El Imperio del Japón, Imperio japonés, Imperio nipón o también conocido como , fue el Estado nación japonés que existió desde la Restauración Meiji el 3 de enero de 1868, hasta la nueva Constitución de Japón, que tuvo efecto el 3 de mayo de 1947. De 1910 a 1945, incluía el archipiélago japonés, las islas Kuriles, Karafuto, la península de Corea y Taiwán. Concesiones como el Territorio Arrendado de Kwantung no eran de iure partes del imperio sino territorios dependientes. En las últimas etapas de la Segunda Guerra Mundial, con Japón derrotado junto con el resto del Eje, el Instrumento de Rendición japonés formalizado se emitió el 2 de septiembre de 1945 en cumplimiento de la Declaración de Potsdam de los Aliados, y el territorio del imperio posteriormente se redujo para cubrir solo el archipiélago japonés que se asemejaba al Japón moderno.

Etimología Políticamente, cubre el antiguo período desde el Orden de la Restauración (Restauración Meiji) el 3 de enero de 1868, pasando por la expansión de Japón por el océano Pacífico y el océano Índico, hasta la rendición formal el 2 de septiembre de 1945, cuando se firmó el Instrumento de Rendición. Durante este período de 77 años fue gobernado por el emperador de Japón (Tennō), el que siguió una política imperialista. Constitucionalmente, se refiere al período del 29 de noviembre de 1890 hasta el 3 de mayo de 1947.

El país fue renombrado como el Imperio del Japón, ya que los clanes anti-Tokugawa, Satsuma, y Chōshū, formaron la base de su nuevo gobierno, tras la Restauración Meiji, con su intención de dejarlo como un imperio.

Aunque "Imperio del Gran Japón" es la traducción literal del título en japonés, según la Constitución del Imperio del Japón (; Dai-Nippon/-Nihon Teikoku Kenpō), las denominaciones «Imperio japonés» y «Japón imperial» son conocidas y empleadas comúnmente, refiriéndose a la misma entidad.

En Japón, abreviado como «el Imperio» (; teikoku) fue utilizado con frecuencia. Los nombres "Nippon" (; Japón), "Dai-Nippon" (; Gran Japón), "Dai-Nippon/-Nihon Koku" (; Nación del Gran Japón), "Nihon Teikoku" (; Imperio del Japón) fueron usados todos y no fue hasta 1936 que el título apropiado del país fue estandarizado.

En 13 de febrero de 1946, un año después del término de la guerra, Japón se reestructuró como parte de su derrota, y el nombre del país fue cambiado a “Estado del Japón” (; Nihon Koku) en la Constitución del Estado de Japón.

Historia

miniaturadeimagen|izquierda|El emperador Mutsuhito fue el líder simbólico de la Restauración Meiji (1867-1912). La Restauración Meiji estableció las habilidades prácticas y consolidó el sistema político bajo el emperador de Japón, que antes estaba en manos del shogunato Tokugawa. Las metas del gobierno restaurado fueron expresadas por el nuevo emperador en la Carta Juramento. La Restauración llevó a enormes cambios en la estructura política y social de Japón, y se extendió tanto a finales del periodo Edo (a menudo llamado shogunato Tokugawa tardío) y el comienzo de la era Meiji. El período se extendió desde 1868 hasta 1912 y fue responsable de la emergencia de Japón como una nación modernizada a principios del .

En los primeros años de la monarquía constitucional, instaurada en 1890, el Estado se estructuró siguiendo el modelo prusiano, conservando la autoridad del emperador pero dando poderes a la Dieta imperial y a otros organismos (la "Democracia Taishō"). En esta época es que empiezan el expansionismo militar y las guerras con China y Rusia.

Con la Gran Depresión, Japón, como otros países, se convirtió en el que se ha calificado como un sistema fascista. Aunque este singular sistema de gobierno era muy parecido al fascismo, probablemente debido a las diferencias culturales, también había muchas diferencias entre ambos sistemas y por eso se ha llamado a la ideología del mismo nacionalismo japonés. Sin embargo, a diferencia de Adolf Hitler y de Benito Mussolini, Japón tenía dos objetivos económicos para desarrollar un imperio en Asia.

Primero, como sus homólogos europeos, nace una industria militar doméstica estrechamente controlada. En segundo lugar, debido a la falta de recursos en las islas de Japón, para poder mantener un sector industrial fuerte y con gran crecimiento, las materias primas como el hierro, petróleo y el carbón en gran parte se habían de importar a pesar de que el país disponía de una pequeña parte de estas. Gran parte de estos materiales llegaba de Estados Unidos. Así, por el esquema de desarrollo militar industrial y el crecimiento industrial, las teorías mercantilistas prevalentes, hacían imprescindibles las colonias. Estas eran necesarias para competir con las potencias europeas. Corea (1910) y Formosa (Taiwán, 1895) fueron anejadas muy pronto para servir como colonias agrícolas. Además, el hierro y el carbón de Manchuria, la goma de Indochina y los vastos recursos de China eran los principales objetivos para la industria japonesa.

Con pocos problemas, Japón invade y conquista toda Manchuria (denominada Manchukuo) en 1931. Aparentemente, Japón lo justifica para liberar a los manchúes de los chinos, justamente como en el caso de la anexión de Corea, que era supuestamente un acto de protección. Como en Corea, se funda un gobierno títere (Manchukuo). Jehol, el territorio chino que hace frontera con Manchuria, fue controlado en 1933. Posteriormente se nombrará un emperador títere para el estado y mayormente controlado por el estado imperial japonés se trata del último emperador llegado al poder del Imperio Manchú, el emperador Pu yi.

Japón invade China en 1937, creando lo que era esencialmente una guerra de tres ramas entre el Japón, los comunistas de Mao Zedong, y los nacionalistas de Chiang Kai-shek. Japón toma el control de muchas de las costas de China y de las ciudades portuarias, pero evitaba prudentemente las colonias europeas y sus esferas de influencia. En 1936, antes de la invasión de China, Japón firma un tratado anticomunista con Alemania y otro con Italia en 1937. El año siguiente en 1938, se aprueba la Ley de Movilización General del Estado, preparando una economía de guerra para una «guerra total» en contra de las fuerzas chinas.

Para ese momento, los militares se habían hecho con el control de facto del país, llegando a eliminarse los partidos políticos en 1940.

Expansionismo japonés

Primera guerra sino-japonesa

left|thumb|180px|Principales batallas y movimientos de tropas en la primera guerra sino-japonesa. right|170px|thumb|El almirante y marqués Tōgō Heihachirō, comandante durante la primera guerra sino-japonesa. Antes de su participación en la Primera Guerra Mundial, el Imperio de Japón luchó en dos guerras importantes después de su establecimiento durante la Restauración Meiji. La primera fue la primera guerra sino-japonesa, lucharon entre 1894 y 1895. La guerra giró en torno a la cuestión de control y la influencia sobre Corea en el marco del imperio de la Dinastía Chosŏn. Una rebelión de campesinos había llevado a una petición formulada por el gobierno coreano de China para enviar tropas a estabilizar la región. El Imperio del Japón respondió mediante el envío de sus tropas hacia Corea para establecer un gobierno títere en Seúl. China se opuso y tuvo lugar la guerra subsiguiente, resultando en una breve aventura con tropas japonesas derrotando a las fuerzas chinas en la península de Liaodong, y la destrucción casi total de la marina de China en la batalla del río Yalu. China se vio obligada a firmar el Tratado de Shimonoseki, en la que cedió parte de Manchuria y la Isla de Formosa a Japón. Después de esta guerra, el dominio en la región pasó de China a Japón.

Guerra ruso-japonesa

La guerra ruso-japonesa (, ) (8 de febrero de 1904 – 5 de septiembre de 1905) fue un conflicto surgido por las ambiciones imperialistas rivales de la Rusia imperial y el Japón en Manchuria y Corea. Los principales escenarios del conflicto fueron el área alrededor de la península de Liaodong y Mukden, el mar del Japón y el mar Amarillo.

Los rusos buscaban un puerto de aguas cálidas en el océano Pacífico para uso de su Armada y para comercio marítimo. El puerto de Vladivostok solo podía funcionar durante el verano, pero Port Arthur (China) sería capaz de mantenerse funcionando todo el año.

Después de la primera guerra sino-japonesa (1894-1895), el tratado de Shimonoseki le concedió a Japón la isla de Formosa, así como el protectorado sobre las penínsulas de Corea y de Liaodong. Posteriormente Japón se vio obligado a entregar Port Arthur a Rusia. En 1903, las negociaciones entre Rusia y Japón resultaron ser inútiles, así que Japón decidió entrar en guerra para mantener su dominio exclusivo de Corea.

Las campañas resultantes, en las cuales el Ejército Imperial Japonés logró obtener varias victorias de manera consistente sobre sus oponentes rusos, fueron un hecho inesperado para muchos en el mundo, pues fue la primera vez que un pueblo no caucásico se enfrentaba y vencía a una potencia imperialista europea. Estas victorias transformarían drásticamente el equilibrio de poder en el Este de Asia, lo que daría como resultado la consolidación de Japón como país importante en el escenario mundial. Las vergonzosas derrotas generaron insatisfacción en los rusos con su corrupto e ineficiente gobierno zarista, y fueron una de las principales causas de la Revolución Rusa de 1917.

Tratado de Portsmouth

El mando ruso en Extremo Oriente, formado por el almirante Yevgeni Alekséyev y el general Alekséi Kuropatkin, era incompetente y sus tropas, insuficientes. Los refuerzos llegaban desde la Rusia europea en el ferrocarril Transiberiano de vía única, muy lento e interrumpido a la altura del lago Baikal. Estas y otras razones, como el ataque por sorpresa del Japón, implicaron que la guerra resultara en una sorprendente victoria japonesa, lo que le convirtió en una potencia mundial a tener en cuenta.

Rusia se ve obligada a negociar. El resultado: la humillación de una nación occidental. Se concluyó un armisticio entre los dos gobiernos: aunque los rusos se encuentran muy debilitados por la Revolución de 1905, las finanzas japonesas están totalmente agotadas y el Imperio nipón ya no dispone de los medios para destruir completamente al grueso de las tropas rusas de Extremo Oriente. Se organiza una conferencia de paz en Portsmouth (EE. UU.) el 5 de septiembre de 1905, gracias a la mediación del presidente estadounidense Theodore Roosevelt. Las cláusulas contienen las siguientes estipulaciones: Rusia debe reconocer la preeminencia de los intereses del Japón en Corea; cede al vencedor su arrendamiento de la península de Liaodong, su base de Port Arthur, el ferrocarril meridional de Manchuria y la mitad sur de la isla de Sajalín. Ambos países, de común acuerdo, se comprometen a restituir Manchuria a China. A pesar de la insistencia del Japón, no se prevé ninguna indemnización.

Primera Guerra Mundial

miniaturadeimagen|izquierda|Batalla de Tsingtao. Japón entró en la Primera Guerra Mundial en 1914, aprovechando la guerra de Alemania en Europa y queriendo ampliar su esfera de influencia en China. Japón declaró la guerra a Alemania el 23 de agosto de 1914 y rápidamente ocupó los territorios de Alemania: ocupados en la provincia de Shandong en China y las islas Marianas, islas Carolinas, las islas Marshall y las islas Belau/Palaos/Palau y las restantes de la antigua Micronesia española que pasaron de soberanía a Alemania y posteriormente a los Estados Unidos de América en el Pacífico, que son parte de Nueva Guinea alemana. El sitio de Tsingtao, una rápida invasión de la colonia alemana de Jiaozhou (Kiautschou) dio buenos resultados y las tropas alemanas coloniales se rindieron el 7 de noviembre de 1914.