La rupia indonesia (en indonesio: rupiah) es la moneda oficial de Indonesia. Su control y emisión están a cargo del Banco de Indonesia. Su código ISO 4217 es IDR y se divide en 100 sen. Su símbolo, utilizado en todas las monedas y billetes, es Rp. El nombre deriva de la unidad monetaria india. De manera informal muchos indonesios se refieren a la rupia como perak, que en indonesio significa "plata". En las islas Riau y la mitad indonesia de la isla de Nueva Guinea (Irian Barat) utilizaron su propia rupia (Rupia de Riau y Rupia de Nueva Guinea occidental), sin embargo en 1964 y 1971 respectivamente se unieron a la moneda nacional.
Historia 800-1942 Dinero javanés, chino y holandés Los primeros objetos utilizados como monedas encontrados en Indonesia datan de la época de la dinastía budista de Sailendra, en el ; se siguieron fabricando hasta el massa de oro y kupang de plata. Durante este periodo también se utilizaron los mutisalah, cordeles con abalorios de origen indo-pacífico fabricados durante el imperio Srivijaya. Su origen está en la isla de Sumatra, pero con el tiempo se expandieron a Borneo, Java y al resto de las islas orientales en el . En las islas orientales se conservaban estos abalorios como reliquias familiares, y en su lugar utilizaban los mismos objetos pero de origen chino. El imperio Majapahit se hizo fuerte en Java y Sumatra desde finales del , y empezaron a mantener contactos comerciales con los chinos. Estos últimos hacían sus intercambios entregando monedas de cobre con agujeros cuadrados, conocidas como cash. Poco después en Indonesia se imitaron este tipo de monedas utilizando estaño o plomo.
Cuando los europeos empezaron a llegar a Indonesia, trajeron consigo monedas de oro portuguesas y venecianas, así como reales de plata castellanos, mexicanos, peruanos y bolivianos, las cuales se convirtieron en la principal moneda de intercambio en todo el archipiélago durante varios siglos. La Compañía Holandesa de las Indias Orientales (en adelante, VOC) se aseguró el monopolio para comerciar en las Indias en 1600. Bajo la dirección de Jan Pieterszoon Coen, la VOC se hizo con el gobierno de la zona de Batavia, la capital javanesa, con un área de influencia que se incrementó con el tiempo y que se expandió eventualmente con las conquistas holandesas hasta el hasta incluir lo que más o menos hoy forma Indonesia.
En el , la VOC importaba principalmente monedas de plata en forma de pequeñas monedas de 1, 2 y 6 stuivers, así como reales castellanos y monedas holandesas de intercambio. Esto generó un pequeño cambio vendiendo estaño a las cecas locales, ya que normalmente no lo producían ni lo importaban. Debido a una reducción en el suministro de estaño en 1724 la VOC empezó a acuñar sus propias monedas de cobre, llamadas duits, que eran marcadas con sus siglas. Estas monedas se acuñaron en seis provincias de los Países Bajos y se importaron en grandes cantidades durante los siglos y . También se acuñaron monedas de plata, pero se importaban sobre todo monedas españolas y holandesas, que tenían un valor mayor en las Indias. A pesar de que la mayoría de la moneda se importaba, principalmente la plata, también se acuñaron algunas emisiones locales de oro y plata durante los siglos y .
El primer billete de papel apareció con la formación del De Bank Courant en Bank van Leening en 1752. Se emitieron distintos lotes durante los siguientes sesenta años, pero todos tendieron a perder su valor con el tiempo debido a la escasez de moneda para respaldar el papel.
En 1800 la VOC fue a la bancarrota y los territorios nacionalizados por el gobierno de entonces, la República Bátava, y que había acuñado sus propios duits, empezó a emitir florines en 1802. Entre 1814 y 1840 se acuñó un gran número de duits en Surabaya, a la vez que se importaba plata desde los Países Bajos. En 1854 el florín de las Indias Holandesas se decimalizó, el céntimo sustituyó al duit y se introdujo una nueva serie que iba desde el ½ céntimo al ¼ de florín, todas acuñadas en Holanda. Las denominaciones más altas (½, 1 y 2½ florines de plata, y 5 y 10 florines de oro) se importaron de los Países Bajos y circularon junto a las emisiones locales. Esta serie de monedas se siguió utilizando incluso después de la independencia en 1945.
El gobierno intentó frenar la inflación de los billetes de papel con una emisión de bonos del estado en 1815, que se retiraron de la circulación el 30 de junio de 1861. El De Javasche Bank (en adelante, DJB), banco central de las Indias Holandesas y fundado en 1828, tendría una regulación mucho más estricta que los bancos anteriores y logró mantenerse solvente.
1942-1949. Invasión japonesa e independencia indonesia: el comienzo de la hiperinflación
Invasión japonesa
En 1942, los japoneses invadieron las Indias Holandesas tomando el control de todo el país, y Nueva Guinea en marzo del mismo año. En sus barcos transportaban sus propias emisiones del dinero local, el florín. Liquidaron todos los bancos privados, incluido el DJB, y anuló todas las obligaciones de deudas. Los billetes emitidos en nombre del Gobierno japonés (De Japansche Regeering) empezarían a ser de curso legal desde marzo de 1942 (aunque los billetes existentes conservaban su valor). Sus denominaciones iban desde el céntimo a los 10 florines.
Se suponía que el dinero japonés tenía el mismo valor que el antiguo dinero holandés, sin embargo, los japoneses pronto empezaron a imprimir una cantidad excesiva de dinero, por lo que se inició un rápido proceso de hiperinflación que llevó a la gente a atesorar los antiguos florines neerlandeses. Al terminar la II Guerra Mundial, los japoneses habían incrementado de una manera excesiva el suministro de papel moneda, el cual iba de los 230 millones de florines antes de la guerra, a los varios billones cuando finalizó esta. Esto, sumado a las acciones que tomó la administración holandesa después de la guerra, causaron una inflación masiva y dañaron seriamente la estabilidad y la economía del país.
Conforme la ocupación continuaba, en 1944 los japoneses determinaron que sus intereses estratégicos a largo plazo se conseguirían mejor exaltando el nacionalismo indonesio, por lo que se emitió una segunda serie de billetes impresos en indonesio. Estas series estaban denominadas en roepiah.
El nuevo gobierno indonesio continuó utilizando los billetes existentes hasta que imprimieron su propio dinero en 1946, mientras que a comienzos de año se siguieron imprimiendo billetes en algunas partes del este de Indonesia, donde los nacionalistas aún no habían tomado el control. Esta acción era una medida provisional hasta que los neerlandeses restablecieran su administración a lo largo de las dispersas islas.
Reocupación aliada/holandesa
El gobierno holandés, exiliado en Londres, había estado haciendo preparativos para cuando finalizase la guerra, después de la cual esperaban recuperar el control de sus colonias. Para ello, en reconocimiento de las condiciones financieras alteradas bajo las que se estaba debatiendo, se anticipó que se necesitaría una acción gubernamental en vista a la debilitada posición en que había quedado el DJB, el cual había estado emitiendo billetes con anterioridad.
En diciembre de 1942 se encargaron los nuevos billetes a la empresa estadounidense Security Bank Note Printing Company. Los billetes estaban fechados en marzo de 1943 y encabezados con la leyenda Nederlandsch-Indische Gouvernementsgulden, junto con textos en indonesio que indicaban la denominación en roepiah. Las denominaciones iban desde los 50 sen a los 500 florines.
Al finalizar la guerra, la Administración Civil de las Indias Holandesas (en adelante, NICA) empezó a retomar el control de los antiguos territorios. Empezó a emitir un florín propio fechado en 1943, primero en Nueva Guinea en 1944, y posteriormente en las islas Molucas y Borneo, las cuales habían sido tomadas antes de la rendición japonesa el 14 de agosto de 1945. En las zonas bajo el control de la NICA, el dinero holandés emitido antes de la guerra fue desmonetizado. A pesar de que la NICA solo controlaba las zonas exteriores de Indonesia, su autoridad para establecer el valor del dinero estaba limitada por la precaria situación económica de la administración y de los propios Países Bajos. Como promesa, la NICA volvió a autorizar la circulación de los billetes por debajo de 10 florines impresos antes de la guerra, y los billetes de más valor no se volverían a poner en circulación para reducir el efecto inflacionario de tener dinero de antes de la guerra circulando junto a las emisiones propias de la NICA.
Con la rendición de los japoneses, los aliados le dieron a la administración el control oficial de todas las instituciones del país, y el DJB, que había sobrevivido mejor de lo esperado a la guerra, se reincorporó en sus funciones el 10 de octubre de 1945.
Aunque los aliados introdujeron el florín de la NICA en Borneo y el este de Indonesia, la transición al control holandés no se desarrollaría sin problemas en las islas principales de Java y Sumatra, ya que los aliados solo se hicieron con el control de unos pocos enclaves costeros, donde aún existían grandes cantidades almacenadas de dinero japonés.
El uang merah o "dinero rojo" (los billetes de 10 rupias eran rojos) hizo frente al principio de la oposición nacionalista de que el dibero debía ser emitido por los neerlandeses, molestos por el hecho de que a pesar de las intenciones declaradas para adoptar una posición menos colonial tras la guerra, los billetes se habían impreso en holandés y con un gran retrato de la reina Guillermina.
Cuando el dinero de la NICA apareció por primera vez en Java, Sukarno proclamó un decreto el 2 de octubre de 1945 para declarar este dinero ilegal. Sin ningún tipo de control necesitado para emitir dinero de forma efectiva, los neerlandeses determinaron que sería desaconsejable emitir dinero de la NICA en las ciudades de Java y Sumatra, por lo que prohibió su importación.
Con los japoneses aún actuando como gobiernos locales en Java y Sumatra, la NICA vio necesario preservar el valor del dinero japonés tanto como pudiera, ya que era el único medio de pagar los gastos incurridos en mantener el orden. En muchos casos, los japoneses se dedicaban simplemente a imprimir más dinero, por lo que el dinero en circulación continuaba incrementándose rápidamente. En febrero de 1946, se gastaron 2 billones de los 2,5 billones incautados en las imprentas estatales, una gran suma en comparación con los 500 millones de florines que había en circulación antes de la guerra.
Debido al cada vez menor suministro de dinero, a la destrucción de las planchas de impresión en las principales imprentas y la inquietud entre las fuerzas europeas por ser pagadas con dinero japonés, lo que hizo caer el valor del dinero constantemente y tener que volver a emitirse el florín de la NICA el 6 de marzo de 1946. Los billetes de 5 florines e inferiores circularon para mantener su validez, y el dinero japonés se cambiaba a una tasa de 33 a 1.
Esta medida enfureció a los indonesios, que impusieron una sentencia de 5 años de prisión a quien utilizara los florines de la NICA. Un brazo armado independiente llegó incluso más lejos, ejecutando a la gente que llevase el dinero y exhibiendo sus cuerpos en público con el dinero clavado en ellos.
Debido a las dificultades asociadas al uso del dinero, el suministro de comida y bienes básicos desde el interior republicano era escaso y el dinero de la NICA había caído a un valor del mercado negro en junio de 1946 de 10 florines japoneses (que todavía era la moneda preferida para realizar pagos en Java) a pesar de los esfuerzos de los neerlandeses para reforzar la tasa de cambio.
La primera rupia indonesia en Java