El T-26 fue un tanque ligero soviético desarrollado a comienzos de la década de 1930 a partir del diseño británico Vickers 6-Ton. Fue uno de los carros de combate más producidos de su época, con más de 11 000 unidades fabricadas, y constituyó la columna vertebral de las fuerzas blindadas del Unión Soviética durante los años treinta.

Participó en diversos conflictos, entre ellos la guerra civil española, la guerra de Invierno y las primeras etapas de la Segunda Guerra Mundial. Aunque quedó obsoleto frente a modelos más modernos como el T-34, continuó en servicio hasta 1945 en distintos frentes.

Producción y variantes Fue fabricado en mayor cantidad que cualquier otro tanque de su época, siendo producidos más de 11 000 unidades.Candil, Antonio J. (1999); pág. 34. Durante la década de 1930, la URSS desarrolló un número récord de 53 variantes del T-26, incluyendo diferentes vehículos de combate basados en su chasis como tanques lanzallamas, vehículos de ingenieros, artillería autopropulsada o tractores de artillería; 23 de estos modelos fueron producidos en serie, mientras que otros quedaron como modelos experimentales.Svirin, Mikhail; Kolomiets Maxim (2000). Legkiy tank T-26, ARMADA No. 20. Moscú; pág. 4.

Historial operativo La Unión Soviética suministró unas 281 unidades a las Fuerzas Armadas de la Segunda República durante la guerra civil española (1936-1939), y cuando esta finalizó las unidades supervivientes fueron puestas de nuevo en servicio dentro del Ejército Franquista. Participó durante algunas de las primeras operaciones de la Segunda Guerra Mundial, como en la invasión a Polonia y la guerra de Invierno con Finlandia, cesando su producción en 1941. Durante la invasión alemana de la URSS participó en gran número dado que constituía el grueso de las fuerzas blindadas soviéticas, aunque fue paulatinamente sustituido por otras unidades más modernas como el T-34.Baryatinskiy, Mikhail (2003); pp. 34-35 Aun así, destacó su participación durante la batalla de Moscú, el sitio de Leningrado (1941-1944), la batalla por el Cáucaso o incluso en una fecha tan tardía como 1945, durante la invasión soviética de Manchuria.Baryatinskiy, Mikhail (2003); pp. 44-57.

Exportación y usuarios El T-26 fue exportado y empleado extensamente por los ejércitos de España, China y Turquía. Además, unidades capturadas de T-26 fueron usadas de nuevo por las ejércitos de Finlandia, Alemania, Rumanía y Hungría.Maxim Kolomiets (2007); T-26. Tyazhelaya sud'ba legkogo tanka. Moscow: Yauza; pág. 5.

Desarrollo y producción

Origen y adopción del diseño británico A finales de la década de 1920, los diseñadores del Ejército Rojo elaboraron un programa de construcción de tanques. Del mismo modo que sucedía en otras naciones, la Unión Soviética fue consciente de la necesidad de un tanque de apoyo a la infantería y, después de haber intentado desarrollar un proyecto propio, optó por el modelo del tanque ligero británico Vickers 6-ton, planeándose su producción a gran escala, ya que el tanque británico costaba 42 000 rublos en oposición al T-19 soviético (el equivalente que se estaba produciendo en aquel momento) que costaba 96 000 rublos y además era más complejo de mantener y fabricar.

El modelo fue denominado V-26 (denominación soviética de los tanques británicos) y se renombró a T-26, llegando quince ejemplares británicos a la Unión Soviética en 1930, siendo designados como T-26A-1. Un grupo de ingenieros del Departamento de Diseño Experimental (OKMO) en la Fábrica Bolshevik de Leningrado, bajo la dirección de G. Barykov y S. Ginzberg., fabricaron 20 vehículos similares; después de diversas pruebas, el proyecto fue aceptado por el Consejo Militar Revolucionario en febrero de 1931 y la producción comenzó ese mismo año en varias fábricas, entre las que se contaba la Fábrica Kirov de Leningrado.

Producción inicial y versiones de doble torreta Los primeros modelos iban equipados con dos torretas, armadas con ametralladoras de 7,62mm en el T-26A-2 y una de 12,7mm, más otra de 7,62mm en el T-26A-3; algunos fueron armados con una ametralladora en una torreta y un cañón (de 27mm en el T-26A-4 y de 37mm en el T-26A-5) en la otra. Pero, el sistema de las dos torretas se mantuvo hasta 1934, cuando en ese mismo año se construyó un único tanque T-26 multitorreta, siendo sustituida su producción por el, ya en marcha, T-26 con una sola torreta. Los siguientes T-26B montaba un único cañón (de 37mm en el T-26B-1; de 45mm en los modelos posteriores).

Evolución técnica y adopción de la soldadura Los primeros T-26 fueron copias prácticamente idénticas del original británico (aparte de unas mínimas variaciones en la parte delantera del casco), simples y robustos, de estructura casi totalmente remachada. El primer modelo, el T-26 Modelo 1931 (T-26A) fue sustituido por el T-26 Modelo 1933 (T-26B) que tenía algunas mejoras, como la torreta única. En el periodo anterior a 1941, el Modelo 1933 constituyó el tanque soviético producido en mayor número: unos 5.000 ejemplares, antes de que cesase su fabricación en 1936. Posteriormente, entró en producción el tipo T-26S Modelo 1937 que montaba el cañón de 45 mm ya instalado en las últimas versiones del Modelo 1933, pero que poseía una nueva torreta de concepción mejorada y de construcción por soldadura autógena.

La soldadura se adoptó después de las experiencias obtenidas en los combates con los japoneses que tuvieron lugar a mediados de la década de 1930 a lo largo de las confusas fronteras de Mongolia y Manchuria. Se recibieron informes del general Vasili Blücher, comandante del Ejército Especial del Lejano Oriente, estableciendo que los tanques T-26 de coraza remachada se habían mostrado poco eficaces ante el fuego japonés: la práctica demostró que en un T-26 alcanzado por disparos enemigos era posible que los remaches, expulsados de sus alvéolos, salieron disparados hacia el interior del tanque como verdaderos proyectiles. Se decidió entonces el uso de la soldadura, el cual se inició en los últimos tanques Modelo 1933, pero se normalizó en el T-26S.

Fin de la producción La fabricación de la serie T-26 terminó totalmente en 1941, tras el comienzo de la Operación Barbarroja, cuando los alemanes se adueñaron de la mayor parte de las fábricas que construían el vehículo y los nuevos centros de producción, situados en las regiones orientales de la URSS, se dedicaron a construir modelos más modernos como el T-34. Pero, para el año 1941 ya se habían entregado 11.218 Baryatinskiy, Mikhail (2003). T-26 de todos los tipos; en consecuencia, estos se encontraron entre los vehículos acorazados más numerosos utilizados en la primera fase de la Gran Guerra Patriótica.

Versiones especiales

thumb|Fila de tanques T-26 chinos durante la segunda guerra sino-japonesa.

Durante su vida operativa, los T-26 experimentaron muchos cambios en su producción y empleo, la mayor parte de los primeros se dieron en la mejora del blindaje (espesor mínimo de 6mm y máximo de 25mm) y del armamento. Asimismo, se construyeron muchas versiones especiales, entre las que quizás fueron las más numerosas los tanques lanzallamas, identificados con el prefijo OT. La primera de estas versiones fue denominada OT-26 y la última OT-133; la mayor parte tenían la boquilla del arma en una torreta y carecía de cañón, pero los siguientes modelos estuvieron dotados de un cañón, además del lanzallamas. Se produjeron también versiones posapuentes (ST-26) y T-26-4 con un cañón de 76mm para incrementar la eficacia del apoyo a la infantería. También se desarrollaron versiones especiales de mando, equipadas con radio, designadas T-26A-4(U) y T-26A-2(U); estas eran identificables por su antena de radio en "barandilla" alrededor de la torreta.

Participación en conflictos

Guerras fronterizas soviético-japonesas Durante la década de 1930 entraron en combate contra el Ejército Imperial Japonés durante las guerras fronterizas soviético-japonesas, especialmente en batallas como la de Jaljin Gol y el lago Jasán.

Guerra de Invierno El T‑26 participó en la guerra de Invierno (30 de noviembre de 1939 – 13 de marzo de 1940) entre la Unión Soviética y Finlandia, como parte de las brigadas acorazadas soviéticas que avanzaron sobre el Istmo de Carelia. Unidades equipadas con T‑26 incluyendo carros de fuego de infantería y blindados lanzallamas basados en su chasis estuvieron implicadas en los combates, aunque gran parte de la armadura ligera del T‑26 demostró ser vulnerable ante los cañones antitanque finlandeses de 37 mm y las condiciones del terreno nevado, lo que causó pérdidas significativas entre los vehículos soviéticos. Su baja capacidad todoterreno en el terreno boscoso y nevado también limitó su eficacia operativa durante la campaña.

Además de los modelos estándar, algunas unidades fueron equipadas con blindajes adicionales de placa soldada para aumentar la protección contra armas antitanque, aunque esta mejora fue limitada.

Durante la guerra, los finlandeses capturaron numerosos T‑26 de diferentes variantes, aproximadamente igualando el número total de carros blindados en servicio del ejército finlandés antes del conflicto.

Segunda Guerra Mundial Tras el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, intervino en la invasión soviética de Polonia y en la campaña contra Finlandia de 1939-1940. Al producirse la invasión alemana de la Unión Soviética, en 1941, un gran número de T-26 fueron destruidos en combate o cayeron en manos de los invasores. Muchos fueron transformados por sus nuevos propietarios en tractores de artillería o en cañones autopropulsados, ya que estos tenían una gran necesidad de este tipo de vehículos. Para entonces este tanque ya estaba siendo sustituido por modelos más modernos, aunque los soviéticos lo continuaron empleando en operaciones tan importantes como la batalla de Moscú, el sitio de Leningrado o la batalla del Cáucaso. Incluso en una fecha tan tardía como 1945 fue empleado durante la Invasión soviética de Manchuria, coincidiendo con el final de la Guerra Mundial.

Guerra civil española

+ T-26 embarcados durante la guerra civil españolaManrique (2006), p. 321 Fecha Barco Número de Vehículos 15 de octubre de 1936 Komsomol 50 30 de noviembre de 1936 Cabo Palos 37 30 de noviembre de 1936 Mar Caribe 19 6 de marzo de 1937 Cabo Santo Tomé 60 8 de marzo de 1937 Darro 40 7 de mayo de 1937 Cabo Palos 50 13 de marzo de 1938 Gravelines 25Total281

El 15 de octubre de 1936 llegó el primer embarque de 50 tanques T-26, que arribaron a Cartagena.Manrique (2006), pág. 320. Estos entraron en combate muy pronto; el 26 de octubre, bajo la dirección del general soviético Semión Krivoshéin, al sur de Madrid.Daley, John (1999), pág. 33. La primera operación de combate en España de los T-26 se desarrolló cerca de la localidad de Seseña, cuando una compañía de tanques republicanos contraatacaron contra la punta de lanza de la unidad de las tropas nacionales durante su avance hacia Madrid.Candil (1999), p. 35. A pesar de que comúnmente se menciona que las fuerzas republicanas recibieron 312 T-26, este número incluía varios Renault FT-17, entregados por Polonia, y 15 T-26 que en realidad nunca llegaron a España. En última instancia, 281 T-26 fueron entregados a España durante la guerra civil española.

Los primeros 50 tanques T-26 que llegaron a España fueron tripulados por personal soviético. Sin embargo, el Kombrig (comandante de brigada) soviético Semión Krivoshéin abrió una escuela de formación en la localidad de Archena, cerca de Cartagena, reclutando principalmente a conductores de camiones y autobuses de ciudades como Madrid y Barcelona.Candil (1999), pág. 32. Con el entrenamiento en marcha, y los tanques incorporándose rápidamente al combate, los primeros 50 vehículos del Ejército Popular de la República se organizaron en el primer batallón de tanques.