Los vénetos fueron un pueblo indoeuropeo que se estableció en el nordeste de Italia tras la mitad del II milenio a. C., y desarrolló una civilización a lo largo del milenio siguiente. Se puede establecer una relación entre el pueblo y una cultura veneciana, algo único entre los pueblos del norte de Italia; es decir, que a los antiguos vénetos se les puede atribuir una cultura material y artística en su territorio, Venetia. Estos elementos culturales se desarrollaron durante todo el I milenio a. C., aunque con el tiempo estuvieron sujetos a una serie de influencias externas. El registro arqueológico es particularmente rico en lo que respecta a esta población y a su identidad.
Los vénetos se establecieron inicialmente en la zona entre el lago de Garda y las Colinas Euganeas; más tarde se expandieron hasta ocupar un territorio más o menos coincidente con el actual Véneto, aunque es necesario considerar que la línea de la costa del Mar Adriático estaba más atrasada que la de hoy. De acuerdo a los descubrimientos arqueológicos, que también coinciden con las informaciones de fuentes escritas, el límite occidental de su territorio corría a lo largo del Lago de Garda; el límite sur seguía una línea que partía del río Tártaro, continuaba por el Po, y llegaba hasta Adria, a través del ramal extinto del Po de Adria; y la frontera oriental llegaba hasta el Tagliamento.
Más allá de ese último río se habían establecido los ilirios, aunque hasta el Isonzo, la presencia véneta era tan fuerte que se podía hablar de una población venetoilírica. En cambio, las fronteras del norte eran menos definidas y homogéneas. En cualquier caso, el territorio véneto subía por los ríos Adige, Brenta y el Piave hacia los Alpes, que formaban una frontera natural. La presencia véneta en los Alpes ha dejado registro especialmente en las Dolomitas de Cadore, en Lagole.
Etnónimo Los vénetos eran llamados Veneti en latín y Enetoi (Ἐνετοί) en griego antiguo. En las fuentes clásicas se encuentran referencias a "vénetos" localizados en lugares muy distantes entre sí. Para Estrabón, el nombre latino es venetus y en griego romanizado, henetikós, que significa «entre los griegos». Heródoto señaló a los enetas entre las tribus ilíricas; César escribió haber subyugado a los "vénetos" de Armórica, el único pueblo de la Galia que dominaba el arte de la construcción de barcos;Gaio Giulio Cesare, De bello Gallico, III, 8, 1. TácitoPublio Cornelio Tacito, Germania, 46, donde se pregunta si los vénetos deben ser clasificados como pueblo germánico o como sármatas. y Plinio el ViejoGaio Plinio Segundo, Naturalis historia, IV, 97. localizaron a los "Venedi" en el curso del río Vístula confinando con los bastarnos, los fínicos , y los sármatas, mientras que Claudio Ptolomeo llamaba Venedicus sinus al Golfo de Gdańsk.Claudio Tolomeo, Geografia (Tolomeo), III, 5,1. Pomponius Mela mencionó el lago de Constanza como el Venetus lacus; y, por último, Plinio el Viejo mencionó a los "venetulani" como un pueblo desaparecido del Lacio.
Todos estos pueblos y accidentes geográficos se ubicaban en lugares dispares de Europa. La frecuencia de este etnónimo en zonas tan distantes la una de la otra través de una relación histórica y lingüística entre los diferentes pueblos que lo han utilizado, sino más bien como una misma derivación lingüística, que se repite varias veces de forma independiente, a partir de la misma raíz indoeuropea *wen ("amor"). Los "vénetos" (*wenetoi), por lo tanto, serían los "amados", o quizás los "amables" o "amigables".
Historia La historia de los vénetos se puede dividir en dos etapas: la antigua, que va desde los orígenes hasta el , en donde es más evidente la originalidad cultural véneta; y una más reciente, que va hasta el , en la que vivieron, en primer lugar, la influencia de los celtas, y posteriormente, una lenta asimilación romana.
En el periodo más antiguo, tuvieron relaciones culturales con la civilización villanoviana, con Grecia y el Oriente, y posteriormente también con los Etruscos. En el período más reciente, en cambio, los vénetos entraron en contacto principalmente, con los galos, que se encontraban a Occidente: los cenómanos (con los que se aliaron, igual que con los romanos). Por otra parte, al sur, se encontraban los boyos, con los que a menudo estaban en guerra; al noreste, los carnos, y al este y al sureste, tuvieron contacto fundamentalmente con las poblaciones ilíricas. Además, dentro del Véneto hubo algunos asentamientos galos, aunque de mínimo tamaño y probablemente no siempre de tipo pacífico. La influencia cultural celta se convirtió se fue haciendo cada vez más importante, y la cultura véneta fue mutando y adaptándose. También se mantuvo la importante relación con las poblaciones balcánicas del otro lado del Adriático como los ilirios, hasta tal punto de que los historiadores griegos confundían ambos pueblos con facilidad. Los ilirios fueron considerados parientes cercanos de los vénetos hasta principios del . Más tarde el contacto con la civilización romana se hizo decisivo, especialmente por las reiteradas alianzas que unieron a venecianos y romanos y a la hipótesis tradicional de relación entre venecianos y latinos. La cultura veneciana se fue asimilando a la romana, ya a final de la época republicana, aunque, presumiblemente, algunas particularidades vénetas permanecieron hasta el final de la edad imperial en las zonas marginales.
En la edad de Bronce entre 1350 y 1150 a. C. los pueblos terramarícolas de las bajas llanuras del Véneto entraron en vastos circuitos comerciales que involucraron las costas del Báltico, el área del Danubio y los Cárpatos, el Egeo y el Mediterráneo oriental. En la llanura del Véneto meridional, entre el 1150 y el 900.C., surgió el gran centro preurbano de Frattesina, una encrucijada de comercio entre el Báltico, los Alpes Orientales y Chipre, con un sistema socioeconómico fuertemente jerárquico. A continuación, se desarrolló Villamarzana, y, posteriormente, Montagnana. En el transcurso del [ crecieron también Treviso, Oderzo y Concordia.
En la edad de Hierro, alrededor del 800 a. C., fueron abandonados algunos de los grandes centros del Véneto meridional. Paralelamente, se fundaron Este y Padua. Entre el 800 y el 600.C. los centros hegemónicos fueron dominados por poderosos grupos de la aristocracia. Surgieron las primeras grandes necrópolis en los límites de las ciudades. A mediados de la Edad del Hierro, entre el 600 a. C. y el 400 a. C., las poderosas ciudades-estado vénetas tenían territorios bien definidos; en cambio, las zonas montañosas y de colina estaban organizadas en distritos de tipo cantonal. Las ciudades-estado de la llanura tenían sistemas de carreteras ortogonales similares a los de la Etruria padana. Este tenía importantes relaciones con el mundo etrusco; Padova con el mar, y la frontera nordeste.
En Altino, en la laguna de Venecia, en Adria y Espina, los vénetos encontraron comerciantes etruscos y griegos. Una flota espartana que dirigía Cleónimo atacó a los paduanos en el302 a.C. Consiguieron rechazarlos pero sufrieron graves pérdidas.Tito Livio, Ab urbe condita libri, X, 2. A finales de la Edad del Hierro, entre el 400 y 200 a.C., las poblaciones celtas invadieron la Italia septentrional y parte de la costa adriática. Los vénetos, aliados de los Romanos, participaron en el a.C. en la batalla de Clastidium contra los insubres, los boyos y los gesatos, una tribu gala. Tras ello, se dio una entrada pacífica del mundo veneciano en la órbita política y cultural de Roma.
El origen Mito en la historiografía romana De acuerdo a la historiografía romana, los vénetos eran una población procedente de Paflagonia, una región de Asia Menor, junto al Mar Negro. Fueron expulsados de allí, y por ello participaron en la Guerra de Troya, donde el anciano sabio Antenor, le rogó a los troyanos que devolvieran Helena a los Griegos. En Troya murió Pilemene, el comandante de los enetas (el nombre griego de los vénetos), quienes quedándose sin patria y sin guía, se dirigieron a Antenor. Después de diversas vicisitudes, Antenor les llevó junto a la costa occidental del Mar Adriático septentrional. Aquí, la población expulsó a los euganeos, una población local que se refugió en los valles alpinos, y de la que no quedan registros relevantes.
En la narración de Virgilio,Virgilio. Antenor es presentado como uno de los fundadores de Padua. También señala una relación entre los vénetos y Diomedes, el héroe divinizado, que fundó, además de Espina, el importante puerto de Adria, que, a pesar de tener orígenes vénetos, es más conocido como emporio griego, centro etrusco y, finalmente, galo. Plinio el Viejo hizo la siguiente afirmación sobre los vénetos, refiriéndose a lo que había escrito Catón:Estrabón, en cambio, defendió una hipótesis distinta,Estrabón en la que los vénetos eran una población celta: esto se debía a que él tenía conocimiento de la existencia de una población que lleva el mismo nombre: los vénetos de Armórica (la actual Bretaña).Las fuentes antiguas han planteado con frecuencia la hipótesis de que los vénetos tuvieran el mismo origen que los vénetos de la Galia que cita Julio César. Esta teoría se basa en las semejanzas lingüísticas superficiales de la onomástica pero no solo no tiene base en datos lingüísticos, sino que estos excluyen una filiación celta de los vénetos.
Hipótesis de las zonas pantanosas
Si la hipótesis que ve en los vénetos una población de Europa del este, divididas y dispersa después de una gran diáspora, es bastante realista, no lo es en absoluto la ubicación de su patria en un área de cultura griega, ni tampoco la narración de un movimiento migratorio a través del mar.
Durante mucho tiempo, la historiografía moderna ha aceptado la hipótesis, inspirado en Heródoto, de una filiación ilíria de los vénetos, que habrían sido la rama más occidental de ese conjunto de poblaciones indoeuropeas. En sus Historias, el historiador griego, habla de los Ἐνετοί como una parte del pueblo ilírico asentada junto al Adriático.Erodoto, Storie, I, 196; V, 9. La tesis de la pertenencia de los vénetos al grupo ilírico, impulsada principalmente por Carl Pauli a finales del , siguió siendo ampliamente compartida, incluso cuando, en la primera mitad del , Vittore Pisani y Hans Krahe demostraron que Heródoto se refería en realidad a una tribu iliria establecida en la Península de los Balcanes, y no en el área itálica.
La investigación sobre el material lingüístico ha llevado a la exclusión de una filiación iliria de los vénetos, como propuso ya en los años cuarenta el mismo Krahe. Después de una primera propuesta de ligar la lengua venética a las lenguas itálicas osco-umbras, ganó peso entre los académicos la consideración del venético como parte de la familia de latino-falisca, que incluye también al latín.Tesi articolata, tra gli altri, da Aldo Prosdocimi in Popoli e civiltà dell'Italia antica; cfr. En este punto, sin embargo, la investigación de la disciplina indoeuropeista todavía está abierta como reconoció, por ejemplo, Francisco Villar.