El Combate de Pradera del Ganso Existen varios nombres para este enfrentamiento: en inglés la denominación más común es The Battle of Darwin-Goose Green, mientras que en castellano no hay una denominación oficial, en muchos periódicos de habla española se tradujo desde las agencias en inglés como «Ganso Verde» al traducir erróneamente la palabra green como verde y no como prado. La traducción correcta es "Pradera del Ganso" (tal como lo admite el CR Piaggi en su libro) y el acto militar como Combate ya que no cambió sensiblemente la situación estratégica. El historiador Isidoro J. Ruiz Moreno (h) propone «batalla de Prado del Ganso» en su obra Comandos en acción (ver bibliografía), aunque «Pradera del Ganso» también es una denominación que se utiliza comúnmente, incluso más que la anterior. De todas formas, en este artículo utilizaremos indistintamente Combate / Batalla de «Prado del Ganso» y «Pradera del Ganso». fue el primer gran enfrentamiento terrestre de la guerra de las Malvinas. Entre el 27 y 29 de mayo de 1982 el Ejército británico conquistó el istmo de Darwin, imponiéndose sobre una fuerza argentina de 600 hombres.
Antecedentes Istmo de Darwin Darwin es un istmo que une Lafonia con la porción norte de la isla Soledad. Casi al medio y en una pequeña península, se encuentra el asentamiento de Pradera del Ganso donde vivían unos 100 malvinenses. Hacia al norte se localiza el establecimiento de Darwin, donde residía el representante de la Falkland Islands Company. Entre ambos se ubica una escuela. En la mitad del istmo existe una pista de aterrizaje para comunicaciones con Puerto Argentino/Stanley.
Un camino de tierra atravesaba el istmo a lo largo, uniendo la región sureña de Lafonia con la parte norte de la isla. Dicho camino continuaba hacia el norte y pasaba junto a una vivienda conocida como «Casa Quemada» (en inglés: Burntside House), la cual estaba a la entrada del istmo junto a una laguna del mismo nombre. El camino mencionado conectaba al istmo con el establecimiento San Carlos y con Puerto San Carlos.
En el istmo el terreno presentaba pequeñas elevaciones, por ejemplo la colina Darwin («Darwin Hill») junto al poblado homónimo, y la colina Boca, al lado de unos corrales de piedra abandonados de nombre Boca House. Este punto se ubicaba casi sobre la costa occidental del istmo.
Aunque Pradera del Ganso contaba con mayor cantidad de habitantes, los isleños daban más importancia a Darwin, al punto que da nombre al istmo. Los argentinos percibieron esto durante la guerra y suponían que la razón era que en Darwin vivía el representante de la Falkland Islands Company, la compañía que era dueña de la mayoría de las tierras y que administraba los servicios y negocios de las Malvinas.El periodista argentino Nicolás Kasanzew, destacado en Puerto Argentino durante la guerra, se hace eco de esta hipótesis en su libro Malvinas a sangre y fuego (Editorial Abril, Buenos Aires 1983).
Posición argentina miniatura|300px|Situación de la Fuerza de Tareas «Mercedes» en el conjunto de la defensa argentina del archipiélago.
Durante la Operación Rosario y después de la ocupación de Stanley el 2 de abril de 1982, entre el 3 y 4 de abril ocupó la zona, la Compañía C del Regimiento de Infantería 25, bajo el mando del teniente primero Carlos Daniel Esteban. La unidad estableció su cuartel en el edificio de la escuela. Poco después, la Fuerza Aérea Argentina instaló la Base Aérea Militar Cóndor, con aviones FMA IA-58 Pucará. Prestaba defensa antiaérea una sección de cañones Oerlikon 35 mm a cargo del subteniente Claudio Braghini, del Grupo de Artillería de Defensa Aérea 601.
A fines de mayo comenzó a arribar el Regimiento de Infantería 12, conducido por el teniente coronel Ítalo Ángel Piaggi. Se prohibió al regimiento cazar ovejas hasta que los soldados conscriptos convencieron a sus jefes de su necesidad. Según el soldado Vicente Ayala de la Compañía C: «Yo recuerdo que los suboficiales se oponían y algunos oficiales se oponían al primero… nos amenazaron que íbamos a hacer calabozos de campaña… Los calabozos de campaña es que te van a estaquear… Nos amenazaban con eso. Pero ellos estaban sufriendo las mismas consecuencias que nosotros... '¡Bueno muchachos, pero no cuenten nada, pues métanle!', así que ya sabíamos lo primero que al cabo, al subteniente, todos le pasamos una porción. Así que no te preocupes, no asociamos todo y la cosa mejoró.»Entrevista N1 135: Soldado Conscripto Clase 63 VGM Vicente Ayala - RI 12 (disponible en YouTube)
El soldado José Apolonio López, de la Compañía A del Regimiento 12, recuerda que él y los soldados conscriptos en el istmo norte pasaron muchos días sin poder conseguir comida adecuada y teniendo que comer cordero crudo debido a la falta de leña, pero que el 23 de mayo finalmente llegaron dos helicópteros y que cada soldado de la compañía, sin importar su rango, recibió una caja llena de donaciones organizada por los civiles en el continente, que incluía tales lujos como latas de atún y paquetes de cigarrillos.Voces de Malvinas - José Apolonio López (disponible en YouTube)
El 1 de mayo el primer ataque aéreo enemigo produjo las primeras bajas. El 4 de mayo fue derribado por la artillería antiaérea un Sea Harrier (XZ-452) pilotado por el teniente Nicholas Taylor. Vicente Ayala describió los primeros momentos al descubrir que el cazabombardero británico había caído: «Era como que Argentina hace un gol, esa hinchada que grita ... Comenzamos a gritar, a saltar y a tirar tiros al aire.» El piloto fue enterrado con honores militares y un sacerdote argentino pronunció el responso. Poco después se formó la Fuerza de Tareas «Mercedes», tomando al Regimiento 12 como núcleo. La integraban, además de la Compañía C del Regimiento de Infantería 25, una sección de tiradores del Regimiento de Infantería 8, un grupo de la Compañía de Ingenieros 601 ESCUELA y una sección del Grupo de Artillería Aerotransportado 4.
Al principio, en abril, los soldados pertenecientes a la Compañía C del Regimiento de Infantería 25 bajo órdenes del teniente coronel Mohamed Alí Seineldín, requisaron alimentos y propiedades pertenecientes a la Falklands Island Company. Luego concentraron a los isleños en la iglesia de Goose Green, en cuyo techo se pintó una cruz roja para evitar que fuera atacada.Ruiz Moreno (h), op cit. Dada la posibilidad de que los británicos efectuaran un ataque anfibio o helitransportado, a más de un ataque terrestre, Piaggi debió organizar su dispositivo para cubrir el norte y el sur del istmo, como así también la costa occidental. Esto significó que las líneas defensivas se estiraran demasiado y tuvieran poca solidez. Piaggi organizó la defensa en líneas sucesivas de retardo, siendo el perímetro del pueblo de Goose Green la última posición («línea a no ceder»).
La Fuerza de Tareas «Mercedes» tenía varias misiones que cumplir. En principio, formaba la reserva destinada a reforzar a las tropas de Puerto Argentino en caso de que esta sufriera un ataque general por parte de los británicos.La estrategia de los mandos argentinos giraba casi exclusivamente en torno a la defensa de la capital insular. Menéndez y sus oficiales daban por seguro que los ingleses atacarían Puerto Argentino directamente, con un asalto anfibio; por eso habían orientado sus líneas defensivas sobre la costa y habían previsto que la Fuerza de Tareas «Mercedes» debía ser helitransportada para reforzar la capital. Debía servir como puesto intermedio entre las guarniciones de Puerto Argentino y las de la isla Gran Malvina. Por último, debía estar atenta a posibles desembarcos en lugares no cubiertos (como San Carlos) y controlar a la población nativa.
Los malvinenses concentrados en la iglesia hicieron llegar sus quejas a las autoridades argentinas en la capital insular, logrando que se diera la orden de liberarlos. Esto aprovechó el administrador de la Falklands Island Company para huir hacia las líneas británicas.
Batalla de San Carlos
Después de un hostigamiento aéreo y naval durante tres semanas, la flota británica enviada a recuperar las Malvinas comenzó el desembarco de tropas en la zona del estrecho de San Carlos el 21 de mayo. A pesar de los violentos ataques de la aviación argentina, el desembarco continuó sin pausa y la Brigada de Comandos 3 consolidó la cabeza de playa. Esta unidad tenía tres batallones de Marines Reales y dos de paracaidistas del Ejército Británico, todo su personal, desplegado en previsión de un contraataque terrestre argentino que finalmente no se produjo.
El brigadier Julian Thompson, comandante de la Brigada de Comandos 3, comenzó a mover sus fuerzas para efectuar el avance sobre la capital malvinense, movimiento que debía realizarse bordeando la costa de la isla Soledad por el norte y el sur, al abrigo de la artillería naval. El 3.º Batallón del Regimiento Paracaidista y el Comando 45 de Marines Reales marcharon por la costa norte, mientras que el 2.º Batallón del Regimiento Paracaidista apoyado por el Comando 42 de Marines Reales comenzó a avanzar por la costa sur, debiendo pasar junto a la entrada al istmo de Darwin.
La cabeza de playa tenía una retaguardia segura, pues las guarniciones argentinas de la isla Gran Malvina no tenían manera de cruzar el estrecho y atacar San Carlos. En cuanto a Darwin y Goose Green, los mandos británicos sabían que allí existía una fuerte guarnición argentina permanente, pero ignoraban su tamaño. El plan británico consistía en avanzar hacia Puerto Argentino y bloquear a esa guarnición, la más fuerte de todo el archipiélago; pero la presencia de argentinos en Darwin y Goose Green, y el aeródromo desde el cual operaban los aviones de ataque FMA IA-58 Pucará, preocupaban a los oficiales británicos.
Confinamiento de los isleños Como resultado del ataque aéreo británico del 1 de mayo, los 114 habitantes de Goose Green fueron concentrados y mantenidos bajo permanente vigilancia armada en el Community Hall (Salón Social) hasta que los soldados británicos los liberaron después de los últimos combates terrestres librados por Pradera del Ganso. El teniente coronel Ítalo Piaggi explicó que el confinamiento fue necesario para proteger a los isleños de "la ira de los hombres de la fuerza aérea, que habían perdido a tantos colegas".Making_Their_Dispositions_Accordingly_Civilian_Experiences_of_the_1982_Falklands_War Making Their Dispositions Accordingly: Civilian Experiences of the 1982 Falklands War
Según el gerente de Pradera del Ganso, Eric Goss, luego de los primeros días de estricto control los argentinos pronto relajaron su guardia: "El saneamiento en el salón era sombrío. Nos quedamos sin agua al tercer día, los baños estaban bloqueados y había algo de disentería. Convencimos a los argentinos para que trajeran agua de mar en barriles para los baños; y el viejo, Mike Robson, hizo un excelente trabajo para mantenerlos funcionando. Dos jóvenes, Bob McLeod y Ray Robson, ambos radioaficionados, encontraron una vieja radio rota, parte del equipo del club, en un armario de chatarra. Hicieron este trabajo y escuchábamos todas las noches el Servicio Mundial de la B.B.C.; los demás hacían ruido en las ventanas para tapar el crepitar de la transmisión y nunca nos descubrieron". Operation Corporate: The Falklands War, Martin Middlebrook, p. 169, Viking, 1985
Según Brook Hardcastle, gerente general de la Falkland Island Company (FIC) con sede en Goose Green, el trato por parte de los argentinos no fue tan malo como se ha sugerido en los últimos años por supuestos expertos de la campaña de las Malvinas en Quora (sitio de internet para "compartir conocimiento")