de julio de ese año declararían la independencia absoluta de las Provincias Unidas del Centro de América.
A partir del decreto de la Asamblea Nacional Constituyente de las Provincias Unidas del Centro de América del 30 de julio de 1823 los ayuntamientos constitucionales pasaron a denominarse municipalidades; y con el decreto, del mismo cuerpo constituyente, del 10 de mayo de 1824 se establecerían también en poblaciones con menos de 1000 habitantes.
Durante la República Federal de Centroamérica El 12 de junio de 1824, con la entraría en vigencia la vigencia la primera Constitución salvadoreña, que unió la Alcaldía Mayor de Sonsonate (que abarcaba los actuales departamentos de Sonsonate y Ahuachapán) y la provincia de San Salvador en el Estado de El Salvador, que sería parte de la República Federal de Centroamérica.
La Constitución estatal estableció que las poblaciones (a excepción del distrito de Metapán, que sería parte del departamento de San Salvador) pasarían a integrar el departamento de Sonsonate, junto a las que habían formado la alcaldía mayor sonsonateca; los diputados constitucionales tomaron esa decisión como castigo debido a que el Ayuntamiento de Santa Ana había apoyado la anexión a México y había buscado unirse a la alcaldía mayor sonsonateca (que también estaba a favor de la anexión). Por lo que el nuevo departamento estaría formado por los distritos de Sonsonate (con los 23 municipios de la anterior alcaldía mayor) y Santa Ana (con Santa Ana, Santa Lucía Chacalcingo, Chalchuapa, Coatepeque y Texistepeque). El departamento estaba a cargo de un jefe político intendente, los distritos (que tenían funciones administrativas, judiciales y electorales) del alcalde de primer voto de la cabecera (que además tenía el título de jefe de distrito), y los municipios de dos alcaldes que con la mitad del concejo municipal se renovaban cada año.
El 22 de enero de 1835, San Salvador sería declarada como capital de la Federación y San Vicente se convierte en la capital estatal; debido a ello, se crea el distrito federal, y se disuelve el departamento de San Salvador (lo que sería así hasta el 30 de julio de 1839 se decide disolver el distrito federal); por ello, el distrito de Metapán (con los municipios de Metapán y Atempa Mazahuat, hoy Masahuat), pasaría a formar parte del departamento de Sonsonate (que a partir de entonces cubriría toda la zona occidental), cuya cabecera, a partir de ese momento, pasaría a ser Santa Ana.